¡Hola de nuevo a todo el mundo!

La última vez que actualicé comenté que a lo mejor no podía colgar hasta el día 2 de septiembre, pero ha habido un cambio. Me voy ese mismo día al pueblo y no voy a poder actualizar. Por ahora, os dejaré esto y, cuando venga del viaje, volveré a escribir y subir otro capítulo.

Mucha gente me comenta que lo mío es muy cortito pero intenso. Como ya comenté, el fic va a ser de capítulos cortos para que resulte más fácil de leer.

Cuando yo leo cualquier historia veo primero su extensión. Algunas me dan pereza solo por el tamaño que tienen. Yo soy la primera que leo libros de casi mil páginas, pero una historia de un capítulo muy largo no creo que haga bien para nadie.

Gracias por todos vuestros comentarios. Solo ha habido una persona, que, más o menos, se ha acercado a la identidad del personaje misterioso que Bella ha llamado Aneki.

Aquí os dejo el capítulo 7, disfrútenlo.

Casi todos los personajes son de SM, y yo me divierto con ellos.

-¿Aneki?

Capítulo 7

Lo que veía era imposible. Llevábamos menos de un mes separadas y se encontraba a mi lado, ahora mismo. La graduación nos había separado y a mí me enviaron aquí. Nunca me comentaron qué había pasado con ella.

-Bella, deja de divagar y dame un abrazo, hermana—exacto, aquella persona era mi hermana gemela a quien cariñosamente llamaba aneki, al más puro estilo japonés antiguo—. Por cierto, como vuelvas a llamarme "aneki" haré papilla de nefilim contigo—exacto, ella odiaba ese nombre, por eso se lo decía, pero ella era un trozo de pan.

Según mis padres, Anne (mi hermana) y yo, a pesar de ser dos gotas de agua, teníamos actitudes completamente diferentes. En el colegio de Alacante, yo era la dura, la borde, la que no tenía miedo a nada. Mi hermana, por el contrario, era muy inocente y, la mayoría de nuestros compañeros de clase se intentaban sobrepasar con ella. Por supuesto, no dejaba que ninguno lo hiciera.

En Alacante, normalmente, la gente se casaba a temprana edad y, después del instituto, casi todos ya estaban esperando celebrar su boda y había gente también embarazada. No estaba mal visto, lo único que los chicos tenían que hacerse los responsables y casarse en cuanto terminaran el instituto o cuando el chico cumplía los dieciocho y la chica dieciséis (N/A en Japón ocurre así, si eligen, pueden casarse cuando cumplan el chico y la chica dieciocho y dieciséis años respectivamente, lo siento, me gusta Japón XD).

-¿Me puedes explicar qué haces aquí, Anne?—pregunté, curiosa, sin dejar de abrazarla.

-La Clave me dio la opción de venir aquí contigo o irme a Perth, en Australia. Como allí no conocía a los nefilim que cuidaban la zona, decidí venir aquí contigo.

Cuando nos separamos, mis padres contemplaban fijamente a Charlie.

-Aquí hay un dilema, Charlie. Según los registros, solo tienes una hija y no hemos podido cambiar eso antes de que uno de los doctores nuevos viera el expediente de su verdadera hija. No figuraba el nacimiento de gemelas y no podemos decir que son otra cosa. Son demasiado iguales—mi padre miraba fijamente a el que ahora era mi "padre" con sus ojos azules, como los de Anne y los míos. Era bastante alto y de pelo negro. Todo el mundo nos decía que teníamos el pelo y los ojos de mi madre pero que, todo lo demás era de nuestro padre, excepto, claro está, la altura.

-¡Tengo una idea, papá!—contesté—Podría Anne ir al colegio y yo quedarme vigilando desde casa.

-Sí, hombre. ¡Ni en broma! No pienso ir a un colegio de mundanos. Tú eres la que está matriculada, tú eres la que vas.

-¿Mientras tú te quedas en casa sin hacer nada? Antes vuelvo a Alacante y le pido a la Clave que me deje aceptar el trabajo en Perth que tú rechazaste.

