Hola gente!

Ahora, actualizando como es prometido mi historia de Terminator´s team, justo cuando termino de escrbir el tercer capítulo de Bloodlines :p.

Esto de tener un multiple proyecto está consumiendo mi vida XD.

Pronto voy a tener una mudanza entre manos, y eso probablemente quiera decir que durante uno o dos días no postee nada. Pero no será mas que eso :D.

Ahora es hora de ver un poco de acción de la buena. Ajustense el cinturón que ahora va a ser toda una montaña rusa chicos!

SALTEMOS A LA HISTORIA!

El puerto

Lily estaba radiante al salir del vehículo, lo cual era decir bastante teniendo en cuenta su vestimenta.

Abrió los brazos expectante, recibiendo el sol del atardecer con ansias – Dios, esta luz hermosa hace que mi piel se sienta extasiada de placer...

-Eh... ¿No crees que esa es una prosa muy atrevida?-Preguntó Weiss, saliendo atrás de ella, algo incomoda por lo escuchado.

-Jeje, es que no entiendes mi felicidad, amiga mía- Sonrió la narradora, girando graciosamente mientra su vestido seguía sus movimientos- Mi negro color es solo un medio para que la luz del sol se impregne mejor en mi cuerpo, creando la mas bella de las ironías: Mediante el color mas oscuro, la luz mas lo abarca. El vacío del corazón de un monstruo inundado por la calidez de la mas brillante de las estrellas.

Weiss casi se larga a llorar por la profundidad de la poesía. El copiloto, por otro lado, simplemente salió de la nave, sosteniendo la mas cordial de las sonrisas- Al parecer tenemos a alguien muy culturizado entre nosotros.

-!¿No es genial?¡- Exclamó Weiss, con una suave euforia- !Por fin alguien culto se cruza en nuestro camino¡

-Veo que le estas pegando tu forma de hablar, Lily- Sonrió el sujeto, llamado Neptune- Me parece encantador, pero prefiero tu forma de ser durante el vuelo. Era mucho mas interesante.

Algo ruborizada por el cumplido, y queriendo responder como toda una dama, la muchacha respondió- Todo eso dependerá de que planes tengas.

Mientras ellos hablaban, Lily les observó, con el sol del atardecer a su espalda hundiéndose en el mar.

Mientras el color naranja se filtraba tras sus cabellos rectos y cuidados, no pudo evitar dedicarles una sonrisa cálida, casi cerrando sus ojos.

Capítulo 7: Sospechas en el puerto.

El puerto

Ruby estaba ansiosa.

Uno podría pensar que estaba ansiosa por la ciudad cercana a abordar. Por el fin de semana que iba a pasar con sus amigas. El merecido descanso de una jornada de arduo trabajo de cazadora.

Pero no. Ella solo quería probar a su nuevo "Bebé". Eso era lo que mas ansias le daba.

Por ello, Yang no sabía si mirarla con felicidad o preocupación- Hermanita... Sabes que esa espada no puede oírte ¿no?

-!No la escuches¡ Mi hermosa Crocea Mors, ella no hablaba en serio preciosa...-Susurraba la muchacha, mientras acariciaba de forma muy perturbadora la espada.

Blake la miraba extrañada mientras le pasaba de largo, con el piloto de la nave, Sun, siguiéndola de cerca, con sus manos en su nuca y una cola de mono juguetona saliéndole del traje de servicio.

- Así que... lindo atardecer ¿No?

-¿Estas tratando de parecer fresco?

-Eh... ¿Sip?

-No lo hagas- Replicó Blake, con una sonrisa muy particular- Sígueme hablando de como no fuiste atrapado en esa misión de rescate, y quizá considere que me invites a salir.

-Como ordene, señorita- Reverenció Sun, sobre actuando como Lily esta ultima parte- ¿Donde estábamos? !Ah¡ claro. Estábamos en frente del aeropuerto...

La muchacha de trensas en el pelo les miraba distante, y sonriente. Era casi melancolía lo que había en su mirar, por lo que Grey, aunque cargaba todas las maletas en sus manos, se le acercó.

- Eh... Lily. ¿Pasa algo?- Preguntó la voz grave y timida del enorme muchacho.

-Nada de que te preocupes, mi inmenso amigo-Respondió la chica, alivianando aun mas la mirada- Solo que recuerdo cuando podía ser así sin fingir ni sobre actuar. Eran mejores tiempos.

-Si... lo eran-Agregó el muchacho, dejando que un par de mechones de su cabello gris acariciaran su frente- Me pregunto... ¿como le estará yendo a Annie? Ahora que Fenix está venido abajo...

La mano de uñas negras de Lily le interrumpió. Grey conocía esa señal.

Algo al respecto debía serle dicho, y no podía ser en frente de civiles. Ni siquiera cazadores.

