|Capitulo 6|
| Impotencia |
|x|
Se maldijo mil veces no haber corrido a Jacob desde el día en que lo vio reírse con SU bella, golpeo, tiro y destruyo lo que veía en su estudio. La ira contra Jacob Black corría en sus venas. Su mente le reprochaba ser tan lento como para no actuar con rapidez, para no decirle de una vez todo y ya. Pero el miedo al rechazo lo tenia estático y Edward Cullen no confiaba en si mismo lo suficiente como para dar ese paso, cuando estuviera listo lo haría, no crearía un impulso que nublara su razón y lo hiciera decir cualquier cantidad de cosas y regarla, porque no se lo perdonaría.
En toda la tarde no pudo hacer nada, había destruido unos documentos importantes los cuales tuvo que transcribir a mano ya que su Ipad y su portátil habían sufrido graves consecuencias. Había comprado los artículos que destruyo por internet algo avergonzado por su comportamiento.
Esa misma noche se reunió en el comedor para cenar, La chef Loraine se había esforzado por mantener su puesto, Edward hoy decidía contratarla permanentemente. Al llegar al comedor, Bella estaba acomodando a Anne que se veía preciosa en su vestidito verde floreado.
-Buenas noches.- dijo algo tenso, su mandíbula perfectamente cuadrada estaba rígida. Se fijo en lo hermosa que lucia su ángel para otro. Llevaba un vestido corto color Burdeos era sencillo de cintas finas y de seda, se amoldaba a la perfección de su cuerpo, llevaba unos zapatos de infarto que hacían lucir sus cremosas piernas de porcelana, su cabello estaba liso y suelto, le caía por su espalda dejando ver un corte asimétrico que enmarcaba su bello rostro, nunca la vio maquillada y aunque le encantaba mas como se veía al natural… no pudo evitar sentir una evidente excitación al ver sus hermosos labios de un rojo pasión.
-Bu…Buenas Noches.- tartamudeo la nana, mientras tomaba asiento con Anne a su lado en su sillita especial y Edward lo hacia en la cabecera de la mesa. El silencio tenso reinaba en el comedor, Bella le daba su comida a Anne quien ya comenzaba a probar sólidos poco a poco, no los toleraba mucho por eso no dudo en hacerle un biberón y excusarse para llevarla a su habitación a dormir, escapando así de la situación.
Jacob debía estar esperándola.
Se tomo su tiempo en leerle, cantarle, dormirle y besar su cabecita. Se sentía mal por irse… no quería dejarla en caso que llegase a despertarse antes de su hora para su próximo biberón. Con un suspiro entrecortado salió de su hermosa habitación rosa y encontró a Edward recargado en el pasillo, la veía fijamente y eso la puso a sudar, sus manos estaban temblando al igual que sus piernas e intuyo que la estaba esperando.
-¿puedo hacer algo por ti?- logro preguntar. Pero Edward no podía dejar de verla, admirarla y pensar que pronto se iría con otro. Aunque prometió a si mismo no hacer de esto algo impulsivo no pudo evitar decirlo.
-estas hermosa.- susurro. Aquello fue como una caricia para Bella, quien cerró sus ojos cristalizados y suspiro. Ojala la viera de manera diferente, pero ella solo pensaba en que Edward era su jefe y ella estaba muy por debajo de los estándares que él merecía.
-Gra…Gracias.- balbuceo, terriblemente sonrojada. Edward desvió la mirada al percatarse de cuan incomoda se veía.
-quería desearte que la pases bien y… no dudes en llamarme si algo se sale de control- dijo. Ella asintió y Edward pensó en que esa excusa para verla era patética, porque Lucas y Seth le mantendrían al tanto de cada paso.
-Buenas noches, Edward.- se despidió y se marcho, el la siguió con la mirada hasta que se perdió en las escaleras. Entro al dormitorio de Anne, ese sitio le llenaba de paz, observo a la bebe tenuemente alumbrada por la luz de la luna que se colaba por el ventanal, dejo viajar sus dedos por sus rizos rubios, sus mejillas, beso su cabecita aspirando su dulce aroma de bebe y en silencio se marcho.
