Todos los personajes pertenecientes a Harry Potter son propiedad de JK Rowling, lo único de mi autoría y aquello por lo que puedo exigir reconocimiento es la trama en sí; sin embargo en ningún momento es mi intención comercializar está historia, es un hobbie.

Capítulo 7: Sorpresas.

Los chicos parecían autómatas; levantarse pronto, desayunar y prepararse para partir no les tomó más de una hora; aunque Ron y Ginny estaban un poco nerviosos, ante la perspectiva de viajar en un medio muggle. La pelirroja se la pasaba en grande preguntando cosas como – ¿estás segura de que no usan la magia? O exclamando -¡es imposible que eso logre mantenerse en el aire!- provocando la mirada curiosa de quienes estaban a su alrededor.

Una vez en el avión Harry intentaba explicarle como funcionaba por décima vez cuando la chica le preguntó -¿sabes que le pasa a Ron?- digamos que él pelirrojo había estado un poco nervioso durante toda la mañana y mucho mas callado de lo habitual, sin contar que Hermione y él no podían mirarse a la cara sin sonrojarse hasta la medula; Harry no pudo evitar reírse mientras la miraba

-¿es obvio no?- inquirió él.

-Oh, por Merlín; ¿nosotros no nos comportamos así después de….? Ya me entiendes- exclamó ella algo divertida

-me imagino que sí- le contestó Harry mientras le pasaba un brazo sobre los hombros.

Unos asientos más adelante

-yo…- Hablaron ambos, Ron y Hermione, al tiempo sin poder evitar sonrojarse

-Tú primero- concedió Ronald

-yo quería decirte- hablo Hermione pausadamente –que lo de ayer fue…-

-maravilloso- le interrumpió Ron en un susurro para sí mismo

-si, es verdad- concedió Hermione con la mirada gacha

-¿te arrepientes?- preguntó Ron al ver la expresión de la chica, la muchacha negó con la cabeza y respondió

-no, no es eso; es que todo fue tan rápido ¿Qué tengo miedo?- le confesó ella

-Miedo- repitió el chico algo sorprendido

-Si, de que todo cambie; de lo que puedas estar pensando de mí; de que dejes de quererme- soltó ella de sopetón; Ronald no pudo evitar sonreír ante estas palabras

-Hey- exclamó él para atraer su atención –Primero que puedo pensar de ti; que eres la mujer más maravillosa del mundo, la más inteligente y guapa y que por suerte o confusión del destino eres toda para mí- le respondió mientras le acariciaba la mejilla –y desde luego las cosas tienen que cambiar; terminaremos el colegio; buscaremos un trabajo, nos compraremos una casa, nos casaremos y en algún momento tendremos hijos- le dijo, logrando que ella sonriera –Pero hay algo que tienes que tener en cuenta siempre; podré pelearme contigo o estar lejos por mucho tiempo; pero hay algo que no podré dejar de hacer nunca y créeme que lo he intentado antes y es dejar de quererte Mione ¿lo entiendes verdad?- la muchacha asintió a modo de respuesta antes de que su novio le robara un beso; sin percatarse de que alguien les observaba una par de asientos atrás.

-No deberías mirarlos así- sentenció la mujer

-sólo quiero verla feliz- musitó el Sr. Granger mientras volteaba a mirar a su esposa

-a caso no has visto como le brillan los ojos- dijo ella en un susurró

-es malo reconocer que estoy asustado- inquirió el padre de Hermione

-¿asustado?- preguntó su mujer extrañada

-Su mundo Jane, la absorbe y la aleja de nosotros- respondió él hombre –y yo no quiero perderla; es nuestra niñita-

-y lo será para siempre Dave, pero ahora tenemos que dejar que viva su propia vida-

La voz de una mujer por los alta voces distrajo su atención –señores pasajeros le informamos que en cuarenta y cinco minutos aterrizaremos en la ciudad de Londres, esperamos que haya disfrutado volando con nosotros.

(*)

Una vez en tierra no fue demasiado difícil encontrar su comité de bienvenida y es que las ropas del señores Weasley no eran nada discretas en comparación con los padres de Hermione que junto a los chicos fácilmente habrían pasado todos por Muggles.

Ginny, llevaba unos tejanos y jersey de verano color turquesa un poco largo sobre el que llevaba un cinturón negro a juego con sus zapatos, que le permitían estar casi a la misma altura de Harry; el ojiverde llevaba unos vaqueros desgastados al igual que Ron; deportivas y una camiseta en blanco y negro sobre la que tenía un cazadora vaquera; su mejor amigo por el contrario llevaba una camisa de vestir manga lagar y sobre ella una camiseta roja con la inscripción 50% single de la que sobresalían las mangas, el bajo y el cuello de su camisa . Hermione traía un vestido veraniego, al igual que su madre; pero la castaña lo acompañaba con unas botas de caña y tacón alto y una torerita marrón que hacia juego con sus zapatos.

Definitivamente el Señor Weasley llamaba la atención de los transeúntes y no era para menos; sus pantalones de pana roja a juego con su americana y su camisa verde lima eran bastante llamativos; junto a él se encontraba su esposa con un vestido veraniego floreado con tonos muy vivos y sus caras denotaban felicidad en cuanto vieron a los muchachos.

-Oh cariño- exclamó la Señora Weasley acercándose a su hija –mírate estás preciosa y tú también Hermione- confirmó la mujer mientras le daba un beso a la castaña

-Harry, Ron ¿no pensáis darme un abrazo?- inquirió la mujer mirando a los chicos

-Hola mamá- se apresuró a contestar Ron

-Bienvenidos a casa chicos- exclamó el Señor Weasley tras su mujer.

