Lamentablemente no me pertenece y no he creado Fullmetal alchemist.
8:10 Restaurante L'arc
El führer entró en el lujoso y elegante restaurante, estaba perdido entre tanto lujo al fin y acabo él perteneció a las personas que servía los platos no a los que gastaban una cantidad excesiva de dinero en ello. El metre (maître) le indico donde estaba su mesa y le aviso de que su acompañante ya había llegado, por lo que vio antes de dirigirse a la mesa se trataba de una joven de 25 años aproximadamente ya que claramente era más joven que él, su físico era esbelto pero delgado, tenía un pelo moreno que se colocaba sobre sus hombros, era bonita peo no hermosa, no como lo era la mujer que le había besado antes, pensó el ex-coronel. Espero que sea una buena candidata para ser la esposa del Führer y así poder callar de una vez la bocaza que tiene el señor Grumman, según él esa mujer es una joya.
- Buenas noches, disculpa la demora, es que he estado muy ocupado.
- Oh, no se preocupe, es normal, usted es el führer debe estar muy ocupado.
- Claro, Laura no hace falta que me trates de usted, llámame Roy, pues es una cita fuera de lo profesional.- dijo él con una sonrisa fingida pero de la cual ella no se percató.
- Está bien, te llamaré Roy- dijo ella con una sonrisa, en ese momento se acercó el sommelier:
- ¿ya saben lo que van a tomar los señores? -Y se dirigió a Roy, puesto que ahora era el führer todo el mundo intentaba complacerlo.
- Sí, tomaré el Monopole blanco del 2014 dicen que este vino blanco es uno de los mejores. – dijo Laura.
- Así es señorita.- aseguró el Sommelier.
- Bueno, me temo que para mí no, yo tomaré un Balblair 1989.
- Por supuesto, señor.- Dijo el sommelier.
- ¿Es un vino?- preguntó intrigada la mujer.
- No, es un Whisky escoses muy fuerte pero considerado por muchos como el mejor.
- Vaya, entiende más de whiskies que de vinos.
- Si bueno, busco en una mujer que sea diferente a mí que me complemente, que sepa las cosas que yo no sepa, como el vino.- dijo Roy intentado darle a entender a la mujer que si ella era buena no buscaría a otra pues Roy sabía que la única que le interesaba era Riza, era con ella con quien bebería vino blanco y con quien mejor se complementaban pues Riza era lo suficiente diferente y a la vez igual que él pero él no podía y no merecía tener a esa mujer.
- Entiendo.- dijo la joven que a la vez se sonrojó pensando de que había sido alagada por el Führer.
Más tarde llegaron los platos y empezaron a comer, a Roy se le ocurrió preguntar acerca de su trabajo.
- Dime Laura, ¿A qué te dedicas?
- Soy cuidadora infantil aunque claro eso solo hasta que me case, después me dedicaría a mis hijos y a mi futuro marido.- dijo la mujer con seguridad, ella le lanzó la indirecta y pensó que esa palabras le gustaría a un macho alfa, un líder nato, a un führer pero lejos de conseguir eso, esas palabras molestaron mucho a Roy, él quería que la mujer que estuviera a su lado fuera independiente, fuerte y se dedicará a su vocación con la pasión y dedicación suficiente para no dejarla cuando se casara con un hombre.
- Entiendo. – supongo que esta es la clase de mujeres a las que se refería Grumman, una mujer sumisa pensó Roy.
La cena transcurrió con comentarios y conversaciones triviales y sin importancia, pero Roy no podía más que pensar en la teniente, en que siempre la estaría comparando con Riza, en que nunca la amaría y aún menos dejó de pensar en aquel inesperado, fugaz y esperado beso de esta, el beso que le dio ella antes de que se marchara despavorida de allí. El führer pensó que esa mujer la volvería loco, con solo un rápido beso le había bajado todas sus defensas, le había descubierto todas su debilidades y deseos al corresponderle aquel beso, que le hubiera ocurrido si ese beso se hubiera convertido en un beso lleno de deseo y sus manos solo reaccionasen a coger su pequeña cintura y acercarse la a él para poder sentir como se…
- Roy
- ¿Eh, si?, ¿Disculpa que decías?– Dice intentando volver a una conversación superficial y sin ningún trasfondo sobre sus vidas.
- Pareces un poco distraído.
- No, es simplemente el trabajo que me tiene absorto pero disculpa debería haber escuchado.- dijo Roy rara vez se disculpaba sin que Riza se le dijera que lo hiciera pero no tenía ganas de encontrar a otra mujer y fingir interés por ella. Laura le parecía lo suficiente interesada en ser primera dama así que seguramente se casaría con ella después de todo no podía casarse con quien realmente quería así que ¿Qué más da con quien se case por obligación?
Laura siguió hablando lo que le permitió al hombre percatarse de que iba a ser una primera dama muy, muy habladora y en verdad eso le beneficiaba para ser la primera dama perfecta excepto el hecho de que no era Riza, ¿Cuántas veces he comparado a Laura con Riza esta noche? Debo dejar de hacerlo, pensó mentalmente el führer mientras salían del restaurante y daban un paseo por la zona más antigua de la ciudad.
- Roy, me lo he pasado muy bien esta noche, me gustaría volver a ver te.
- Sí, claro.
- ¿mañana, por la noche?
- De acuerdo, mañana te llame para concretaremos a donde iremos.
- Vale, me parece bien, he de irme- dijo mientras levantaba la mano para llamar a un taxi- nos veremos mañana.- entonces, volvió a ocurrir una mujer lo volvió a besar y no era Riza. Fue un beso casto y muy rápido, fue sin sentimiento y sin ganas de querer corresponderlo, pero sonrió, tenía que fingir interés, debería acostumbrarse a besarla y sentir un vacío dentro de él. Ella se volvió para entrar al taxi he irse. Roy se quedó allí pensando en aquel beso y en el anterior beso, realmente distintos.
