Los personajes no me pertenecen. No lo hago con algún fin de lucro. La historia solo tiene como fin entretenerlos y a mí divertirme. Ósea la historia si me pertenece. Gracias por sus ideas, esas les pertenecen a ustedes y a mí, no sean malos ;)… Ah y Hans es un idiota, perdón tenía que decirlo x)
Disfruten que esto es para ustedes.

Capítulo VI

— Y bien ¿Ya conseguiste todo lo que necesitamos?—Se escuchó que le preguntaban a Hans en el momento en que entró en aquella oficina sin poder ver el rostro de la persona que le hablaba,pues le daba la espalda debido a que se encontraba viendo la ciudad que se mostraba bajo el gran ventanal que se encontraba en su oficina.

— No, aun no doy con los papeles— Contestó el joven pelirrojo acercándose al escritorio de aquel sujeto— No sédónde los habrá escondido — Declaró.

— Más te vale que se los quietes pronto a tu noviecita o no querrás conocerme enojado— Le dijo dando vuelta en su gran silla giratoria mientras daba la cara— Te conviene hacer lo que prometiste, tú no me quieres de enemigo— Amenazó escupiendo con rabia sus palabras mientras se levantaba de su gran silla. Se trataba de un hombre de cabello negro, tan negro como la noche, alto, de un pálido blanco como la muerte misma y de oscuros ojos cómo sus intenciones.

— ¡Claro que no! Te di mi palabra y la voy a cumplir— sentenció seguro de poder hacer lo que había prometido— Sólo vengo a pedirte un poco más de tiempo — Pidió concienzudamente.

—Tú sabes que no podemos esperarte por mucho—Dio la vuelta a su enorme escritorio y caminó acercándose a donde estaba el pelirrojo— Está bien, te daré un poco más de tiempo sólo por el hecho de que eres eficiente a la hora de actuar. Vete y quiero que cuando te vuelva a ver me des solamente buenas noticias— Lo despidió encaminándolo a la salida de su oficina.

— Cuenta con ello Pitch— Declaró el pelirrojo mientras salía de esa oficina a paso veloz.

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— Señorita Elsa. Me permite un momento por favor— Salió en ese momento de su oficina el director de la escuela justo en el instante en que ella pasaba caminando cerca de ahí.

— Claro — Detuvo su elegante caminar interrumpiendo su camino cuando le llamó su superior.

— Pase a mi oficina un momento— Demandó haciendo que la rubia se rebanara la cabeza en tanto pensar que pudo haber hecho ella para que le llamara el director y pidiera ser privado.

— ¿En qué le puedo ayudar?—Preguntó con educación ya dentro de la oficina y por más que pensó y pensó lo único que llegaba a su mente era el hecho de que ya hubiera llegado a los oídos de su superior el hecho de que cierto alumno peliblanco había pasado la gran parte de sus horas de clase echándole los perros, eso en un sentido muy figurado.

— Es sobre el alumno Overland— Sentenció provocando que ahí se incrementara el temor de la rubia.

— ¿Qué tiene? — Preguntó cautelosa haciéndose la desentendida.

— Quería agradecerle personalmente el hecho de que pudiera convencerlo de que participe en los concursos académicos— Dijo alegremente tomando asiento detrás de su escritorio.

— ¿Disculpe?— El pequeño tramo que recorrió hasta llegar ahí temió por todo, inclusive que le darían de baja las prácticas, en todo había pensado menos en eso — ¿De qué habla?

— Hablo de qué gracias a usted el joven Overland ya se apuntó a los concursos académicos—Sonrió feliz de que ella hubiesen logrado animar a ese alumno de excepcional promedio.

— ¿Sólo para eso me quiere? — Preguntó la rubia temiendo aun por la respuesta.

— Pues sí, lamento si provoqué que se preocupara por alguna otra cosa— Se excusó algo apenado.

— No, no hay problema. Pero… ¿Cómo sabe que fui yo quien lo convenció? Sino me equivoco el profesor Krisroff es quien había ya hecho un sinfín de intentos, pudo haber sido él— hizo ver Elsa de que a lo mejor le estaban agradeciendo a la persona equivocada.