La mujer se percató de la presencia de los padres de Hermione

-Oh- exclamó la castaña –Señora Y Señor Weasley, no se si los recuerdan estos son mis padres Jane y David Granger- les presentó la muchacha

-por supuesto- aseguró Arthur, dándoles la mano –Bienvenidos- añadió Molly

Deadulus Diggle se aproximó a ellos –Bienvenidos a casa; Harry, Ron, Hermione, Ginny- les dijo el hombre cuando estuvo cerca –debemos irnos ya- les apresuró

-¿pasa algo malo?- interrogó Hermione preocupada

-Oh, no cariño- la tranquilizó Molly Weasley –Pero vuestra desaparición de la vida publica y el hecho de que no estuvieses en la investidura de Kingsley como ministro oficial; ha levantado habladurías y el profeta no os quita ojo de encima- respondió Arthur.

-Oh- exclamaron los padre de Hermione algo exaltados – ¿y se puede saber el porque?- inquirió el padre de Hermione asombrado.

-acaso no sabe usted los grandes logros de su hija; estos jovencitos son famosos en nuestros mundo; sus nombre ocuparan muchas hojas en los libros de historia de la magia- anunció Diggle mientras salía del aeropuerto y es que aunque Hermione les había contado los motivos para sacarlos del país omitió toda aquella historia de horrocruxes y ella luchando en una batalla en su colegio.

Arthur se adelantó hasta el auto y abrió la puerta –adelante les indico; Ginny, Harry y Ron entraron de inmediato; seguidos por el Señor Y la Señora. Weasley

-Cariño es imposible que entremos todos en un auto tan pequeño- exclamó el padre de Hermione.

-nada es imposible papá- le contestó la morena mientras ingresaba en el vehiculo, seguida por sus padres.

Los Granger quedaron extasiados, ya que él interior del vehiculo podía comparase a un apartamento rodante; se encontraban en una sala de estar; bastante amplia, con muebles muy cómodos, él señor Weasley discutía con la menor de sus hijos los por menores del viaje y Hermione intentaba ponerse al día con los últimos sucesos

-ya habrá tiempo para eso querida- le aseguró Molly, para concentrarse en la conversación que sostenían su hija y marido.

-de verdad papá, es grandioso- exclamaba Gin –volar a lo Muggle, esos aparatos son enormes y al despegar parece como si te pegaran al asiento, mientras que cuando aterrizas tiras hacia arriba- comentó la pelirroja divertida, mientras los Granger sonreían al ver la expresión soñadora del patriarca Weasley

-Tendríais que probarlo- le recomendó Ron a sus padres.

-Espero que los chicos no hayan sido un problema- dijo Molly Weasley a la madre de Hermione minutos después

-Bromeas, son encantadores; a demás es maravilloso tener la casa llena de vida, de energías – le contestó Jane

-aparte de que fueron de mucha ayuda- acotó el padre de Hermione

El coche del ministerio iba a una velocidad aberrante

-¿no podríamos hacerle daño a alguien?- inquirió la madre de la castaña dudosa

-no te preocupes querida- la tranquilizó Molly –tenemos los encantamientos adecuados y no pasara nada- le aseguró la pelirroja

-Estamos llegando- anunció la voz de Deadulus

-tan pronto- exclamó él padre de Hermione sorprendido

-Terminarás por acostumbrarte- le aseguró Arthur Weasley entre risas

-Hermione- le llamo Deadulus sentándose frente a ella –hemos tomado ciertas precauciones, con respecto a tu casa- señaló – él peligro inminente a pasado, pero los reporteros y fans llegan a ser bastante molestos; Así que hemos hecho un par de encantamiento, para que ningún mago que no sea de tu confianza pueda encontrarla; además la hemos conectado a la red Flu, pero sólo podrán entrar aquellas personas a las que tú autorices ¿entendido?-

-Si, perfecto- respondió la castaña

-¡Oh! casi lo olvido- exclamó Molly Weasley; -mañana es el cumpleaños de Ginny y haremos una cena para celebrarlo; estará toda la orden y algunos de los compañeros de Hogwarts de los chicos; no podéis faltar- anunció la mujer

-¿podéis?- interrogaron los padres de Hermione al unísono

- por supuesto; Kingsley y otros miembros mueren por conoceros- les dijo Arthur.

Los Granger se bajaron del vehiculo seguidos por Ron, Harry y Ginny

-ha sido un placer- se despidió la pelirroja, dirigiéndose a los padres de su mejor amiga

-El placer ha sido nuestro- Respondió el hombre dándole un abrazo

-espero que volváis a visitarnos- exclamó la madre de Hermione mirando a los tres chicos

-yo sé de uno que no saldrá de su casa Sra. Granger- acotó Ginny mirando a su Hermano

-ya, ya que chistosa- le respondió el pelirrojo –lo haremos, ¿verdad Harry?- interrogó Ron a su amigo

-Por supuesto, vendremos a visitarles- accedió el moreno mientras se despedía de Hermione

-Dave, entremos- le indicó la mujer para darles un poco de privacidad a los chicos

-Te esperamos dentro tesoro- dijo el padre de la castaña mientras iba tras su mujer

-¿nosotros nos veremos mañana supongo?- inquirió Gin mientras abrazaba a su mejor amiga

-Si; llevaré tu regalo- anunció la ojimiel, mirando a su amiga.

