Aclarando lo que hay en mi corazón

Capitulo 7: Te quiero…

Sentía que algo caía sobre su rostro, algo que lo golpeaba fuertemente, como si miles de alfileres cayeran sobre él… No era solamente en su rostro, lo sentía también en sus brazos… Lluvia… Lo que caía sobre él era lluvia… Y sólo la sentía en el rostro y los brazos porque el resto de su cuerpo estaba cubierto por algo pesado y muy cálido que yacía sobre él, algo que le resultaba reconfortante, algo que él estaba abrazando… No tenía fuerzas para moverse, le dolía el cuerpo… Ni siquiera tenía fuerzas para abrir los ojos… ¿Dónde estaba? ¿Cómo había llegado ahí? Imágenes fueron llegando a su mente, todas, demasiado confusas…

De pronto, el peso sobre su cuerpo comenzó a removerse, una punzada de angustia lo atravesó al sentir que eso que lo reconfortaba se alejaba de él… Alguien estaba tosiendo a su lado, como si hubiera estado ahogándose… Luego sintió las cálidas manos de otra persona sobre su pecho, unas manos que lo remecían suave, pero insistentemente.

- Despierta Ash, despierta!! – exclamó una voz asustada - Uf! Al menos estas respirando, parece que estas bien – agregó aquella voz destilando algo de alivio.

Esa voz… él conocía esa voz… Pero quien era? Qué significaban sus palabras?... Y entonces las imágenes se hicieron más claras. La lancha meciéndose el la tormenta… el globo del Equipo Rocket cayendo a una isla… Misty y él cayendo al mar…

Ash abrió sus ojos desmesuradamente y se incorporó, mirando a su alrededor. Estaba en una playa, era de noche, llovía intensamente, el mar estaba cada vez más furioso y pudo oír el rugir de un trueno… Misty estaba sentada a su lado…

- Estas bien Ash?

- Sss… sssi… Y tú?

- Yo bien, al menos el mar nos arrastró a esta isla. Tuvimos mucha suerte.

Ash se levantó con cierta dificultad, Misty se levantó también.

- En qué isla estamos? – preguntó el chico.

- Creo que estamos en la isla donde cayó el globo del Equipo Rocket.

- Si? Segura?

- Si – respondió ella luego de dar un vistazo al mar y a las otras islas – Estoy segura.

- Muy bien! – exclamó Ash – Vamos a buscarlos!

- Te has vuelto loco?? – chilló la pelirroja.

- Claro que no, iré a buscar a Pikachu. – respondió – A la carga!! – añadió llevando su mano derecha a su gorra… entonces notó que algo no encajaba – Y mi gorra?? – preguntó mientras tanteaba sus cabellos mojados.

- Seguro la perdiste cuando caímos al mar.

- Demonios!!

El chico con un ademán de impaciencia miró hacia el extenso y embravecido mar y luego hacia los posibles lugares donde viera caer el globo del Equipo Rocket, debido a la lluvia el terreno no era del todo reconocible.

- Debo buscar a Pikachu – murmuró con desesperación.

- Ash – dijo Misty suavemente – Yo quiero buscar a Azurril también, pero no seas impulsivo, piénsalo bien… Con esta tormenta nos perderemos y hasta podríamos lastimarnos. No creo que el Equipo Rocket pueda ir muy lejos con el globo roto y con esta tormenta, estando en una isla. Esperemos a que pase la tormenta y vamos a buscarlos… A Pikachu no le gustaría que te lastimaras por ir a buscarlo.

- Supongo que tienes razón – accedió Ash. Misty sonrió y lo cogió del brazo. Un súbito cosquilleo recorrió a Ash desde el brazo hasta el resto del cuerpo en cuanto sintió la suave mano de Misty en contacto con su piel ¿Cuántas veces había sentido lo mismo sin darse cuenta? Muchas veces… si… pero para él era algo natural, probablemente ese choque eléctrico que a veces uno siente cuando toca algo, porque el cuerpo humano esta cargado de electricidad (algo que Brock le había explicado, ya que muchas veces a Ash le daba la corriente al tocar la más mínima cosa, debido a las constantes descargas que le proporcionaba Pikachu)… Pero esto era diferente… no un choque eléctrico… era algo distinto… una sensación cálida… que sólo sentía cuando Misty lo tocaba…

- Estas bien Ash?? – la voz de Misty sonaba preocupada.

