07. Hoffnung
—Let me hear you—
Por: Lightkey27
Disclaimer: Los personajes de Fairy Tail no son de mi propiedad, y no saben cuánto lamente eso, son de Hiro Mashima.
.
.
.
—¿Qué sucede Erza? —Se acercó a preguntar el peli azul —Te noto pensativa desde que viste a aquella chica, ¿Era tu amiga? —Jellal había notado el semblante de preocupación que llevaba la peli escarlata desde hace varios minutos, se dirigían a un lugar más alejado del balcón, sin embargo le resultó sumamente curioso el que la chica Yesta-Spriggan estuviese en aquel lugar.
Erza salió de sus pensamientos, había escuchado que Jellal le preguntó algo, pero no entendió qué, aún seguía pensando en Minerva, había cambiado y mucho, parecía estar en problemas, su instinto maternal se lo decía, agradecía el hecho de haber actuado rápido y colocar su móvil en el bolso de su amiga, esperaba que fuese de mucha ayuda.
—No estoy segura, pero creo que ella está en problemas y es debido a esa mujer—declaró cuando se giró para hablarle al peli azul que iba detrás de ella —Por ahora, en este lugar no podemos hacer más nada, el concierto va a comenzar y no es que la seguridad de este lugar sea la mejor, pero no creo que llegue a mayores, sin embargo tendremos que estar pendientes cuando el concierto acabe, pueden intentar sorprendernos, en cuanto a ella—suspiró con desánimo camuflando su preocupación —Te lo contaré en la casa.
Esperaba que con aquella explicación el peli azul no insistiera hasta que estuvieran en un lugar más seguro.
Por suerte pareció aceptar, pero eso sólo fue porque logró divisar a su hermana en los asientos, lo que lo alarmó fue el hecho de que no estuviera sola.
—No ahora por favor—Erza conocía a la perfección el instinto protector que Jellal tenía con su pequeña hermana peli rosada, no parecía entender que ya era una mujer, y por eso que se tuvo que dar prisa, ya que había recordado que el Fernandes andaba armado.
—¡Aléjate de mi hermanita, maldito acosador! —desafortunadamente Jellal fue más rápido que Erza y atacó al chico rubio que la acompañaba.
—¡Jellal! —gritó Meredy molesta y preocupada por el joven que ahora se encontraba en el suelo a punto de ser electrocutado con un arma taser de bolsillopropiedad de Jellal.
—¡Jellal por favor no exageres! —gritaba Erza a la distancia corriendo a toda velocidad para evitar el ataque, desafortunadamente, para ella, el concierto estaba siendo todo un éxito y las personas estaban concentradas, y emocionadas, en él, se pudo escuchar como por breves instantes la música se detuvo, pero fue retomada rápidamente.
—¡¿Qué rayos crees que haces, maldito loco?!—Gritaba alterado el rubio con los ojos aguados ante la cara terrorífica de Jellal —¡Suéltame de una maldita vez! —sin embargo a pesar de sus súplicas, y del intento en vano de Meredy por alejar al peli azul de Sting, nada resultaba, la multitud estaba eufórica y debido a ello Erza se había retrasado, parecía que era lo último que se sabría que aquel joven apellidado Eucliffe, al menos eso se estipulaba.
—¿Qué le estás haciendo a Sting? —una voz tétrica, grave y enojada salió del interior de un joven de ojos carmesí, al que Jellal conocía muy bien, por lo que al notar la familiaridad, que había en el ambiente, por no mencionar la incómoda escena en la que se encontraba, soltó al joven y muy avergonzado por sus acciones le ofreció la mano, a lo cual, el rubio no tuvo más opción que aceptar.
—¿Qué está haciendo con Sting-san, Jellal-san? Juvia no puede creer que todo esto haya sucedido mientras iban por bocadillos—la peli azul desconocía la causa de que Jellal estuviera sobre el rubio, pero para su pelinegro acompañante aquella situación le irritaba de sobremanera, sin embargo, como solía hacer, mantuvo la calma.
—No sabía que eras amigo de Rogue—comenzó a disculparse Jellal —En verdad lo siento, fue mi error—esta vez había fijado su vista en su hermana quien lo veía aún con enojo y de brazos cruzados.
