AUTOR: Si, ese mozo no pinta nada en esta historia, y algunos ya sabrán quien es, pero mi Yami le metió ahí para mejor, os lo aseguro. Tiraron millas hasta el reino Fígaro...

**************************************************************

SABIN: ¡Jo, cuanto hace que yo no pasaba por aquí! El castillo no ha cambiado mucho que digamos. Y sin embargo es distinto… Mama y Papa… se fueron aquel día.

EDGAR: Dentro video, anda.

(El castillo de Fígaro en el pasado. Es de noche en el exterior, y los hermanos son aun adolescentes. Sabin acaba de encontrarse con Edgar después de un berrinche.)

SABIN: Hermano…

EDGAR: Así que ya te lo han contado…

COMADRONA: (Llega) ¡Edgar, estabas aquí! Vuestro padre acababa de pedirnos un último deseo, que el reino Fígaro sea dividido entre los dos.

SABIN: ¡No tiene sentido! Todos dicen que el Imperio enveneno a Papa, y solo se os ocurre pensar en quien va a hacer de Rey. ¡Sois patéticos! A nadie le importo tampoco cuando lo de Mama… ¡Sois tan malos como ellos!

COMADRONA: Eso no…

SABIN: Imperio de asesinos… ¡No se saldrán con la suya!

EDGAR: Seño, por favor, déjenos…

SABIN: (solos) ¡Me largo! ¡Me voy lejos de este reino loco por la guerra! Por mi honor y dignidad. Tú también estabas harto, ¿No?

EDGAR: Sabin, ¿Qué le pasaría al reino si los dos nos fuéramos? ¿Qué diría Papa? Zanjaremos el asunto a cara o cruz, creo que es lo más justo. A quien le toque elegirá lo que quiere hacer, el otro hará lo contrario. Sin rencores. ¿Vale? ¡Por Papa!

(De vuelta a la realidad, el otro hermano se ha acercado al musculoso.)

EDGAR: Y elegiste la libertad. Han sido 10 años. El camarón ya es todo un langosto.

SABIN: Y tu un rey cangrejo. Me jure que seria el más fuerte. ¿A dónde se fue todo?

LOCKE: Dejad las metáforas de marisco, pide que nos lleven tras las montañas.

El Castillo Fígaro puso en marcha motores y emergió por el desierto de la otra parte de las cordilleras. Cerca estaba Kohlingen, pararon a tomar un chupito antes de seguir.

LOCKE: Ya sabéis, si oís algo sobre Terra, venid a informarnos.

CELES: Nunca había estado en locales como estos. ¿Quién es ese?

LOCKE: ¡Porras! ¡Otra vez el!

(En la barra estaba Shadow, como ya es costumbre. Termino la jarra y se acerco.)

SHADOW: El chico de Fígaro me contó lo del Imperio. ¿Cómo os va?

LOCKE: Ese asunto esta parado, al menos hasta que encontremos a Terra. ¿La viste?

SHADOW: La moza de la coleta, ¿No? No la he visto, pero os puedo ayudar si queréis.

LOCKE: ¿Por cuánto?

SHADOW: Mi fama me precede, ¿eh? Digamos que... si le pagas la comida al perro.

CELES: ¡Que hermoso es el señor perro!

SHADOW: Es un cliente exigente. Pero es por que deja buenas propinas.

(Ya reunidos, van a salir de la ciudad y se encuentran una casa que Locke conoce.)

LOCKE: Esta era su casa…

CELES: ¿La casa de quien?

EDGAR: La casa de Rachel. ¿Aun no se lo has contado a los demás?

LOCKE: Supongo que ya es hora. Veréis.

(Acompáñese de imágenes de flasback, como antes.)

