John caminó titubeante hasta el umbral de la puerta del dormitorio, Sherlock le daba la espalda de pie frente a la gran cama, pero volteó a verlo esbozando una media sonrisa y avanzó con movimientos elegantes hasta el rubio, se observaron por largos minutos quizás buscando alguna señal de indecisión en el otro, estaban peligrosamente cerca hasta que la mirada del detective se ablandó, Sherlock se inclinó sobre el doctor, respirando pesadamente, su aliento erizó la piel de su cuello, para luego susurrar -ahora es mi turno John…-dicho esto mordió el lóbulo de la oreja del rubio, para luego dejar un rastro de besos por su cuello, John levantó el rostro del detective solo para disfrutar una vez más de un suave beso en los labios…adoraba tenerlo así, estar solos en Baker Street sin que nadie los molestara o interrumpiera, en su refugio alejados del mundo, en ese piso solo existían ellos dos y tenían libertad para amarse sin necesidad de mantener las apariencias o conservar el control de sus cuerpos.
Sherlock comenzó a desabotonar la camisa del rubio mientras lo miraba de forma casi desafiante, parecía estar disfrutando de la creciente impaciencia del doctor, a John le extrañaba la soltura de los movimientos del rizado, parecía tan cómodo y concentrado en lo que hacía, contrastaba con la timidez del primer encuentro, finalmente logró desabotonar su camisa entonces tiró de él hasta llegar a la cama.
-necesito que te recuestes John…-un brillo extraño aparecía en los ojos de Holmes, el doctor no se movió de su sitio, parecía estar en blanco, se desconocía a sí mismo, jamás se había sentido cohibido ante sus encuentros amorosos, tenía mucha más experiencia que Holmes en esas cosas pero la confianza del detective lo desconcertaba, Sherlock siempre era tan perfecto en cada cosa que se disponía a hacer, sus movimientos y gestos controlados, seguramente había estudiado previamente ese momento visualizándolo en su meticulosa mente…previendo cada posible escenario.
Sherlock al ver que John no reaccionaba se levantó y depositó un tierno beso en los labios del doctor, quien por fin salió de sus cavilaciones, hundiendo sus manos en el rizado cabello de Holmes, palpando sus fuertes brazos, no se dio cuenta como Sherlock había conseguido empujarlo hacia la cama hasta recostarlo, mientras se sentaba sobre él. John apoyó todo su peso en los codos, el detective se encontraba arrodillado sobre sus piernas, inconscientemente impulsado por la excitación del momento comenzó a rozar la entrepierna de John con su cuerpo, deseaba más de esa exquisita fricción, John intentaba controlarse, aquello era una provocación bastante directa, deseaba intensificar el contacto, por lo que en un acto impulsivo llevó rápidamente sus manos hacia los glúteos de Sherlock y comenzó a moverlos sin pudor contra su cuerpo, el detective gimió con sorpresa pero no se detuvo, al contrario, comenzó a hacer movimientos rítmicos con su cadera imitando a John.
Se sentían húmedos, jadeantes y deseosos, sus cuerpos aun separados por las telas de sus ropas, deseaban consumar la unión física, puesto que sus mentes compartían esa conexión hacía varios años. Sherlock admitía que John podía ser el único ser humano en la tierra capaz de comprenderlo en su complejidad, el único que intentaba con todas sus fuerzas entender lo que sucedía en su cabeza, y era capaz de seguirlo hasta el fin del mundo…john era quien le proporcionaba seguridad y apoyo en los peores momentos, jamás había pensado en sentir esa calidez en su pecho o el deseo carnal por otra persona, pero Watson despertaba en él sentimientos y sensaciones hasta ahora desconocidas e increíblemente poderosas, era capaz de llevarlo al límite de su cordura, rompiendo con sus fríos principios racionales que tanto había tardado en edificar dentro de su mente.
Finalmente Sherlock se detuvo y sin pudor alguno introdujo la mano en el pantalón del doctor, sintiendo la dureza de su miembro, John jadeó con sorpresa, tenía los ojos fuertemente cerrados, debía controlar su excitación o no duraría mucho, no fue consciente del momento en el que Holmes abrió la cremallera de su pantalón, solo pudo sentir algo húmedo envolviendo su miembro, abrió los ojos de golpe y pudo verlo arrodillado con una erótica expresión mirándolo fijamente mientras envolvía el miembro en su boca una y otra vez, comenzó a succionar con fuerza, John sentía que iba a estallar solo con tener esa imagen frente a sus ojos, Sherlock realmente aprendía rápido, usaba su lengua para trazar círculos con tanta precisión sacándole jadeos ahogados, alternando distintos ritmos.
-Sherlock…ohh dios…por favor…detente -dijo John entre gemidos
-¿no te ha gustado? -preguntó el detective con una sonrisa provocadora en el rostro
-ese no es el problema…ha sido…increíble, demasiado…pero…no quiero terminar aun-dijo con dificultad intentando reponerse
Sherlock sonrió, su mirada se había vuelto increíblemente dulce se veía tan…humano en esos momentos.
A John Watson lo asaltó una duda de pronto, había asumió que harian el amor pero quizás Sherlock aún no estaba preparado para eso, quizás era demasiado invasivo para él, lo mejor era preguntar, no quería forzarlo a hacer nada, aun tenían toda una vida para explorar nuevas sensaciones juntos-Sherlock tú quieres…que nosotros, bueno que…ya sabes
- no se a que te refieres- replicó Holmes retomando su expresión de dureza característica.