—¡Por todos los cielos Jellal! No puedes atacar a cualquiera que se me acerque—reclamó Meredy dándole pequeños golpes en el brazo los cuales Jellal aceptaba sin moverse.
—¿Está bien Sting-san? —se acercó Juvia al rubio, éste al ver a la persona que estaba detrás de la peli azul logró calmarse por completo, incluso llegó a sonreír y lo hizo con ganas al ver que le fue devuelto el mismo gesto.
—Sí, no hay problema, es decir, creo que si yo tuviera una hermana como Meredy también estaría como Jellal—eso creo añadió para sí mismo —Sólo fue un mal entendido, pero…—miró a Jellal —¿De dónde conoce a Rogue? —preguntó, con cierto tono exigente, Sting.
—Ah, bueno yo…—Es mi ex compañero de la universidad Sting, creí que lo sabías, Rogue y yo teníamos materias en común durante esa etapa de nuestras vidas—dijo en modo explicativo Meredy interrumpiendo a su hermano—Cuando realizábamos trabajos en grupo nos reuníamos en mi casa y en una de esas visitas fue donde conoció a Jellal.
—También conoció a Juvia de esa forma—añadió la peli azul sonriente —Juvia los acompañaba algunas veces durante su sesión de estudios.
—Oh, ya veo—se limitó a decir el rubio, un poco avergonzado por haber sido tan demandante.
—Yo en verdad lo siento Sting, creo que aún no puedo asimilar el ver a Meredy como toda una mujer—declaró Jellal con tono sentimental.
—¡Oh Jellal! —Meredy corrió a abrazarlo —Sabes que siempre seré tu hermanita—dijo colocando su rostro en su pecho siendo correspondida por el peli azul —Pero si vuelves a hacer algo como esto te irá muy mal—dijo en tono amenazante, logrando sacar una carcajada de su hermano.
—Me gustaría ver cómo haces eso Meredy—la retó, aún abrazándola, ninguna de las tres personas que presenciaban la escena era consciente de la conversación que estaban teniendo los hermanos Fernandes, así que sólo los miraban con una sonrisa en su rostro, sin percatarse de la inusual charla que estaban teniendo.
—Me alegra que hayan resuelto este problema—luego de una intensa lucha para llegar a reunirse con los demás, Erza había llegado, había sido difícil no usar su fuerza para mover a esas personas de su camino, recordó que no debía llamar tanto la atención, ahora que sabía que Dimaria Yesta-Spriggan estaba en el lugar junto a su vieja amiga Minerva.
Simplemente esa combinación no le gustaba
Meredy sonrió maquiavélicamente cuando se alejó de Jellal, este tragó en seco al imaginar lo que pasaba por la mente de su hermana, pues allí se encontraba su talón de Aquiles.
—¡Qué bueno que hayas podido llegar Erza! Nos estábamos preocupando—dijo la peli rosada abrazando con un brazo a Erza, muy peligroso, según Jellal.
—Lamento haber tardado, pero no podía pasar por las personas que estaban en el camino—se excusó la peli escarlata correspondiendo maternalmente el abrazo.
—¡Pero lo bueno es que estás aquí! Menos mal llegaste, Jellal estaba muy preocupado—colocando una mano en su pecho y negando con la cabeza de forma dramática —Con lo difícil que fue hacer que se calmara para que luego se entere de que no has llegado, no sabes lo que…—¡Es suficiente Meredy! —interrumpió Jellal tapándole la boca a su hermana antes de que dijera algo vergonzoso —Creo que ya entendió, ahora qué les parece si disfrutamos el concierto—los nervios eran notables en Jellal, hablaba demasiado rápido, pero para su fortuna, los demás lograron entender y fueron a sus asientos, siguiendo el orden que tenían, Jellal, Erza, Juvia, Rogue, Sting, Meredy, sí, así estaba dictaminado por el número de los boletos.
De lo que ninguno se percató, fue de las miradas que recibieron desde el escenario.
…
—¡¿Qué rayos ocurrió allá afuera?! —una vez se hizo la hora del descanso, y la banda invitada se encargaba del medio tiempo, Gray y Lyon fueron detrás de escena, sin embargo no imaginaron que Loke los estaría esperando y listo para reprenderlos por aquel error que compartían.
—No sé de qué hablas—fue lo que dijo Gray caminando hacia los refrescos que estaban en una mesa —Está bien, fue un pequeño error que nadie notó, no te alteres.
