-Siento haberte colgado. Lima Bean, hoy, a las cinco. Está bien? :)- Kurt

Sebastian casi esboza una sonrisa y se aprsuró a escribir.

-Claro que si, cualquier lugar es bueno ;D- Sebastian.

En mi soledad.

Capítulo VII

Antes de llegar a la silla de un café.

Día de Sebastian

¡Dios Santo! Las clases en Dalton habían parecido eternas. Siempre había odiado los miércoles, pero esto lo superaba. Sebastian nunca había estado más ansioso por salir, la campana de la última clase anunciaba que podía retirarse, y Sebastian no podría estar más feliz. Pero mierda, todavía faltaban dos horas y quince minutos para las cinco.

Sebastian entró a su casa, no había nadie. Entró a su habitación y se sentó frente a su escritorio, quizá podría matar el tiempo haciendo un poco de tarea, pero no, no podía concentrarse. No podía pensar en nada más que no fuera Kurt. ¿Cómo pasaría las próximas dos horas? Arreglarse era una buena opción.

Abrió su armario, ir a ver a Kurt en el uniforme de Dalton no era buena idea, Kurt solo lo había visto con ropa distinta al uniforme una ocasión, y no fue una noche muy agradable para el chico más bajito.

En fin, hoy solo tomarían un café y conversarían, quizá decida tomarle la palabra a Kurt y obligarlo a comprarle una galletas. O quizá sería bueno pagar esta vez, un caballero siempre paga en la primera cita... joder... esto no era una cita, no podía ser una cita, no aún. Eran solo dos conocidos tratando de socializar, ¿no? Suavizar las cosas con Kurt, eliminar su rencor por todo. Aunque, quizá si era más que un par de conocidos saliendo una ocasión, ¿cierto? Quizá era el inicio del apoyo incondicional que Sebastian prometió darle a Kurt ante todo esto. Si, quizá eso era el término correcto. "Quiero estar para Kurt ahora..." pensó para si Sebastian. No era buena idea ofrecer sus brazos con la imagen que Kurt tenía de el, no importaba si eran brazos consoladores, o brazos de felicitaciones... "pero Kurt me abrazó primero..." volvió a pensar para si Sebastian.

3:35 pm... aún faltaba mucho para su "no cita" con Kurt, se sentó en su cama y de repente la sintió el lugar más cómodo del planeta. Se recostó, se hizo bolita y abrazó su almohada. "No es lo mismo... pero me servirás por un rato..." dijo pegando los dientes a la almohada, imaginando que era la espalda de Kurt lo que acercaba hacia su pecho, volviendo a imaginar el soporte que Kurt le había brindado en Lima Bean hace apenas unas horas...

"Me desvelé mucho anoche- decía Seb entre sueños- pero bueno... valió la pena" y Sebastian se durmió, con una sonrisa dibujada en los labios.

4:45 pm. Sebastian despertó como si hubiera recibido una descarga eléctrica. Quizá en el fondo no había perdido completamente su estado de alerta. Tenía que llegar con Kurt, y solo tenía 15 minutos para hacerlo. Se bañó por segunda vez ese día, se secó, y vistió con lo primero que encontró. No se preocupó por lo que llevaba puesto, aunque al salir de su casa (4:58 pm) pensó que Kurt se habría tardado horas arreglándose y que iba a reprochar que el no tuvo la delicadeza de devolverle el gesto. Pero se iba a enojar más si llegaba tarde.

Antes de arrancar su auto (5:00 pm) envió un mensaje a Kurt, "por favor, no te vayas" pensó en escribir primero, aunque se limitó a escribir:

Lo siento. :( voy llegando- Sebastian

Ok - Kurt

Cuando llegó a Lima Bean, encontró a Kurt sentado en la misma mesa que habían utilizado la vez anterior. Recargaba su mejilla subre su puño izquierdo. ¿Está durmiendo? "Que tierno..." pensó para sí Sebastian. Aunque podía suponer que estaba más somnoliento que él. Quedarse despierto es una cosa, pero desvelarse llorando... no podía imaginar lo devastado que estaba Kurt. Se acercó lentamente, y lo rodeó con su brazo derecho, y con el izquierdo, tomó la mano con la que Kurt sostenía su mejilla "¿Qué demonios estoy haciendo?" Como sea, Kurt no se asustó ante el gesto de Sebastian, despertó tranquilamente, aunque un poco de mal humor.