Harry y Ginny subieron al coche para dejar a Ron y Hermione solos,

-Será extraño- comentó el pelirrojo una vez solos

-¿el que?- cuestionó ella curiosa

-el levantarme y que no estés cerca- respondió él

-oh no seas exagerado; mañana iré a cenar a tu casa- contestó la castaña riendo

-pero no será lo mismo- afirmó el muchacho –ya no podré darte un beso de buenas noches- añadió haciendo un puchero

-Siempre puedes venir a verme- indicó ella con una sonrisa divertida –mi habitación es la segunda comenzando por la izquierda- le comentó, antes de darle un beso fugas en los labios y decir –hasta mas tarde-

(*)

El resto del viaje en coche transcurrió tranquilo mientras; Molly les informaba de las reformas hechas en la casa y de los nuevos cargos que ocupaban la familia

-Percy es el nuevo secretario personal del ministro- dijo ella con voz orgullosa

-era de esperarse- comentó Ron

- y a tu padre, le han nombrado jefe de la oficina de relaciones con los Muggles- anunció Molly con una sonrisa

-¡guauuh! Felicidades Papá- dijeron los pelirrojos al unísono

-pero eso no es todo; hemos hecho un par de reformas en la casa- agregó Molly mientras el coche disminuía la velocidad –esperó que os gusten- dijo mientras, bajaban del coche

La nueva madriguera aunque mucho mas estructurada, no dejaba de tener aquel encanto propio de la antigua. La planta baja se componía de un salón bastante de amplio; una sala de estar, el comedor y la cocina.

-en la primera planta, está nuestra Habitación- indicó Molly mientras subían las escaleras y dos cuartos de invitados- completó señalando las dos puertas adyacentes a la suya –en la segunda está tu habitación Gin; ahora tienes un baño para ti solita y un ropero enorme, no podrás quejarte- explicó la mujer –ésta es la biblioteca- dijo entrando a la puerta frente al cuarto de Gin -¿una biblioteca?- preguntaron los tres extrañados.

-bueno tu madre quería hacer una habitación para Hermione; pero yo la convencí que sería innecesario ya que seguro ella querrá pasar más tiempo con sus padres ahora que todo ha terminado, aun así Hermione necesitaba un espació para ella y construimos este, dijo señalando el lugar que tenía grandes ventanales que le dotaban de mucha luz, una chimenea, varias butacas alrededor un escritorio y un sofá.

- ¡Esto le encantara!- comentó Ron

-en el tercero- prosiguió Molly saliendo de la habitación y encaminándose al piso -siguiente –están las Habitaciones de Charlie, Fleur y Bill y la guardería- comentó Molly entusiasmada

-¿guardería?- indagó Ginny -¿Qué nos hemos perdido?

-nada en particular- le respondió Su madre; espero que Charlie, siga los pasos de Bill y asiente cabeza o por lo menos que Bill y Fleur me hagan abuela pronto- comentó Molly con una sonrisa soñadora.

-en el cuarto- dijo Arthur rompiendo las ensoñaciones de su mujer –está la habitación de George y la de Percy, además de…-

-Gemelos- exclamó Gin, al ver la vieja puerta de la habitación de sus Hermanos igual que la última vez –George no quiso que lo quitásemos, es más no dejo que cambiásemos nada de esa habitación; prefirió hacerse una nueva para él- le respondió su padre señalando la puerta de enfrente.

-¡oh!- exclamaron todos un tanto apenados

-no pasa nada- se apresuró a decir Molly para levantar los ánimos –aun faltan cosas por ver- dijo mientras subía hacia el quinto y último piso

-y estás son las habitaciones de Harry y Ron- dijo la mujer señalando dos de las tres puertas que se encontraban en el rellano.

-una habitación ¿para mi?- preguntó Harry sorprendido

-por supuesto que sí- afirmó la matriarca de la casa –no pensarías dormir en ese viejo camastro en la habitación de Ron él resto de tu vida ¿no?-

-es que esto es demasiado- dijo Harry casi en un susurro

-¡Oh! vamos cariño- exclamó la mujer –no es nada comparado con lo que tú nos has dado-

-Además; Molly y yo te consideramos uno de nuestros hijos y como tal mereces una habitación en tu casa- dijo él hombre abriendo la puerta de la habitación

El escudo de Gryffindor colgaba de una pared, una cama; una mesa un par de sillas y un armario completaban el mobiliario; las fotos de sus padres estaban sobre la mesita auxiliar y varias más de Harry junto a Ron y Hermione, Ginny y sus demás compañeros de escuela se encontraban sobre la mesa que hacia las veces de escritorio, pero la que mas le gustaba era una a tamaño real que se estaba cubriendo toda una pared; en ella estaban todos los miembros de la nueva orden del Fénix; incluidos Sirius, Dumbledore, Tonks, Lupin, Ojo loco; aparte de toda la familia Weasley, Hermione y él; no se acordaba de esa foto.

-la tomamos durante las navidades en Gridmauld Place- indicó el Hombre percatándose de la cara de Harry

-Es un invento de George- explicó Molly -sólo tienes que atravesarla y estás en el cuarto de Ronald- agregó mientras lo hacia y los demás la imitaban

La habitación del pelirrojo continuaba casi igual que la última vez exceptuando la pared por la que habían entrado donde Había una foto de él, Harry y Hermione en su primer año

-lo bueno- dijo Arthur –es que sí queréis un poco de privacidad, solo tenéis que pedírselo y el otro no podrá pasar-

-Es una pasada- confirmó Ronald a sus padres

-me alegro que os gusten- dijo él hombre con una sonrisa que denotaba orgullo

-bueno estaréis cansados, quiero que deshagáis las maletas y bajéis a comer algo - pidió mientras habría la puerta de la habitación

-nos vemos al rato- dijo Ginny saliendo tras sus padres.

(*)

La pelirroja se precipitó escaleras abajo, para entrar en su habitación, su madre tenía razón; no podía quejarse, habían conservado sus póster y libros; pero ahora tenia una cama mas grande con doseles justo en el centro; varios ventanales por los que se colaba la luz, que le permitían mirar al patio; un ropero con que el que sus problemas de espacio se habían solucionado y un baño propio por el que no tendría que pelear con nadie.