LOCKE: Cuando mi abuela se murió, puede decirse que perdí el norte en mi vida. Ya no tenía a nadie más. Hasta que conocí a Rachel. Éramos los mejores amigos. Un día oí hablar de un tesoro en las montañas de aquí cerca. No quería que ella viniera, pero insistió. Andando por un risco, el puente de madera iba a romperse bajo mis pies, ella salto para empujarme y fue la que acabo cayendo al barranco. Sorprendentemente, las heridas no fueron mortales, pero lo olvido todo. Incluso a mí. Su padre no perdonaría nunca lo que la había hecho, y creí que ella me odiaría. Desaparecí del pueblo por una larga temporada. Y el Imperio ataco. No la querían a ella, pero de todas formas se la llevaron por delante. Minutos antes de morir, me llamo por mi nombre. Y yo no estuve allí para salvarla. Me recordó, para creer que la había olvidado. La había fallado.

(Vuelta a la realidad. De nuevo, el joven rey quiere meter baza.)

EDGAR: Por eso se unió a los Retornantes. Y prometió ayudar siempre a las chicas.

SABIN: Tu no eres el mejor para hablar de chicas, hermanito.

Total, que salieron de allí casi como habían entrado. Celes estuvo pensando en Locke y su historia y Cyan en la de los hermanos Fígaro. En el siguiente pueblo llamado Jidoor si que hubo testigos que vieron 'una chica de fuego' volando a Zozo, en las montañas.

CYAN: Así que otro pueblo de montaña. Ya me estoy cansando.

GAU: Gau gusta de trepar. ¿Vuesa Merced no?

SABIN: Que gracioso que es el chaval.

LOCKE: Recordar el aviso de los de Jidoor: los paisanos de Zozo son unos mentirosos.

EDGAR: Creo que vamos a ver muchos juegos místicos de verdad o mentira.

CELES: En efecto, ahí va el primero. ¡Eh, mister! ¿Sabe donde esta Zozo?

TIPO: ¿Zozo? Ni idea. Nunca he oído hablar de tal pueblo.

CELES: Y supongo que no sabrá si ha pasado alguna chica volando.

TIPO: Je, por aquí no han pasado chicas desde hace días.

CELES: Lastima. ¿Puede llevarnos a Jidoor, si es tan amable?

TIPO: Si, mujer, si. Vengan conmigo.

(Les deja a la entrada del pueblo que les interesa, Zozo. Los demás la preguntan.)

LOCKE: ¿Cómo has hecho eso?

CELES: Si te fijas en un mapa sabrías que Jidoor es el único pueblo cercano a Zozo en varios kilómetros redondos. Era imposible que aquel tipo no hubiese oído hablar de ese pueblo, así adivine que era un mentiroso. Para obligarle a llevarnos a Zozo le dije que si nos llevaba a Jidoor, por que sabia que mentiría y nos enviaría a su propio pueblo.

EDGAR: Y al preguntar por la chica voladora confirmaste que Terra esta aquí.

CYAN: ¡Que astuta es esta mujer! Podías haberte unido a los buenos un poco antes.

GAU: Vuesa Merced ya no esta enfadado con chica rubia.

Mas adelante otro les previno sobre saltar entre edificios, menos mal que no hicieron mucho caso, por que no hubieran podido llegar al piso donde estaba Terra tendida.

CYAN: ¡En esa cama! Sigue transformada en esa cosa rosa.

VIEJO: (aparece) Ya veis. Tiene miedo.

GAU: ¿Quién ser tu?

VIEJO: ¿Esta chica es amiga vuestra? La llamáis Terra, ¿no? Que extraño. Esta sana y salva, pero me temo que ahora no puede entenderos. Por mi parte, soy el Esper Ramuh.

LOCKE: ¿Un ESPER? ¿Pero no viven en otro mundo?

RAMUH: No quiere decir que no podamos existir aquí también. Los Esper Elementales toman muchas formas, a veces humanoides. No tenéis nada que temer.

CYAN: ¿Por qué escondéis el hecho de ser Esper Elementales?