- Este…. Si, claro ¿Por qué? – balbuceó el chico, tomado por sorpresa.

- Mmmm puede que estés pescando un resfrío… estas muy rojo.

Ash se sobresaltó y se alejó de Misty.

- Estoy bien… N… nnn… no estoy resfriándome.

Misty lo miró incrédula, pero se encogió de hombros.

- Busquemos un refugio –dijo finalmente y volvió a coger el brazo de Ash – En serio estas muy rojo – insistió Misty al notar como el rostro de Ash se asemejaba cada vez más a un enorme tomate… y hasta parecía que fuera un tomate al vapor porque casi echaba humo.

Caminaron un rato por la playa, bastante incómodos debido al viento que les azotaba y la lluvia que caía con toda intensidad sobre sus frágiles cuerpos, pero finalmente encontraron lo que buscaban: unas cuevas que Misty había visto desde la lancha.

- Menos mal – suspiró la chica – la vista no me engañó.

- ¿Cómo demonios le hiciste para mirar con esta lluvia? – preguntó Ash.

- Me sorprende que no te hayas acostumbrado ya… - dijo Misty en tono mordaz - ¿Cuántas veces hemos estado en este tipo de situaciones? Miles!!… Miles de veces!! Siempre nos metes en problemas… Como esa vez, en el Festival de las islas Naranjas… Saliste a una aventura en medio de una tormenta… Y luego tuve que ir a buscarte!! Siempre me arrastras a situaciones como esta, ya estoy acostumbrada.

- Oye!! – se enojó Ash, pero no siguió discutiendo porque no encontró ni una palabra que decir a eso.

Entraron a la cueva, oscura como boca de lobo, y aunque aún sentían frío, el alivio de no tener que seguir lidiando contra el viento y la lluvia fue inmediato.

- No podremos prender fuego, no tenemos ni leña ni nada que prender, todo esta mojado – dijo Misty en tono lúgubre, mientras se sentaba a la entrada de la cueva, donde llegaba una escasa luminosidad del exterior. Ash suspiró dándole la razón y se sentó junto a ella.

Misty rápidamente posó su mano en la frente de Ash, haciendo a un lado el flequillo del muchacho… sonrió y suspiró aliviada.

- Parece que no tienes fiebre, aunque aún estas muy rojo.

- Ya te dije que me estoy resfriando – se quejó Ash retirando bruscamente la mano de Misty de su frente. La chica lo fulminó con la mirada

- Sólo me preocupaba por ti, perdona por eso… estúpido.

- Lo… lo siento… es que….

- Esta bien, esta bien – suspiró ella, rodeándose a si misma con sus brazos.

- ¿Tienes mucho frío?- preguntó Ash, tratando de reparar su evidente falta de cortesía.

- Vaya pregunta! – contestó Misty fastidiada.

Durante un buen rato se quedaron en absoluto silencio, con la salvaje melodía de la tormenta resonando en sus oídos. Misty tenía la mirada perdida en el mar, una mirada entristecida… Ash la miraba de reojo… La chica tiritaba de frío… Ash también sentía que se estaba congelando…

Sin pensarlo demasiado, se acercó más a ella y la rodeó con un brazo… Ella no opuso resistencia y dejó que él la abrazara.

- Así mantendremos el calor – murmuró el chico.

- Lo se… - contestó Misty con un susurro apenas audible, por el tono de su voz se notaba algo decepcionada.

- ¿Estás preocupada por Azurril verdad? – preguntó Ash.