-que lo hagamos…-dijo John al fin, sintiendo arder el rostro al preguntarlo de forma tan gráfica
Sherlock pareció pensarlo unos momentos…
-¿sabes que esta es mi primera vez verdad? Jamás he hecho algo similar con otro ser humano…
-sí, lo se, por lo mismo no quiero presionarte para que hagamos esto… bueno yo no he tenido ninguna experiencia con un hombre tampoco, pero…creo que se como hacerlo sin dañarte en lo absoluto.
Sherlock lo observó, parecía algo retraído, finalmente asintió con seguridad, John comenzó a retirar su camisa y pantalones con lentitud, mirándolo a los ojos, intentando darle seguridad, finalmente Holmes solo quedó en boxer, John los bajó sintiendo la evidente excitación del detective, no pudo evitar envolverlo entre sus manos y masajearlo unos instantes mientras besaba su pecho y cuello. Holmes tenía un cuerpo realmente envidiable, sus músculos perfectamente marcados se acentuaban aún más por su pálida tez.
Finalmente John recostó a Sherlock, introdujo un par de dedos en la boca del detective quien terminó por humedecerlos completamente hasta dejarlos brillantes, recorrió el cuerpo de Holmes hasta pasar la mano bajo sus piernas para luego dirigir uno de sus dedos a su entrada, introdujo lentamente un dedo, Sherlock frunció el entrecejo y se removió incómodo, John comenzó a besarlo mientras movía su dedo en el interior del detective hasta introducirlo completamente, lo hizo en varias ocasiones hasta que Sherlock gimió audiblemente, John sonrió había encontrado el punto preciso, introdujo otro dedo y siguió golpeando esa zona con cada leve envestida de su mano, hasta que Sherlock pedía más entre gemidos.
Finalmente lo volteó dejando su entrada a la vista, el miembro de John llegaba a doler de la excitación sin embargo debía ser cuidadoso, era la primera vez de Sherlock y no quería hacerle daño necesitaba ser paciente y moverse lento.
-Sherlock, voy a entrar…dijo finalmente- ¿estás seguro que quieres esto?, podemos detenernos si lo deseas, si no estás listo…
Sherlock lo observó parecía nervioso, sus mejillas estaban rosadas y su respiración acompasada por el esfuerzo, solo susurró una palabra -sigue-
John asintió, comenzó a empujar con muchísima lentitud su húmedo miembro, Sherlock apretó los puños tirando de las sábanas intentando contener un auténtico gemido de dolor, John se detuvo preocupado, luego de unos instantes retomó sus esfuerzos hasta finalmente logró penetrarlo por completo, Sherlock jadeaba con esfuerzo, tenía una expresión adolorida en el rostro, pero la dureza de su miembro revelaba su creciente excitación.
-muévete John-dijo entre jadeos
-pero te duele…-respondió el doctor dudoso.
-es soportable –dijo con dificultad.
Watson comenzó a moverse con extrema lentitud intentando que Sherlock se acostumbrara a la sensación, tras cada envestida el detective gemía hundiendo el rostro en las sábanas aun adolorido, pero luego de varios minutos Holmes comenzó a moverse inconscientemente contra John buscando acrecentar el contacto, el doctor lo interpretó como una señal para aumentar la velocidad y finalmente comenzó a moverse con mayor libertad. Los gemidos y jadeos ahogados se intensificaron entre ambos, Sherlock pedía más y John comenzó a envestirlo con rapidez, mientras con una de sus manos tomó el miembro de Holmes para masturbarlo. Sherlock se veía desorientado, tenía los ojos entrecerrados y las pupilas muy dilatadas, las sensaciones de placer se agolpaban en su cerebro aturdiéndolo, solo podía sentir intensamente, su mente ya no respondía, escuchaba los roncos gruñidos de John contra su espalda avisándole que su orgasmo cada vez estaba más cerca y su propio cuerpo le estaba lanzando una especie de corriente eléctrica a cada fibra sensible de su ser, sintió crecer su orgasmo en su abdomen, finalmente ambos se vinieron entre sonoros gemidos, un te amo escapó inconscientemente de los labios de John Watson mientras llegaba a su clímax. Las fuerzas abandonaron el extasiado cuerpo de Sherlock y quedó recostado con el peso de John sobre su cuerpo, el rubio aun en su interior sin fuerzas para levantarse…
John reaccionó primero intentando incorporarse, saliendo del interior de Holmes con mucho cuidado, Sherlock finamente lo observó con una sonrisa ladina
- ¿te he hecho daño?- preguntó John roncamente, con notoria preocupación- Sherlock puedo darte un relajante muscular…
-John estoy bien…solo necesito un baño…me siento…
- ¿molesto? ¿Adolorido? -interrogó Watson inquieto
-feliz…eso ha sido muy intenso, jamás sentí nada igual- admitió Sherlock con la mirada clavada en algún punto fijo del techo
-¿de verdad no te hice daño?, ¿no te duele? …no tienes por que mentirme
Sherlock se incorporó y depositó un tierno beso en los labios del rubio…-estoy bien John, jamás había sido más feliz-dijo Sherlock con una sincera sonrisa…John lo observó con intensidad hasta que abrazó la desnudez del detective con fuerza, acurrucando el rostro entre sus rizos negros.
-Sherlock…soy tan afortunado-confesó con intensidad.
Sherlock depositó un beso en la comisura de los labios de Watson, manteniendo la cercanía, finalmente juntó sus frentes aún acariciando el rostro de su amante -…yo…te amo John Watson.
John abrió los ojos con sorpresa sin poder articular palabra alguna.