-Trata de divertirte-Agregó la muchacha, girando con su vestido de forma graciosa- Y regocija tu alma mientras pasas el tiempo en esta ciudad. Habrá tiempo para tomar temas serios cuando la luna esté mas alta en el cielo.

El enorme muchacho entendió el mensaje enseguida. Media noche.

Ajenos a ellos, Ruby tomaba la espada por el mango, levantando su punta en alto.

-!Esta equilibrada¡-Exclamó, mirando su filo reflejando el sol- !Es como si hubiera sido echa para mi¡

Yang se guardó para sus adentros los escabrosos detalles de ver a Crocea Mors cambiar levemente su tamaño al entrar en contacto con la mano de su hermanita.

Lo cual, hablando de armas, le hizo recordar.

-!Ruby¡ !Casi lo olvido¡ Ven. Debemos ir a la tienda del anciano Trebor. Quería ver unos repuestos para mi Ember Cecilia.

La mención de las braceras de su hermana y repuestos en la misma frase fue suficiente para distraer a Ruby de su éxtasis- !¿En serio?¡ !Eso sería genial¡ !Hace años que no me llevas a la tienda de armas¡

Yang sonrió para sus adentros con algo de culpa. Claro que no la llevaba, por que había pocas cosas que superaran su aburrimiento cuando debía esperar a que Ruby terminase de ver los artículos en venta.

Era peor que ella eligiendo ropa. Y eso que Yang nunca escatimaba tiempo en elegir que usar.

Y ahora el hacerlo, solo para otros fines ajenos a estar pasando un rato fraternal con su hermana le hacía sentir algo de culpa.

"Todo sea por la causa" Pensó, mientras regalaba una incómoda sonrisa a su hermanita- Bueno, es hora de hacer las pases con el tiempo perdido ¿Eh? Chicas, busquen donde quedarnos y díganme donde. Yo iré con Ruby aaAAAAA...

Su brazo, tironeado por su hermana eufórica, la llevó volando a grandes velocidades, dejando polvo y pétalos rojos a su andar.

-¿Que ocurre con Yang?-Preguntó Weiss por lo bajo- No la veía como una... "Adicta" a las armas como Ruby.

-Seguramente algo mas se oculta tras el velo de sus intenciones inmediatas-Susurró Lily, actuando de nuevo una pose dramatica.

-E ahí nuestra actriz de teatro- Se mofó Sun, sonriendo.

Tienda de armas y repuestos "Sol rojo sobre paraíso"

La muchacha de la caperuza roja saltaba de un lado a otro, mirando encantada los cientos de mostradores en la tienda, con los ojos abiertos como platos, mientras murmuraba- !Mira eso¡ !Y eso¡ !No puedo creer que tengan eso¡

Yang, algo avergonzada, caminó entre los espaciosos pasillos del lugar. No había cambiado su iluminación plateada de la ultima vez que habían venido, y el sitio siempre estaba limpio. De echo, por la estaticidad de las cosas, no le pareció raro que le dueño le reconociera como si hubiera sido hace minutos que lo visitaran por ultima vez en su tienda.

-!Señorita Long¡ Veo que se ha decidido a venir con su hermana de nuevo. Ella disfruta mucho estar aquí... por lo que veo- Esta ultima parte, el sujeto que atendía la dijo con algo de seriedad, si no decir molestia, al ver como la chica de la caperuza tomaba un arco fusionado con escopeta para mirarlo con mas detenimiento, manoseándolo por todos los ángulos.

-Si Trebor. Quizá demasiado- Apreció Yang, mientras trataba de cambiar de tema. Claro que los cambios en el anciano le llamaron la atención. No era ese anciano de cabello revuelto que había visto la ultima vez. Ahora no tenía cabello alguno, pero su rostro era mas duro, y su cuerpo mas musculoso. No mas joven, pero podría jurar que mas grande y viril. Sacudiendo de su cabeza la ultima parte, continuó, mientras apoyaba sus brazos y codos sobre el mostrador metálico- Necesito... esto...-La ultima parte la susurró. No debía ser escuchado por su hermanita.

El anciano tomó el papel doblado que le alcanzó la rubia con discreción, notando la tensión en el ambiente. Como si estuviera jugando un juego de cartas, observó la nota, luego soltó un silbido de apreciación- Esto no es lo que se dice barato. ¿Tienes algo de pasta? Por que vas a necesitarla.

-No es para mi. Es para un amigo. Me dijo que te diera esto- Sin mas, la muchacha le alcanzó otro papel doblado.

El sujeto tomó el papel, lo leyó, y sus ojos se abrieron como platos.

-Niña... este es el número de una cuenta muy particular. De echo, tiene todo el dinero de un muchacho que conozco. Si uso este número, el no tendrá nada de dinero encima. Lo sabes ¿Verdad?