— No, se lo he preguntado directamente a Jack y me contestó que usted lo había persuadido de hacerlo— Contestó con su más radiante sonrisa— Bueno, sólo la quería para agradecerle eso, ya puede volver a sus labores.

— No hay de qué. Con su permiso— Se despidió cortésmente y salió con rumbo al aula más que sorprendida y extrañada por lo que había pasado.

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— Jack, estas en mi lugar— Se plantó Hiccup justo frente al lugar donde se había instalado el peliblanco para la clase de dibujo.

— No, no lo creo— Le contestó Jack restándole importancia al hecho de que su amigo no se viera muy feliz que digamos.

— ¿Me quieres hacer enojar? Recuerda que soy cinta marrón en Kung Fu— Amenazó acercándose más a su amigo a modo de burla pero demostrando que no estaba para nada jugando.

— Y recuerda tú que soy buen amigo de Snotlout— puntualizó triunfante viendo cómo su amigo suspiró derrotado.

— A veces me pregunto por qué soy tu amigo— Preguntó indignado dirigiéndose al otro lugar para nada lejos de ahí— Y ni creas que te voy a regresar tu lugar cuando se te pase el berrinche— Declaró mientras se acomodaba en el restirador que el peliblanco había ocupado toda la semana anterior, hasta adelante justo al frente del escritorio de la maestra y justo ahora en medio de ella y el peliblanco.

— Buenas tardes jóvenes, tomen asiento para poder comenzar la clase — llegó en ese momento la maestra que les impartía esa materia.

— ¡Maestra! ¿Puedo pasar por favor?— Llegó corriendo en ese momento la chica de cabellera extravagante y expresiva efusividad del grupo,Toothiana.

— De acuerdo, pero que sea la última vez que sucede— Puntualizó mientras veía que tan solo habían pasado dos minutos de la hora de entrada.

— Gracias— Sentenció corriendo a su lugar justo a un lado del peliblanco no queriendo tentar a la suerte.

La gran mayoría de los alumnos de la clase hubieran jurado que no la iba a dejar pasar pues esa profesora tenía la pinta de ser extremadamente estricta pero cierto era que se habían equivocado.

— ¿Qué haces en ese lugar? — Preguntó a Jack cuando lo vio sentado en el lugar que usualmente ocupaba su castaño amigo.

—Tooth, no interrumpas la clase de la profesora por favor— Le dijo apacible el peliblanco mientras señalaba a la maestra que tenía una mirada que demandaba orden.

— Bien comencemos— dijo la rubia— Hoy realizaremos el diamante — y antes de que la volvieran a interrumpir como era costumbre en esos alumnos, dio las indicaciones que se debían realizar para que el ejercicio saliera con éxito.

La mayor parte de la clase fue una interminable batalla de miradas entre Jack y Elsa, que tuvo como consecuencia que el chico que se encontraba en medio de ellos dos se estresara por el peso de ese duelo de miradas ocasionando que el joven castaño no siguiera las indicaciones que había hecho la maestra, al decidir hacer el trabajo a su manera y si ella le llamaba la atención por no haber seguido sus indicaciones, élse defendería diciendo que ella y Jack tenían la culpa por haberlo estresado durante la clase y que se había visto en la penosa necesidad de hacer algo para que no continuara siendo así.

— Muy buen trabajo Overland, se ve que sabes trabajar con los lapiceros del .7— Habló la rubia con su mejor tono controlado tratando de que no le fallara la voz al momento de hablarle a él en particular.

— Si quiere puede conservarlo— Ofreció con altanería en su hablar provocando que la rubia se enfadara por algo que no estaba tan segura que era, pero continuando con su silencioso duelo de miradas.

— Bien, lo conservaré — Dijo tratando de mostrar que le restaba importancia mientras ponía el dibujo sobre el escritorio y tomaba el que le había entregado Hiccup — Que hermoso— susurró mientras veía con admiración el trabajo que había realizado el chico al combinar varios colores haciendo que el trabajo se viera único y original.