—No intentes tapar el sol con un dedo, fueron muchas las personas que notaron la falta de sincronización ¿Qué les ocurrió? Estas cosas jamás le habían sucedido.
—Siempre hay una primera vez Loke—dijo con una sonrisa descarada Gray abriendo la lata que tenía en sus manos para bebes su contenido.
—¿Qué tienes que decir al respecto Lyon? —preguntó el peli naranja al albino, quien había estaba callado hasta el momento, lo encontró viendo una de las pantallas de seguridad que estaban en el hotel, específicamente la zona VIP donde había una peculiar peli rosada allí.
—Lyon, esto es importante, necesito saber qué ocurrió—dijo con preocupación el peli naranja de lentes—Deberían saber que su estilo de música hace más notorio este tipo de cosas, Gray, Lyon…—pero ninguno de los hermanos le prestaba atención a las palabras de su representante.
—¿Qué estás viendo? —se acercó Gray tras ver a su hermano inmerso en la pantalla, él debería estar dándole alguna explicación de Loke, pero ese no era el caso, al ver lo que reflejaba el aparato presionó con fuerza la lata que, ahora vacía, estaba en su mano.
—¿Quiénes son? —Loke se había dado por vencido, sabía que no encontraría la respuesta por parte de los chicos en ese momento, así que decidió averiguar qué era lo que Lyon veía con tanta atención, a medida que se acercaba vio la reacción de Gray y supo que allí encontraría la respuesta, sin embargo no entendía cuál era, hasta que vio la penetrante mirada de Lyon hacia una persona en específico, más bien hacia dos.
—Está acompañada—dijo el albino sin despegar la vista, cuando estaba cantando en el escenario notó como dos chicos se acercaban a la peli rosada y a su amiga, frunció el ceño, eso no le agradaba para nada, vio cómo la peli azul se iba con el pelinegro dejándola a solas con ese chico, no iba a mentir, eso le enfureció, sin embargo regresó su concentración hacia su música aunque esta no duró mucho, pues al cabo de unos segundos vio cómo un chico golpeaba al rubio que acompañaba a su musa, sonrió para sí mismo y en un santiamén logró recuperar el ritmo, pero luego de unos segundos fue Gray quien perdió el ritmo, recuperándolo segundos después.
¿Qué le había ocurrido?
—¿De quién hablas Lyon? Hay varias chicas allí—preguntaba Loke quien aún no concluía nada.
—Fila B asientos del 3 al 6 —murmuró el albino —La peli rosada, es ella—la vista de Loke pasó inmediatamente a buscar a esa chica, se sorprendió al verla.
—¿Quieres decir que ella es…?
—Así es, es la misma chica que me dio la inspiración para escribir la canción ¡Demonios! —Rugió el albino golpeando la pared con furia—¿Por qué no pudo venir sola?
—Vale, ahora lo entiendo, pero Gray—dijo mirando al peli azabache —¿Por qué estás tú enojado?
—¿Yo? ¿Enojado? No digas tonterías—Loke lo miró con duda, pero decidió no indagar más, sabía a la perfección que su humor se debía a la peli azul que estaba en la pantalla, de eso no había duda, la pregunta era ¿Qué iba a hacer? Su compositor estaba abrumado por el hecho de que su musa estuviese con otro chico, en verdad lamentaba ver cómo estaba Lyon, no podía salir así al escenario, por suerte aquel dúo contaba con él como su representante.
—Ya, tranquilos chiquitos, tengo la solución a sus problemas—dijo con aires de grandeza el de lentes.
—¿En serio? —dijo Lyon con curiosidad
—¡¿Quién dijo que yo tengo problemas?! —gritó Gray más enojado que de costumbre.
—Así es bebés—el representante metió sus manos en su chaqueta y sacó dos sobres de ella —Aquí está—le entregó uno a cada uno.
—¿Qué son? ¿Condones? —Preguntó Gray, con tono de diversión, mientras abría el suyo —¿Qué se supone que haga con esto? Yo tengo acceso libre a cualquiera de mis conciertos.
—¿Estás seguro de que se lo puedo dar a ella? —preguntó Lyon quien había entendido la intención de Loke desde un principio, a diferencia de Gray.