Bien. Esto era demasiado.

¿Cuanto dinero pensaba gastar Jaune?

-¿Te importaría decirme de cuanto hablamos?-Susurró Yang, tapando su boca con la mano.

-Con esto podrías comprar dos casas. Y te sobraría para los muebles.

-!Ah¡...- La rubia lo pensó unos momentos. Después de todo, fue Jaune quien le dijo que gastase todo lo que hacía falta. Pero claro, no le había dicho cuanto.

-Aguarda un momento...-Apreció el sujeto, mientras miraba a la muchacha de la caperuza con interés- !Señorita Rose¡ Venga aquí por favor. Quiero examinar algo.

Algo curiosa, y extrañada, la muchacha fue hasta donde el viejo- Dejame ver esa espada, pequeña. Quiero ver algo.

Ruby le dio una mirada de desconfianza muy notoria, pero al rehusarse con un ademán del cuerpo, dejó a la vista un ángulo mas generoso del arma en cuestión.

-!Crocea Mors¡ Oh... !Oh¡... Es un arma muy bonita- Sonrió el anciano, cruzando sus brazos bien torneados- ¿Sabes? Cuando era pequeño, y aun había Moles rondando, una de ellas se acercó a mi villa, y fue ahí cuando vimos a los exterminadores entrar en acción. Esa espada es muy famosa, señorita Rose. Una de las pocas armas capaces de traspasar el cráneo entero de una bestia de ese tamaño sin sufrir daño alguno. Cuídela bien señorita Rose.

Mientras hablaba, Ruby desenvainó la espada y la contemplaba, intrigada por su historia y sus secretos.

Jaune le había confiado algo tan valioso. Tan especial...

!Tan genial¡

- Su pedido será entregado mañana, señorita Yang- Susurró el hombre, devolviéndole el papel con la clave- Y conserve el cambio. Ya obtuve lo que necesitaba a cambio de lo requerido.

Luego de lo que solo pudo denominarse como un largo rato de su hermanita saltando de arma en arma, y ella casi durmiéndose en el mostrador, Yang se despidió del hombre y salió de la tienda, casi sacando a la fuerza a Ruby.

El anciano las vio irse, y solo cuando las perdió de vista, volvió sus ojos a un monitor tras su mostrador, sonriendo con un macabro semblante- Ahora puedo trabajar.

En la pantalla, una foto de Crocea Mors era analizada, replicando un plano en una ventana del ordenador.

La ciudad. Centro.

Era de noche. Y si bien era fresco afuera, Blake no podía estar mas molesta.

Con el moño en su cabeza, fuertemente atado, había salido del hotel luego de una acalorada discusión con Weiss acerca de los White Fang y como eran tratados los faunus.

Y es que, asegurándose que nadie conocido la viera, ella sacó el moño de su cabeza, dejando que sus orejas de gato recibieran aire.

-Sabía que ocultabas algo en ese adorable moño- Inquirió Sun, apareciendo aun con su traje de piloto, aunque no de la forma usual. Apareció frente a ella colgando de su cola, tomada a un poste, cabeza abajo- Aunque me agradan tus orejas. Son... bonitas.

-Ahora no-Inquirió Blake, pasando de largo- No estoy de humor.

El muchacho mono se dejó caer, sosteniéndose con las manos, mientras Blake lo pasaba de largo. Reincorporándose, la siguió con insistencia- Deacuerdo, deacuerdo. Hablemos de otra cosa. Emm... ¿Te gusta la pizza?

La muchacha de negro le miró seriamente. Realmente estaba enojada- No. Sun. No. Estoy. De. Humor.

-Deacuerdo. Solo silencio.

-¿Y soledad? ¿Te molestaría darme soledad?

-Nop. Eso no quiere decir que vaya a dártela- Se mofó el muchacho, poniendo sus manos en su nuca- Aunque si te puedo dar silencio. Un amigo me enseñó a hacerlo.

Un resoplido le contestó. Vaya si la muchacha estaba molesta.

Poco se esperaba lo que le contaría cuando su enojo se hubiera calmado. Ella... una White Fang. Cuando eran protestantes a favor de la paz. Y claro, dejándolo cuando se convirtieron en el brazo del terrorismo.

Ella, queriendo ser una cazadora para mostrar al mundo que una faunus podía hacerlo. Que era tan buena como cualquier otro.

Sun la miró... y una sonrisa corrió por sus labios.

-¿Sabes? Nos parecemos mas de lo que crees. A mi me pasó algo similar, pero mi asunto fue mas familiar que otra cosa...

Y así, Blake escuchó una historia de traición, lazos de sangre y problemas en el lugar donde se debería encontrar el apoyo mas grande: La familia.

