Amor y Mentiras

hola!!!

se que he demorado mucho, pero me tome unas pequeñas vacaiones con mis padres. aquí les mando este nuevo cap. esperando que puedan entender a la pobre de hermione , no sean malas ponganse en su lugar.


una promesa

El le quito el brasier y lo tiro lejos, la agarro por la cintura y la bajo hacia el piso en donde la hecho bruscamente, agarro las manos de el con las de ella y las puso en la nuca de Hermione, haciendo que esos pechos que habían sido el alimento de su hija, se revelaran en toda su esplendor iluminados por un rayo de luna.

Ella lloraba, se sentía tan mal por no poder hacer nada, el la tenia en sus manos y ahora comenzaba a saborear sus pechos , lo hacia con tanta ferocidad . pero algo en su interior reconoció esa caricias y su cuerpo comenzó a reaccionar a esas estimulaciones, haciendo que se pongan rígidos y grandes. Ella no podía creer que le gustara, ella no podía creer que se entregaría a ese hombre que la estaba ultrajando,pensó la castaña, quien comenzaba a moverse peligrosamente debajo de el para comenzar a sentir algo mas que su cuerpo sobre el de ella.

Oh despierta Hermione¡¡¡¡¡¡ le decía su conciencia ,el que esta encima de ti no es Harry, solo es una imitación barata de la persona con quien te casaste. La castaña lo sabia, pero es que … ahhh gimió la castaña ante un masaje en sus caderas proporcionado por su acompañante que comenzaba a bajar lentamente hasta …. HERMIONE ¡¡¡¡¡, no lo dejes , no dejes que …; la voz de su conciencia comenzaba a dejarse llevar también, parecía que después de todo HERMIONE GRENGER no era tan fuerte.

Los lloriqueos de Hermione se habían apagado y a ahora en vez de ellos solo habían quejidos de desesperación, al solo recibir caricias en su cuerpo, cuando ella deseaba que no perdiera el tiempo en violentas caricias y que vaya mas rápido y que nuevamente la haga suy… hahhh gimió la castaña ante el roce de las manos de él con sus pecho, que con tanta estimulación habían crecido mucho.

-te gusta? -le susurro en el oído, el tono de su voz no había cambiado seguía siendo el mismo desde que llego.

- suéltame¡¡¡- le grito ella, tratando de no mostrar placer y de alejarlo.

- Estas segura de que quieres eso, agarrando sus caderas de pronto y buscando su prenda intima.

- déjame¡¡¡-le rogó una avergonzada castaña, que sabia muy bien que su prenda intima estaba húmeda de la ansiedad.

El le sonrío de forma odiosa; comenzando a acomodar las caderas de ella para que estén listas cuando el entrase .Pero de pronto un ruido hizo que Hermione salga de ese transe en el que estaba. Y que su mirada se dirigiera a las escaleras.

-mamá?- se escucho desde la segunda planta.

Hermione se quedo quieta por varios minutos.Estaba en el suelo con Harry, ella casi desnuda, y el estaba encima de ella, NO¡¡¡¡¡¡. Ani no podía verla así. Rápidamente ella busco los ojos de Harry en busca de otra opción para salir de esa situación, pero no los encontró

- Harry? -le susurró, pero no respondía

-oye Harry - empujándolo para que se levante de ella, pero el solo se aferro a ella y acomodó su cabeza en sus pechos desnudos .

No lo podía creer , él se había dormido, en tan solo unos segundos. Bueno el había venido muy ebrio después de todo, cosa que le hizo recordar que solo la había intentado tomar por eso y un velo de tristeza cubrió su rostro mientras miraba el apacible rostro de Harry mientras dormía.

- mamá – se volvió a escuchar, pero ahora sonaba mas cercana la voz de la niña.

Hermione rápidamente busco en el cuerpo de él , pues aún el se encontaba con los pantalones puestos, la varita de él. Gracias a dios que el seguía con la costumbre de guardara siempre en el bolsillo de atrás. Luego de esto lo abrazo y en segundos aparecieron en su cama, en donde ella lo dejo cubierto por las sabanas y ella se metió en el baño para ponerse una bata . en segundos la puerta del cuarto se abrió y por ella paso una niña con el cabello largo negro .

- mamá?

-que pasa pequeña? –le contesto su madre que salía del baño vestida con una bata de seda.

La niña que había visto en la cama a su padre no tardo ni un segundo en subirse – quelía sabel ya papi había llegado.