- Si… bueno… me preocupan muchas cosas… muchas cosas…

- ¿Qué otras cosas te preocupan? – Misty no contestó – Si te preocupa que vayamos a enfermarnos por este frío… yo creo que estaremos bien, en serio… y con muchas fuerzas para rescatar a Pikachu y Azurril… ¿Misty?

- Estaba pensando… En lo que conversábamos antes de que nos interrumpiera el Equipo Rocket – la voz de Misty tembló ligeramente, pero sacó fuerzas para reponerse y que no se le quebrara - ¿Tú y yo ya no somos amigos?

Ahora fue el turno de Ash para no responder. Misty sintió como el cuerpo del chico se ponía rígido por la tensión y un suspiro de tristeza escapó de sus labios.

- Después de todo lo que ha pasado entre nosotros… todo lo que hemos vivido juntos… ¿Nuestra amistad se va a acabar así… sin una explicación al menos? Quiero saber que pasa… Ash… tú eres muy importante para mí…

Ash se separó ligeramente de ella y le desvió la mirada, pero Misty no lo permitió, posó su mano en la mejilla del chico y le obligó a ladear el rostro, para enfrentar su mirada.

- ¿Tan poco significo para ti?

Ash permanecía en silencio, desviando sus ojos de los de ella ya que no podía desviar e rostro. Eso le dolió… quería al menos entender que había pasado… La distancia no podía haber provocado esto… no podía… Conocía muy bien a Ash y sabía que él era capaz de mantener una amistad para siempre sin importar el tiempo o la distancia… Algo más estaba sucediendo dentro de Ash y ella tenía que averiguarlo… Ese dolor que estaba sintiendo era demasiado fuerte, la quemaba por dentro de un modo aterrador… Ella no quería sentirse así, no quería y tampoco quería que él notara lo mucho que ella estaba sufriendo… pero no pudo… E hizo eso que se prometió a si misma jamás hacer por Ash y mucho menos frente a él…

Ash ya no pudo seguir esquivando su mirada cuando vio dos relucientes lágrimas escapando de entre los ojos verde agua de la muchacha… Un relámpago iluminó la cueva desde el exterior, permitiéndole por un segundo, vislumbrar el camino salado que recorrían por aquellas pálidas mejillas.

Resultaban evidentes los esfuerzos que la muchacha hacía para detener el llanto y Ash no supo que hacer…

La quería… la quería como jamás creyó que llegaría a querer a alguien… como jamás se imagino que llegaría a quererla a ella… A Misty, su Misty… esa muchacha a la que alguna vez le rompió la bicicleta… esa muchacha fuerte que lo siguió a donde fuera para cobrársela… esa muchacha que en el camino le enseñó tanto, dándole su constante amistad, apoyo y compañía… Misty… ella tenía razón, no podía decirle que ya no era su amigo sin explicarle por qué… ¿Pero cómo decírselo? ¿Cómo decirle que la quería mucho más que a una amiga? ¿Cómo desdecirse de eso que siempre dijo, que ella era fea, que nunca se fijaría en ella, que nunca se enamoraría porque eso era para bobos como Brock? Pero ella estaba llorando frente a él y no podía quedarse ahí mirando como la lastimaba, no era justo… Y aunque sabía que estaba exponiéndose más de lo que jamás creyó exponerse, no había tiempo para echarse atrás o pensar más las cosas… Después de todo, él jamás pensaba mucho, simplemente actuaba, guiado por el instinto… Podía ganar o perder la batalla, pero era así como enfrentaba cada duelo pokémon… Así que las palabras simplemente salieron…

- Te quiero…

Misty parpadeó sorprendida… dejó de aguantar las lágrimas y estas seguían cayendo, libres…

- ¿Qué?

Ash se sonrojó, parecía que ya ningún sonido saldría nuevamente de su boca… pero siguió hablando, atropelladamente.

- No me preguntes… yo… yo no se… no me di cuenta antes… pero… tú… y… yo… yo… Yo no quería sentir esto… pero es así, siempre fue así aunque yo no me di cuenta y… y… y yo no se que…

Misty posó su dedo índice sobre los labios de Ash, silenciándolo

- ¿Tú me quieres? Es decir… ¿Yo soy más que una amiga para ti?