Pero con el tiempo, a diferencia de la historia que ella tenía, el relato de Sun se iba tornando mas brillante, mas lleno de esperanza, con un suceso muy particular en la misma.

Su decisión de no caer. De no ceder.

La vida de exterminado estaba llena de problemas y tragedias, pero el dolor no era algo que se debía evitar. Era algo con lo que se debía aprender a vivir para alcanzar la felicidad. O eso logró entender de la historia.

-Gracias Sun. Por alguna razón estoy de buen humor ahora... aguarda...-Sus ojos amarillos se posaron en un sitio en particular- Ese... !¿Que hacen ellos aquí?¡- Exclamó Blake, mientras, sin previo aviso, saltaba del balcón en donde habían estado tomando te, y se proponía a perseguir a dos sujetos de negro, con mascaras llamativas.

-Aquí va mi vida de nuevo...-Suspiró Sun, mientras, con una risa de resignación, daba un salto en trescientos sesenta grados y caía tras la muchacha, siguiéndola.

El hotel, en la terraza

-¿No te sientes mal por no ir con ellos a buscar a Blake?- Preguntó Grey, tocando ambos pulgares entre si- Yo si me preocupo... un poquito.

-Tu debilidad por los de tu propia clase siempre me ha parecido interesante, mi amigo- Sonrió Lily, aunque esta vez tenía los brazos cruzados. Luego su rictus se endureció. Mala señal.

-Huummm... ¿Que sucede?

-Malas noticias, mi enorme amigo- Susurró la muchacha de las trensas, mientras miraba hacia la media luna en el cielo- Muy malas. Hemos tenido noticias de Annie.

-!En serio¡ !¿Como está?¡ !No la vemos desde hace...¡

-Fénix- Lo interrumpió la narradora, asqueándose al nombrar la palabra siquiera. Su amigo le miró con ojos como platos- No solo desertó. Se unió a ellos Grey...

El enorme muchacho tartamudeó varias palabras incoherentes antes de armar una frase entendible-Jauney … ¿Lo sabe?

-No. Pero tarde o temprano lo sabrá, y si no se lo decimos antes de que entre en conflicto con Fénix de nuevo, puede costarle la vida.

-No... No será así-Susurró Grey, incomodo ante la idea- Sabes muy bien que Jaune... hará lo que tenga que hacer. Eso es lo que me preocupa.

Lily lo miró detenidamente, antes de darle la razón- Si Jaune hace esto... quizá nunca se recupere. Y eso que aun no ha superado lo de Len.

Grey miró hacia la ciudad, con la luces naranjas del hotel dándole en la espalda, contrastando con el pálido color de la luna -Crees... ¿Crees que Zaphire este con ellos?

La muchacha de negro miró hacia los edificios bajo ella, y respirando el fresco aire de la noche, susurró- Seguro que si. Seguro que...Un momento...- Sin agregar mas, se llevó una mano a la oreja. Su comunicador estaba reaccionando. Captando una frecuencia particular...

-!Grey¡ !Problemas¡ !Busca tu traje¡

La ciudad, centro.

-¿Donde diablos está?-Se preguntó Ruby, frustrada de tanto buscar. Podía haberse fugado en cualquier momento, pero tenía que ser justo cuando era de noche.

Para colmo, como vestía de negro, iba a ser difícil ubicarla.

-!Hum¡ Como si pudiéramos confiar en esa margina..!WOW¡-Exclamó la muchacha de blanco, cuando su acompañante, Neptune, se desprendió el saco de piloto, mostrando un traje gris con implantes en la espalda, enramándose a sus hombros y codos- Lo lamento, bella señorita, pero el deber me llama- Dedicándole una sonrisa encantadora, saltó hacia adelante, desenvainando de uno de sus implantes, un arma bastante particular. De echo,el implante entero era un arma.

El muchacho ganó un gran impulso, y alcanzando velocidades inhumanas, salió a la carrera, perdiéndose de vista rápidamente.

-¿Que rayos?- Se preguntó Yang, confundida.

- !Es Blake¡- Gritó la voz de Lily, perdiendo todo signo de clase, mientras caía detrás de ellas, vestida con un traje similar al de Neptune, pero con implantes ubicados en sus caderas y rodillas-

!Esta en el muelle¡ !Y va a tener problemas si no nos apuramos¡

Mientras hablaba con rapidez, pudieron ver como, a lo lejos, pasaba Grey volando. Al parecer, esos pies poderosos le daban una distancia tremenda en los saltos.

-!Nadie de mi equipo correrá peligro mientras yo sea su líder¡- Exclamó Ruby con orgullo, mientras

desenfundaba la espada en alto "!Por fin podré probar a este bebe¡"

Yang se tronó los dedos, ladeando la cabeza- !Claro¡ Venimos a descansar, después de todo.