-Kurt...

-Sebastian...

Día de Kurt.

Luego de colgarle el teléfono a Sebastian, Kurt se dio cuenta que no había comido ni bebido nada desde las nueve o diez de la mañana, cuando le dio un último sorbo a su café antes de que Sebastian sufriera una crisis de pánico.

Lentamente se levantó, aunque sintió un breve mareo y no podía ver muy bien. Tardó un poco en acoplarse a todo... a la falta de energía, a los ojos irritados, secos e inflamados y al hecho de que había tenido una plática nocturna con Sebastian Smythe.

Bajó las escaleras, y fue a buscar algo de comer a la cocina. Para su sorpresa, encontró una rebanada de pastel de chocolate muy grande, con una taza de café acompañadas de un papelito amarillo con una nota de Carole:

-Kurt, cielo, por favor, no me regañes guardo esto donde tu papá no pueda verlo, y pensé que sería bueno dártelo ahora que te sientes tan triste. Cariños, Carole.

Kurt se enterneció un poco ante el gesto de Carole. Comió su pastel y luego bebió su café. No podía dormir. Ya había dormido lo suficiente y el pastel y el café iban a mantenerlo despierto un buen rato. Decidió entonces, bajar una manta a la sala y hacer un maratón de películas. No iban a distraerlo lo suficiente, pero era mejor que rodar en su cama el resto de la noche, pensando en su cita de las cinco. Pensar en un chico atractivo como Sebastian, acostado en su cama, usando tan poca ropa, sin una gota de productos para el cabello... estando tan al natural, tan vulnerable, con su alma desnuda... era un poquito inquietante.

"Será mejor ver películas... Chicago tal vez" pensó para si Kurt, aunque tambén podría imaginarse en el íntimo sofá de su casa, acurrucado en el pecho de Sebastian abrazando el brazo del chico. "Dios, que estupidez..." volvió a pensar Kurt. Sebastian había estado inquietándolo más con su interacción de aquella tarde tanto que su pasado parecía una página en el libro de "Kurt y Sebastian.

"Son las hormonas...solo es un chico cualquiera" pensaba cada vez que Sebastian llegaba a su mente.

Como sea, esperar hasta las cinco de la tarde era una eternidad. Amaneció, 6:35 am.

Entonces, Kurt decidió limpiar a fondo la casa, de arriba a abajo cubriendo cada cuadro de la madera del suelo. Necesitaba estar ocupado en algo.

En fin, 10 horas limpiando la casa, prohibiéndole a Carole y a su padre entrar hasta las cinco de la tarde. Al menos no tendrían que preocuparse por la limpieza cuando se fuera. 4:35. Apenas con tiempo. Se bañó, se puso lo primero que encontró y no se puso nada de productos para el cabello. Se sentía extraño, usualmente se arregla más cuando tiene una cita con Adam o cuando salía con Blaine. "Mierda, no es una cita" decía para sí.

5:00 pm. Kurt estaba subiendo al auto de su padre para ir a Lima Bean. Antes de arrancar, su celular vibró en el blazer amarillo que usaba. Era Sebastian. Kurt se sintió algo aliviado cuando se enteró que Sebastian no había llegado aún. Era gracioso, su casa estaba más cerca de Lima Bean que la de Sebastian, y aún así estaba preocupado de dejarlo sea.

5:12 pm. Llegó a Lima Bean y se sentó en la mesa de la última vez. Prefirió esperar a Sebastian antes de ordenar algo en la barra, "es de mala educación ordenar antes de que tu cita llegue... mierda, no es una cita"

Como sea. 5:18 pm. La velada traía sus consecuencias y Kurt se apoyó sobre sus puños y se quedó dormido. Una siesta sin sueño, solo la ansiedad de que Sebastian lo encontrara así. Y así fue. 5:24 pm. Kurt primero se asustó, pero su voz, su voz diciendo su nombre...

Nota del autor: Lo siento... es que... pff... ayer fui a una fiesta de cumpleaños y hoy mi papá me trajo de aquí para allá... En serio, lo siento. Espero actualizar antes del sábado, para compensarlo :)