Holaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa enfermeraaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!... si ya lo se... tarde demasiado... pero yo avise ke iba a publicar en cuanto hubiera termiad el fic asi ke como lo prometido es deuda aki estoy para traerles un capitulo mas d esta humilde historia... le agradezco a... setsuna17... pues aki estoy despues d mucho tiempo para seguir mi abandonado fic XD... espero desfrutes este capi... y a ana paulina... me lego el mensaje a mi correo pero no me salio ningun comentario no se por ke XD... pero aun asi gracias pork eso significa ke me estas apoyando... les agradezco a kienes leen y no pueden dejar comentario ustedes tmb hacen posible este fic... sin más los dejo con el siguiente capi... disfrutenlo!!...
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Capítulo 7: De problema en problema…
- Bueno si, tienes razón, es hora de que conozcas tu reino pero… no podrías ir otro día??, digo hoy va a ser un día muy pesado para ti y mañana amanecerías muy cansada, mejor déjalo para después si?? – ofreció Bankotsu algo nervioso…
- Por qué todo el mundo quiere evitar que vaya al pueblo?? – preguntó Kagome molesta – primero fue Ayame y ahora tú, qué es lo que está pasando Bankotsu??...
- Aaa… nada, por qué tendría que pasar algo?? – respondió el chico con una calma fingida…
- No te creo… y sabes qué, quieran o no mañana iré al pueblo y descubriré la razón por la cual se ponen tan nerviosos cada vez que menciono ir – dijo la Princesa tajante y decidida, nadie iba a impedir que ella conociera su reino, aunque la verdad era más por curiosidad que otra cosa su decisión de ir al pueblo…
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- Listo Ayame, las invitaciones fueron entregadas, puedes contar que todos los Dragones estarán presentes en la cena – anunció el anciano chofer deteniendo el carruaje frente a la chica…
- Perfecto Totosai, ahora regresemos a palacio, tenemos mucho que hacer antes de la cena – dijo la chica subiendo al carruaje…
- A…Ayame, espera – gritó Inuyasha haciendo que la pelirroja se detuviera…
- Qué pasa Inuyasha??... acaso olvidé algo??...
- No… lo que sucede es… es… - comenzó el chico nervioso para después tomar un semblante serio que dejó sorprendida a la chica – Ayame, no puedo asistir a esa cena…
- Queeeeeeeeeeeeeeeeeee… te volviste loco a caso, eres el líder Inuyasha, tú no puedes faltar – le gritó la chica casi al borde de la locura…
- Lo…lo sé, pero… aún así no puedo ir Ayame, lo siento…
- Ah… no…
- No??...
- No… quiero decir… está bien…
- En serio??...
- Si, está bien – el ojidorado se puso feliz ante tal respuesta, jamás imaginó la pelirroja cedería tan fácil con el carácter que tiene – sólo dame una buena razón por la que no puedes asistir y serás libre de hacer lo que te plazca…
Balde de agua fría para Inuyasha, sus ánimos junto con toda su felicidad cayeron hasta suelo, cuando se trataba de poner condiciones Ayame era la mejor, y si hablamos de inventar excusas pues… las de Inuyasha no eran muy creíbles que digamos, por no decir nada creíbles…
- Una buena razón??...
- Si, sólo una sencilla y simple razón – la pelirroja sólo estaba presionando al chico pues sabía que no tendría nada bueno que inventar…
- Bueno… lo que pasa es que… yo… aaaaa de acuerdo, no tengo una razón sí, es sólo que no puedo ir y ya…
- Aaaa comprendo, pero esa una buena razón… así que quieras o no te espero a ti Inuyasha Taisho y a los seis Dragones restantes hoy, a las nueve de la noche en el palacio – ordenó la pelirroja con voz autoritaria subiendo al carruaje cerrando la puerta del mismo con fuerza…
- De acuerdo Ayame, ahí estaré – aceptó el chico con cara de pocos amigos – cómo la soporta Totosai??...