Weiss solo suspiró- Supongo... que debería proteger a mis compañeros- Murmuró, mientras desenvainaba su estoque.

-!Entonces, equipo RWBY, al ataque¡- Ordenó la pequeña líder, mientras todo el equipo se ponía en movimiento.

Pese a lo tenso de la situación, la narradora vio a las tres amigas corriendo hacia el muelle en rescate de un miembro de su grupo, y no pudo si no sonreír con nostalgia. Tantos recuerdos... tantos momentos melancólicos.

El puerto.

-!Hermanos de White Fang¡ !¿Que hacen junto con esta escoria?¡- Preguntó Blake, manteniendo al criminal Roman Torchwick entre la espada y la pared. Este, bien vestido y con sombrero, simplemente sonrió con suficiencia- Mi querida niña. No estamos precisamente juntos por que si...

-Si no, para hacer negocios- Completó otra voz, a unos diez metros. En la distancia, la muchacha de negro divisó a un hombre alto, de hombros muy anchos, con un traje negro rodeando ajustado, lleno de implantes en varios lados del cuerpo. En su mano sostenía seis esferas de metal del tamaño de una bola de bolos, en contacto entre si, como si fueran una cadena.

Sin previo aviso, saltó hacia adelante, mientras las esferas se unían formando una especie de cono, cargándose de electricidad.

-!Y no queremos ser interrumpidos¡- Exclamó, lanzándose sobre la muchacha, mientras Roman se deslizaba entre su agarre y se alejaba del peligro.

Blake trató de cubrirse con la espada que había robado a uno de sus enemigos, pero no le hizo falta.

Una vara roja y gris, de metálicas extensiones, paró en seco la acometida del atacante.

Sonriendo, Sun mostró su espalda apoyada contra la vara y el cono, mientras el polvo se esparcía por su traje.

-Un exterminador... malditos sean...-Susurró el sujeto de las esferas, mientras el traje terminaba de cerrarse sobre su rostro, tapándolo por completo.

-Justo cuando pensé que podría ponerse peor..-Susurró, mientras con un movimiento habilidoso, ponía su vara en frente de el, posicionándose para el combate- !Evita el fuego enemigo¡

-!No lo necesitas decir dos veces¡-Exclamó Blake, mientras saltaba hacia Roman, desesperada por dañarlo lo mas posible. Pero el sujeto era demasiado rápido. Incluso se reía en su cara mientras esquivaba sus ataques, como si fuera lo mas sencillo del mundo.

Y claro, el resto de los integrantes de los White Fang no se quedaron de brazos cruzados. Preparados, desenvainaron armas y entraron a la contienda con katanas y disparos.

La muchacha de negro tuvo problemas entre atacar y esquivar al mismo tiempo, así que desistió de atacar a Roman y se enfocó en defenderse de los ataques.

Esquivaba, y desarmaba. Por alguna razón, algo le impulsaba a no matar a estas personas. A estos antiguos aliados de la causa.

Los eludía con gracia, girando sobre sus espaldas y pasando debajo de ellos. Cada enemigo evitado era desarmado y golpeado, enviado lejos para no estorbar.

Evitar el filo de uno, para rodar por abajo de este esquivando las balas, tomar el arma de otro y lanzarla contra la katana de un tercero, eludiendo un cuarto ataque.

Era mas sencillo con robots.

Fue entonces que vio como Torchwick le apuntaba con el bastón... y el cañón en el bastón, como si fuera una pistola...

O no.

Antes de escucharse un bang, un pedazo de metal rojo voló hacia el rostro del ladrón, golpeándolo con fuerza.

Sorprendida, Blake siguió con la mirada este objeto, que terminó siendo parte de la vara de Sun, que se dividía en ligeros cilindros de metal para volver a formarse después.

El muchacho tampoco la tenía fácil.

El oponente en traje demostraba ser un oponente formidable... por no decir preparado.

El traje que portaba el enemigo funcionaba a toda potencia, mientras que el de Sun era un traje de emergencia, no de servicio. Y sumado a esto, las esferas del oponente tenían gran variedad.

Se cerraban sobre el, tratando de atraparlo, pero el esquivaba usando su vara para pararse sobre ella haciendo equilibrio. Saltaba haciendo una mortal hacia atrás, dividiendo su vara para que no quedase atrapada entre las esferas, y se incorporaba en el suelo, con su arma reformándose en sus manos, solo para parar en seco otro ataque de su rival, quien usaba las esferas como una gran masa.

Parandola a duras penas, gimiendo por el esfuerzo, Sun logró sacarse el peso de encima, pero rodó hacia atrás rápidamente para evitar que la misma masa que repelió no viniera por un segundo golpe. Que de echo vino y rompió gran parte del suelo, levantando placas de concreto que arrojaron al muchacho hacia adelante.

