Disclaimer:
Los personajes no son míos, son de la maravillosa Meyer, porque si lo fueran realmente Jake si hubiera sentido el puñetazo de Bella xd!!!
Casi un ángel
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By Yasaku Uch1ha-Patt1nso0on
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[EdwardXBella]
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=Capitulo 6. Razón =
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Caminé por las calles de Phoenix siendo arrastrado por Emmett quien me halaba del brazo. Al parecer no confiaba en mí, lo cual hizo que sonriera irónico. De cualquier forma, si tratara de escapar no tendría a donde ni la más remota posibilidad ¿Quién seria tan estúpido para querer escapar de Dios?
El camino que seguíamos me era demasiado familiar a pesar de que Bella no acostumbraba andar en la calle de manera constante.
Un par de minutos después nos detuvimos frente a las puertas eléctricas del hospital general de Phoenix. Miré a Emmett y él clavó sus ojos grises en mí, para luego sonreír radiante.
"A Carlisle le gustan demasiado los hospitales" yo solo lo mire confundido mientras él halaba de mí para atravesar esas puertas que se mantenían cerradas.
─Ahora sujétate a mi, chico ─dijo afianzándome del brazo─. Esto es peor que cuando bajas… ─se estremeció ligeramente con su advertencia y sin más nos impulsó a través de los cristales.
Un bramido resonó en mis oídos, mientras una cegadora luz me dejaba los ojos adoloridos, pero me era imposible cerrarlos. Mis miembros parecían ser jalados en distintas direcciones y la cabeza la sentía estallar.
Solo cinco segundos después me encontraba dándole la espalda a una puerta de hospital idéntica a la que acababa de atravesar, pero que sin lugar a dudas era otra.
Suspiré aliviado.
Eso no había estado tan mal realmente, aún recordaba que el día de mi muerte el trayecto al paraíso fue más largo e incluso muchísimo más incomodo y tal vez hasta doloroso. Tal vez a él le parecía demasiado la violencia del traslado, pero en cierto modo lo entendía él había sido creado Arcángel y nunca había sentido el dolor que se experimenta en el momento en que tu alma se va de tu cuerpo.
Emmett me soltó el brazo y caminó delante de mí indicándome con un gesto de la cabeza que lo siguiera.
Dudé por un segundo, no estaba listo para un enfrentamiento contra una Deidad, de hecho me moría de algo parecido al terror. Estaba seguro de que Carlisle estaba enojado, o algo por el estilo, y yo me di cuenta de que amaba a Bella en el instante en que Jasper la besó. No quería enfrentarme a él y que me alejara de Bella. Mi "libertad" en la tierra era algo insulso comparado a la idea de llegar a perder a mi Bella.
─Muévete Masen ─me insistió y yo me vi momentáneamente sometido por su voluntad, pero al final de cuentas lo seguí. Me fastidiaba el hecho de no ser poderoso. Él era algo así como un líder, general, alfa… algo por él estilo. Después de Carlisle parecía que lo tenía que obedecer a él.
No recorrimos una gran distancia ni anduvimos por demasiados pasillos, pues apenas giramos a la derecha vi a Carlisle entrando a una habitación. Tragué sin poder evitarlo. Vivir entre humanos durante tanto tiempo me había dado algunas costumbres parecidas a las de ellos.
Emmett me empujó de la espalda con un movimiento que claramente no era agresivo, pero su fuerza y sus pensamientos si me preocupaban. En su mente todavía se repetía la escena de la cafetería una y otra vez mientras meditaba que lo más seguro es que yo también fuera un loco como mi madre.
─Basta Emmett ─le pidió Carlisle con un claro gesto de advertencia─, recuerda que en algún momento yo también la respete como guardiana y amiga.
─Lo lamento Carlisle… ─se disculpó él con una sonrisa avergonzada aunque es su mente no lo sentía ni siquiera un poco.
─Claro… Solo déjanos solos y no espíes. Lo sabré ─le advirtió y una enorme carcajada resonó detrás de mí.
─Claro que lo sabrás ¡Eres Dios! ─exclamó y de repente volvió a carcajearse como loco, para salir de la oficina.
Yo parpadee confundido, eso no me lo esperaba. La forma tan tranquila en que Emmett había salido, bromeando del asunto como si no fuera nada, era algo que me descolocaba.
Esperé mirando el escritorio.
No quería que mis ojos se encontraran con los suyos, como si me avergonzara de sentir lo que sentía.
─Lo haces… y en realidad deberías ─la celestial y suave voz de Carlisle me estrujo mi no latiente corazón y fue entonces cuando lo note.
El latido que siempre escuchaba en mi cabeza, el rítmico sonido, había desaparecido.
Levanté mí mirada a él, sin importarme en lo más mínimo lo que probablemente debía de sentir. Él lo sabía, ya era demasiado tarde para mí. Los ángeles somos seres realmente estables y yo había perdido el control de una manera nada sana para alguien como yo, lo cual significaba que no tenía más remedio.
─Realmente no te arrepientes de que tu futuro se ve arruinado por ello ¿Cierto? ─inquirió él alzando una ceja.
No lo veía enfurecido y ni siquiera furioso, solamente era capaz de apreciar en su semblante algo parecido a la curiosidad, lo cual me confundió aún más. Al parecer mis pensamientos a él también lo dejaban sorprendidos hasta cierto punto.
No pude hacer más que asentir secamente con la cabeza.
─No volverás a la tierra ─me informó levantándose de su silla y caminando hacia la misma lamparilla de radiografías en la que me mostró el rostro de Bella la vez anterior.