— Pensé que le molestaría que hubiera utilizado puntillas de colores— Admitió un poco avergonzado y esperando que la maestra le llamara la atención por no seguir las indicaciones.

— Yo no soy nadie para privar a un artista para que realice su arte— Dijo aun impresionada por el trabajo del castaño— ¿Te importaría si lo conservo?

— No. Al contrario, me alaga — sentenció encaminándose lentamente a su lugar sintiendo como su peliblanco amigo lo fulminaba con la mirada muerto de celos.

Así transcurrió el tiempo hasta el final de la clase donde el primero en salir corriendo de ahí había sido el peliblanco, junto a más alumnos con prisa de salir de ese lugar, pues al ser martes esa era su última clase de ese día; después la maestra finalmente salió de ahí, quedando solamente Hiccup y Tooth tomándose su debido tiempo para guardar sus cosas.

— ¿Qué crees que estás haciendo? — Encaró Jack a Hiccup en el momento en que el castaño salió con su usual paso lento del salón preguntando con todos los celos habidos y por haber en todo su ser, mientras lo empujaba con fuerza haciendo que casi tropezara el castaño.

— ¡¿QUÉ TE PASA?! ¡¿Estas loco?!— preguntó igualmente alterado Hiccup recuperándose de la sorpresa que le había provocado Jack.

— Oigan chicos…— Apareció Tooth deteniendo su hablar al ver la escena— ¿Qué pasa, por qué están peleando?— preguntó mientras veía como estaban forcejeando los dos jóvenes con los que solía pasar el tiempo en esa escuela y últimamente parte de sus tardes y fines de semana.

— Pasa que ya no quiero ser amigo de este idiota— Exclamó Jack separándose de Hiccup.

— ¿Ah sí? Pues yo tampoco quiero a un estúpido de amigo—Apuntó el castaño igual de alterado que el peliblanco.

— Pero… ¿De qué me perdí?— Preguntó Tooth mientras veía como cada uno tomaba un rumbo diferente hacia sus hogares.

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— Hey, Elsa— Escuchó la rubia como la llamaba cierto castaño con barba de chivo en el momento que salía de la escuela.

— Hola chicos ¿Qué tal les va su día?— Saludó con educación la rubia a sus dos compañeros de trabajollegando a su lado.

—Excelente cómo siempre y estábamos pensando que tal vez…— comenzó diciendo el castaño.

— No, yo no— Atajó el rubio.

— Si tú también no te hagas el tonto— Sentenció Flynn viendo al rubio— Los dos estábamos pensando en tomarte la palabra e ir a comer a tu…

— Elsa cariño ¿Cómo te fue hoy en la escuela?— Llegó en ese preciso momento cierto pelirrojo tomándola de la cintura y robando un efusivo beso a su novia quien no estaba acostumbrada a esa manera de actuar por parte de su novio.

— ¿Hans?— Preguntó sorprendida de lo que estaba pasando mientras que su novio veía con detenimiento a los dos hombres que se encontraban con SU novia.

— ¿Si amor? Permíteme presentarme — Le dijo colocando con suavidad un dedo en sus labios para que ella guardara silencio— Buenas tardes apreciables caballeros, mi nombre es Hans Westergaard y soy el novio de esta maravillosa mujer— Se presentó educadamente pero para su desgracia ellos dos ya habían tenido una primera impresión acerca de él que difícilmente cambiarían de parecer.

— Mucho gusto Westergaard, nosotros somos compañeros de Elsa del trabajo y si nos disculpas ya es tarde y tenemos que irnos— Dijo Flynn mientras jalaba al rubio del hombro obviando el hecho de que no dijeron sus nombres al pelirrojo— Hasta mañana Elsa— se despidió de lejos de la única mujer mientras un extrañado Kristoff sólo se despedía agitando la mano mientras era arrastrado por su amigo.

— Que extraños son— Comentó sin dejar de observarlos con detenimiento recordando donde los había visto, ellos eran los responsables de que su novia hubiera actuado de aquella forma el fin de semana pasado.