Gracias a su flexibilidad pudo pasar alrededor del rival, pero una rápida patada a su espalda no pudo ser evitada, arrojándolo contra uno de los vagones del puerto.

Hubiera seguido con su acometida, pero el enemigo dudó cuando un disparo rebotó contra su traje.

El disparo había venido de Roman, quien había errado el tiro ya que Blake había desviado su bastón con el filo de su espada.

Gimiendo disgustada, la muchacha daba corte tras corte, pero el enemigo simplemente esquivaba, tratando de disparar de vez en cuando sin mucho éxito.

El resto de los White Fang atacaban sin cesar, haciendo que la muchacha comenzara a quedarse sin opciones.

Fue entonces que Roman decidió que había sido suficiente.

Con un rápido movimiento, metió un tackle en los pies de Blake, y le dio una patada en el aire, enviándola contra un costado.

En ese instante de descuido, la muchacha de negro pudo ver como el resto de sus antiguos compañeros, vestidos de negro y con mascarás, le apuntaban fríamente.

-!No¡-Gritó Blake, en un inútil atento de impedir lo inevitable.

En ese instante, Sun saltó entremedio, sabiendo que probablemente de emergencia no soportaría tanto poder de fuego.

Por suerte, las armas de los enemigos, sorpresivamente, cayeron echas pedazos al suelo.

Alarmados, todos miraron hacia arriba.

Con la luna de fondo, Lily, vestida con su uniforme de exterminadora, les miraba con una siniestra sonrisa, mientras sus manos dejaban ver suaves tanzas transparentes salir de sus dedos- Lo lamento chicos. Hoy no se juega con balas.

-!Ataquen¡- Ordenó una voz joven, mientras un haz amarillo, cayendo entre los enemigos, y enviándolos al aire con fuerte golpes hacia arriba. Entremedio del caos, pudo verse a Yang, dando golpes con energía. Los enemigos volaban en todas direcciones.

En el aire, se golpeaban contra unos glifos sólidos que se formaban súbitamente, mientras en un destello gélido, la muchacha de blanco, Weiss, se deslizaba moviendo su estoque con gran maestría, mientras los enemigos caían desarmados y semi congelados al suelo.

Roman, viéndose arrinconado, atinó a terminar con su objetivo mas cercano, apuntando a Blake justo cuando Sun bajó la guardia.

Justo en ese momento, el filo de una espada bajó el bastón al suelo.

-!No en mi guardia, ladrón¡- Exclamó Ruby, sonriendo, mientras saltaba hacia adelante haciendo un corte con su espada.

Roman tuvo que admitir que la chica era rápida la primera vez que la conoció. Pero ahora, era simplemente inhumana.

El filo de la espada se movía mas rápido que el sonido de su andar, y esquivar los cortes era ya una cuestión de adivinar a donde iría el ataque.

Y no se puede adivinar por siempre.

En un movimiento en falso, el ladrón dejó un lado de su guardia abierta.

Ruby, saltando con el filo haciendo un circulo perfecto, cortó el bastón/escopeta a la mitad.

Roman miró estupefacto su arma echa pedazos, mientras saltaba hacia atrás- !Maldita mocosa¡- Alcanzó a protestar, pero no antes de que la muchacha estuviera en frente de el.

-!Responde por tus crímenes¡- Argumentó la muchacha rápidamente, mientras golpeaba con el mango del arma el estomago del rival, y dejaba que su aura recorriera el arma, provocando que varios pétalos de rosas rodearan la punta del arma, transformándola en una especie de látigo -!Lo mismo para todos ustedes¡- Declaró, mirando a los enemigos detrás, mientras pasaba de largo al ladrón, y haciendo el látigo de pétalos aun mas largo, daba un fuerte golpe de barrida, tirando a casi todo rival en la zona, incluido Torchwick.

- !Rindete ladrón¡- Incitó la muchacha, apuntando con el filo de la espada, ya sin pétalos, al pecho del derribado enemigo.

Poco se esperaba que, entre los que su latigazo no pudo derribar, se encontrara el sujeto de las esferas, quien atacó con las mismas echas una masa.

La muchacha apenas si alcanzó a apilar los pétalos en frente del su cuerpo, provocando una especie de barrera, que apenas si pudo evitar el golpe, pero no la fuerza que la envió volando siete metros hacia atrás.

- Interesante. Tienes un arma particular...-Comenzó a murmura el sujeto con la mascara metálica.

-!Bastardo¡- Exclamó Yang, mientras saltaba hacia el con los puños listos.

-Usas tu aura para activarla. Interesante- Hablaba el sujeto, esquivando los puñetazos como si fueran lentos cual tortuga, y a los que no, dejaba a sus esferas bloquear los golpes- Pero no tienes la suficiente aura para...- En un momento, dio un salto hacia atrás, y dejando a Yang pasar de largo, dejó que la sorpresa la invadiera por unos segundos, antes de darle un codazo que la enviara hacia abajo, haciéndola crear un pequeño cráter contra el suelo- mantener el arma activa.