Sobre su cama, tenía acumulada la correspondencia de todos los días que había estado fuera y es que Kingsley había cumplido con su promesa de borrarlos del mapa durante el tiempo que pasasen fuera de Inglaterra, reconoció de inmediato la letra de varias de ellas, Luna había cumplido con su promesa de escribir todos los días aunque ella no había estado allí para leerlas.

Querida Ginny:

Turquía es preciosa, a papá le fascina Estambul

estoy segura que de ser por él, no volveríamos a casa

mañana haremos una excursión a Ankara; mi padre

dice que será algo educativo. Yo en particular deseo que sea

divertido.

Aunque me lo estoy pasando de maravilla no dejo de echaros de menos

besos tu amiga.

Luna

Ginny sonrió al leer la carta y abrió el sobre siguiente

Gin,

La carta de hoy ha de ser breve; tu madre me envió una lechuza

diciendo que no estabas en casa y por eso no habías respondido a mis cartas,

no pasa nada; espero que te lo estés pasando tan bien como yo

Te quiere

Luna Lovegood.

La siguiente nota, escrita en un papel algo extraño que cambiaba de color a cada momento, decía

Querida Gin,

¿A que no adivinas lo que ha pasado?

Dean me ha escrito, no es maravilloso, es decir la gente siempre promete

escribirme y nunca lo hacen, no te preocupes no es ningún reproche.

a lo que iba, su carta dice que me hecha de menos y muere por verme

¡Oh por Merlín! Sería muy malo si le pidiese a papá regresar antes a casa

contesta en cuanto puedas.

Luna.

Ginny no pudo evitar reírse ante tremenda crisis existencial por la que atravesaba su amiga

Queridísima Ginevra,

No tendré que pedirle a papá adelantar la vuelta a casa,

la carta de Hogwarts, con la resolución del ministerio acerca de los

exámenes de convalidación ha llegado y Papá quiere que me presente;

yo opino que es una locura, es decir sólo estuve un trimestre en la escuela

pero mi padre asegura que podré sacarlos; así que estaré de vuelta en unos días.

Tu amiga que te hecha de menos

Luna

Ginny tomo una de las cartas que estaban sobre el montón suponiendo que la chica ya estaba en casa y la leyó a continuación

Ginny

Tengo el corazón en la boca; faltan dos días para tu cumpleaños

y tú aun no estás de vuelta, necesito descargarme y como eres

mi mejor amiga; eres a la única a quien puedo contarle esto;

Dean me ha pedido que salga con él o por Merlín ¿Que debo hacer?

Sonará egoísta, pero necesito que regreses ya, respóndeme en

cuanto leas esto.

Besos.

Luna "lunática" Lovegood

PD: ahora sí le hago honor a mi apodo.

Ginevra tomo uno trozo de pergamino sobre su mesa y garabateo una nota que sonaba como esto "Estoy de vuelta, ven a mi casa en cuanto puedas Besos Ginny "

La pelirroja se dirigió a la cocina; donde se encontró con George, Ron y Harry; se sentó junto a este último mientras su hermano la saludaba

-Que tal Australia pecas- interrogó George con una sonrisa

-Muy bien, cabeza de chorlito- contestó Ginny mientras se servia algo para comer

-¿le hiciste alguna travesura a Ronnie, querida Gin?- preguntó George esperanzado

-ninguna digna de mencionarse- se apresuró a contestar la pelirroja –pero estoy segura de que nuestro pequeño no ha sido del todo un niño bueno- añadió la muchacha de forma maliciosa.

-lo sabía- aseguró George -¿haber enano, que le hiciste a Hermione?- interrogó el pelirrojo exasperado

-¿Qué?- preguntó Ronald algo sorprendido –yo no le hice nada- contestó el muchacho a la defensiva –por lo menos nada malo- añadió concentrándose en exceso en el plato que tenía al frente.

Provocando en George una sonrisa maliciosa –Oh, pequeña sabandija, al final resultarás más listo de lo que pensaba; tú y Hermi…-

-Georgie cariño- exclamó su madre entrando a la cocina – ¿cuándo has llegado?-

-hace un minuto mamá- le contestó él cambiando el tema rápidamente

-pensé que no vendrías hasta esta noche- le dijo ella mientras le besaba

-Lee y yo terminamos antes de lo que pensábamos-

-¿Lee?- preguntó Ronald

-Si, me ha estado ayudando; hay mucho que hacer para la reapertura de Sortilegios Weasley; pero tranquilo dejare que descanses hoy y mañana- contestó él chico con una sonrisa macabra

-¿bueno donde estábamos?- preguntó Gin para volver a la plática anterior

-George le preguntaba a Harry que tal las Australianas- respondió Ronald para vengarse de su hermana y provocando que su mejor amigo se atragantara con el zumo.

-¿Acaso a nuestro rompe corazones le han robado el corazón?- preguntó George divertido ante la cara de Harry; la Señora Weasley miraba de soslayo la reacción de su hija que continuaba impávida a esperas de la respuesta de Harry.

-oh vamos Harry, cuéntamelo, es Australiana, guapa- inquirió George como un niño pequeño

-si y no- fue todo lo que le contestó

-¿Cómo es eso?- respondió el pelirrojo confundido

-es la chica más guapa que conozco pero no es Australiana- explicó el ojiverde

-Entonces es inglesa; la conozco- preguntó de nuevo el muchacho

-Si, es inglesa; creo que la conoces- Respondió Harry a largando su juego

-Oh, vamos; ¿piensas decirnos quien es? ¿O tendré que darte veritaserum?- inquirió George demasiado curioso como para seguir jugando

Más la respuesta de Harry fue interrumpida por una explosión en la sala de estar; todos los presente corrieron hacia el lugar par encontrarse con Luna sacudiéndose el hollín de sus ropas.