En su estudio pudo ver a Jacob escoltar a bella a su auto, un mini Cooper convertible, ella se veía ansiosa e incomoda. Cuando el auto se marcho, pudo ver la Cadillac Escalade negra de sus escoltas seguirles unos minutos después.
Mas tranquilo por ello, decidió despejar su mente ordenando sus archivos. Un sobre manila con su nombre llamo su atención y pudo ver el currículo de Isabella. Su fotografía, su preparación… hasta ese entonces no se había percatado que ella era graduada con Honores en Standford de Suma cum laude en ciencias medicas con especialización en pediatría, y un post grado pausado a la mitad de cardiología pediátrica, ella sin duda era fascinante, vago sus ojos por las letras y su vista se clavo en su fecha de nacimiento.
Septiembre 13.
¡Hoy era ese día! Edward se dio cuenta de porque la repentina cena… era su cumpleaños numero 25. Se sintió culpable por no felicitarla, por no ser él quien la haya invitado a cenar… pensó que todavía podía darle un obsequio. Fue al centro comercial y compro una guitarra acústica, le mando a grabar su nombre y la fecha. Volvió a casa y dejo el obsequio sobre su cama… escribió una nota sencilla pero significativa y se marcho. Habían pasado unas horas desde que no la veía y se sentía extrañamente vacio.
Llamo a su amigo Jasper whitlock para encontrarse en su bar, aviso a Loraine que estuviera al pendiente de la bebe hasta que Bella llegara, la chef oriunda de Irán acepto encantada y feliz de que hubiese conseguido el trabajo.
Y así Edward Cullen decidió borrar a Swan de su cabeza por unas horas…
-no puedo creer lo que mis ojos ven.- dijo una voz muy conocida para Edward quien volteo a penas al pisar el concurrido lugar y fue atacado por una pequeñuela de piel morena.
-¡Alice!- la saludo alborotando su cabello, la chica enfadada le envió una mirada de muerte.- lo siento, lo siento.- se excuso Cullen rápidamente bromeando.
-No te veo en…- puso un dedo debajo de su barbilla pensando.- dos semanas y solo llegas a enfadarme.- dijo indignada, Edward sonrió de lado, pudo ver a Jasper su amigo de toda la vida acercarse a ellos.
-hermano al fin te veo.- rio dándole una sonora palmada en el hombro que Edward devolvió.
-si pues… necesito distraerme un poco.- confeso, pensando en su hermosa niña de ojos achocolatados atormentándolo.
-¡Oh demonios! No creo que la princesita Annebelle cause problemas, eres un maldito exagerado.- dijo Ali codeándole. El rio y negó.
-no se trata de ella, en realidad es una bebe muy tranquila.- dijo sonriendo, sus ojos brillaron. Alice y Jasper pensaron que nunca habían visto a su amigo tan feliz a pesar de ser muy joven para tener hijos, según decía él.
Los tres avanzaron al área VIP donde el bartender pidió su orden, Ali pidió un Martini, Jasper solo agua y Edward…
-Un whiskey doble en las rocas.- el chico se fue a preparar las bebidas.
-vamos, si no es Anne la que te vuelve loco… debe haber alguna razón por la que te veas tan… frustrado- dijo Jasper, mirando seriamente a su hermano de crianza Edward. Hubo solo silencio.
-¿son los negocios?- cuestiono Ali. Edward negó.
-¿Las chicas?- pregunto Jasper. Edward volvió a negar, pensando que solo había UNA chica.
-¡dinos ya!- chillo Ali.
-Es… Isabella.- suspiro.
-¿QUIÉN?- gritaron ambos.
-La nana de Anne.- aclaro.
-¡Oh Edward Cullen! ¿Qué has hecho?- vocifero Alice. Edward se ofendió.