RAMUH: Los humanos y los Espers no pueden convivir.

LOCKE: Pero mi abuela me contó que Espers y humanos vivieron juntos alguna vez.

RAMUH: No es ningún cuento. Es verdad que fuimos amigos. Pero la Guerra de Magia tuvo lugar, hace mucho. Los Esper lucharon con los humanos, que se inyectaban con los poderes sacados de ellos. Temiendo que nuestro poder se volviera de nuevo un objetivo para ellos, creamos un mundo aparte y nos fuimos a refugiar allí. Los humanos querían volverse invencibles, e invadieron nuestro reino. Y en respuesta edificamos un portal y echamos a todos los humanos. Mientras hablamos, muchos de los míos siguen atrapados en la fabrica Magitek, siendo exprimidos. Me escape para evitar semejante destino...

SABIN: Eso no explica como y porque ha volado hasta aquí.

RAMUH: Sentí que Terra tenia problemas. Mi Magia la atrajo hasta aquí.

EDGAR: ¿Pero es que Terra es un Esper también?

RAMUH: No, de hecho es algo muy distinto.

(La chica de la coleta se estremecía en esa cama, tanta fuerza la ponía de los nervios.)

TERRA: Aaaaah…

CELES: La pobre, parece que la duele todo.

SABIN: Y sigue de color rosa.

GAU: Y echando humo.

EDGAR: Y desnuda… GLUP. (0_0)

LOCKE: ¡Edgar!

RAMUH: Como veis, su propia existencia infunde miedo en su corazón.

CYAN: ¿Y como la ayudamos?

RAMUH: Cuando acepte este aspecto de su ser todo volverá a irla bien. Mientras podéis ir a liberar a mis compañeros presos en la fabrica Magitek. Uno de ellos sabrá ayudarla.

LOCKE: Si encontramos la fabrica Magitek ¿Estas seguro de que seguirán allí?

RAMUH: Escape como un cobarde dejando a los otros allí. Será el fin para ellos. Y el método de Gestahl es incorrecto. No puedes extraer a un Esper vivo todo su poder. Solo cuando nos reducimos a Magizita nuestros poderes pueden ser transferidos totalmente.

GAU: ¿Qué cosa?

RAMUH: La Magizita es lo que queda de nosotros cuando morimos. Aquí también hay unos camaradas que cayeron cuando huíamos del Imperio. Y os daré también mi poder.

(Tras darles un saco con pedazos de Magizita, el se convirtió en uno. Shadow lo cogió.)

SHADOW: Aquí están las Magizitas.

SABIN: ¡Jope, que susto! ¡No vuelvas a hacerlo!

EDGAR: Ya, como siempre esta tan callado, no nos acordamos de que sigue aquí.

SHADOW: Por poco tiempo. Cuando salgamos de Zozo no volveréis a verme.

LOCKE: Terra… Espéranos. ¡Volveremos pronto!

EDGAR: Ya hablaremos por el camino. El Imperio quiere extraer Magia de los Esper.

SABIN: No puede ser verdad… ¿Celes?

CELES: No lo recuerdo, yo estaba dormida cuando me… mutaron. Pero si, ya he oído muchos rumores al respecto. Eso debe ser lo que se refería.

EDGAR: Nos dividiremos. Aun necesitamos reforzar nuestras defensas en Narshe.

CELES: Yo iré a por el Imperio, les conozco bien…

SABIN: ¿Tu sola?

LOCKE: No, yo iré con ella.

CELES: ¡Locke! ¿Pero como llegaremos? El Imperio tiene su base en el continente del sur. No hay barcos que salgan hacia allá.

LOCKE: La gente de Jidoor podría ayudarnos. No desesperes.

CELES: Locke. ¿Por qué vienes conmigo?

LOCKE: Bueno, habrá muchos tesoros. Y siempre he querido ver el Imperio por dentro.

CELES: No me engañes, seguro que esa no es la razón...