A/N: ¡Hola a todos! Debo disculparme por haber espaciado tanto la subida de capítulo, tenía previsto subirlo la semana siguiente a la subida del seis, pero se me acumularon trabajos y no he podido escribir NADA. Ahora que por fin he tenido tiempo, os traigo más de 3.000 palabras para este capítulo 7. De nuevo, lo siento. Llego tarde, ¡pero traigo contenido!

Quiero agradecer en especial la dedicación de Cristinahb, eres un sol 3 tus reviews me iluminan el día. Gracias por haberte pasado por "I am damaged".

Disclaimer: Ojalá que Star Wars fuese mío, pero Disney y yo no llegamos a un acuerdo...

Capítulo 7: De cómo Rey llegó al ala médica y soportó a su acompañante.

Rey se quedó inmóvil en la camilla sin saber qué pensar.

En el ascensor se había sentido desprotegida, el tiempo sin comer ni beber pasaba factura y se mantenía en pie a duras penas. Cada vez que el aire atravesaba su garganta era como si se la raspasen con papel de lija. Se esforzaba por respirar. Aun encima de soportar lo mal que se encontraba, no podía huir de su captor, y nada le gustaba menos que saber que su vida dependía de aquel monstruo. Para colmo, le costaba mantener el equilibrio, por lo que cuando Ren dejó de prestarle atención se tambaleó hacia delante. Una ola de repulsión le invadió en el momento en que la atrapó con el brazo, sobre todo porque había actuado de manera instintiva, lo que aumentaba su sentimiento de indefensión.

Todo aquel rato le había sujetado usando la Fuerza, igual que la primera vez que se vieron en Takodana. Sus poderes habían crecido en los últimos meses, pero seguían sin equipararse a los de Ren. En la Starkiller sobrevivió por los pelos, si a él no le hubiera alcanzado el disparo del bowcaster no podría afirmar lo mismo.

Al salir del ascensor se sorprendió. En contra de lo que esperaba, no iban de camino a un encuentro con Snoke. Una hilera de Stormtroopers, que hacían turno para entrar en una sala, empezó a mirarles, volvieron a sus quehaceres de golpe y no hacía falta ser un genio para saber a quién se debía el cambio de actitud.

Donde peor lo pasó fue en la sala de desinfección. Rey sabía de sobra que si no cerraba los ojos sus retinas se quemarían; sin embargo, la perspectiva de aguantar en una sala a oscuras con Kylo Ren a su lado le aterrorizaba. Pudo sentir cómo él sondeaba sus emociones, oliendo su miedo, probablemente se regodeaba en él. Podría matarme cuando quisiese y yo no sería capaz de defenderme. Pensó en su momento.

La condujo a paso rápido hasta una puerta con cierre codificado. Rey intentó mirar qué datos introducía, pero su cuerpo lo ocultaba y ella no se podía mover: Ren seguía controlándola con la Fuerza.

Le había confundido a sobremanera escuchar a Kylo Ren ordenar a un droide que se encargase de su salud. ¿Por qué le ayudaba? Debía saber que si mejoraba su estado le resultaría más sencillo escaparse. Rey le miró a los ojos, tratando de averiguar a qué venía aquello.

- Pensabas que no iba a encargarme de que tratasen tus heridas.- le espetó en respuesta a lo que pensaba. Rey no pudo rehuir su perplejidad, lo había dicho como un "¿qué clase de persona dejaría a alguien en tu situación sin cuidados?" entre líneas.

Le sostuvo la mirada con enfado, si se creía que iba a tragarse sus manipulaciones se equivocaba. Kylo Ren pareció analizarla durante unos segundos. Antes de que le diese tiempo a contestar un droide salió de la pared y le pidió que se echase en una plataforma. Pese a su recelo, obedeció al droide y se tumbó en la plataforma para que le examinase.

- Señorita, estoy encontrando indicios de desnutrición severa.

Pues claro, un par de meses bajo el tutelaje de Luke y la protección de la Resistencia no van a arreglar las secuelas de años malviviendo a base de porciones.

Lo que el droide había detectado Rey lo sabía de sobra, sin embargo empezó a sentirse sorprendida.

