Hola de nuevo gente hermosa. Yo aqui a las 12:30 am subiendo el séptimo capi de esta historia :D
Gracias de nuevo por sus bellos reviews ^^ en verdad.
Sin más, el capi 7. Disfrútenlo.
Soul Eater creado por Atsushi Okubo
Historia escrita/creada por mi
Capítulo 7.- Secretos
Los preparativos estaban casi terminados. En 3 días sería el festival de aniversario de las Tierras de Death y el palacio de Shibusen.
Soul ahora trabajaba tocando el piano dentro del palacio, complaciendo a quién así lo deseara.
Maka fue promovida y ahora acompañaba al príncipe Kid a donde fuera, y se encargaba de agendar sus horarios y vigilar que los cumpliera.
Mientras que Crona era oficialmente la trovadora del rey y el príncipe. Ambos estaban encantados de escuchar su dulce voz, ver sus gracioso pero bien coordinados movimientos al ritmo de la melodía proveniente de su caja musical y viajar a través de sus maravillosas historias.
Especialmente el príncipe Kid, quién comenzaba a relacionarse más con ella.
Pero a pesar de que Crona podía pasar el tiempo junto a Maka por las mañanas y parte de las noches, se sentía triste.
Las cosas no eran como antes, y todo por culpa de Soul, ya que las acompañaba a donde fueran, especialmente a Maka ahora que era su "guardián".
Hacía reír a Maka, solía besar su mano al saludarla o despedirse, le ofrecía su brazo y Maka entrelazaba el suyo. Eran casi inseparables.
Crona estaba celosa de Soul. Maka ahora le prestaba más atención a él.
Cada noche Ragnarok insistía a Crona que era momento de decirle lo que sentía por Maka, pero ella no quería hacerlo frente al ojirojos. Pero por dentro estaba desesperada por gritárselo.
Una mañana, Maka pasó, como de costumbre a recoger a Crona a su habitación para ir a desayunar.
Crona se preparó y salió, pero para sorpresa suya Soul no se encontraba a su lado.
Era la oportunidad perfecta para declararse.
En camino al salón de empleados, Crona se detuvo en medio del pasillo.
Maka extrañada retrocedió y fue con ella.
-¿Crona, ocurre algo?
-Ma…Maka…
-¿Qué sucede?
-Qui…quiero decirte lo que jamás pude.
-¿Ahora? Pero llegaremos tarde al desayuno.
-Es mi única oportunidad.
-¿Qué te parece si nos vemos después de los deberes? Hoy debo de…
-¡Maka!- Tomó rápidamente las manos de Maka entre las suyas. – Y…yo… creo que yo… ¡Te amo!
Crona bajó la mirada sonrojada y nerviosa.
Maka no podía moverse del asombro.
-¿Q…qué?
-C…creo que… he sentido esto desde no hace mucho. No podía decírtelo, ya que Soul siempre se negó a dejarte a solas conmigo.
Maka se desprendió sus manos de las de Crona e inmediatamente le dio la espalda.
-¿Ma…Maka?
-Esto no funcionará, Crona.
-¿P…por qué no?... Acaso tú no…
-Sí. Sentí lo mismo durante mucho tiempo. Pero, desde que conocí a Soul… todo cambió. Mis sentimientos también cambiaron.
De los ojos de Crona, comenzaron a brotar lágrimas.
-Pe…pero… yo…- Dijo con voz entrecortada.
-Lo siento, Crona. Tardamos demasiado en darnos cuenta y en hablar. Estoy enamorada de Soul.
Al escuchar eso, Crona sintió como si le hubieran arrancado el corazón lentamente.
¿Cómo en tan poco tiempo pudo enamorarse de un extraño moribundo al que ayudaron?
Crona no podía permanecer con Maka en esos momentos. Estaba confundida y destrozada por dentro.
Dio media vuelta y corrió de regreso a su habitación. Cerró la puerta y se hundió en su cama y llanto.