-!Yang¡- Gritó Weiss, mientras saltaba al rescate de su amiga. El sujeto, pese a todo, estaba listo para recibirla con dos esferas listas para ser usadas como un garrote. Pero su mano se vió ralentizada.

Dos tanzas la sujetaban con fuerza.

-!No tan rápido¡- Exclamó Lily, mientras arrojaba sus cuchillas contra el traje del rival, clavándose estas sin traspasarla, pero con las tanzas conectándose entre ellas.

- !Valiente esfuerzo, pero mi traje está mas haya del de servicio¡- Rió el tipo, mientras movía el brazos hacia adelante, aplastando el suelo con su puño.

Claro que esperaba encontrar a una rubia y a su amiga en el camino, pero al parecer la muchacha de blanco fue lo suficientemente rápida.

- !¿Donde diablos están los refuerzos?¡- Se quejó Roman, parándose mientras tomaba una espada de uno de sus compañeros caídos.

- !Te refieres a estos¡-Gritó una voz desde varios metros en al lejanía. Era Neptune, disparando su arma contra los numerosos helicópteros en curso hacia donde ellos se encontraban. Cada disparo congelaba el lugar del impacto, haciendo que los vehículos perdieran altitud y se chocasen contra los vagones.

En el momento en que uno iba a caer al suelo , algo paró en seco su caida. Un grito descomunal sacudió el puerto entero, mientras el helicóptero giraba en su propia punta, para luego ser lanzado contra el sujeto en el traje.

Usando su mano libre para manipular las esferas, el sujeto las apiló como si se tratara de una espada, y cortó en vehículo a la mitad, dejando ver graciosamente como sus tripulantes salían disparados hacia todos lados.

Pero lo que no se esperaba es que, al instante, apareciera en frente un muchacho descomunal, vestido con traje gris y con implantes en sus brazos y manos, atentando a darle un no muy cariñoso abraso.

Actuando con rapidez, el sujeto extendió las manos para encontrar las de Gey, forcejeando con ellas con mucho esfuerzo.

-!Un faunus elefante¡- Se jacto,mientras su traje negro comenzaba a mostrar líneas rojas funcionando alrededor de su cuerpo- !Todo un día de sorpresas¡

Grey se encontró sorprendido de que su enemigo estuviera comenzando a ganarle en fuerza.

-!Grey¡ !Sal de ahí¡-Gritó Ruby, mientras activaba los pétalos en la espada de nuevo.

Sin ánimos de discutir, el enorme muchacho dio un salto hacia atrás. Su rival le hubiera seguido, pero las tanzas de Lily se lo impidieron a tiempo.

Ruby apreció el momento, y enviando sus pétalos cual tallo de espinas, enredó las hélices de uno de los helicópteros, haciendo caer justo encima del enemigo.

La explosión fue potente.

Pero pese al silencio que ocasionó durante segundos después de la explosión, la figura del sujeto pudo ser vista haciendo equilibrio sobre una de las partes traseras del destrozados vehículo.

Sun, sin dar respiro ni al enemigo ni a si mismo, se deshizo del ultimo White Fang con el que combatía y corrió por el destrozado extremo del helicóptero, con la vara en alto, encontrándose con el enemigo cara a cara.

Los golpes no se hicieron esperar, mientras el fuego se elevaba en frente de ellos, indiferente.

Mientras tanto, Blake volvía a perseguir a su presa, quien volvía a esquivar sus ataques sin problemas, solo para encontrarse rodeado por Ruby a sus espaldas. No podía atacar. Solamente defender.

En esos instantes de pesar, Roman se encontró salvado por lo que menos se esperaba ver.

Un hombre sin traje. Con el torso desnudo.

Ambas armas chocaron contra su piel... para rebotar inútilmente hacia atrás, desestabilizando a sus usuarios.

-¿Pero que?...- Susurró Blake, confundida, mientras Ruby volvía a la carga.

El sujeto simplemente recibía los golpes con los brazos, o moviéndose levemente para recibirlos con el pecho, sin sufrir el mas mínimo daño.

-!¿Que sucede?¡- Se quejó Ruby, mientras atrás de ella, tirando a un White Fang que tenía en el medio, Yang aparecía para brindar apoyo.

Con duros e incesantes golpes, la muchacha atacó al hombre de pelo naranja. Pero era inútil.

Con cada golpe podría haber aboyado una pared de metal reforzado, pero el pecho de este sujeto no recibía ni un rasguño.

-!Probemos con un cambio¡- Propuso Weiss, apareciendo por detrás, dejando que un glifo liberara una onda gélida hacia el oponente.