-Lo siento- exclamó la rubia apenada

- no pasa nada querida- aseguró la Señora Weasley -¿quieres un té?- le preguntó mientras volvían a la cocina

-Si, muchas gracias Señora Weasley; espero no haber interrumpido nada importante- se excusó la ojiazul mientras se sentaban

-Que va, llegas justo a tiempo; para escuchar en exclusiva el nombre de la nueva novia de Harry- le aseguró George

-¿nueva novia?- preguntó Luna sorprendida -¿a caso no eres tú?- dijo señalando a su amiga pelirroja

-Oh, Luna- exclamó Ron apenado –Has roto el encantó; quería ver como se las arreglaba Harry para decirlo-

-Oh, por Merlín pecas; hasta que lo conseguiste- exclamó su hermano mayor bastante divertido ante el sonrojo de Harry y su hermana menor –Mamá, ahora sí que es oficial Harry forma parte de la familia- Bromeo George -¿Cuánto me pagaría él profeta por semejante exclusiva?- preguntó Georgie entre risas

-ni se te ocurra- le atajó Gin –Si tiene que enterarse todo el mundo, prefiero que lo publique el quisquilloso- sentenció la pelirroja levantándose de la mesa

-¿Dónde vas?- le preguntó Harry que no quería quedarse a solas con su suegra y sus cuñados

-Luna y yo tenemos que hablar, te veo luego- dijo mientras le daba un pico y salía de la cocina

(*)

La pelirroja Guió a su amiga hasta su habitación y una vez allí le indico que se sentase en la cama, mientras ella hacía lo mismo

-haber desembucha todo lo que ha pasado con Dean- la apremió

-bueno, ha venido a visitarme desde el sábado pasado cuando llegue; hemos ido a pasear por el pueblo, el callejón Diagon y en ocasiones por Londres; me invito a cenar a su casa el domingo pasado y allí fue donde ocurrió…- anunció la rubia

- Flash Back-

-la cena estuvo genial; muchas gracias Señora Thomas- dijo la rubia con una sonrisa

-ha sido un placer, Dean no suele traer a muchos de sus amigos a casa- le contestó la madre del muchacho devolviéndole el gesto

-quieres ver mi habitación; es una pasada- le preguntó una pequeña de ocho años mientras la halaba hacia las escaleras

-Aisiri, deja a Luna tranquila- le pidió Dean a su hermana pequeña

-no pasa nada- contestó la ojiazul –haber Aisiri enséñamela- le respondió ella mirando a la niña

Ambas se perdieron escaleras arriba, hasta la habitación del final del pasillo; pintada en tonos malvas y con un letrero en la puerta con el nombre de su propietaria; habían peluches por todos lados, algunas fotos de la pequeña junto a Dean o sus padres; una estantería llena de libros de cuentos y una mesa donde Luna supuso haría sus deberes.

-y bien que te parece- preguntó la niña

-está genial- contestó la Rubia sonriéndole.

-puedo preguntarte algo Luna- le interrogó la pequeña mientras le guiñaba un ojo -por supuesto- concedió la chica inocentemente

-¿Tú también haces magia como Dean?- la chica asintió a modo de respuesta -¿y eres la novia de mi hermano?- preguntó curiosa, la rubia se quedo pasmada, Dean y ella se llevaban bien, eran buenos amigos y él le gustaba pero nunca antes había pensado en clasificar su relación y se dio cuenta en ese momento que no tenía respuesta a esa pregunta, pero antes de que se le ocurriera algo que sonase bien, Dean la ayudo a salir de ese embrollo

-no deberías hacer ese tipo de preguntas Iris- le aconsejó su hermano parado en la puerta

-¿pero es tu novia?- insistió la pequeña

-no- respondió Dean agachándose para estar a la altura de su hermana menor -Todavía no- terminó dedicándole una sonrisa a la ojiazul que se encontraba tras ellos y le miraba a través del espejo –dice mamá, que te pongas el pijama y te metas a la cama; vendrá a darte las buenas noches enseguida- dijo el muchacho mientras besaba a su hermana en la frente y le ofrecía una mano a Luna para salir del lugar.

- Fin del Flash Back-

-¿Eso fue todo?- preguntó Ginny algo decepcionada –quiero decir, te ha dado una esperanza pero aun no te ha propuesta salir con él- anuncio la pelirroja

-Oh, no la propuesta la hizo al día siguiente- contestó Luna ante la atenta mirada de su amiga –Vino a cenar a casa y le pidió permiso a papá para salir conmigo; mi padre dijo que sí por supuesto; siempre que yo estuviese de acuerdo-

-¿y tú que le contestaste?- inquirió la pelirroja

-Que me gustaba mucho y que me encantaría salir con él…-

-¿por que presiento que viene un pero?- le interrogó Gin

-tienes razón- le dijo ella -hay un pero, Tú eres mi mejor amiga, la primera que tuve después de muchos años y no quisiera perder eso, ¿no se si me entiendes? Pero no quisiera que un chico se interpusiera entre nosotras-

-¿y por que habría de interponerse Dean?- le preguntó la pelirroja algo sorprendida

-por que fue tu novio- señaló Luna como si fuera algo obvio

-vamos Luna, que estás diciendo, eso pasó hace mucho y fue algo sin importancia; así que quiero que ahora mismo corras, le busques y aceptes su propuesta; necesitaras una pareja para mi cena de cumpleaños- apuntó la muchacha; Luna asintió antes de salir corriendo de la habitación.