¿Acaso el destino quiso que jamás fuera feliz? ¿Quiso que estuviera sola por siempre? Pensó.
Maka sujetó con fuerza la libreta que llevaba en sus brazos.
-Lo siento, Crona.- Susurró, y después se dirigió a la sala de empleados.
Stein notó la ausencia de Crona. No la encontró en el desayuno y tampoco bailando.
Así que se dirigió con el rey para averiguar dónde se encontraba, pero Shinigami-sama tampoco sabía en dónde se encontraba.
Stein quería comenzar a relacionarse con Crona, así que pidió permiso al rey para buscarla.
Él se lo otorgó.
-Stein…- Lo detuvo el rey.
-Dígame, Shinigami-sama.
-¿Por qué no comenzaste a relacionarte con ella desde que llegó?
-¿A qué se refiere?
-Ju ju. He notado tu curiosidad hacia ella y sé que significa algo para ti. Algo más que otra empleada del palacio.
Stein enmudeció. No podía ocultar su secreto por siempre, y menos al rey.
Sabía que tarde o temprano lo descubriría.
-Tiene razón, majestad.- Sonrió.- Crona es la niña que abandoné hace 14 largos años. Jamás creí que la encontraría de nuevo.
-Entonceees, ve por ella.
-Gracias.- Hizo una reverencia y fue en busca de Crona.
Después de buscar por los lugares a donde Crona solía ir, Stein se detuvo. No logró encontrarla, así que el último lugar donde faltaba buscar era su habitación. Y sin pensarlo dos veces, se dirigió hacia allá.
Tomó la perilla de la puerta, pero antes de abrirla escuchó sus sollozos, y a la vez una graciosa voz que la acompañaba.
Eso significaba que Crona no estaba sola.
Pero, ¿quién la acompañaba? Aquella graciosa voz jamás la había escuchado antes, y Stein era capaz de recordar todas y cada una de las voces de todos los empleados del palacio.
Así que giró con cuidado la perilla y entreabrió la puerta a modo de que pudiera ver al interior sin que notaran su presencia.
Lo primero que vio fueron algunos muebles, pero al girar la vista no podía creer lo que veía.
Una extraña criatura negra salía de la espalda de Crona.
La criatura sobaba la cabeza de la pelirosa.
Stein estuvo a punto de entrar para averiguar qué era aquella criatura, pero se detuvo en seco. Si entraba en esos momentos, Crona podría asustarse y pensaría en escapar al ver que Stein descubrió su secreto, y eso era lo que menos quería.
Alejarse de su hija de nuevo.
Así que cerró la puerta cuidadosamente y tocó.
Crona y Ragnarok se asustaron. Él regresó de nuevo a su cuerpo. Crona secó sus lágrimas y permitió entrar a quién tocaba.
Stein entró y cerró la puerta detrás suyo.
Inmediatamente se dirigió a Crona y se sentó a su lado.
La observó por unos minutos. Era una chica bella. No podía creer en lo que se convirtió aquella bebé.
Crona bajó la mirada y Stein reaccionó.
-No te presentaste con el rey y el príncipe. ¿Está todo bien?
-S…si…e…está…todo bien.- Dijo con voz entrecortada.
-Entonces ¿qué sucedió?
-E..es que… me sentía… un poco mal. Pe…pero ya estoy mejor. M…me disculparé con el rey.
Crona iba a levantarse, pero Stein la sujetó de los hombros impidiéndoselo.
Ella comenzó a jugar con sus manos en señal de nerviosismo.
Después, Stein tomó a Crona de la barbilla y levantó con cuidado su rostro.
Encontró sus ojos azules un poco húmedos.
Sacó un pañuelo de su bolsillo y los secó.
Ella se sonrojó. No quería que nadie la viera así porque no podría dar explicaciones.
