No, no no me llevo un fuego artificial por el miedo. Las fiestas no pudieron conmigo! ò.ó...bueno tal vez un poquito. En los últimos días festivos me trasnochaba y amanecía, ahora empece clase, así que a tomar responsabilidades se ha dicho. Espero que todos hayan recibido el año felices y que se ha así hasta el proximo y el proximo y el proximo...Un GokuHaru de 2011.

KHR no es mio siempre sera de Amano esta año, y el siguiente, y siguiente, y siguiente, y siguiente...y todos los "siguiente's" que quieran agregar xD


"Es normal dudar, nada es seguro o perfecto, y entonces nos sentimos confusos, recapacitamos y meditamos, para así hallar la respuesta. Pero...Cuando tenemos "eso" que hace que todo lo demás no importe, entonces no hay duda que valga"

No estaba dormido, pero tampoco despierto. Yacía en el limbo entre la inconsciencia y la conciencia, con su mente divagando en la nada. No tenía muchas ganas de pararse, aunque el sofá de su apartamento no era precisamente cómodo.

Seguía con los ojos cerrados, su cabeza era protegida por el apoyabrazos del mueble lo que impedía que los rayos solares dieran en su cara, más aún así, sintió el cambio de temperatura en el lugar. Más cálida. Ya había pasado casi 2 horas desde que se durmieron. Ambos. Él acostado de lado en el borde del sofá con su brazo derecho apoyado al costado de ella.

Haru dormía profundamente, no había notado ni la luz intensa o el calor repentino. Gokudera se incorporó sentándose, se paso la mano por la cara y el pelo para quitarse los restos de sueño. Apoyo los antebrazos en las piernas con la cabeza gacha.

Silencio

Todo era tranquilo, callado, su respiración tenue, la luz que se colaba por la gran ventana sembraba sombras con siluetas definidas.

Solitario

Miro de reojo el cuerpo dormido detrás de él. Así era todo antes de que ella entrara de una manera más profunda a su vida. En esos momentos donde todo parecía como antes, como si ellos no estuvieran juntos, como si nada hubiera pasado. En esos momentos a Gokudera le entraban preguntas de la nada.

¿Qué estaban haciendo?

Se tomaban de las manos, salían a lugares juntos, se besaban. ¿Y qué? Muchos amigos lo hacen, incluso lo de los besos se consideraba normal, ya nada era especial.

¿Era lo mejor para él?

Por qué tendría que serlo. Era chillona, malcriada, testaruda y loca. Le sacaba de quicio con sus comentarios empalagosos y sus delirantes frases de "dama" que a veces ni entendía.

¿Era lo mejor para ella?

Cómo podría serlo, el era peleonero, gruñón, terco y seco, él lo sabía, y no le importaba. Así era él y le gustaba. ¿Pero que había de ella? Se cansaría de todo eso, no podía ser siempre tan fuerte. No duraría mucho así.

"No duraría mucho"…. ¿cuánto duraría entonces?

Casi nada. Eran muy diferentes. Personalidades opuestas, gustos distintos. Dos hienas encerradas en la misma jaula solo se devorarían entre sí. Consumiéndose hasta desaparecer. Con lo enérgicos y mal perdedores que eran, sería un trabajo difícil pero rápido.

Con todo eso ¿por qué seguir? ¿por qué hacerlo? Miles de interrogantes danzaban sin parar en su mente.

-…Gokudera-san…-susurro Haru. Él volteó a su llamado pero seguía dormida- Gokudera-san….- estaba soñando con él.

Sin evitarlo una media sonrisa invadió sus labios y acarició el pelo de su novia.

Y de repente...todo comenzo a tener más sentido.

¿Qué estaban haciendo?

Los que ambos querían y les daba la gana de hacer. Que importa como fueran la cosas en la actualidad, el significado y la razones para ellos eran únicas y suyas. Eso era especial.

¿Era lo mejor para él?

Si no, entonces que lo era. La única que le aguantaba una discusión, la única que sonreía aún si él estaba enojado. Ella sacaba su verdadero ser, no necesitaba ser "un caballero" ella sabía con lo que lidiaba

¿Era lo mejor para ella?

Pues se la aguanta. Él no dejaría que se escapará tan fácilmente. Y estaba seguro de que ella aceptaría el reto solo porque él se lo hubiera propuesto.

"No duraría mucho"…. ¿cuánto duraría entonces?

Que importa si se acababa mañana –aunque no dejaría que pasase- lo disfrutaría lo que durará y seguiría fastidiando –y queriendo- a esa tonta hasta el final.

-…mmm… ¿Gokudera-san?- dijo Haru, esta vez si estaba despierta y se frotaba los ojos- ¿ya estás despierto?- Gokudera bufo y se paró

-por supuesto, eres una perezosa, mujer tonta-

-Hahi! ¡Haru no es perezosa y tampoco es tonta!- dijo apoyada en el extremo del sofá viendo como se alejaba el italiano y luego se volteaba con una socarrona sonrisa.

-Apresúrate, que tenemos que ir a casa del décimo-

-¡Hahi! Es cierto, todos se reunirán que casa de Tsuna-san- salto del sofá y se puso los zapatos- ¿por qué no despertaste a Haru antes, Gokudera-san?

-¿Qué acaso soy tu niñero? Madura, no te duraré toda la vida-

-Que malo eres Gokudera-san- dijo haciendo un puchero y luego tomo su mano.

El camino hacía casa de Tsuna fue más de los mismo y también un poco en la casa del nombrado, pero así eran, así era su relación. Tal vez tenía dudas. Pero, con solo mirarla todas las dudas, toda esa mierda se iba. Él la escogía y ella a él. Eso era suficiente. "Porque no es de entender, sino de aceptarse". No más dudas, y si venían otra vez, ya sabía qué hacer para disiparlas….


Ahh romanticon y serio XD pero todo para ustedes, responderé comens cuando tenga más tiempo, pero quiero agradecerles por todo el apoyo en el 2010 y por el cariño.

Besotes!