Nota de su querida amiga Johan:
Holaaaa me disculpo de antemano por la tardanza pero verán el trabajo no me deja mucho tiempo por no decir nada.
Pero aquí estoy de regreso y agradeciéndoles grandemente por sus review y palabras de ánimo.
No les quito más tiempo seguro están ansiosos por leer.
Estaban llegando a su destino, desde la ventanilla del avión podía observar la perfección del lugar desde la blanca arena, sus aguas completamente cristalinas hasta la majestuosa vegetación del lugar acaso podía ser más hermoso; en definitiva debería volver algún día para poder pasear por esa bella playa pues esa semana se limitarían a trabajar solamente; le rogaba a Kami que todo saliera bien y los inversionistas aceptaran las propuestas que le harían pues de eso dependería que las metas de la empresa fuesen alcanzadas se sentía segura pero siempre existe un margen de duda nunca nada es certero y como tenía razón.
Lentamente fue girando su rostro en búsqueda de su compañero de viaje pues desde que abordaron charlaron amenamente sobre el trabajo y confirmaron los planes, luego de media hora se dispusieron a charlar un poco de sus vidas personales, como no hacerlo si eran buenos amigos hasta que ella toco el tema de su próxima boda pudo notar como el rostro de Seshoumaru se contrajo y quizás será locura o la presión del viaje pero lo noto triste y melancólico; luego de eso le hizo algunos comentarios sobre el trabajo y se dispuso a leer los documentos del contrato en su laptop; será que Seshoumaru no deseaba que se casara? pero acaso estaba loca ellos eran amigos y bien sabias que Seshoumaru tenía una vida hecha además que podía interesarle de ella si era solamente una mujer común, sin ningún atractivo en relación a su esposa que era tan bella; como le envidiaba su figura tan curvilínea y esos cabellos negros, completamente lacios y sus ojos oscuros como el carbón ella si era una mujer impresionante.
Salió de sus absurdos pensamientos al toparse con una mirada ámbar que para ella siempre era tan cálida pero los demás solo la describían como fría, en realidad no los comprendía pues ella desde que lo conoció pensó que era un buen hombre y además con ella siempre fue cariñoso y atento no podía renegar de él, le sonrió, pudo ver como este traía sus cabellos un poco revueltos en realidad siempre le gusto ese extraño tono platinado que tenía y de manera inocente se acercó a Seshoumaru y trato de acomodarle esa hermosa melena plateada a su antojo para según ella se viera mejor.
Estaba asombrado como es que ella lograba ponerlo en tal condición, solo con una sonrisa lo desarmaba aun cuando estuviera completamente furioso el solo tacto de ella le daba un autocontrol desconocido por sí mismo y aún más cuando ni con su propia esposa lo sentía, era cierto su matrimonio era bueno se sentía feliz por tener a su amado hijo pues era su adoración y sí quería a Kikyo pero ese era el problema pues estaba completamente seguro de eso ellos dos solamente se querían no existía amor y mucho menos pasión en su matrimonio.
Volteo a verla y sus miradas chocaron se perdió en esos hermosos y profundos posos de chocolate y sintió su cálido tacto cuando ella trataba de acomodar sus cabellos, en su vida hubiera permitido que cualquier mujer lo tocase de ese modo pero ella no era cualquiera era su Kagome, lo había confirmado desde hace algún tiempo él el gran Seshoumaru Taisho estaba enamorado de la dulce e inocente joven Kagome Higurashi quien para colmo de males está comprometida y él está casado, no cambiaría su vida pues no es mala, pero como anhelaba tenerla a ella en otras condiciones, no renegaba de Kikyo pues al igual que él debía sentirse frustrada al estar casada con un hombre que no amaba y en ocasiones se preguntaba y si acaso un divorcio la dejaba ser feliz y al mismo tiempo él podría buscar la suya y como negarlo ya sabía en brazos de quien podría encontrar todo lo anhelado, no podría jamás dañar a la pobre Kikyo ella no se ha portado mal en el tiempo que llevan casados ambos han cumplido con sus deberes y obligaciones pero no había felicidad, cada día recordaba como sufrió ella cuando la obligaron a casarse con él pues estaba enamorada de un joven con quien quería compartir su vida; hasta ese fructuoso día en el que ambas familias decidieron por ambos sin consulta o aprobación alguna, no les quedo más opción que aceptar y aquí estaban hoy con seis años de matrimonio que más bien eran de amistad, un bello hijo que era amado por ambos y una frustración por no poder estar con él ser verdaderamente amado puesto que en la mirada de Kikyo aun podía ver que amaba a ese hombre y esto lo entristecía puesto que estaba a su lado quizás por ese compromiso pero si quería el divorcio se lo daría esto era lo mejor.