Hermione al ver esto corrió hacia ella y la levanto en brazos, pues no podía dejar que ella vea a su papá en ese estado - Anira Hermione Potter Granger, podrías regalarme a tu papa esta noche? -le popuso de una forma un tanto nerviosa.

La niña la miró seria, parecía querer resolver un misterio que nadie le decía.- bueno, pelo mañana es mío- le dijo mientras le regalaba una dulce sonrisa a su madre.-mientlas me puedes dal celial, tengo hamble.

-todo lo que quieras.

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El sol entraba con gran fuerza por la ventana haciendo que un hombre adulto comience a despertar.

Estaba en su cama al abrir los ojos, hoy no le esperaba un día difícil, solo tendría que ir a la empresa a firmar y revisar algunos papeles y después podría pasar a verla y hasta quizá se podría quedar con Ginny.
Un leve dolor de cabeza le obligo a recordar la gran juerga que se había dado ayer, era su cumpleaños no podía negarle nada o si?, no, no a ella quien era la única que le ayudaba siempre.

Después del ministerio se había despedido de ron rápidamente, pues le había llegado un patronus con un mensaje de su encantadora amante, el cual decía: hazme tuya. Cualquier hombre en mi lugar hubiera salido en escoba ante una proposición tan lujuriosa, pero yo me espere hasta terminar la reunión, bueno después, después…- sonrío picadamente mientras se sentaba en la cama y se despeinaba su cabello involuntariamente.

De pronto, otra vez cayo en cuenta de que estaba en su cama, en la cama matrimonial de Hermione y él¡¡¡.

-como llegue aquí? -dijo un preocupado Harry que ya estaba harto de la situación.

Otra vez estaba estrangulando a su mente para que le mostrara lo que había sucedido ayer; después de unos momentos de maldecirse por no cargar un pensadero siempre con él, un pedazo de memoria le llego a la mente.

-aja ya recuerdo -dijo orgulloso el ojiverde.- Salí de su casa tarde porque no había querido llegar a la cena con lo Weasly. Para actuar como una familia feliz? no!!!. Bueno luego, luego…-el muchacho dejo de hablar consigo mismo y en su rostro apareció una mueca de horror y su piel se torno pálida.

-quee he hecho?- se pregunto el muchacho mientras ponía sus manos en su cabeza tratando de borrar las violentas imágenes que pasaban como película, en donde el era un maldito desgraciado ultrajando a la madre de su hija.

No lo recordaba con claridad, eso era cierto, pero no era necesario recordar más; la había lastimado, había lastimado a la mujer por la que antes había arriesgado su vida, a la que había querido más que a nadie. Ella no lo merecía, aunque lo hubiera traicionado de esa vil forma, después de todo ella era HERMIONE.

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Eran las nueve de la mañana y las mujeres de la familia Potter ya estaban despiertas, Hermione no dejaba de mover la varia en círculos tratando de que su comida no se arruine y la pequeña trataba de echarse cereal por sí misma.

- ten cuidado Ani, no quiero que te…- demasiado tarde la niña ya se había ensuciado las manos al meterlas en el cereal y comenzar a comerlas.

-lo siento mami, pelo me gusta mucho las bolitas de chocolate de mi yogult .-le dijo con temor a su mamá.

-pequeña, no te voy a castigar por eso .-le dijo su madre mientras la cargaba y la llevaba a lavarse las manos- cambia esa cara de miedo y dame una sonrisa.

La niña la miró de frente, mientras sus ojos dejaban de verse cristalinos.- glacias mami- le grito a su madre mientras entrelazaba sus brazos en el cuello de ella- glacias por no sel como la tía Ginny.

-como tu tía? pero ella que te…-pero no pudo terminar de hablar, pues en ese preciso instante alguien entraba a la cocina.

-papi, papi -grito la niñadesde los brazos de su madre mientras abría y cerraba los puños en señal de que quería que la cargase él.

Hermione le seco las manos, y la bajo al piso para que ani fuera donde su padre, en verdad no tenia cara para verlo , no sabía si sentirse avergonzada o molesta por lo de anoche después de todo ella le había suplicado para que siguiera, tonta actitud.

- papi hoy eles mío, así que quielo jugal contigo- le decía ya en los brazos de su padre, pero este apenas le escuchaba. Tenia la vista fija en Hermione quien al parecer no tenia ninguna marca de golpe; esto lo alivio mucho, aunque sabia que el dolor que ella ahora sufría no era fisico sino que debía de sentirse herida o quizas tambien la había lastimado psicolagicamente. haciendo que otra vez le entrasen ganas de mandarse una maldición a sí mismo. Y además, estaba seguro de que ella no se había ido de la casa, porque había pensado en ani, sabia que ella necesitaba un hogar.