Ash no contestó, pero su sonrojo era evidente… También él quería llorar, pero no lo hizo, intentó ser más fuerte.

Todas las barreras de Misty se redujeron a escombros en cuestión de segundos, sus hombros temblaban, sacudida por sollozos.

Ash levantó sus brazos, temblorosos, y torpemente los posó en los hombros de Misty.

- No llores - pidió.

Esas palabras produjeron un efecto casi inmediato. Misty recobró fuerzas para dejar de llorar y logró dejar de sollozar. Fue tranquilizándose lentamente.

- No estas jugando conmigo ¿Verdad? Lo que dijiste… Tú… tú… es que yo… yo… no puedo creerlo.

Ash bajó los ojos.

- Ya se que tú quieres a tu noviecito Tracey – una punzada de irreprimibles celos provocó que dijera esas palabras con un tinte amargo y mordaz.

Misty secaba sus lágrimas tratando de procesar la información.

- ¿Mi novio Tracey… de donde sacaste eso?

- No finjas… Daisy me contó que Tracey es tu novio… Debes estar feliz, es lo que siempre quisiste… un chico amable, maduro, inteligente y… y…

- Ash, Tracey no es mi novio.

- …Yo también soy inteligente, maduro y muy amable y… y…. y aunque siempre digas que soy un niñito… Pues no lo soy!! Vale, tal vez soy dos años menor que tú pero….

- Ash… ¿me escuchas?… te digo que Tracey no es mi novio…

-… Pero claro, él ahora esta cerca de ti… yo no podría dejar de viajar, este es mi sueño… debo seguir viajando y entrenando y…

- ¡Tracey no es mi novio!

Ash dejó de balbucear de golpe y quedó como aturdido.

- ¿No es tu novio? – logró decir luego de estar seguro de que había oído esas palabras – Pero… Daisy dijo que…

- Desde que volví a Ciudad Cerulean y Tracey se enteró, él va a visitarme a menudo, somos muy buenos amigos, pasamos por mucho en las Islas Naranjas y es normal que nos llevemos muy bien. Allá en Ciudad Cerulean, en Pueblo Paleta, y en general en esas zonas, hemos tenido muchas dificultades y aventuras y Tracey y yo hemos estado juntos ayudándonos el uno al otro… Y a mis hermanas les encanta decir que él es mi novio y mucha gente me lo pregunta al vernos juntos… pero no lo es, somos amigos.

- Entonces… ¿él es sólo un amigo para ti?

- Exacto…. – confirmó Misty, de pronto un brillo especial apareció en sus ojos - Ash… ¿Estabas celoso?

- ¡No! – exclamó Ash, enrojeciendo hasta las orejas - ¿Cómo iba yo a estar celoso? ¡Yo no estoy ni he estado celoso!

- Pero acabas de decir que me quieres

- ¿Yo dije eso? – preguntó Ash nervioso.

- Si… tú dijiste eso – dijo Misty dirigiéndole una mirada suspicaz.

- ¿Seguraaaaaa? – insistió Ash, tratando de evadirse, quería que la tierra se lo tragara… ahora que sabía que Misty no tenía novio una nueva ola de emociones lo embargó y no sabía como reaccionar o que hacer…

- Ash… - musitó Misty, con una voz tan dulce que Ash se ruborizó intensamente y la miró sin decir una sola palabra.

Y ya ninguno de los dos lo pensó mucho… puro instinto como en cada batalla… Si, eso de dejarse llevar Misty lo había aprendido de Ash…. Dejarse llevar, algo que su inseguridad siempre le impedía, una inseguridad que siempre disfrazaba bajó una mascara de presunción y autosuficiencia… La dulce muchacha oculta bajo un fiero carácter… Esas dos partes de su personalidad parecían reconciliarse y unirse dentro de ella en una sola palabra: confianza… Misty había madurado más de lo que se daba cuenta y eso fue gracias al largo viaje hecho con Ash y sus nuevos desafíos como líder del gimnasio de Cerulean.