(*)

Al tiempo en la sala de estar de los Weasley, Harry y Ron jugaban al ajedrez cuando el pelirrojo le preguntó -Harry te importaría dejarme tu capa de invisibilidad-

-¿para qué?- indagó el moreno extrañado

-para nada en especial- mintió Ronald –sólo quiero dar una vuelta sin que los demás me pregunten donde voy- contestó de manera casual

-vale- concedió el ojiverde –está dentro del baúl de la escuela- le respondió antes de que el ojiazul se levantara corriendo

-hey- exclamó Harry frustrado – ¿Que hay de nuestra partida?- le preguntó

-la terminamos luego- fue la respuesta de Ronald desde lejos.

La cena, fue bastante menos concurrida de lo que esperaban; solo las seis personas que habitarían la casa durante el resto del verano

-Percy os envía recuerdos- les dijo el Señor Weasley a los chicos –dijo que intentaría llegar mañana para la entrega de los regalos durante el desayuno, pero que si no podía vendría para la cena-

-¿y Charlie?- preguntó Gin algo decepcionada

-estará aquí mañana, ha habido mucho trabajo en la reconstrucción de Hogwarts; pero prometió que estaría aquí cuando abrieras su regalo- le respondió su madre

-Bill y Fleur iban a venir a cenar- añadió George –Pero Fleur se sintió un poco mal y prefirieron irse directo a casa-

Ronald comía demasiado rápido incluso para él

-Ron, despacio nadie va llevarse tu comida- le reprendió su hermana

-lo siento- le contestó él con la boca llena –estoy cansado y megustagia igme a la cama pronto-

-está bien- respondió la pelirroja asqueada.

El chico se levantó a los escasos minutos sin siquiera esperar al postre y se fue directo a su cuarto. Cuando Harry subió a su habitación quiso asegurarse de que Ron se encontraba bien, pero al ver que estaba metido en la cama, decidió volver a su cuarto a descansar.

Ronald espero a que toda la casa quedase en silencio; se cubrió con la capa de invisibilidad de su amigo y bajo las escaleras haciendo el menor ruido posible, se alejo de la casa lo suficiente como para poder aparecerse frente a la casa de Hermione; tal y como la chica le había indicado; en su habitación que era la segunda comenzando por la izquierda, aun había una luz encendida y el ventanal que daba a la calle estaba convenientemente abierto. La chica estaba sentada en una butaca de espaldas al lugar donde Ronald se había aparecido tenía el pelo recogido en un moño y estaba concentrada en un libro, típico de Hermione. Él muchacho la observo unos segundos aun bajo la capa antes de acercarse a ella y quitársela.

-ya pensé que no vendrías- le reprendió sin levantar la mirada de su libro

-me fue difícil escabullirme- contestó él chico mientras se sentaba junto a ella -¿me extrañaste?- preguntó

-bastante- afirmó ella mientras le besaba, se quedaron allí besándose por lo que les pareció una eternidad; pero la cosa Empezaba a subir de tono y aunque no quisieran separarse; Ron tenía que regresar a su casa

-nos veremos mañana- susurró ella a escasos centímetros de sus labios

-Si- afirmó él –hasta mañana- se despidió antes de darle un beso fugas y volver a desaparecerse.

(**)

A la mañana siguiente tal y como los Weasley lo habían predicho la casa se lleno de gente; Charlie había llegado durante la madrugada, Bill y Fleur sobre las ocho de la mañana y el último en aparecer fue Percy que llevaba una media hora en casa a esperas de que su hermanita decidiese levantarse para empezar a desayunar.

Ginny se levantó con el rumor de las voces que llegaban a su habitación desde la cocina; su cuarto había sido invadido por las flores mientras dormía; tenía junto a su cama el tradicional ramo de margaritas y lirios que sus padres le regalaban cada año por su cumpleaños; además de dos ramos de girasoles de George, azucenas enviadas por Percy; Lilas blancas recogidas por Charlie, gladiolos por cortesía de Ron y Rosas blancas gracias a Bill y Fleur, a todos estos se le había sumado un Ramo de Orquídeas Blancas, azules y rosas por parte de su recién re-estrenado novio con una tarjeta que decía "felicidades cariño "

Ginevra se dio prisa en cambiarse su pijama, por un par de vaqueros y un top de atarse al cuello, se aseo y bajo corriendo a la cocina donde ya la esperaba toda su familia.

-Felicidades- gritaron todos, en cuanto la vieron entrar en el lugar, Ginny les obsequió con una de sus sonrisas antes de sentarse en el lugar que su madre le había indicado, una vez terminaron de desayunar fue Charlie quien la apremio

-venga, vamos ábrelos- dijo él señalando el montón de regalos sobre la mesa, Ginny no se hizo de rogar y se apresuro a abrir el paquete más grande de todos

Era una túnica de gala azul celeste que dejaba a descubierto sus hombros y gran parte del pecho –necesitaras una para la cena de esta noche- comentó su madre -¿te gusta?- le preguntó su padre

-es preciosa- aseguró la muchacha mientras les abrazaba como agradecimiento

El siguiente fue el regalo de Bill y Charlie, un par de pendientes en plata, con pequeños rubíes incrustados y una pulsera a juego –las joyas son las mejores amigas de una chica- aseguraron los dos mientras le daban un beso en la mejilla. Ron le regalo un estuche nuevo para su varita y chucherías de sortilegios weasley; Harry un brazalete hecho de ceda india retorcida a mano y con cristales de cuarzo colocados aparentemente de forma irregular con un encantamiento que les hacia brillar mas de lo normal en la tarjeta ponía "más estrellas para tu cielo" y si uno se fijaba bien, lo cristales formaban la inscripción "con amor H." Ginny le agradeció con un beso como dios manda sin importarle la mirada del resto de la familia; Percy la sorprendió con entradas de palco par el juego de su equipo favorito de Quidditch Las Holyhaeads Harpies el siguiente domingo, Fleur le regalo un estuche de maquillaje y George una caja enorme con productos de mantenimientos de la mejor calidad para su escoba.