—Por supuesto, sería capaz de vender mi alma con tal de que escribas otra canción como esa, y si es aquella chica la que te provee de tan buenas ideas, vale la pena arriesgarse, no te preocupes, me acaban de enviar la lista de los VIP premiados para conocerlos y adivinen quiénes están en ella.
—¿Hablas en serio? Es la mejor noticia que me han dado—dijo Lyon emocionado, haciendo pensar a sus dos acompañantes que quizás sea aquella peli rosada la solución a más de un problema.
—Gray—lo llamó Loke con seriedad para hablar en privado—Eso también va para ti, espero que te sepas comportar y no causes problemas.
—¡Rayos Loke! ¿Con quién crees que estás hablando? Por supuesto que tendré cuidado, no sé para qué me lo dices.
—Es sólo precaución Gray, ahora bastardos, vayan y háganme ganar dinero—dijo con tono jocoso Loke, y no mentía, ser el representante de esos chicos le traía ingresos que no estaba dispuesto a permitir que se perdieran, era el encargo que Silver le había hecho prometer, cuidar a sus chiquillos a cambio de grandes lujos, por supuesto, aquello se había ido al caño cuando los lazos que formó con ellos se fueron solidificando, llevándolos a formar una familia.
Cuando Loke les explicó la razón por la que había aceptado ser su representante los chicos se echaron a reír, alejando que ya lo sabían, lo acusaron de tener cara de avaro y mujeriego y que no les extrañó para nada que lo hubiera hecho, aquello sólo fortificó la confianza de esos tres, cada uno sabía los secretos del otro, compartían alegrías y también tristezas, éxitos y fracasos, no imaginaría cuán difícil sería separarse de ellos, pero para su fortuna, aquello no ocurriría, al menos no hasta que Silver así lo crea.
…
—No creas que tengo tan mal gusto Minerva—la rubia heredera había comenzado a hablar luego de que la joven Orlando le dio la bebida que había pedido, era la cuarta vez que la mandaba a ir por refrescos alegando que no acataba bien las órdenes y que cuando ella decía frambuesa, no era ni cereza ni fresa, por supuesto, aquello sólo lo hacía para fastidiar a Minerva, la joven había hecho bien cada pedido, pero la caprichosa de su jefa sólo quería divertirse a su costa, sin embargo gracias a eso pudo hacer un descubrimiento importante.
Cuando fue, por tercera vez, por un nuevo refresco pudo divisar a una pareja de jóvenes que se encontraban haciendo su pedido, no pudo evitar sentir algo de envidia, pues eran libres, no estaban siendo amenazados y por supuesto no tenían a una jefa que utilizara a su hijo como rehén para que ella cumpliera con cada orden que le hacían, se acercó al mostrador una vez que ellos habían recibido su pedido, pudo escuchar la conversación que estaban teniendo, sin querer por supuesto.
—Juvia tiene un buen rato que no sabe nada de Jellal-san—dijo la peli azul al pelinegro —Será mejor que lo llame, es posible que no sepa que el concierto ya comenzó o que esté perdido.
—¿Estás segura? Después de todo él no está solo—agregó el de ojos carmesí —Pero deberías aprovechar este lugar que está más silencioso para hacerlo.
—Está bien—Minerva había pedido el refresco, de frambuesa no de fresa, mientras la joven hacía la llamada.
—¿Todo en orden? —preguntó el chico que la acompañaba al ver la cara de decepción que tenía la peli azul —No contesta—dijo extrañada, sabía por su amiga que Jellal sólo apagaba el celular cuando estaba en un trabajo de suma importancia, pero aquello no tenía sentido, estaban en un concierto, será posible qué…
—Llamaré a Erza-san—dijo seguidamente tecleando hasta encontrar el número de la susodicha, Minerva se asombró al escuchar el nombre, pero no era posible que fuera la misma Erza, no era un nombre común, pero se negaba a creer en casualidades. Escuchó un sonido proveniente de su bolso, aquello le extrañó pues el suyo estaba en modo vibración, alarmada comenzó a buscar el origen del sonido, encontrando en él un móvil que no le pertenecía y en ese momento aparecía el nombre de Juvia en la pantalla además de una fotografía de la peli azul…junto a su antigua amiga.