En ese momento una dulce voz lo saco de sus cavilaciones.
Kagome: Seshoumaru, ya habías venido en otra ocasión?
Era una pregunta quizás hasta tonta para el momento pero no encontró nada más que decir para sacarlo de ese silencio tan grande que había entre ambos.
Seshoumaru: Si, lo hice cuando cumplí dieciocho años, vine con algunos amigos: Yaken, Miroku y un amigo de él no recuerdo su nombre pero me cayó muy bien lo que pasa es que tuvo que regresar repentinamente y no hubo oportunidad de conocernos mejor.
Kagome: Y que te pareció la isla, crees que tengamos algo de tiempo para recorrerla e realidad desde aquí se ve muy bonita y pues veras estoy ansiosa por ver la playa de cerca.
Seshoumaru: Pues según lo planeado creo que tendremos tiempo de sobra Kag y para mí sería un gusto mostrarte todo.
Le sonrió lo cual no era muy usual en él por lo que estaba completamente sorprendida, escucho por el altoparlante que ya estaban por aterrizar así que se acomodó y sujeto la mano de Seshoumaru en realidad los aterrizajes le daban un poco de miedo, al instante de hacer esta acción sintió como su mano era atrapada por la de Seshoumaru quien le daba un leve apretón para tranquilizarla, ambos sonrieron con una dulzura inexplicable.
Cuando estaban listos bajaron del avión y se dirigieron al hotel, al llegar fueron recibidos por una mujer de aproximadamente veinte y cinco años, curvilínea y muy esbelta, desde que llegaron se le pego a Seshoumaru como mosca por lo que Kagome se le acerco y tomo por el brazo, no sabía por qué reacciono así aunque era notorio tenia celos.
Seshoumaru pudo notar como Kagome le sonreía pero desde que llegaron al hotel ante la necedad de esa chica se tornó molesta acaso estaba celosa; acaso tendría alguna oportunidad con ella seria acaso eso posible pues de ser así no lo dudaría en ningún momento.
Entonces se dirigió a la joven que los atendía
Seshoumaru: Disculpe señorita pero no creo que a mi esposa le parezca bien el que usted ande tras de mi cuando solamente debo trabajar.
Ante esta revelación el rostro de la joven se tornó desilusionado pues en realidad le había gustado ese hombre aparte de que se veía tenía mucho dinero, él era definitivamente el hombre de sus sueños, en ese momento volteo a ver a Kagome pues seguramente ella era su esposa y solamente alcanzo a decirle:
: Señora discúlpeme, no eran mis intenciones molestarla a ustedes mucho menos a su esposo.
Ante estas palabras Kagome se quedó muda acaso la avía confundido con la esposa de Seshoumaru, valla que no le molesto en lo absoluto la idea y que debía hacer acaso seguirle el jueguito o aclarar todo ahora.
Pero antes de que siquiera tomara una decisión seshoumaru se adelantó seguramente al percibir su confusión:
Seshoumaru: No hay problema será que puede llevarnos a nuestras respectivas habitaciones.
Ante esto la joven asintió con la cabeza y recibió por parte de otro joven trabajador dos llaves de las suite más costosas pero en exceso eran las más hermosas de toda la isla, pero porque eran dos habitaciones será acaso que todavía tenía alguna oportunidad de seducir a ese apuesto hombre.
Se giró sobre sus talones y haciendo uso de su mejor sonrisa les dijo:
Perdonen el inconveniente, mi nombre es Kagura y estaré para servirles durante su estancia.
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Bueno ya se está cortito para mi gusto y seguro para ustedes también.
Lamento muchísimo la tardanza pero prometo no volver a abandonarlos por tanto tiempo.
Como saben si desean actualización dejen review
De lo contrario desapareceré de sus vidas de nuevo.
Jajaja que dramática.
Me despido con mucho cariño:
Johan