-Serian un desperdicio en mi barredora- señaló la pelirroja mientras observaba maravillada los productos, George le sonrió y se disponía a decir algo cuando Fleur le señaló un sobre azul que todavía estaba sobre la mesa. Gin lo miró sorprendida al percatarse de la letra, -no puede ser- susurró la pelirroja tomando el sobre y mirando a George en busca de una respuesta; pero este sólo le asintió antes de que ella comenzara a leer en voz alta.

Pecas, pecas, pecas…

Creo que esta es la carta más difícil que he escrito en mi vida,

se supone que George y yo somos los hermanos graciosos,

no los que damos consejos o decimos cosas profundas.

Pero en ocasiones los adultos responsables, parecen

olvidarse de los sentimientos de los demás ¿No lo crees así?

Aunque ellos no se han dado cuenta; no se han fijado en el como te debes

estar sintiendo, tu mejor amiga, tu hermano y el chico que te gusta

desde que todos tenemos memoria, están quien sabe donde,

enfrentándose a quien sabe que peligros y tú mi querida Ginny,

te has quedado aquí; deseando tener una respuesta que nadie puede

darte.

Cuando, le conté a George mi idea; dijo algo así como que

"Gin, no se sentirá mejor solo porqué le regales algo"

Te imaginas Georgie y yo sin estar de acuerdo en algo;

mi respuesta, muy poco sensata en su opinión; fue no le estoy

regalando algo material; le doy algo con lo que puede abstraerse,

algo que devuelva su sonrisa aunque solo sea unos minutos al día;

ya lo se, no puedes creértelo; demasiado cursi y rebuscado incluso

par mí. Pero mi queridísima Gin tus sonrisas lo merecen.

Eres nuestra musa inspiradora, la luz que ilumina la vida de todos los Weasley;

Si la de Ronald también aunque ese cabeza dura,

se pelee a todas horas contigo.

Se que dirás algo como, "no puedo aceptarla o es demasiado"

y es que el estar cerca de Harry hace estragos inclusive en ti;

pero tienes que aceptarla, es algo que hago por la segunda mujer más valiosa de mi vida

y antes de que te pongas celosa te diré que la primera es mamá

y contra ella no puedes competir.

¡Oh! no creas que te lo estoy dando de gratis, pienso cobrarme hasta el último

Sickel, pero cuando todo esto termine y nos riamos después de un vuelo juntos;

o cuando te entrevisten después de ganar un partido con las Harpies

y me dediques todos tus triunfos

Ahora si; disfruta tú nueva escoba

Con mucho amor tú hermano

Fredie

Ginny tenía los ojos encharcados después de leer la carta; al igual que todos los miembros de su familia que la habían escuchado –La compró antes de que nos marchásemos a casa de Muriel- le dijo George mientras salía de la cocina seguido de cerca por todos los demás; y allí en medio del patio flotando a escasos centímetros del suelo se encontraba con un enorme lazo rojo una saeta de fuego totalmente nueva en el mango tenía la inscripción "vuela detrás de tus sueños y llegaras lejos FW"

La pelirroja se lanzó a los brazos de su hermano mayor, sin poder contener las lagrimas –Gracias- susurró al oído de George

-¡Hey!- habló él mirándole a los ojos –es tu cumpleaños están prohibidos los llantos; se lo debes- le respondió él tratando de sonreír.

-Si, tienes razón- les animó Molly; -aun hay mucho trabajo por hacer; así que manos a la obra –Fleur podrías encargarte de decorar el Jardín- le pidió Molly a su nuera

-pog supuesto- dijo la rubia sonriendo -Harry, Ron y George desnogmonizarlo- ordenó la mujer

-Percy, Charlie y Bill sacar las mesas y las sillas;

El resto del día transcurrió tranquilo, todos sumergidos en los preparativos de la cena. Hermione y los Granger llegaron sobre las cuatro de la tarde e inmediatamente después Ginny se robo a la castaña para que le ayudase a prepararse...

-Vamos estás perfecta- aseguraba la castaña mientras miraba a su amiga

-parezco una princesita de cuento- comentó Gin mirando su reflejo en el espejo

-y tu caballero andante espera en el piso de abajo- dijo su madre entrando en la habitación…

Era verdad, Gin estaba realmente preciosa, su túnica estaba compuesta por un corsé palabra de honor que se ceñía a su cintura decorado en hilos de plata y una falda de gasa con volantes en cortes asimétricos azul celeste, que hacían juego con sus zapatos, llevaba el pelo suelto formando tirabuzones y como colofón las joyas que le habían regalado sus hermanos y su novio.

-ya han llegado casi todos deberías bajar- le apresuró la mujer

Ginny, Hermione y la Sra. Weasley salieron de la habitación; el bullicio de las conversaciones proveniente del jardín se convirtió en un absoluto silencio en cuanto la pelirroja apareció en la estancia, todos se la quedaron mirando admirando su belleza, algunos más que otras claro está; los miembros de la orden del fénix mas allegados a la familia se encontraban allí, aparte de todo el ejercito de Dumbledore, Los Weasley y los padres de Hermione. Ésta última tuvo que indicarle a Harry que se acercara en lugar de quedarse mirándola como idiota junto a los demás. El pelinegro no se hizo de rogar y fue directo hasta donde se encontraba su pelirroja y le ofreció un brazo antes de darle un beso entre los victorees y ovaciones de los presentes.