-Venga, calma, calma, chicas. No ocurrirá nada de eso. ustedes dos irán a la escuela. Se turnarán para ir a clase, irán un día sí y un día no cada una y evitarán ser vistas las dos juntas. Solo por la noche tendrán ese permiso y cuando viajen a otras ciudades, aquí habrá discreción. ¿Me han entendido?—nos señalaba. Mi madre podría ser la persona más dulce que conocieras, pero cuando se cabreaba no había remedio. Al igual que con mi padre. También todos decían que yo había sacado la parte más mala de la actitud de mis padres y mi hermana la buena. Ella lo único que hacía era disimularla bien, pero también tenía mucho carácter cuando se enfadaba, aunque no tan pronunciado.

No lo dudaba que yo no confiara mucho en las personas y mi hermana era todo lo contrario. Ella no haría daño ni a una mosca. Costó que aprobara el examen de Alacante porque ella no quería matar a nadie. Muchos profesores la sacaron de apuros respecto a esa hasta que ella consiguió matar a un demonio pequeño.

La Clave había decidido que mi hermana iría a algún lugar donde hubiera más Cazadores por si ella se negaba a luchar, otra vez. En un principio, la iban a enviar a España, a un pequeño pueblo llamado Buitrago del Lozoya (N/A es un pequeño pueblo de la capital de España. De allí es la familia de parte de mi madre, al menos, tienen una casa allí, ese es al pequeño pueblo que me voy a ir y por eso no podré actualizar XD), pero desistieron. Seguramente no habría demonios cerca, pero no quitaba que, alguna vez, aparecieran.

-De acuerdo, mamá—contestamos Anne y yo a la vez. Eso era justo, más o menos.

-¡Espera un momento!—mi madre alzó la mirada cuando hablé. Sus ojos marrones me escrutaron y su cabello ondeó hacia atrás—No pienso dejar que Anne toque a mi bebé—me refería al coche.

-¿A… tu… bebé?—todos se rieron ante mi comentario.

-Mi coche es por lo único que voy al instituto. Podríamos haber fingido que yo era una superdotada y que no hacía falta seguir estudiando, pero acepté todo eso por el coche.

-Ya supusimos eso, tranquila. Hemos comprado un Porsche a tu hermana, pero no llegará hasta dentro de unos días, por lo tanto, ella usará el tuyo hasta entonces a no ser, claro está, que prefieras ir todos los días tú por ella…

-De acuerdo, de acuerdo, se lo dejaré solo temporalmente—me apresuré a contestar.

-Decidido entonces, mañana irás tú para que tu hermana descanse del viaje. Ella tampoco ha venido en un portal, la Clave decidió que viniera en avión, al igual que tú.

-Vale, pero solo por esta vez—miré a Anne. Tenía ojeras en los ojos y llevaba bostezando todo el rato.

-Subid al cuarto. Hemos puesto dos camas para que estéis más cómodas. Ya os avisaremos cuando esté todo listo. Ahora, poneos al día de lo que os ha ocurrido en estas semanas—las dos asentimos y subimos a mi habitación, no sin antes gritarle a mi padre desde las escaleras:

-¡Papá! ¡Saca la comida del maletero del coche!

Cuando entramos en la habitación, lo único que había cambiado era que había una cama y un armario más. Aunque también vi otro portátil encima de la cama nueva y diversos papeles desperdigados por todos los lados. Vi otros documento de Isabella Swan por allí y sabía que ellos ya lo habían planeado todo.

Cogí mi ordenador y me conecté a internet. Si quería que se pusiese al día, debía conocer a mis compañeros de instituto.

Me metí al Facebook con mi cuenta nueva como Bella Swan. Teníamos mi hermana y yo otra cuenta conjunta, pero no la íbamos a dar. Era Belli y Annie. Teníamos fotos con nuestros compañeros nefilim (ellos también se habían hecho una cuenta después de salir de Alacante, aunque, como mis padres vivían fuera de la ciudad, íbamos a visitarlos de vez en cuando y, nos poníamos en contacto con los demás.

-Verás. Te enseñaré a los compañeros de instituto. Esta es una foto a finales del año pasado—me había metido en el Facebook de Mike y se la enseñaba. Le señalé uno por uno a mis compañeros. Me detuve cuando llegamos a Edward y a su hermana Alice. La pequeña sonreía y se la veía claramente feliz, en cambio, Edward tenía el ceño fruncido y solo miraba hacia la cámara. Según esta foto, Edward ni Alice tenían Facebook, al menos, no lo tenían agregados mis compañeros.

-¿Quiénes son estos dos chicos?—se refería a Alice y a Edward.