El droide debía haber dicho algo porque levitaba sobre ella con un vial lleno de un líquido transparente, una pena que no le hubiese escuchado. No le gustaba cómo pintaba la situación. Dudaba que la sustancia fuese dañina, pero si se trataba de un anestésico quedaría más indefensa que antes. A Ren ni siquiera le haría falta sujetarla para que no huyese. Por primera vez en años volvía a sufrir un ataque de pánico, no quería que la anestesiasen, necesitaba aferrarse al poco control que le quedaba. Pero en cuanto el spray entró por sus vías respiratorias empezó a sentirse adormilada, como si alguien le forzase a relajarse y no pudiese evitar ceder.

De pronto, la Fuerza a su alrededor recuperó la normalidad. Ren se había ido, soltándola, tal y como había imaginado. Casi suspiró aliviada, de no ser por el tubo que el droide introdujo a través de su nariz. Aunque no dolía, la sensación resultaba extraña y molesta. Intentó retorcerse, en vano. Sus músculos no respondían a ninguna orden, manteniéndose destensados. En circunstancias diferentes se habría dejado hacer, disfrutando de la tranquilidad, pero no podía escapar a la alarma que resonaba en su cabeza gritando: "peligro".

Cuando acabó de sondarla el droide comenzó a pulular por la habitación en silencio, ocupándose de monitorizarla y a saber qué más.

El sonido de los ventiladores y las luces de los hologramas que la rodeaban parecían invitarle a un sueño profundo. Al final Rey se dio por vencida y cerró los ojos.

Todo había adquirido una apariencia difusa en los límites de su visión, como si alguien hubiese cubierto sus ojos con un velo. Le recordaba a lo que vio al tocar el sable de Anakin Skywalker en el castillo de Maz. Caminaba decidida a través de unos pasillos oscuros, el sonido de sus botas resonaba por los corredores de forma imponente. Alguien la había enfadado. No podía poner un dedo sobre el motivo concreto, pero el responsable pagaría por sus actos. Entró en lo que parecía una sala de vigilancia, donde las imágenes de celdas, hileras de stormtroopers, naves estacionadas en un puerto de Star Destroyer y cientos de cosas más se mostraban repartidas entre hologramas y monitores, controlados por una veintena de Stormtroopers. Se acercó a un Stormtrooper que lucía un uniforme plateado y una capa, la distinción imaginó que se debía a un rango superior. La… ¿mujer? Sí, algo en su mente le aseguraba que lo era. La mujer se giró, dispuesta a atenderle.

Le pidió explicaciones por algo, pero el sonido de la conversación se distorsionó hasta el punto de no entendía el intercambio de palabras. Fuera lo que fuera, la respuesta le cogió por sorpresa.

Justo cuando más le picaba la curiosidad, el sueño empezó a nublarse hasta sumirse en una oscuridad plácida.

Se despertó en paz. Lo que quiera que el droide hubiese hecho con ella, le había dejado mucho mejor de como había venido. Para empezar, la habitación ya no giraba. Además de eso, no le dolía la cabeza y al traga,r la saliva no le desgarraba la garganta, la neblina que antes bordeaba todo había desaparecido. Tomó una respiración profunda y un par de minutos para disfrutar de la calma. Algo en un rincón de su mente se deshacía en una emoción placentera entre la curiosidad y el entretenimiento, desconocía la causa, pero tampoco iba a quejarse.

- Señorita, - el droide se dirigió a ella - ahora que ya ha descansado, me gustaría hacerle un par de preguntas para completar su historial. Estas preguntas son totalmente rutinarias y no se difundirá su respuesta, solo se usarán para mejorar su tratamiento.

Rey se lo pensó, y decidió negarse a la petición. Puede que el droide no pretendiese nada malintencionado, pero con Ren la historia cambiaba.

Kylo Ren irrumpió en la habitación como si le perteneciese, le echó una mirada inquisitiva, analizando su lenguaje corporal, Rey fingió no haberse percatado ni de su presencia. Se sentó frente a ella. La idea le divirtió, su enemigo visitándola mientras le trataban, parecía un chiste malo que deformaba su relación en algo cordial. Justo entonces le desveló el tiempo que había empleado golpeando la puerta, y por poco se atraganta con su propia respiración. Se dio prisa en recuperar máscara de estoicismo, al tiempo que se preguntaba cómo se había dejado llevar por la ira de ese modo. Soy un verdadero fracaso, he tirado por la borda todo lo que Luke me explicó sobre el equilibrio. He decepcionado a todos los que confiaban en mí, no solo no estoy consiguiendo inteligencia sobre la Primera Orden, sino que ni siquiera me sé controlar…

Como si pudiera leer sus pensamientos, él se encargó de reafirmar su inseguridad.