- Paciencia hijo, paciencia – contestó el anciano con una sonrisa haciendo andar el carruaje partiendo de regreso a palacio…
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- Está bien, está bien, no te molestes conmigo… pero conste que nosotros te advertimos que no fueras – dijo Bankotsu no pudiendo contra la decisiones de la Princesa tratando de calmarla un poco…
- Es que eso es lo que no entiendo Bankotsu, por qué es tan peligroso que vaya al pueblo?? – preguntó la pelinegra esta vez consternada…
- Peligroso??... no es que sea peligroso, es sólo que no es una buena idea… pero ya no pensemos en eso sí??... por qué mejor no vamos a desayunar me estoy muriendo de hambre – dijo el chico poniendo una mano en su estómago; lo mejor en estos momentos era cambiar de conversación o terminaría por contarle los verdaderos motivos para no dejarla ir, el ambiente se estaba volviendo tenso y no quería que sucediera lo mismo que el primer día, Bankotsu al ver sonreír a la chica por su comentario se dio cuenta que esa conversación había llegado a su fin…
- Te escuchaste igual que Souta, creo que ustedes dos se llevarán muy bien…
- Tú crees??... me di cuenta de su reacción el primer día y creo que le aterro…
- Bueno tú te lo ganaste, pero Souta es buen niño y no tiene rencores contra nadie, ya verás que todo estará bien… nos vamos a desayunar?? – Kagome ofreció su mano al chico y éste no dudó en tomársela sintiendo los dos, en el instante en que se tocaron, una nueva sensación, extraña y a la vez placentera… así continuaron su camino rumbo al comedor…
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- Es alguien dura de controlar… pero descuida, ya aprenderás – dijo la voz de un chico alto de coleta, bien formado y con unos hermosos ojos azules…
- Miroku, qué haces aquí?? – preguntó el ojidorado sin mucho ánimo…
- Oye, no puedo visitar a mi mejor amigo??...
- Tú nunca vienes de visita…
- Me descubriste – aceptó el ojiazul con una sonrisa – vengo a surtirme…
- Tus cosas las tengo adentro… vamos…
- Oye Inuyasha… por qué no quieres asistir a la cena?? – preguntó el chico de repente – es por la Princesa?? – el ojidorado se quedó estático ante la pregunta, maldición por qué Miroku tenía que ser tan perceptivo…
- Tus cosas están por aquí – dijo Inuyasha evadiendo la pregunta, pero quien se creía Miroku, bueno si, era su mejor amigo, pero hacer una pregunta de ese tipo…
- Vamos hermano… ya conocías a la Princesa cierto??...
- Lo encontré, toma, aquí tienes – dijo el ojidorado entregando unas bolsas al chico…
- Sabes que no podrás evadir mi pregunta por siempre – comentó el ojiazul tambaleándose con las bolsas – sé que es por la Princesa… la verdadera pregunta aquí es… pasó algo entre tú y ella Inuyasha??...
El ojidorado se quedó helado, maldito Miroku y su sexto sentido, pero que digo sexto, eso ya era séptimo, era más intuitivo que una mujer, y por si fuera poco, por alguna extraña razón él no podía negarse a contarle lo que le pasaba, maldita maldición que tenía Miroku sobre él…
- Está bien… te lo diré – aceptó Inuyasha resignado…
- Siii – celebró el ojiazul – auch!! – cayendo al suelo…
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Ayame iba llegando a palacio cuando se encontró con una gran sorpresa… Kagome y Bankotsu, felices!! juntos!! y… tomados de la mano??... el mundo si que se estaba volviendo loco – bu… buenos dí…as Kagome…
- Buenos días Ayame – saludó la pelinegra sonriente aún tomando la mano de Bankotsu – veo que ya fuiste al pueblo…
- S… si… fui muy tem…pra…no – contestó la ojiverde aún sorprendida dirigiendo su mirada hacia las manos de Bankotsu y la Princesa que seguían entrelazadas…
- Buenos días Ayame – saludó el chico sintiéndose incomodo por la mirada de la chica sorprendiendo a la misma con su actitud…
- Bu… buenos días Sr. Bankotsu – contestó la pelirroja al saludo con un poco de miedo…
- Por favor, llámame Bankotsu, sólo Bankotsu…
- Pero si usted nos dijo…
- Se lo que dije – interrumpió a la chica – y lo lamento… lamento todo lo que hice y dije… nunca fue mi intención ofenderlos… por favor Ayame… - pidió el chico soltando por fin la mano de Kagome para sostener la de la pelirroja entre las suyas – podrías perdonarme??...
Ayame miró confusa a la Princesa, buscando en ella una respuesta ante la actitud del chico, pero nada, su actitud también era extraña puesto que apareció de la mano del chico, felices, definitivamente el mundo se estaba volviendo loco y qué decir de esos dos, si apenas el día de ayer habían discutido a muerte… jamás imaginó que Bankotsu fuera capaz de cambiar, creía que era un ser sin corazón que sólo pensaba en él mismo pero ahora estaba demostrando lo contrario… si la Princesa le estaba dando una nueva oportunidad por qué ella tendría que hacer lo contrario??...