- vendlas conmigo al palque? -le pregunto ani al ojiverde, sacándolo de sus pensamientos.

-haa… no creo que pueda ani , hoy tengo que trabajar -le contesto mientras la sentaba en su silla y veía como su hija hacia el mismo gesto que ponía su madre cuando él le prestaba mas atención a un partido de quidicht que a ella.

- buenos días- se atrevió a decir con la esperanza de que ella volteara, pero no ella seguía de espaldas.

-hola- le contesto rápidamente y siguió sus funciones. La saludaba? Acaso era posible de que el se sintiera mal por lo que le hizo?

Ante esta negativa Harry creyó que no era bueno estar ahí, quizá su presencia hora la lastimaba, por lo que le dio un beso en la frente a su hija y agarro su portafolio y salio por la puerta.

Harry había caminado unos pasos y estaba dispuesto a gritar al primero que se le cruzara en el camino en la oficina, cuando de pronto escucho su nombre, obligándolo a parar su camino.

- Harry¡¡¡- grito Hermione desde la puerta

-que quieres?- le respondió sin voltear, se sentía realmente mal, por lo que había hecho y si en el comedor había querido que ella le diera la cara ahora el temor no lo dejaba voltear.

- quería decirte algo- dijo tímidamente la castaña que comenzaba a dar pequeños pasos hacia el.

-de que se trata? -dijo rápidamente, sonando un poco violento, cosa que asusto a Hermione un poco, pero ese era el único momento que tenia para poner en acción el plan de luna.

- Bueno…, he pensado que seria bueno salir a otro lugar, para que ani se distraiga -ella cayo al ver que el se ponía la mano en las cintura como si tratara de considerarlo y al ver que no decía nada continuó .-ella es muy lista y aunque no nos demos cuenta ella sabe que algo no anda muy bien- esto último lo dijo tan deprisa, que tuvo dudas de que Harry la hubiera entendido.-por favor hazlo por ella -le rogo la castaña

Salir? Salir a donde, no, no podía, pero… el necesitaba pagar el error de la otra noche quizá si iba, ella podría sentir que estaba arrepentido o algo así.

-esta bien, volveré a las seis, tienen que estar listas para salir y sin mas que decir, abrió la puerta del cerco y se desapareció rumbo a la empresa.

La emoción que embargaba el corazón de la castaña era muy grande, la vida le había dado una oportunidad para que su matrimonio no se derrumbase aunque parecía no tener solución, quizá desde ahora las cosas se enderezarían. Hermione comenzaba a soñar con un futuro fantástico en donde ella junto con Harry aparecían juntos agarrados de la mano sonrientes viendo a su pequeña Ani crecer poco a poco. Pero la voz de su hija, la despertó del mundo de ensueño que acababa de crear.

- mami? dijo la niña que había seguido con la mirada cada expresión de su madre desde que ella había entrado en la cocina- que te pasa mami?

Su madre la miro con los ojos abiertos de la sorpresa se había olvidado de que su hija seguía tomando desayuno.

-que te pasa, mami? -dijo la niña que seguía observándola metiéndose la cuchara en la boca.- te vhez lala.

La niña tenia razón, ella se veía extremadamente rara, no podía creer que después de lo de anoche se sintiera así por el mismo hombre, pero era emocionante volver a sentirse como una quinceañera en su primera cita, claro que ya no era tan joven y el viaje que haría mas tarde no era una cita, pero ella trataría de que el tiempo se detuviera y que el lugar sea propicio para volver a tener a Harry.

- rara?- le contesto a su hija mientras veía de forma soñadora el cielo que lucia calido y alegre -quizá, pero..., te gustaría ir de compras?- le propuso de repente a la pequeña de tres años quien la miraba con una mueca de confusión tal como la que había puesto Harry cuando al principio no entendía las indirectas inteligentes pero sensuales de Hermione en su noche de bodas.( quizá la narre en otros capítulos, por ahora es suficiente de lemons)

Hermione río y se encamino hacia la bebe para limpiarla y dar algunos paseos por el abarrotado y concurrido callejón diagon.