- No estás hecha para ser una Jedi, nadie que intente tirar una puerta a puñetazos lo está.

Aprovechó la conversación con Ren para proyectar sus frustraciones en algo y, en la medida de lo posible, desahogarse.

- En realidad estaba llamando a la puerta para ver si alguien me dejaba salir. Devuélveme mi sable láser y te demostraré cómo tirar una puerta abajo.

- Mi sable láser querrás decir. - respondió con ese tono altivo y condescendiente que le caracterizaba. - ¿Qué te hace pensar que te lo mereces?

La conversación prosiguió y cada vez que él le contestaba ella sólo se enfadaba más, le encontraba desquiciante y repulsivo. Eso creía, hasta que le dijo algo que no se esperaba.

- Claro que no, con o sin ella sigues siendo un monstruo.- escupió de manera venenosa.

- Sí, tienes razón.- contestó convencido al tiempo que se levantaba.

A Rey se le vino a la mente el momento en que se quitó la máscara cuando le interrogó. No supo qué pensar al descubrir que el rostro escondido debajo pertenecía a alguien joven y atractivo, por un momento dudó de si, en el fondo, podía existir bondad en aquella criatura. Su primera impresión de él se consolidó cuando acabó con la vida de su padre. Sin embargo, aquella respuesta y su comportamiento le habían traído de vuelta esa intuición: le corría sangre por las venas, había más que oscuridad en su interior.

¿Por qué me ha ayudado? Pensó descolocada.

- Porque mereces mi respeto y algo más que morir como una chatarrera sin nombre.

¿Le había leído la mente? Demasiada información que procesar, primero le confirmaba que se veía a sí mismo como un monstruo y ahora que la respetaba, que para él, pese a ser enemigos, su existencia significaba algo.

Le empezó a costar mantener su respiración tranquila. Un batallón de emociones le oprimieron el pecho mareándola más que antes de llegar al ala médica. Ira, miedo, dolor, culpa, resentimiento, tristeza… tanta tristeza… soledad, compasión. La habitación giraba a un ritmo violento y errático que se acompasaba con el de su pulso taquicárdico. Sus emociones llegaron redirigidas propinándole un bofetón. Necesitaba aire. Se sentía como un micrófono al acoplarse con un altavoz.

De golpe, nada.

Rey tomó aire como quien ha estado a punto de ahogarse. Sus ojos se habían atascado con lágrimas del agobio y lo abrumador del momento.

¿Qué demonios acaba de pasar?

Se quedó inmóvil sobre la camilla, totalmente en blanco.

Después de un rato, el ciclo nocturno de la nave entró en funcionamiento, lo que significaba el uso del modo de ahorro de energía en el suministro eléctrico. Las luces disminuyeron el brillo. Rey buscó con la mirada el destello rojo del piloto de algún sistema de vigilancia, al no aparecer por ninguna parte llegó a dos conclusiones: estaba en la unidad médica personal de Ren y sólo se podía acceder a la puerta mediante una clave que desconocía.

El droide médico, que descansaba en una esquina, abandonó el modo reposo y se acercó a ella. ¿Habría detectado alguna anomalía en sus constantes?

- Rey.- la voz susurrante de Finn se escapó a través del droide.

Debo de estar volviéndome loca…

- Se suponía que esta era la habitación correcta.-murmuró la voz de… ¿Poe Dameron?

- Shhh… si nos hemos equivocado y nos escucha alguien Rey correrá peligro.-dijo la voz de Leia en la distancia.

No, no me lo estoy imaginando.

- ¿Finn? ¿Me oyes?- Rey se puso de lado hablando directamente al droide.

- ¡Rey!-exclamó su amigo. Escuchó el sonido de un golpe por el altavoz, probablemente Poe propinándole una colleja. Finn prosiguió hablando en voz baja- ¡Gracias al creador que te hemos encontrado! ¿Estás bien? ¿Te han…?

- No, no me han torturado.-respondió anticipándose a Finn.

- Rey, soy Leia. Hemos hackeado los sistemas del Star Destroyer en el que te retienen y estamos intentando diseñar un plan de huída. La nave va muy protegida y bien escoltada.

- No podemos mandar un escuadrón a por tí sin que nos hagan polvo- Poe interrumpió a Leia, su voz cargada de frustración. Rey imaginó que él y Finn intentaron persuadir a Leia para organizar una misión de rescate y que ella se había negado. No quiero que la gente muera para sacarme de aquí, con algo de suerte podría escapar por mi cuenta.

