Aquí está el otro capítulo, quedó este un poco mas corto.
El sueño de los dos
VII: Comenzando un cambio
En el auto, con un Sakuma más tranquilo ahora haciendo el papel de copiloto solo por precaución, viajaba el nuevo miembro de la familia en el asiento trasero. Estaba entretenido mirando al translúcido vidrio con una enorme sonrisa en el rostro, era el día más importante de su vida. El hombre de ojos color ámbar volteó a verlo con una sonrisa.
-Reiichi-kun ¿Quieres hacer algo antes de llegar a casa? ¿Algún lugar a donde te guste ir?
El niño comenzó a jugar con sus dedos. –Pues… quisiera ir a la plaza comercial… ¿Se puede?
-Claro, está cerca de aquí. –Dijo Genda.- Podemos ir por un helado.
Al llegar al lugar bajaron los tres, no había mucha gente por ser viernes en la mañana, mucho menos en el área de las comidas y menos fila en la heladería. Los mayores aprovecharon para comer una banana split mientras el pequeño sonriente disfrutaba un helado de galleta y pistacho.
Cuando terminaron, caminaron por los pasillos y compraron algunas curiosidades. Pero lo más importante fue llevar al pequeño a escoger ropa nueva, quien aún estaba dudoso de lo que llevarse, pero Genda terminó ayudando a éste a escoger. Al final, salieron de una tienda con tres bolsas que el de ojos metálicos cargaba.
-Gracias por las cosas Sakuma-san, Genda-san.
-No agradezcas, somos responsables de ti. Es lo menos que podemos hacer. –Sonrió el mayor.-
-¿Quieres ir a otra tienda? –Preguntó el de cabellos largos.-
-Bueno… yo…
Guiados por Reiichi, caminaron hacia la planta baja de la plaza comercial, se le veía ansioso por el lugar que les quería mostrar a sus padres. Doblaron un pasillo y llegaron a una esquina, el menor señaló con ánimos el lugar.
Sakuma casi se iba de espaldas ¿De verdad quería eso? Era posible pero…
-¿Quieres cortarte el cabello? –Preguntó el moreno con una sonrisa nerviosa. Se podía decir que Jirou era un anti-peluqueros, le gustaba mucho el cabello largo, y desde el principio pensó que el cabello de Reiichi era muy lindo.-
-Sí, ya lo tengo muy largo. –Sonrió.- ¿Puedo?
-Claro que sí. –Genda tomó de la mano al niño y lo adentró en el local.-
El estilista los recibió encantado, al saber quien era el cliente sacó una silla más pequeña y lo cubrió con una manta para evitar que los cabellos le cayesen encima.
Desató el cabello de Reiichi –que en esos momentos le llegaba un poco más debajo de la espalda.- para comenzar a humedecerlo y peinarlo. Jirou casi quería llorar, en verdad tenía un cabello hermoso y bueno, no era suyo por desgracia, pero si el fuera el niño no dejaría por nada del mundo que lo tocaran unas tijeras. En fin.
Cortó mechón por mechón por alrededor de unos veinte minutos al gusto del pequeño, el peluquero era hábil y no tardó mucho en terminar su trabajo.
Le quitó la manta y dejó al niño libre para que se mirase al espejo, sonrió al verse, le gustó su nuevo corte… ahora su cabello le llegaba hasta la mitad del cuello. Kojiro se acercó a él.
-¿Te ha gustado? –Preguntó el castaño.-
-¡Mucho! ¿Y a ustedes?
Genda asintió.
-Te ves muy bien Reiichi-kun. –Sonrió Jirou.-
Un cambio de vez en cuando no hacía daño.
Espero les hayan gustado, cualquier observación con gusto díganmela.
Saludos, posiblemente haya continuación el sábado.
R.