Simplemente cerró los ojos y se acercó a él… más y más cerca, hasta poder sentir su respiración, su aliento…

Ash reconoció ese gesto… recordó, como en un sueño de una vida pasada, el momento en que May y él habían intentado besarse… recordó como se habían echado para atrás en el último momento… Pero esa chica que se acercaba a él no era May… era Misty… Y no supo que hacer, como si el tiempo estuviera paralizado, se quedó quieto, completamente quieto.

Los labios de Misty finalmente rozaron los suyos… cálidos a pesar del frío… Misty lo besó por instinto, dejándose llevar, moviendo sus labios como una caricia sobre los labios rígidos de Ash. Los ojos del muchacho se abrieron inmensos, como si no pudiera creer que eso fuera real… había captado lo que Misty iba a hacer, pero se le había hecho tan irreal, tan imposible, tan lejano a la realidad a la que él estaba acostumbrado… La inactividad le duró unos cuantos segundos… La cálida sensación que lo embargaba pudo con él… Sus manos, torpemente se posaron en la cintura de la chica… Sus ojos se cerraron… Y sin saber lo que hacía, respondió el beso de un modo natural…

Se separaron lentamente, con la mirada como perdida en una ensoñación lejana. Luego sus ojos se encontraron. Una expresión tímida y nerviosa se dibujo en sus rostros.

- Te quiero Ash – le parecía increíble lo fácil que fue pronunciar esas palabras… esas palabras que antes creía imposibles de decir por miedo al rechazo… Había sufrido mucho por no decirlas y ahora se sentía relajada de poder decirlas al fin… y feliz de saber que sus sentimientos eran correspondidos.

Ash sonrió torpemente y abrazó a Misty. Ambos se quedaron abrazados, apoyados en una de las duras paredes de la cueva.

- Todavía tienes frío verdad? – preguntó Ash.

- Vaya pregunta!

- Bueno… así mantendremos el calor.

- Lo se…

- No te importa?… un chico… mmmm… impulsivo que siempre te mete en problemas?

- Tonto… No preguntes tonterías…

Y mientras la tormenta aún se abatía sobre la cueva, Ash y Misty se quedaron profundamente dormidos, abrazados… la cabeza de Misty ladeada y apoyada en el pecho de Ash… Ninguno de los dos tenía frío…

Fin del capitulo

Continuará...


¿Predecible? Tal vez… Nunca planee que no lo fuera XD… Me creerían que gran parte de este cap lleva años (literalmente) repitiéndose en mi cabeza?? Siempre cambiaba algún detalle (que dependía fundamentalmente de lo que estuviera aconteciendo en la serie) pero el fondo era el mismo…Siempre en una cueva, con una tormenta y mucho frío XD

Me tardé en escribir este capitulo mucho más de lo que hubiera querido y esperado, y pido perdón por ello… Lo siento de verdad… pero este cap se repitió tanto en mi mente que no hallaba como pasarlo a palabras y que quedara perfecto, tal y como lo he imaginado por tantos años… Y no quedó perfecto, siento que mil cosas se me quedaron en el tintero, pero es lo mejor que pude hacer… No puedo creer que al fin este escrito en un FanFic…

Y este capitulo no fue fácil, me costó mucho mantenerme fiel a los personajes (o a mi interpretación de los personajes)… claro, los capítulos anteriores a este, en los que hice madurar a Ash en el aspecto sentimental, ayudan, pero no lo hace mucho más fácil.

Tampoco ayudaba que constantemente me sintiera inspirada para mis fics de Ranma n.ñU o que haya pasado por largos periodos de bloqueo de escritor.

Espero que guste n.n y espero no tardar tanto con el próximo cap (que si sale como lo planeo, sería el último).

Escribí este cap escuchando Sokoni Soraga Arukara el ending de Pokémon que más me gusta… Y claro, también me sirvió de inspiración la canción Misty's song

Y así acaban mis latosas notas finales

Besos

+ Madame Kikyo +