Se detuvo frente a ella acariciando suavemente el aire que la rodeaba, sus pensamientos eran un misterio para mí, pero algo me decía que deseaba que saliera del lugar. Que quería un poco de privacidad divina, pero simplemente no estaba dispuesto a dejar que me alejaran de mi chica.
―Lo haré… ¡Bella me necesita! ―Carlisle me miró con ceja alzada. Él estaba seguro y de hecho sabía que mi deseo de volver no se debía a que Bella me necesitara, sino al hecho de que yo la necesitaba a ella.
Los ojos de Carlisle se encontraban fijos en mis esmeraldas, su mirada era fría y calculadora, pero debajo de la sombra del sentimiento de suficiencia bien actuado podía ver brilla la curiosidad como mi única esperanza de volver.
Se giró y miró fijamente la lámpara, para luego encenderla. En ella apareció una imagen que me destrozo por completo.
Bella siendo besada por Jasper en la parte trasera del gimnasio y algo me hacía pensar que posiblemente ya había dejado de lado su autocontrol, pues la acercaba cada vez más a su cuerpo.
Sinceramente parecía que la devoraba y ella parecía cien por ciento feliz de ello al corresponder con torpe intensidad rodeándole el cuello con los brazos.
Sentía la mirada de Carlisle en mi rostro. Totalmente fija, pero no podía despegar mis ojos de esa pantalla de luz. Todo me parecía extrañamente irreal, Bella no era una chica impulsiva ni dominada por las hormonas.
Ella era especial y no cedería tan fácilmente a un chico. Ni siquiera a uno como Jasper, quien al parecer era demasiado perfecto para cualquiera. Claro que para cualquiera que no fuera mi adorada Isabella.
―Tengo que volver con Bella ―dije con tono de voz firme y seguro de mi mismo.
Ella era Bella.
Y a pesar de que se me partía el alma el que ella estuviera con alguien ella seguía con vida y yo no era nadie para quitarle todas esas hermosas experiencias humanas que me habría gustado vivir en algún momento.
―Ella realmente no necesita un guardián ―respondió Él y yo simplemente despegué mi mirada de la lámpara y la imagen que aun se reproducía frente a mí para fijarla en sus hermosos y terriblemente poderosos ojos.
La rabia era algo que no había experimentado en casi cien años, pero al parecer este día iba a recuperar la pérdida, porque mi respiración era acelerada y casi ―solo casi―, podía sentir el bombeo de la sangre en mis oídos. Como lo hubiera sentido de haber tenido un corazón que latiera.
― ¿Ella no me necesita? ―inquirí incrédulo― ¡Ella claro que me necesita!¡Ella no necesita un ángel cualquiera! ¡Me necesita a mí y solo a mí! ―vociferé acercándome a él, pero Carlisle permaneció como si hubiera comentado el clima. Eso no salía como yo lo deseaba, estaba perdiendo el tiempo si creía que por medio de intimidar a una Deidad iba a volver a Tierra firme.
Necesitaba ser lógico. Jugar bien las cartas que me habían tocado si quería la victoria en ese tan disparejo juego.
Suspiré y retrocedí un paso consiguiendo que Carlisle me mirara un tanto curioso. Incluso aún más que antes.
―Tú me mostraste como será su vida si no estoy con ella el día que cumpla los diecisiete años ―le recordé y noté un poco de decepción en la profundidad de su mirada―. Ella me necesita y yo estoy dispuesto a volver con ella a pesar de todo. No puedes arruinar su vida. Él único que pagara esto seré yo.
Le sostuve la mirada decidido.
Necesitaba volver, necesitaba mantener a Bella sana y salva aunque eso me convirtiera en el ser más miserable de la faz de la tierra.
Él asintió y yo asentí.
Me giré y caminé hacia la puerta sintiéndome extraño. Como si un extraño peso estuviera sobre mí, un peso demasiado grande y que de manera casi inconsciente sabía que tendría que cargar para la eternidad.
― ¿Por qué? ―preguntó la voz de Carlisle a mi espalda y al girarme noté que ahora solo sonreía.
Sonreía de manera sincera y en sus ojos notaba la expectación y la excitación por saber mi respuesta.
Mentalmente me torturé unos segundos pensando si lo correcto era decirle la verdad. Él sabía cual era la verdad. De eso estaba completamente seguro, pero no podía evitar desear ocultárselo.
―Dilo ―me pidió con un tono que me resulto casi suplicante. Como si de verdad deseara oírlo más que nada en este mundo.
Sonreí tímidamente.
Se lo diría, pero a pesar de todo nunca había hecho una confesión como esa.
Le di la espalda y abrí la puerta para encontrarme con Emmett mirando el vació con expresión soñadora, bajé la mirada y observe mis converse negros.
―La razón de todo esto es que la amo… ―susurré antes de salir en dirección a la puerta.
Necesitaba estar cerca de ella.
Nada me importaba realmente si no la veía y me encargaba de que fuera feliz. Ella era mi vida y no dejaría de serlo jamás.
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TBC…
Hola…
Me tardé! Perdón! Pero pues si alguien le otro de mis fics sabrá la razón de todo el tiempo que me he desaparecido y si alguno no lo sabe… Pues les diré que me corté las muñecas, pero se me paso la mano y pues estaba vigilada y me dolían, pero ahora mi madre agradece a la compu el mantenerme viva xD!
¡Felicidades! ¡Mi madre los ama por obligarme a hacer algo sano! xD!
Bueno, pues les doy una noticia Estreno fic!!!!!!!!!! Es la secuela de mi mejor creación: Se llama "De Padre A Amante" y es la segunda temporada de "Un amor más que fraternal" de "Inuyasha".
Si les agrada el anime léanlo!
Ese Fic es el amor de mi vida!
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Kisses!!!
"Si no esperas lo inesperado no lo reconocerás cuando llegue"