No lo podía creer, en qué momento ocurrió eso, estaba segura de que no había robado el móvil de la peli escarlata, qué significaba eso, acaso Erza…
Las lágrimas comenzaron a caer por su rostro, no podía creer lo que había ocurrido, Erza le había prometido ayudarla
Y no tardó en hacerlo
Guardó el móvil y aunque se sintió mal por la joven, no podía decir nada hasta que hablara con Erza, por fin podía ver algo de esperanza en su vida. Antes de regresar con su jefa fue al baño a retocarse el maquillaje, las lágrimas que había soltado de seguro y habían dejado algún tipo de rastro en su cara, así que debía arreglarlo antes de que Dimaria comenzara a hacer preguntas, o peor aún, a burlarse de ella.
…
—Bien, esta canción surgió no hace mucho, de hecho será la primera vez que la toque desde su nacimiento hace…un par de horas—y así es como había decidido dar a conocer la letra que su musa le había inspirado para crear, agradecía que el público aceptara aquella canción para el cierre del concierto, así que no quedaba más que tocarla —Espero que la disfruten—y sin decir más Gray dejó que su hermano recibiera la luz del reflector y pidió que le acercaran el piano a su hermano, los gritos del público, chicas en su mayoría, no se hicieron esperar, y no era para menos, sería la primera vez que Lyon tocara el piano en uno de sus conciertos, algo memorable, debía admitir.
Sin querer sus ojos viajaron a la peli azul que había llamado su atención desde la primera vez que la vio.
Pero por supuesto, jamás aceptaría eso en voz alta
Le molestaba verla acompañada de algún chico, pero lo que más que molestaba, y le impresionaba, era el efecto que estaba causando en él, porque para ser sincero
¿Desde cuándo le molestaba que una desconocida anduviera con un chico?
Estaba más que claro que aquella chica no era alguien cualquiera para él y tenía la misión de averiguar por qué, estaba seguro que el encuentro que tendrían después del concierto le daría la respuesta o quizás, en el peor de los casos, lo deje con más dudas.
Sin embargo por más que miraba hacia la pareja, parecían todo menos eso, una pareja, ella estaba con su celular, a juzgar por su rostro, preocupada, y sin embargo el chico a su lado…¿Estaba riendo por algo que dijo el rubio que estaba próximo a él?
Qué rayos ocurría allí, pero como si lo hubiera invocado, el pelinegro se percató de lo que hacía la peli azul y le comenzó a hablar, por otra parte pudo notar que la chica peli rosada no despegaba los ojos de su hermano.
Bien por él
Pese a lo que Loke creía, él no estaba del todo convencido con lo que le ocurría a su hermano, no dudaba de que aquella chica le causara algo al albino, hasta el punto de inspirarlo a escribir la canción que en esos momentos se encontraba ejecutando. Lo que le llegaba a preocupar era qué podía hacerle su hermano a ella, era consciente de que la relación de Lyon con las mujeres no era más que pasajera, pero quería creer que esta vez sería diferente, y definitivamente esas miraditas que se enviaban, mientras él tocaba, era la prueba de ello, pero como todo en esta vida, sabía que no sería fácil.
Luego de escuchar la melodía varias veces decidió entrar en escena, el piano de Lyon más las notas que con su guitarra comenzaron a sonar, logró entusiasmar al público, sin querer miró hacia el lugar donde estaba la peli azul y logró esbozar una sonrisa, porque Gray Fullbuster no podía ser tan obvio, le alegró ver que ella había dejado de hacer, lo que sea que estuviera haciendo para mirarlo a él y solamente a él, así que la pasión con la que rasgaba las cuerdas de la guitarra se hizo palpable en el escenario, vio a Lyon y éste, aunque sorprendido, no dejó de sonreírle y enviarle una mirada cómplice, de esa forma hicieron el debut de su nuevo tema.
…
—¿Por qué te estás comiendo las uñas? —preguntó Jellal al notar como su acompañante estaba sufriendo por el hecho de haber llegado a la raíz donde crecían las uñas, sin embargo algo debía estarle preocupando para llegar a ese punto.
Y faltaba tanto para llegar a casa
—¿Podrías darme al menos un spoiler de lo que me dirás en casa? Me preocupa verte así—le dijo mientras la tomaba de las manos y así evitaba que terminara sin dedos.
—Juvia ha estado llamándome desde hace varias horas—confesó la peli escarlata mirando hacia la joven que ahora se encontraba hipnotizada con el escenario.