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Salir de la ciudad, había aceptado salir con ella, pero solo era por su hija y porque en verdad se sentía culpable por haber…, paró de caminar de pronto el alto hombre de ojos esmeraldas. Porque se rehusaba si lo sabía, tenia la conciencia sucia, el había vio…

-acéptalo, Potter –susurró para si mismo mientras volvía a caminar por el corredor del ministerio.

- señor Potter¡¡¡ grito un hombre que venia caminando rápido hacia el joven de lentes –espere Potter¡¡¡

Pero harry estaba demasiado ocupado aceptando el grave error que el creía haber cometido.

- tu la violaste inbecil¡¡¡- se reprimió así mismo el ojiverde, dejando sorprendido al hombre que había corrido para alcanzarlo.

-disculpe? –le contesto molesto,, el gordo de tunica negra

Fue en ese momento en donde Harry Potter reaccionó dándose cuenta de que aun estaba en la realidad y que acababa de decir lo que lo atormentaba en voz alta y con eso había insultado a un cliente potencial de su empresa- es cierto que no he llegado a tiempo a la reunión, pero eso no le da derecho a venir a insultarme- dijo casi escupiendo el canoso hombre.- acaso no lo he venido hasta el ministerio para alcanzarlo y hablar con usted?- se defendió.

El ojiverde no espero mucho en voltearse y darle la mano –disculpe señor, no quise decirle nada a usted, solo que estaba pensando en otra persona se defendió el muchacho.

El hombre lo miro en forma dudosa pero siguió hablando –bueno, he venido hablar con usted sobre algunas cosas que he notado que su empresa no tien…

Harry sabia muy bien como era aquel tipo siempre inconforme con toda la mercadería que él le ofrecía, hasta una vez propuso ante el comité que la empresa debía de cambiar de nombre, como si Potter's Sports no resultara atrayente, alegando que Potter sonaba feo¡¡¡¡

-disculpe señor, pero no creo que pueda atenderlo en este momento – le dijo tratando de ser respetuoso

-por que? –salto de inmediatamente el gordito – si ésta aquí y yo también – volvió a escupir.

Harry no sabia si reír o enfadarse, el espectáculo de ponerse de puntas para llegar a la estatura de Harry y el color rojo que comenzaba a adquirir su piel lo hacia un poco cómico.

-señor, con todo gusto lo atendería – le contesto el chico de cabellos negros con el mas suave tono de voz que tenía – por la razón que usted mismo dijo; usted y yo estamos aquí –puntualizo éste, viendo un gesto parecido al de tío Vernon en los ojos de su cliente –en el ministerio de magia, en el cual desde ayer trabajo por ordenes del propio ministro.

De pronto vio Harry como el pequeño hombre volvía a posarse sobre sus plantas de los pies y relaja su mirada, haciendo que su ego crezca formidablemente

- por ordenes del propio ministro?

-aja, y lamento decirle que no puedo perder tiempo, ser auror no es una cosa fácil –dijo el joven de la cicatriz orgulloso de haberle ganado el partido a un hombre tan vil como aquel, quien ahora se retiraba solo, sin despedirse hacia una chimenea cercana del ministerio.

Ya en su oficina, Harry se aflojo la corbata había sido un día duro, por sus malas noches se había olvidado de la reunión mensual que tenia en su empresa y por el pequeño incidente de ayer no había podido ir a la lechucearía para ver si le ministerio le convocaba nuevamente. De no haberle enviado el ministerio una carta al trabajo el nunca se hubiera enterado de que hoy tenia que ir, y Lupin, quien actualmente era el ministro de magia, lo hubiera matado, después de todo ahora lo había elegido como jefe del departamento de aurores.

Un largo suspiro lleno la habitación; no podía creer que ya habían pasado seis años desde que había salido de Hogwarts, había dejado de ser un niño y se caso con su mejor amiga, por que el había llegado a creer que la amaba, por que la había amado alguna vez, no?

De pronto la mirada del joven de ojos verdes se desvió hacia la gran ventana que daba a un paisaje encantado que ocultaba el panorama calles repletas de muggles.

-claro, Harry –susurro para si mismo- pero...

Su mirada volvió a cambiar y esta vez se poso en una fotografía en donde dos chiquillos con el uniforme del colegio de magia sonreirán ampliamente mientras se abrazaban felices e intercambiaban miradas cómplices y enamoradas.

Por que no la había tirado aun?, esa pregunta se le taladraba el cerebro, acaso era posible que albergaba aun algún sentimiento además de culpa por el incidente de ayer por esa mujer?