-¡Nada! No he hecho nada y eso es lo que me pone mal.- dijo enterrando su rostro en sus manos.
-Tío, es la nana de tu hija.- dijo Jasper como si fuera obvio, Edward frunció el ceño.
-Ya lo se.- dijo exasperado mientras tomaba e whiskey y lo tomaba de un solo trago.
-¡pero la vas a regar!- Afirmo Ali. Edward la miro enfurecido.
-¡Claro que no! No quiero eso con ella, todo es muy diferente y confuso. Siento que… - se quedo sin palabras.
-¿estas enamorado?- termino Alice sonriendo. El asintió.
-y el problema es…- indago Jasper, sin entender el punto.
-Que no se como decírselo.- comenzó levantándose y dando vueltas por el lugar.- como demostrarle que ella para mi no es solo un juego, como actuar frente a ella, no quiero regarla chicos… ella de verdad es importante y si llegase a pasar algo malo y se fuera…- negó con la cabeza.- Anne esta encantada con ella y Ella la ama de igual manera, tienen que verlas juntas… son tan idénticas.- suspiro. Ambos amigos estaban estupefactos.
-nunca imagine poder llegar a verte así.- confeso Jasper bebiendo agua, Ali asintió estando de acuerdo con su esposo.
-temo que sea muy tarde cuando le confiese como me siento.- dijo dejándose caer nuevamente en el sofá de cuero italiano, mientras le hacia una seña al bartender para que le enviara otro trago.
-cuéntame de ella, quizá pueda decirte como abordarla.- dijo Alice. Edward la miro y sonrió burlón.
-Ella es tan impredecible, es única.- decía fascinado, imaginándola en su mente, tímida, sonrojada…
-¡vamos! Sr. Todolosé ¡soy mujer! Y con tu experiencia ''Guinnes'' en ligues deberías saber como abordar a una.- el suspiro.- ¿como la conociste?- pregunto curiosa.
-cuando Anne paso a ser mi responsabilidad, mi hija,- afirmo esto ultimo con orgullo.- mi abogada Rosalie Hale sabiendo que tenia que mudarme acá a Londres me dijo que podía ayudarme a conseguir una niñera, me sorprendió mucho que me haya llamado al cabo de dos horas de habérmelo propuesto. Era una amiga suya pediatra que había perdido su trabajo.- Expreso Edward, Ali asintió sorprendida de que la chica no fuera del todo una niñera.- la conocí apenas llegue, es preciosa, adorable, pura, tan inocente… tiene 25 años…- decía ausente recordando el día que era hoy.
-¡es una niña!- exclamo Ali cortándolo, el asintió sintiéndose mayor.
-Oye Ed a tus 30 no aparentas esa edad.- dijo Jazz como si supiera lo que estaba pensando.
-Es tan inteligente, se graduó de Suma cum laude en Standford y dejo a la mitad congelado su postgrado en cardiología pediátrica.- paro mientras tomaba su whiskey nuevamente de un trago.
-wow, excelente.- dijo Jazz sorprendido, Ali estaba emocionada al ver a su amigo/casi hermano hablar tan lindo y enamorado… y al parecer de una buena chica.
-la entreviste quince minutos que fueron suficientes antes de ver como Anne y ella tuvieron una conexión inmediata, especial. Ambos cuidamos de ella, parecemos una familia de verdad.- sonrió.- me dedique a trabajar en casa, y me di cuenta que Jacob mi chofer, gustaba de ella.- gruño la ultima parte- creo que actué un poco de mas y la asuste con mis celos. Ella se alejo un poco de mi y después murió su padre. A pesar que nuestra relación ahora era tensa… trataba de animarla, hoy me siento un desastre ¡es su cumpleaños! ¿Pueden creerlo?- cuestiono, ambos esposos se vieron y negaron.- ¡claro que si pueden! Y el estúpido de Jacob lo sabia, yo no… la llevo a cenar.- dijo esto ultimo entre dientes mientras la copa de cristal en sus manos, se rompía en pedacitos.