-Ellos… se llaman Edward y Alice Cullen. Son los hijos de acogida del doctor Cullen y su esposa. Tienen tres hermanos más, también de acogida, en un curso superior al nuestro. Se comportan de manera extraña. No hablan con los demás alumnos.

-Son muy guapos.

-La verdad, es que esa belleza me extrañó un poco al principio, pero luego vi sus ojos de color dorado y quité todas mis hipótesis sobre ellos.

-¿Qué hipótesis tenías?

-Ninguna que ahora sea viable. Se comportan demasiado humanamente. Si les hablas, te hablan, pero no mantienen una gran conversación contigo. Están cerrados en su burbuja y no quieren salir de allí. Por lo que tengo entendido, salieron de un orfanato en el que vivían tres de ellos y eran inseparables, por eso los Cullen aceptaron acogerlos a los tres (N/A mentira! No se me ocurría otra cosa y me inventé un pasado jejejej).

-¡Niñas! ¡A comer!—nos gritó mamá desde la cocina. Olía bastante bien.

-Vamos, tengo hambre—dijo Anne mientras se acariciaba el estómago.

Abajo, nos sentamos en los únicos sitios que quedaban libres.

Mamá había preparado unos burritos caseros, como nos hacía cuando Anne y yo éramos pequeñas y papá y mamá vivían todavía en Idhris.

-Entonces, Charlie, ¿estará bien que vivas con los dos demonios que tengo como hijas?

-¡Eh!—nos ofendimos mi hermana y yo, aunque no dejamos de servirnos el relleno de los burritos.

-¡Claro que no, Stefan! ¡Todo lo contrario! Si Anne da el doble de guerra que Bella daría igual. Solo veo a Bella por la noche porque ella se despierta después que yo y vengo justo para la cena y, después se sube a su habitación. La verdad, no me daría cuenta de que está si no me preparara la cena todos los días.

-¿En serio? ¿Bella cocinando? Eso sí que es una novedad.

-La duda ofende, papá. No cocino en casa porque mamá lo hace mucho mejor que yo y, cuando vivíamos Anne y yo solas, decidíamos que yo limpiaba y ella cocinaba—contesté, restándole importancia con la mano.

Seguimos hablando de cosas sin importancia hasta que mis padres decidieron marcharse. Era ya tarde y todavía les quedaba unas cuantas horas de viaje a Seattle.

-Niñas, pásenselo bien y no hagáis tonterías—nos gritaron nuestros padres desde su coche.

-No os preocupeis, Stefan, Dianne. Si hacen algo raro pasarán una nochecita en la cárcel y no haré nada para evitarlo.

-Tampoco es para ser así. A ojos de todos, somos tus hijas en una.

-Ya hablaremos. Diviértanse.

Mis padres se despedían con la mano mientras se alejaban.

-Chicas, id a dormir. Estáis muy cansadas. Yo me encargaré de fregar los cacharros.

Asentimos y subimos a nuestra habitación.

-Acuéstate ya, Anne. Yo tengo que hacer los deberes antes de dormir. Hagamos un pacto. Cada una hará los deberes que la manden en esos días. Si es un trabajo semestral, lo haremos juntas, ¿de acuerdo?

Solo asintió y se metió en la cama.

Cuando terminé los deberes era muy tarde, pero no me sentía cansada.

Cerré la ventana y bajé la persiana. En la semana que estaba llevaba en Forks había personalizado la habitación como mía y había puesto estrella en el techo, formando una pequeña galaxia para mí y, ahora, para mi hermana.

El despertador lo puse debajo de mi almohada para que, al día siguiente, Anne no lo escuchara. Entonces me dormí.

Fue la primera noche que soñé con Edward Cullen y donde conseguía que el terminara de besarme sin que la campana de fin de quinta hora sonase.

¿Qué? ¿Ya se les despejaron las dudas sobre Aneki? Jejejeje

La verdad es que para este capítulo me he esmerado un poco más, espero que lo hayan disfrutado.

A partir de ahora, hablarán por una parte Anne y por otra Bella, relatando todo lo que ocurre día a día en el instituto.

Aquí va una pregunta para ustedes que yo, al ser la autora de este fic, ya tengo resuelta MUAJAJA:

¿Qué pasará con Edward y la familia Cullen cuando vean a Anne aparecer por la escuela?

Por supuesto, mi compañera Riuka ya sabe el resultado (abstente de decir nada ¬¬) =D

Gracias a todas las personas que comenta, me ponen en favoritos y autores y todo lo demás.

Lenny94