OooooooOOOOoooooo oooooooOOOOoooooo oooooooOOOOoooooo OOoooooo

Las calles lucían limpias y hermosas, era obvio el cambio que había dado en los últimos años ahora era se podía comprar tranquilamente mientras los niños se divertían en los parques cercanos a las tiendas bajo el cuidado de un encargado especial contratado por el ministerio.

El sonido de las estridentes sonrisas de los niños hizo que la pequeña Ani volteara a verlos varias veces, ella no sabía por qué se reían tanto si solo estaban jalando una cuerda vieja.

-mami polque se lien? –dijo con cierto fastidio la pequeña, mientras trataba de no ver a unas niñas que ahora comenzaban a saltar una soga que se suspendía en el aire.

Esa pregunta hizo que Hermione se detuviera un momento y viera de frente los grandes ojos de su hija, que le comunicaban cierto grado de molestia.

Esa molestia que tantas veces había aparecido en el rostro de aquella joven que fue la mejor alumna de Hogwarts y ahora era la esposa del legendario Harry Potter.

Flash Black

Era invierno, la nieve caía lentamente al piso de aquella escuela primaria en donde una pequeña niña de cabellos rizados y de ojos grandes caminaba sola por los alrededores del colegio. La niña vestía con un abrigo a celeste encima del uniforme y unos guantes del mismo color que sostenían firmemente un grueso libro. Acababan de dejarla en puerta sus padres, era su primer día y ella había insistido en ir sola.

Había varios niños en los alrededores, ellos jugaban con sus trompos y las niñas saltaban la cuerda cantando alegres canciones, los ojos de la pequeña estaban muy abiertos nunca había visto tantos niños juntos, apenas había visto una vez a sus primos que eran 5 años mayores que ella. De pronto la curiosidad la invadió; ella también quería saltar la soga, solo la había saltado junto a su mamá, estaba emocionada quería hacerlo junto a esas niñas que se reían entretenidamente.

- hola¡¡¡ -saludo la pequeña Hermione a una de las niñas.

Las niñas que estaban ahí reunidas de pronto se pararon y la miraron de pie a cabeza, eso incomodo a la pequeña castaña que les sonrío mientras miraba sus zapatos y juntaba sus manos. De pronto una de las niñas corrió hacia ella y se paro a solo un paso de ella.

-Hola – le contesto una niña pelirroja con hermosos listones en el cabello – que es esto?

Hermione la miraba con sorpresa, acaso no sabia que lo que tenia en las manos era la novela cien años de soledad, pero si el nombre estaba escrito en la portada – he bueno es un libro – dijo la niña tratando de sonar amistosamente.

De pronto Hermione se encontró en el piso, un fuerte empujón la había derribado y un niño de cabellos negro le enseñaba un puño

- acaso crees que no sabemos que es un libro?- le grito mientras la miraba fijamente a los ojos. Hermione estaba aterrada no por el golpe si no porque el la había malinterpretado. El niño dejo de mirarla y luego comenzó a llamar a todos los demás, señalando a la castaña que aun seguía en el piso.

- miren todos, parece que tenemos a una sabelotodo¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ - anuncio ante todos volviendo a mirarla.- mejor dame eso dientes de conejo le pidió el chico señalando el libro que ella abrazaba mientras seguía mofándose de ella con los demás niños.

Hermione tenía miedo, ese chico parecía violento y no podía creer que todos los demás lo siguieran y celebraran su intolerable comportamiento.

-no te lo voy a dar – dijo la pequeña con timidez mientras se abrazaba mas a la obra; pero no pudo evitar que uno de los niños le quitara de los brazos bruscamente el libro.

-oye dámelo –se quejo la niña mientras intentaba parase.

-No llores tanto solo es un libro, ni siquiera sabes leerlo, además no me vas a decir que esto te divierte tanto como nos divierte jugar con carritos ¡¡¡¡ - le grito frustrado el pequeño de cabellera azabache, que había recibido el libro y ahora hacia malabarismo con el.

-si -contesto la niña con la cabeza agachada, estaba molesta estaba histérica no permitiría que siguiera burlándose de ella. – me divierto mucho con eso, acaso no sabes que los libro es son importantes para la humanidad¡¡¡¡ -estallo de pequeña apretando fuerte sus puños.

- así que te importa mucho?- le dijo el niño de forma burlona mientras comenzaba a romper cada una de las paginas del libro.