Stein guardó el pañuelo y esta vez colocó su mano en la frente de la pelirosa.
-Mmmm… fiebre no tienes. Tu temperatura es normal. ¿Cuáles eran exactamente tus síntomas?
-¿Si…síntomas?
-Me refiero a cómo te sentías. Dijiste que te sentías mal, ¿cierto?
-Ah…y…yo…- No sabía qué decir.-Tenía… dolor en el pecho.
-Dolor en el pecho, ¿eh? Debiste venir conmigo, o con Maka para revisarte.
-Maka…- Susurró Crona. Le dolía escuchar ese nombre.
Sus ojos se humedecieron de nuevo y comenzó a llorar. Instantáneamente cubrió su rostro con sus manos.
No quería que Stein la viera.
-E…es…toy…bien…va…váyase…porfa…vor- Dijo con la voz entrecortada.
-¿Sabes? Las chicas lindas derraman lágrimas por razones importantes.
-N…n…no…e…es…na…- Finalmente, rompió en un doloroso llanto.
Stein le sorprendió verla así. Iba a cruzar su brazo sobre los hombros de Crona, pero ella lo abrazó de la cintura fuertemente.
Stein no estaba seguro de qué hacer, pero su instinto paternal lo hizo poner una de sus manos en el hombro de Crona, y con la otra frotaba suavemente su espalda.
Ese tipo de llanto ya lo había visto muchas veces Stein, así que dedujo lo que su niña tenía.
-Ese dolor, creo que no era de pecho, sino dolor de corazón, ¿cierto?
Crona lo abrazó con más fuerza y asintió con la cabeza.
-Si, es la peor de las enfermedades. Desgraciadamente no hay una cura para el dolor. Al menos no una instantánea.
-E…entonces…¿qué debo hacer?...¡Duele mucho!
-Pequeña, lo que debes hacer es esperar a que el tiempo pase.
-¡¿Y eso… en qué me ayuda… si no me curará?
-Mi niña, el tiempo es la única cura para un corazón roto. Si, te dolerá por mucho tiempo, pero poco a poco te recuperarás, gracias al tiempo. Ya verás.
Crona continuó llorando toda la tarde, hasta que finalmente se detuvo, y quedó dormida sobre Stein.
Él, con cuidado, la acomodó en su cama; besó su frente y salió de la habitación.
Se dirigió a su laboratorio y sacó de una caja cerrada con candados unas viejas libretas.
Se sentó en el escritorio y comenzó a revisar todas las libretas.
Después de un rato, comenzó a leer la última libreta, y finalmente encontró lo que buscaba.
Cuando dio vuelta a una de las páginas, se dio cuenta que todo lo demás estaba en blanco.
Aventó la libreta hacia la pared, se levantó de su asiento y comenzó a caminar por toda la habitación.
Después de 10 minutos se sentó de nuevo, y apoyó su cabeza sobre sus brazos.
De repente se levantó de golpe. Levantó la libreta y leyó los apuntes de nuevo.
-¡Eso es! Jamás lo terminó. Iba a continuarlo pero…-
Pensó unos momentos, después tomó una pluma y comenzó a escribir en las hojas en blanco.
-Así que… ese fue el resultado después de transferirle aquel líquido negro en su cuerpo… Ragnarok, la espada demoníaca.- Concluyó finalmente, cerrando la libreta y guardándola de nuevo.
heeyy ¿qué tal? Momento Stein-Crona como padre-hija awwww 3 amé esta parte ^w^
Espero les haya gustado, y decuiden que a partir del siguiente capi (el simétrico capi 8) Kid aparecerá más seguido :D
Y nuevamente SPOILERS de los otros capítulos.
Aparecerá un personaje que vimos en el manga (a quien lo haya leído y si no no se preocupe que después les pongo una imagen) y lamentablemente habrán quizás algunas bajas D:
Bueno, sin más aquí me despido. Nos leemos en el siguiente capi :D