- Pero claro que sí, por mi parte todo está olvidado…
- Gracias Ayame – respondió Bankotsu feliz abrazando fuertemente a la chica dejándola sorprendida ante tal muestra de afecto – oh… lo siento…
- No se preocupe… tienen hambre?? – preguntó la pelirroja sonriente recibiendo un sí como respuesta por parte de la "pareja", entrando todos juntos a palacio…
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- Y bien amigo, exactamente, qué fue lo que pasó entre tú y la Princesa?? – preguntó Miroku una vez tomó asiento, para escuchar la historia más cómodamente…
- Bueno pues – pero qué demonios estaba haciendo, no iba a contarle a Miroku lo que hizo con la Princesa, eso sería demasiado vergonzoso, conociéndolo, no dejaría de burlarse hasta que estuviera harto del tema y para que eso sucediera, iba a tener que pasar mucho tiempo, no, ni loco le diría a Miroku lo que sucedió entre la Princesa y él – no, cambie de idea, no te pienso contar nada…
- Oh vamos Inuyasha, no puedes dejarme así, dijiste que me contarías – rogó el chico de coleta, jamás le había costado tanto trabajo convencer a su amigo para que le contase algo…
- Sé lo que dije pero… no puedo decirte Miroku, lo siento…
- No puedes decirme y no puedes asistir a la cena… oh hermano, debiste haber hecho algo muy malo para no contarme y para no querer ver a la Princesa de nuevo – el ojidorado se tensó ante ese comentario, Miroku y sus poderes psíquicos maldita sea – lo sabía, qué fue lo que le hiciste a la Princesa??...
- Quieres dejar de intentar adivinar, yo no le hice nada malo y ya no quiero hablar de eso – contestó Inuyasha furioso, la verdad es que cada vez que recordaba lo sucedido se le ponía los nervios de punta y pensar en esa cena incrementaba su tensión, por qué tuvo que besarla, por qué??...
- Si no es ahora, lo harás otro día, qué más da cuando sea… dilo ya…
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- Aaaaaaaa… que bien dormí – dijo Sango entrando al comedor con una sonrisa de oreja a oreja dando gracias a dios por haber podido descansar…
- Buenos días señorita Sango – saludó Bankotsu amablemente dejando impresionada a la chica…
- Y a este qué le picó – preguntó la castaña confundida dirigiendo su pregunta hasta Kagome…
- No le pico nada Sango, Bankotsu está decidido a cambiar, y no veo por qué tengamos que oponernos a eso – explicó la Princesa a su amiga…
- Si Sango, yo ya me hice su amigo… no es tan malo como pensábamos – declaró el pequeño Souta…
- Bueno… entonces por mí no hay problema… buenos días Bankotsu, qué hay de desayunar – y así todo en palacio quedó en paz, aunque no convencía mucho la actitud de Bankotsu, Sango era de ese tipo de personas que le costaba confiar en la gente, pero ya lo había dicho su amiga, si él estaba decidido a cambiar ellos no eran nadie para oponerse…
Al término del desayuno Sango y Ayame se pusieron de acuerdo para interrogar a Kagome, ese cuento de "me salvó cuando estuve en problemas y hasta ahí" no se lo cree ni el perro, ellas iban a enterarse de lo sucedido con lujo de detalle… su plan, atraparla en su habitación…
- Ahora te tenemos Kagome – corearon las chicas cerrando la puerta y poniendo todo seguro posible para que la Princesa no escapara…
- Pero qué les pasa a ustedes dos – preguntó la pelinegra confundida por la actitud de sus amigas…
- Kagome Higurashi – comenzó Sango – en este mismo instante nos dirás todo lo acontecido con… cómo se llama el tipo – preguntó a la pelirroja…
- Inuyasha Taisho – susurró Ayame a su oído…
- A sí, nos dirás todo lo acontecido con Inuyasha Taisho, el día que te salvó de esos maleantes – terminó por decir la castaña con un semblante serio siendo apoyada por la cocinera…
- Pero si ya saben qué es lo que pasó – se excusó la Princesa tratando de evadir el verdadero tema, no era tan tonta cómo para no saber qué era lo que tramaban esas dos…
- No estamos hablando de eso Kagome – le explicó la pelirroja – sabemos y estamos completamente seguras que pasó algo más entre ustedes…
- Qué parte del TODO no entendiste – le dijo Sango no creyendo el inentendimiento de su amiga…
- No voy a contarles nada, porque no pasó nada – dijo la Princesa tratando de convencer a las chicas…
- No mientas – replicó Ayame…
- Nunca has sido buena para mentir – apoyó la castaña – así que cuéntanos todo… queremos detalles…
- Hasta el más mínimo detalle – susurró la pelirroja tétricamente…
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- La besé – soltó el ojidorado de repente…
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- Que él qué?? – preguntaron las chicas al mismo tiempo…
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- Si, la besé, no sé que me pasó… en ese momento, fue lo único que pasó por mi mente…
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- Pero… cómo…
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- No lo sé… sólo pasó…
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- Fue tan… repentino… algo que no me esperaba… él sólo… se acercó a mí y… me besó… sin decir nada más – explicó la Princesa entre suspiros…
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- Y… qué sentiste?? – preguntó el ojiazul…
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- Qué sentí??...