Fin del flash Black

Desde ese día ella había cambiado la dulce expresión de ilusión que había tenido por los juegos, por una mirada de rencor profundo por todos aquellos que podían divertirse sin utilizar los libros. Hasta ese día, en el tren de Hogwarts en donde se encontró con dos buenos niños que se convirtieron luego en sus mejores amigos y que le enseñaron la verdadera amistad.

Y ahora que veía ese gesto en el rostro de su hija, se sintió muy mal, no quería que Ani tuviese que pasar lo que ella pasó, no quería que ella se sintiera sola.

- ani, quisieras entrar? le propuso su madre, que ahora la tomaba de la mano y la llevaba hacia donde se encontraba la encargada del ministerio que cuidaba a los niños en el parque.

Hermione intercambio un par de palabras con la mujer, quien parecía gozar de un agradable carácter.

-mami yo quielo il a complal contigo-dijo la niña cerrando los ojos y abrazando las piernas de su madre.

El comportamiento de su hija le partía el corazón, no quería dejarla pero era por su bien.

-Ani, tu me quieres?-le cuestiono la castaña cariñosamente mientras se agachaba para ver de frente los verdes ojos de su hija. La pequeña que también la miraba, asintió y estallo en llanto.

-no me dejes otla vez, no otla vez con mi tía Ginny.

Al escuchar esto Hermione no pudo evitar abrazar a su hija y llorar junto con ella. LO SENTIA¡¡¡¡Lo sentía TANTO ¡¡¡cuantas veces había querido dejar esa maldita oficina y mandar al diablo ese maldito contrato, pero … pero no había podido, lloro en silencio la ojimiel.

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Varios papeles volaban por los aires haciendo de la oficina de ron un completo desastre. El pelirrojo buscaba afanosamente entre sus cajones el te que había prometido a Harry invitarle, cuando terminasen sus labores diarias.

-se que esta por aquí -repetía el muchacho que ahora esta tirado en el suelo buscando debajo de un armario.

-Ron¡¡¡ veo que no cambias, sigues siendo el mismo de siempre -río el ojiverde mientras también se arrodillaba para ayudarle a buscar debajo del escritorio.

De pronto la puerta se abrió de golpe dejando ver a una hermosa mujer de ojos claros y de cabellera rubia, que reía al verlos a los dos como perritos en el suelo.

- que hacen chicos? Están buscando un hueso? -se burlo la chica que traía una jarra en las manos.

Los dos chicos se levantaron rápidamente, se limpiaron la ropa y con un moviendo ágil de la varita la rubia limpio el desorden.

- hola luna, no sabias que estabas en el ministerio - le saludo educadamente el chico mientras volvía a tomar a siento.

-yo tampoco lo entiendo, se supone que debería quedarse en casa esperándome -dijo con tono autoritario ron.

-Y por que yo tendría que quedarme? -le contesto a su esposo mientras le lanzaba una fuerte mirad.- no estoy enferma.

-yo lo decía por el bebe, luna -le dijo ron mientras se paraba para abrazarla, haciéndole un gesto a Harry de complicidad que le sacó una sonrisa a este.

Luna le dio un beso en la mejilla a ron y convoco con su varita tres vasos que sirvió luego- tomen su té, antes que se enfríe les aconsejo la rubia mientras veía como los dos chico se miraron unos a otros atónitos.

- mi amor como sabias que íbamos a tomar té? -le cuestiono el pelirrojo frunciendo el entrecejo.

-ron me dijo que el té estaba en esta habitación -también argumento el moreno mientras se cruzaba de brazos; tal y como lo hacia cuando cuestionaba a un reo.

Luna que los había estado mirando a los dos estalló a carcajadas.

- son unos tontos – se río la chica que se agarraba el vientre con ambas manos – quieren jugar a detectives? -se burlo nuevamente, pero al ver que ninguno de los dos había cambiado de expresión trato de calmarse y dijo pausadamente intentado no reírse.

- bueno son unos tonos los dos, tu Ronald Wesley por no acordarte de que me pediste que les preparará el té cuando llegué y estabas lleno de trabajo, y tu Harry Potter por hacerle caso a tu mejor a migo- después de decir estas palabras siguió riéndose.

- ron eres un idiota- le dijo a su amigo con una sonrisa, al verse burlado junto a Ron por esa chica que los dos querían.

De pronto Harry sintió un frío aire en los pies, bajo la mirada y ahí encontró a una figura incorpórea que el ya conocía de memoria, era el patronus de ginny.


eso es todo por ahora, espero que leshaya gustado!!!