-¡Oh maldición!- vocifero viendo la sangre correr por su palma.
-Edward debes calmarte.- pidió Alice.
-¡Dime como decirle que la amo con locura sin perderla ni asustarla y me calmare!- grito frustrado. Jazz se había retirado a buscar un pañuelo para su mano. Alice lo envolvió alrededor y Edward pidió otro trago más. Varios curiosos a su alrededor veían la escena.
-tienes que controlar tus celos, debes darle una señal… decirle como te sientes por ella. No la presiones, no hagas que los abandone por eso, Asegúrale que nada cambiara si ella no quiere.- dijo Alice viéndolo a sus ojos verdes enfurecidos y oscuros. El asintió con la mandíbula tensa.
-esto necesita sutura.- dijo Jasper viendo como la sangre no paraba.
-déjalo así, se curara solo.- dijo Edward despectivo mientras bebía de otro trago su vaso de whiskey y procedió a pedir otro.
-¡No más Edward Cullen!- rugió Ali, señalándole al Bartender que no trajera nada.
-quiero sacarla de mi mente por un momento, solo hoy.- gimió sintiendo en su mano algunos puyazos.
-no con alcohol. Edward, así no.- dijo Jasper, el momento fue interrumpido por el sonido del Iphone de Edward. Era Seth el escolta de Bella, se tenso pensando que algo pudo ocurrir.
-dime Seth.- contesto levantándose.
-Sr Cullen, La Srta. Isabella esta de vuelta a casa. Hubo algunos pormenores pero ella se defendió muy bien.-
-¿Que malditos pormenores?- rugió por la línea.
-Black trato de besarla, al llegar al restaurante, al llegar a casa...- menciono, Edward vio todo rojo.
-¿donde esta el bastardo?- Jasper se levanto para detenerlo viéndolo tan enfurecido y descontrolado.
-Black se marcho a un bar.- le dijo, Edward colgó enfurecido.
-¡LO MATARE!- ladro.
-¿Edward que sucede?- pregunto Ali nerviosa.
-Trato de besarla, ¡a ELLA! Y Ella es MIA.- rugió. Entre ambos lograron calmarlo.
|x|
Eran aproximadamente las 2 am cuando ambos lo llevaron a su casa.
-contrólate Edward por favor, hazlo por ellas.- pidió Ali nerviosa, el asintió, les agradeció y entro a la mansión.
Todo estaba oscuro y silencioso, al llegar a la segunda planta donde estaban las habitaciones, olvido la herida de su mano y la apoyo en la pared mientras pasaba frente al dormitorio de Bella.
-¡Mierda!- exclamo, la puerta se abrió pudo ver el reflejo de Bella salir.
-¿Edward? ¿Estas bien?- pregunto acercándosele. Su increíble olor perforo las fosas de él y una increíble sensación de paz le invadió.
-ahora lo estoy.- contesto viendo donde seguramente estaba su figura. De pronto la luz se encendió y un jadeo broto de los labios de la castaña. Edward sin embargo no podía dejar de admirar su cuerpo en ese diminuto y provocativo pijama.
-¡¿Qué te ha pasado?- pregunto horrorizada viendo su mano ensangrentada. Edward volvió en si al escucharla alarmada.
-Nada, solo fue un accidente.- A Bella que ahora estaba mas cerca, le golpeo en la cara su aliento dulce con un toque de alcohol y menta. Suspiro tratando de calmar a su corazón.
-Vamos a curarte.- le dijo atrayéndolo a su habitación. Edward tomo asiento en el bordillo de la cama y aspiro su perfume impregnado en el lugar.
-¿Cómo te fue?- pregunto rígido, mientras ella rebuscaba en el closet.
-Bien.- mintió. Sin dar detalles.- Aquí tengo mi botiquín, hay que suturar.- le aviso.
-No me moveré.- afirmo Edward. Con sus manos cálidas y suaves atrajo la de él a su regazo mientras limpiaba la herida con alcohol.