- Necesitamos que resistas durante un par de semanas, hasta que bajen sus defensas y hayamos estudiado una ruta segura para que puedas escapar.-explicó Leia, ejerciendo, como siempre, de la voz de la razón.

- La idea es que un X-Wing cubierto por un escuadrón se cuele en uno de los puertos de aterrizaje para que puedas subirte y huír. - añadió Finn- Pero es injusto que tengas que esperar cuando podrían hacerte daño en cualquier momento, basta con que digas la palabra y…

- Finn…-Leia le avisó en un tono imponente.

- No os preocupéis, sé cuidarme sola. Esperaré hasta que todo esté listo, prefiero que os aseguréis de que nadie salga herido.

- Rey… prometo que vamos a sacarte de ahí cuanto antes.-dijo Finn, más para sí mismo que otra cosa.

- ¿Dónde estás ahora?-preguntó Leia, devolviendo la conversación al tono original.

- En una unidad médica privada. La puerta tiene un cierre único que se acciona con una contraseña, por el modelo imagino que usa un encriptamiento avanzado, con una alarma en caso de intento fallido. Posiblemente controles biométricos y un armazón al que solo se puede acceder con la puerta abierta, así que no puedo desmontarlo.

- Asegúrate de salir de ahí en una semana como máximo, si para cuando se ponga el plan en marcha te siguen reteniendo ahí nos será imposible llegar a tí.

- ¿Cómo supisteis en qué habitación estaba?

- Eso corre a cuenta de Luke, él fue quien siguió tu rastro en la Fuerza.

- ¿Luke está con vosotros?-Rey no salía de su asombro. Luke Skywalker ha regresado, va a ayudar a la Resistencia.

- Sí, sabía que estabas en peligro, y con B… Kylo Ren abordo no podía dejarte sola. Gracias a ti Luke ha vuelto.

Rey no supo qué decir. Una sonrisa de oreja a oreja se apoderó de su rostro por primera vez desde que había caído en las garras de la Primera Orden.

- Rey, no vamos a poder quedarnos mucho más sin que descubran la conexión.-dijo Finn, sacándola de su ensimismamiento- Pero… acuérdate de que no nos hemos olvidado de tí y que vamos a rescatarte…-el sonido empezó a desvanecerse- ...que la Fuerza te...acompañe... Rey…

La habitación se volvió a quedar sumida en silencio. A pesar de permanecer en las tripas de un Star Destroyer, que Kylo Ren la mantuviese en su punto de mira y la posibilidad inminente de que alguien le arrancase sus secretos de la cabeza, Rey siguió sonriendo. Había esperanza, Rey podía agarrarse a eso y no se soltaría.

- Que la Fuerza esté con vosotros también.

¡Eso es todo amigos! Nos leeremos en el próximo capítulo.

He aquí las preguntas de hoy:

1. Personaje de un fandom cualquiera con el que os identifiquéis.

2. ¿Chocolate caliente, café o té?

3. Un defecto y una virtud de Rey, y otro de Kylo, y por qué los habéis elegido.

Mis respuestas a las del último capítulo:

1. Pues o bien a Inglaterra o a Japón. Inglaterra por el paisaje y por que me he dado cuenta de que la mayor parte de las cosas que me gustan están ahí (Doctor Who, Sherlock, Harry Potter, Shakespeare en VO, el té, la lluvia intensa e incansable que no te deja existir...). Japón por TODO, la cultura, el idioma, los paisajes, la mitología, la historia, los templos, el anime, el cine, la arquitectura, la poesía, el arte... me chifla Japón.

2. Escritora. Adoro crear historias, entretener a la gente y conseguir llevarles a sitios a los que en la vida real no podrían ir. Con que una persona disfrute con lo que creo yo soy feliz, así que me gustaría poder vivir de ello.

3. Vamos a ver, ¿los habéis visto? No necesito un motivo, la ship vino a mí y me dijo: sabes que debes. Y lo supe. Me recuerdan a Bastilla y a Revan, son personajes complejos y ricos, tienen una dinámica dual y complementaria, sienten una atracción fatal el uno por el otro que disimulan muy mal, el magnetismo del villano me puede, los paralelismos entre temas clásicos como el paradigma del amor redentor (Bella y la Bestia, El Fantasma de la Ópera, Hades y Perséfone, Cumbres Borrascosas, Orgullo y prejuicio...) ... ¿cómo no enamorarme de esta ship?

Hasta el próximo capítulo,

may the Force be with you,

Doomy.