Tardaron como media hora en atravesar todo el jardín, saludando a los adultos y bromeando con los amigos, la cena fue realmente exquisita; la Señora Weasley lograba superarse, además la paz y la tranquilidad que se respiraba lo hacían ciertamente más divertida, la tarta de chocolate y Fresas a petición de la pelirroja apareció frente a ella una vez retirados los platos, Ginny se disponía a apagar las velas cuando Fleur la interrumpió –Es tgadicion hacer un bgindis en hognog a la festejada-

-Sí es una buena idea- la respaldo Molly –Vamos cariño di algo- apremió la mujer a su marido, el Sr. Weasley se puso de pie, mientras todos los invitados le miraban fijamente

-bueno, que puedo decir- divago el hombre –Ginny, es una chica extraordinaria y no lo digo por que sea hija mía no, lo digo por que lo ha demostrado, una bruja de gran talento; inteligente y muy valiente; ha pasado por cosas que muchos de nosotros no quisiéramos imaginar y aun así ha salido adelante; he de añadir que estamos muy orgullosos de la mujer en la que se ha convertido; así que por Ginny- finalizó el hombre alzando la copa.

-por Ginny- respondieron todos los demás

-Vamos Haggy ahoga tú- pidió Fleur

-¿Qué, yo que?- preguntó el muchacho con desconfianza

-que hables- le contestó la Rubia

-oh, no; no puedo- se excusó él

-Oh vamos, pog favog- Harry miro a su alrededor ya que todos le miraban expectantes. Así que se resigno a improvisar, aunque odiase hablar en público

-¿Que puedo decir de Ginny que vosotros no sepáis?- preguntó él muchacho –es una chica Guapa, la más guapa que conozco- aseguró él –divertida, puede sacar algo gracioso de casi todas las situaciones; dulce a su manera: compasiva, le encanta ayudar a los demás y tiene carácter mucho carácter; no quisiese ser yo el causante de su enojo, por que hay que temer a su hechizo moco murciélago- añadió provocando la risa de todos los presentes –Pero sobre todo es valiente y leal a sus amigos y eso es una de las cosas mas admirables de Gin fiel a sus sentimientos hasta el final; así que Felicidades preciosa- todos los presentes aplaudieron sus palabras. Bill fue el siguiente en levantarse

-bueno creo que en estos momentos, las buenas noticias deben compartirse, así podremos alegrarnos los unos por los otros ¿no?- preguntó, mientras todos asentían; el pelirrojo le tendió una mano a su esposa para que se pusiera de pie junto a él –Bueno, Ginny; Fleur y yo no intentamos robarte el protagonismo- aseguró el joven dedicándole una enorme sonrisa a su hermanita.

-Oh vamos suéltalo de una vez nos tienes en ascuas- le apremió su madre

-Vale, Fleur está embarazada, vamos a tener un bebe- les anunció el pelirrojo

-Oh, eso es maravilloso- dijeron algunos

-Felicidades- acotaron otros…

El ambiente se distendió mucho más, algunas personas comenzaron a marcharse después de la tarta y otros fueron dentro a tomar algo dentro.

-Luna quiero hacerte un regalo- dijo Gin a su amiga

-Pero es tu cumpleaños, los regalos son para ti- respondió la rubia sorprendida

-ya, pero estoy mas que segura, que él profeta no tardará en hablar de mi relación con Harry y como dije ayer; prefiero que si han de enterarse lo publique el "quisquilloso" y Harry está de acuerdo conmigo así que toma- dijo Gin entregándole una de las cámaras fotográficas que habían encantado para sacar las fotos de la cena –estoy segura de que tu papá se ajustará más a la realidad-

-Gracias- le contestó la rubia abrazando a su amiga

-¿nos vamos?- le preguntó Dean a sus espalda

-pero si aun es pronto- inquirió luna

-oh, vamos Luna; no seas aguafiestas, de seguro Dean querrá un poco de diversión antes de llevarte a casa- comentó Gin

-pero si yo me he divertido- aseguró la ojiazul

-ya pero me refiero a vosotros dos a solas- indicó Ginny

-una mente demasiado perversa Ginny- le contestó su Ex

-nos vemos entonces- dijo Luna mientras tomaba la mano de su novio y se dirigía a la salida.

-¿Te lo has pasado bien?- le preguntó Harry un rato después mientras caminaban por el jardín

-Si, ha sido uno de los mejores cumpleaños de mi vida-

-me alegro mucho- dijo el chico mientras la abrazaba

-dónde están Ron y Hermione- preguntó Ginny percatándose de la falta de los otros chicos.

-Allí vienen- anunció Harry señalando a la pareja que salía de la casa

La morena traía a un pequeño bultito en las manos;

-mirar a quien tengo aquí –Exclamó entusiasmada; descubriendo al pequeño que tenía el pelo azul celeste

-Oh pero si es Ted- dijo Ginny mientras lo tomaba en brazos

-¿no es el bebe mas bonito que has visto?- preguntó Hermione

-absolutamente cierto y lo será hasta que nazca mi sobrinita; espero que sea una niña, estoy deseando pasar la corona de princesita a cualquier otra- dijo Gin mientras jugaba con el pequeño que con un movimiento de cabeza, cambio el tono de su pelo a rojo fuego

-oh pero si te gusto- exclamó Ginny

-es una lastima que ellos no estén aquí para disfrutarlo- dijo Hermione con un deje de tristeza en la voz

-no, te preocupes- le dijo Ron abrazándola –entre todos haremos que les recuerde siempre-

-y haremos que estén orgulloso de él - añadió Harry

-Si- afirmó Gin –Teddy Lupin será el niño más querido y consentido de todo él mundo mágico y de mayor un rompe corazones ¿verdad cariño?- finalizó la pelirroja mientras el pequeño le sonreía

-Chicos, entrad en casa; Andrómeda debe irse- les apresuró la Señora Weasley

-Es una promesa- susurró Harry mientras se dirigían a la casa