-¡Auch! –se quejo. Bella rio.
-si eres bebe, no duele.- replico sonriendo.
-es fácil decirlo cuando no lo sientes.- dijo el fascinado escuchándola reír. Ella sonrió perdiéndose en sus ojos, mientras levantaba la mano y soplaba para que el alcohol se fuera, aliviando el ardor. El sonrió agradecido y conmovido. Luego ella sin pensarlo beso su mano dulcemente. Se retiro sonrojada y Edward perdió el aliento y el control de su cuerpo. Sin mediar palabras tomo su pequeña mano entre las suyas y beso el dorso de la misma aspirando su aroma, dejando que sus labios acariciasen su suave piel. Eso a Bella la llevo a un abismo, se sentía… tan bien, Abrió los ojos para verlo mirándola.
-Por cierto feliz cumpleaños.- dijo sonriendo con esa boca tan sensual que la chica sufrió un pequeño colapso.
-Gra…Gracias.- balbuceo- el regalo estuvo fabuloso.- logro decir.- ¿Cómo… como supiste de la canción?- pregunto curiosa y sonrojada. Ya que en una perfecta caligrafía citó:
No me lo esperaba,
Y no supe reaccionar,
No encontraba las palabras…
Ni un momento para hablar.
Nada pudo aliviar el pesar de no haberte felicitado y tratado como a una princesa que eres, pero esta pequeña estrofa aclara un poco el sentimiento. Espero te guste el obsequio, es de parte mía y de Anne.
FELIZ CUMPLEAÑOS
Att: E.C
-¿lo…escuche?- pregunto inocentemente, ella rio y continuó como si nada hubiese pasado suturando la herida.
-duele, duele, duele.- Gimió Edward pensando en la aguja que lo atravesaba, pero ella era muy cuidadosa. Solo estaba exagerando para ver si conseguía otro de sus besos. Ella rio y le guiño.
-eres un mentiroso. ¿Me contaras como te hiciste esto?- pregunto intentando sonar despreocupada, pero en realidad esta alterada de lo que pudo haberle pasado.
-me corte con una copa.- suspiro.
-Mrs. Cullen no controla su fuerza ¿eh?- Bromeo. Él sonrió de lado y llevo su mano al sedoso cabello castaño de su ángel.
-eres preciosa ¿sabes?- pregunto, Isabella consiguió que el rojo pasión quedara en segundo plano, al registrar ''su rojo intenso particular marca Cullen''.
-Creo que estas delirando.- dijo negando, mientras terminaba de curarlo.
-Noo, yo se lo que estoy diciendo.- replico como un niño. A Bella le pareció muy adorable.
-Vamos ya, ve a la cama… mañana hay que curarte de nuevo.- le ordeno, fingiendo estar seria.
-como ordene usted Dra. Swan- dijo Edward, ella sonrió. La gran musculatura de Edward ascendió de la cama haciéndola parecer a ella como una pequeña niña. –Gracias por curarme. Buenas noches.- susurro, beso su frente y se marcho.
Bella se dejo caer en su cama feliz, riendo, emocionada… estaba radiante. Él era tan bello, pensaba en cuan afortunada seria cualquier mujer al tenerlo. De repente su mente le recordó que estaba algo tomado. Y su sonrisa se convirtió en un puchero. Decidiendo no hacerse falsas ilusiones, se rindió a Morfeo.
¡Peroo que testarudez! jeje bueno bueno, veremos 'como o quien' dará el primer paso en esta relacion ¿q creen ustds? )
Sabrina2010: si es todo un encanto esa bebe, me legra que te guste la historia :*
Deisy Maria: jeje gracias por leer, espero te siga gustando. un abrazo! ;D
ati88: gracias por tus hermosas palabras, me alegra que te gusten mis fics. un abrazo enorme. :)
MIL GRACIAS A TODAS, LAS ADORO! *-* NOS LEEMOS PRONTITO!
By: claulrp! ;)