El tipo solo se dio vuelta, y la recibió... con el rostro, sonriendo.

Las pestañas se le congelaron un poco, pero movió sus ojos sugerentemente, deshaciéndose de la escarcha.

-¿Terminaron?- Dijo el hombre, riendo mientras se levantaba de hombros- Mi turno.

Mientras tanto, contra el sujeto en traje con las esferas, Sun tenía un tiempo bastante complicado, pese a que tenía la ayuda de las tanzas de Lily, no podía contar ni con Grey ni con Neptune por que ellos estaban ocupados reteniendo a los helicópteros.

Eso fue hasta que Lily saltó hacia adelante, para atrapar en el aire a Weiss, que salió volando.

-!Amiga¡ !¿Estas bien?¡

Tosiendo, la muchacha de blanco respondió- Si... *Cougth**Cougth* Es tipo golpea fuerte...-Susurró, recuperando aire, mientras se agarraba el estomago con dolor.

Fue entonces que la muchacha de negro miró hacia el campo de combate ajeno. Roman estaba huyendo, si, pero lo que mas le preocupaba era ver a ese sujeto de pelo naranja atacando incesantemente a las Blake y Ruby, como si le fuera tan sencillo...

Como si tuviera tanta experiencia...

-!No¡ !No puede ser¡- Exclamó, mientras ayudaba a reincorporar a Weiss en sus pies.

-!Cuidado¡-Gritó Weiss, mientras la empujaba para saltar al lado contrario a su vez, evitando que cuatro esferas las aplastaran.

-!No le des la espalda a tu rival¡-Gritó Sun, mientras golpeaba con todas sus fuerzas el pecho del sujeto con mascara metálica, haciendo trastabillas varios pasos hacia atrás, pero sin perder el equilibrio.

-No volverá a pasar- Aseguró el enemigo, mientras juntaba todas sus esferas en unas sola bola.

Mientras tanto, el sujeto de pelo naranja paraba la espada de Blake con su antebrazo, mientras con su otra mano paraba el filo de Crocea Mors- !Oh¡ El pequeño Jauney te prestó su espada- Sonrió el sujeto, mientras cerraba su puño sobre el arma. Haciendo fuerza, Ruby trató de liberar su arma, pero su enemigo era muy fuerte- Debes ser su nuevo objeto de adoración. Hazme un favor y mándale un mensaje ¿Si?- Al terminar la frase, numerosas explosiones se hicieron presentes.

Grey y Neptune saltaron hacia atrás, repelidos por estas, mientras un ultimo helicóptero se mostraba

amenazante, con una figura muy bien vestida y arreglada en la puerta de entrada.

Se llamaba Cinder.

Sin hacer muchos alardes, Roman saltó desde uno de los vagones hacia el vehículo, mientras la mujer en la puerta seguía haciendo glifos de los cuales salían disparadas bolas de fuego potentes.

Entonces, sin prestar demasiada atención al combate en curso, ambos luchadores, el de las esferas y el que no tenía traje alguno, saltaron hacia atrás varios metros en el aire.

De sus brazos se desprendieron dos propulsores que los llevaron hasta el helicóptero de Cinder, y mientras lo abordaban, el sujeto de pelo naranja Gritó- !Dile que le llegó la hora de pagar por lo que nunca hizo¡

Mientras los vehículos se alejaban, Ruby miraba curiosa a sus enemigos en retirada.

Mientras tanto, Lily susurraba para sus adentros -Jericho. Así que por fin te muestras... ¿Ahora estas con los White Fang?

Ajeno a todo esto, la muchacha de la caperuza seguía observando el horizonte negro, lleno de estrellas.

Fin del capítulo 7.

Bueno gente, así cerramos por hoy. Continuando con la difícil promesa de traer un capítulo Miércoles, Jueves y Viernes.

¿Le viene gustando el combate hasta ahora? Es la primera vez que narro uno en el que hay tantos personajes involucrados ¿Fue fácil de leer? ¿Entretenido? ¿Tedioso? ¿Absurdo?

!Díganme su opinión así mejoro XD¡

¿Los enemigos mostrados hoy les han gustado? ¿Les parecieron interesantes? Eso también me sirve mucho. No es la ultima vez que se ven a los antagonistas, mucho menos a Jericho.

Una batalla épica para el final les puedo prometer, eso si XD.

Las capacidad de la espada, el traje de Sun. Si, hoy mostré mucho.

Los pétalos de Ruby manifestándose como su aura atravez de la espada. Si, muy mucho :P. De todas formas, díganme que opinan por favor que esto me ayuda a seguir escribiendo como no se dan una idea XD.

¿Alguna recomendación? ¿Algún pedido? No olviden avisar!

Bueno, hasta la PROXIMA!