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- Si, qué sentiste, por la forma en que lo cuentas debiste haber sentido algo con ese beso…
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- Bueno pues… me sentí…
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- En las nubes Miroku…
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- Como si no estuviera en este mundo…
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- Todo lo que estaba a nuestro alrededor se paralizó por completo…
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- Sólo existíamos él y yo en ese momento…
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- Fue un beso tan…
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- Dulce…
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- Inocente…
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- Delicado…
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- Tierno…
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- El mejor beso de toda mi vida – acabaron por decir Inuyasha y Kagome en un suspiro…
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- Espera, espera… el mejor beso de toda tu vida??, y qué hay de Kikyo?? – preguntó el chico de coleta…
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- Es lo mismo que yo me pregunto Sango – dijo la Princesa a su amiga…
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- Kikyo… bueno, ella no tiene por qué enterarse que conocí a la Princesa, ni del pequeño incidente que tuve – explicó Inuyasha restándole importancia al asunto; ese beso fue el mejor de toda su vida y nadie iba a quitarle el gusto…
- Se enterará, sabes que aquí todo se sabe…
- Oh quieres dejar de molestarme con eso… Kikyo no se enterará… no se enterará, verdad Miroku?? – preguntó el ojidorado a su amigo con una mirada escudriñadora…
- Oye no me mires así, sabes que jamás le diría nada…
- Más te vale, además, si eso sucediera, le explicaré todo…
- Y por qué no se lo explicas de una vez, en mejor que se lo digas tú a que se entere por otro lado…
- Explicarme qué Inuyasha – preguntó la voz de Kikyo entrando al local mirando ansiosa al chico por una respuesta…
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- Bueno, sinceramente yo no veo a Inuyasha muy enamorado de Kikyo – opinó la pelirroja captando la atención de las otras dos chicas…
- Por favor Ayame, si ayer nos dijiste que ellos van a casarse – regañó Kagome no creyendo en las palabras de la cocinera…
- El que vayan a casarse no significa que exista amor de por medio – habló Sango muy sabiamente entrando en la conversación…
- Pero qué les pasa a ustedes dos, si van a casarse es porque están enamorados, las personas que no están involucrados en la realeza no se casan por matrimonios arreglados sino por amor – dijo la Princesa exasperada sorprendiéndose ella misma de sus palabras; aunque en parte eran ciertas sus palabras, la gente que no era de la realeza no tenía que preocuparse por los convenios matrimoniales, ellos eran libres de elegir a su pareja…
- Kagome, tú no entiendes, tendrías que verlos para darte cuenta que ellos no están enamorados… por lo menos no Inuyasha – aclaró la ojiverde ante la mirada confundida de la Princesa…
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- Bien Inuyasha, qué es eso que tienes que explicarme – preguntó Kikyo mirando al chico escrutadoramente…
- No es nada importante, sólo que tus cosas aún no están listas, eso es todo – mintió el ojidorado rogando al cielo porque ella creyera en sus palabras, pero conociendo tan bien a la chica, lo dudaba enormemente…
- Seguro que sólo es eso, Miroku lo dijo como si se tratara de algo más importante – y ahí estaba, la desconfianza natural de Kikyo hacia él, aunque esta vez si tuviera razones para desconfiar, esa actitud de su parte era algo que no le agradaba mucho al ojidorado…
- Ya conoces a Miroku, siempre exagera…
- Si soy un exagerado – apoyó el ojiazul en su mentira – bueno yo tengo que irme… nos vemos en la noche Inuyasha…
- En la noche??... qué hay en la noche – preguntó la chica, dándole nuevos motivos para desconfiar de su prometido…
Miroku salió corriendo del local sabiendo perfectamente que había metido a su amigo en un grave problema, él y su gran bocota, nunca iba a aprender a quedarse callado…