—¿Y cuál es el problema? ¿Por qué no le contestas? —Jellal sabía que había algo más, pero su compañera cuando estaba nerviosa solía darle muchas vueltas a las cosas —¿Qué hiciste?
—Lo que sucede es que yo…yo…¿Recuerdas a la chica peli negra que encontramos mientras investigábamos? —el peli azul asintió —Te dije que era una antigua amiga, pero la verdad es que sospeché de que estaba teniendo problemas y que por alguna razón no podía decírmelo en ese momento, me pareció muy raro verla aquí ¿Sabes? Ella…—Erza—la regañó Jellal, dándole a entender que toda esa palabrería se la podía ahorrar, al menos por ahora —¿Quieres decirme qué es lo que te preocupa?
—Metí mi celular en su bolso y Juvia la ha estado llamando a ella, sin saber que tiene mi móvil, tengo miedo de que algo malo le pueda llegar a ocurrir si la descubren con él ¿En qué estaba pensando?
Jellal no pudo evitar sonreír, le encantaba aquella parte tan protectora que tenía Erza, al igual que su gran imaginación, de seguro si la chica aún se encuentra en el concierto, debe tener el móvil en silencio, y si tiene compañía no deseada significa que no puede hablar en ese momento, colocó una de sus manos en el hombro de la angustiada joven Scarlet, en un vago intento para tranquilizarla, no era de extrañarse que funcionara, la joven relajó su respiración, que hasta ese momento había estaba agitada y volteó a mirarlo.
—Lo primero que debemos hacer es hablar con Juvia—dijo mirando a su hermana y a su amiga —Parecen estar en un tipo de transe, así que es la mejor oportunidad para pedir el celular de ella—y tras decir eso Erza habló con Meredy, interrumpiendo su transe, para que le dijera a Sting, Meredy de manera automatizada golpeó el hombro del rubio, sin dejar de mirar el escenario, e hizo un gesto de que Erza lo llamaba, la peli escarlata no pasó por alto el hecho de que inconscientemente los chicos estaban tomados de las manos, pero no era momento para pensar en ello, y le pidió el favor de que le dijera a Rogue de que le pidiera a Juvia su teléfono.
El rubio aceptó gustoso, al parecer le entusiasmo la idea de hablarle cerca al oído al pelinegro, tras darle el comunicado un misterioso, pero leve, sonrojo apareció en el rostro del pelinegro, quien intentando disimularlo le habló a Juvia para que le diera el aparato, y tal como Jellal había predicho, la peli azul, de manera automática, se lo entregó y pasó de mano en mano, hasta llegar a la de ojos cafés.
—Eso fue más fácil de lo que pensé—y también extraño pensó ella.
—Ahora lo que tienes que hacer es enviar un mensaje a tu teléfono—Jellal encendió el celular y se sorprendió al ver que el fondo de pantalla era el mismo chico peli azabache que se encontraba en el escenario, un tanto incómodo resultó el deslizar su dedo sobre la imagen del chico sin camisa y con una tremenda insinuación de que no llevaba ropa interior, siendo el hecho de que sus pantalones estaban abiertos, definitivamente esperaba que el fondo de pantalla de Meredy no tuviera nada parecido y buscó el ícono de "Mensajería" para comenzar a teclear.
"Este es el celular de mi amiga, no contestes sus llamadas hasta que te avise-Erza"
—Y así te libras de una preocupación innecesaria—dijo con orgullo el chico peli azul mientras recibía la mirada de admiración de Erza.
—Eso fue asombroso—alabó la chica—Gracias Jellal—dijo abrazándolo con entusiasmo, y sin darse cuenta, se aferró a su brazo durante el resto del concierto.
…
¡Hola! Espero que hayan disfrutado este capítulo, correspondiente al mes de octubre, lamento cualquier error al momento de escribir.
Vaya, vaya nos hemos enterado de muchas cosas aquí, ¿qué ocurrirá cuándo Meredy y Juvia se encuentren con Lyon y Gray?
Jajajajaja ¿Se imaginan a Jellal desbloqueando ese sensual fondo de pantalla? 7u7r pobre xD
Espero que les haya gustado este capítulo, un comentario no vendría mal, estarían alimentando mi alma de escritora :D
PD: Hoffnung, significa "Esperanza" en alemán.
¡Gracias por leer!