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- Saben qué, ya no quiero seguir hablando de esto – refutó la Princesa cansada del tema – ustedes lo que querían era saber lo que había pasado entre Inuyasha y yo, ya lo saben, así que asunto acabado, en este palacio no se volverá a hablar de ese tema entendido…
- Claro lo que digas – aceptó Sango sin mucho ánimo – ahora lo único que falta es saber si se aparecerá en la cena de esta noche – dijo la castaña sin tomarle importancia al comentario…
- Qué quieres decir con eso?? – preguntó la Princesa dándole más importancia al asunto…
- No que ya no querías hablar de ese tema - dijo Ayame juguetonamente recibiendo una mirada de muy pocos amigos por parte de la chica…
- Bueno – comenzó Sango – después de lo que hizo, crees que tendrá el valor de mirarte a la cara de nuevo…
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- Responde Inuyasha… qué harás esta noche – cuestionó Kikyo al chico quien adoptó un semblante serio…
- Tengo que ir a Palacio – respondió sin más el ojidorado…
- Y por qué esperar hasta la noche si puedes ir ahora…
- No, tiene que ser en la noche… la Princesa ofrecerá una cena en honor a su llegada y quiere que los Siete Dragones estemos presentes – explicó Inuyasha sin dirigirle la mirada a la chica…
- Entonces tengo que preparar un vestido – dijo la chica contenta…
- Lo siento Kikyo, pero tú no puedes venir conmigo…
- Qué cosa… siempre te acompañé a todas las reuniones que había en palacio, Yosuke nunca dijo nada al respecto…
- No estamos hablando de Yosuke, Kikyo, esta vez es diferente, además han enviado sólo una invitación…
- Eso no es problema, cuando vean que voy contigo no impedirán que entre, eso sería demasiado descortés por parte de la realeza – pero que chica más necia, qué acaso no entendía que no podía ir, además no era el momento para que conociera a la Princesa…
- En verdad lo siento Kikyo, pero esta situación es diferente, la Princesa no te conoce, ni siquiera creo que esté enterada de mi compromiso, por eso sólo mandó una invitación, no pienso incomodar a la Princesa al llegar contigo… lo lamento mucho, pero no puedes ir…
- Esta bien, lo comprendo… te pido por favor que le informes a nuestra querida "Princesa", que tienes una prometida que siempre te acompaña a todos tus compromisos, y que la próxima vez no olvide mi invitación – dijo la chica fríamente para luego marcharse molesta – "Maldita Ayame, estoy segura que ella es la responsable de esto, pero ya me las pagará"…
Le dolía mucho discutir con ella, su mirada fría sin expresión era como una bomba de culpa que estallaba dentro del corazón de Inuyasha, pero aún así, no era el momento para que ellas se conocieran, primero él tendría que aclarar su asunto con la Princesa y darse el valor suficiente para volver a mirarla después de lo que hizo...
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- Yo no lo creo – dijo Ayame sin recelo…
- Por qué estas tan segura de eso?? – preguntó la Princesa rogando al cielo que esas palabras no fueran ciertas, aceptó la propuesta de Ayame sólo para volver a verlo y él se estaba negando…
- Porque no quería asistir a la cena, trató de inventarme una excusa pero él nunca ha sido bueno con eso, aunque se vea rudo en realidad es demasiado infantil…
- Lo ves Kagome, tiene miedo de volver a verte – dijo Sango dando a entender la cobardía del chico…
Miedo de volver a verla, Inuyasha un cobarde??, quién iba a decirlo, cuando la rescató demostró todo lo contrario, pero bien dicen que todas las personas tienen alguna debilidad, en el caso de Inuyasha, la Princesa era su némesis – bueno chicas, tal parece que la cena de esta noche va a ser más entretenida de lo que yo pensé – terminó por decir la pelinegra con una semi sonrisa que le daría escalofríos a cualquiera… la hora del reencuentro estaba llegando y era algo que Inuyasha no podría evitar…
CONTINUARÁ…
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Q' tal eh??... espero les haya gustado este capi... nos veremos dentro d dos semanas para traerles un capitulo mas d esta rara historia XD... ya lo saben... todos sus comentarios, quejas, sugerencias, insultos, críticas, dudas, felicitaciones, amenazas d muerte y más serán bien recibidas... sólo no olviden dejar su review ya que sus comntarios me ayudan a seguir adelante... nos vemos luego...
Se despide su amiga:
ALILU
Recomiendenme XD...