— Si, algo… No recuerdo que hayas dicho que vendrías por mí— Dijo Elsa mientras Hans la tomaba de la mano guiando su camino al automóvil.

— Quería darte una sorpresa ¿No puede un novio hacer eso por su novia?

— Bien, vamos a comer, le diré a Anna que no me espere— Dijo mientras se dejaba guiar.

— Sabes que por mí no hay problema en ir a tu casa

— Después del escándalo que armaste el sábado yo creo que para mi hermana si—Puntualizó acomodándose en el asiento del copiloto en el auto de su novio.

— Elsa, ya me disculpe mil veces contigo, podríamos hablar de algo más por favor—Pidió encaminándose a su lugar predilecto para comer, guardando así los dos silencio, pues no había nada más que decir.

— Oye amor ¿Dónde tienes el testamento y los papeles esos que me mostraste cuando se cambiaron de casa?— Preguntó cómo no prestando mucha atención en la plática así como si hubiera sido un tema al azar.

— ¿Papeles? ¿Para qué quieres saber tú eso?— Cuestionó viendo y no viendo el camino.

— No sé, dos chicas solas con papeles con ese contenido, yo creo que sería mejor llevarlos al banco o algún lugar seguro— Alegó continuando con su manejar.

— No es necesario, en la casa están bien— Le contestó no sabiendo las intenciones de su novio al saber esa información.

— Creo que tienes razón, para que querrían algo que ni para ti es importante—Dijo sabiéndose triunfador al saber esa información que sabría muy bien cuando y como aprovecharla.

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Ya casi terminaba la semana y esa iba a ser la última de trabajo ligero antes de comenzar a colaborar también con el arquitecto St. North, y para buena fortuna, Elsa ya se había adaptado con velocidad al ritmo de trabajo de esa escuela. Ese día era jueves y al igual que los lunes el horario demandaba su presencia antes del receso, por lo que disponía de su tiempo libre desde temprano.

Al terminar ese día la clase, afirmó que en definitiva Jack y su amiguito Hiccup tenían un ambiente de hostilidad entre ellos dos, algo extraño pues ella tenía entendido que eran buenos amigos, incluso recordaba que había visto a ambos el fin de semana pasado en "El patito modosito" al ladode su compañera gritona y de extravagante cabellera Tooth, en compañía de más personas, pero ellos tres al fin y al cabo, no como ahora que se veían alejados uno del otro e ignorando ambos a la extravagante muchacha.

Eso la llevó a pensar también en el golpe que le había propinado a su alumno y cómo para su alivio ya no había rastro de que había estado morado anteriormente. Inclusive con eso pareciera que Jack había cambiado su táctica de descarada coquetería a sutil galantería, y era algo que le agradecía infinitamente ya que de verdad no quería problemas en esa escuela.

¿Qué habrá sucedido con esos dos?— Se preguntó mientras se dirigía a ese lugar al que ella era asidua a asistir desde que era estudiante de primaria, la biblioteca.

Mientras pasaba por unas aulas, que más bien parecían alguna especie de taller por el tamaño del recinto, escuchó cómo alguien al parecer interpretaba una suave melodía de piano. No dudó ni un segundo en cambiar el rumbo de su camino sólo por descubrir quién era capaz de tocar con perfección esa melodía, que a pesar de que era triste no dejaba de ser hermosa. Tuvo que abrir lentamente la puerta pues las ventanas estaban chicas y en lo alto por lo que no tenía la opción de espiar a menos de que contara con una escalera. Grande fue su sorpresa al descubrir al chico en quien se encontraba pensando no hacía mucho tiempo atrás.

— ¿Qué haces aquí, que no tienes clase? — Fue lo primero que preguntó en el momento en que el chico terminaba de tocar esa triste melodía.

— No me apetecía entrar— Contestó sincero y cortante.

— Tocas muy bien el piano—Aún no sabía que fuerza sobrehumana la había obligado a quedarse ahí, acercarse a él y hablarle — Dime Overland ¿No sabrás interpretar alguna otra melodía menos… deprimente?— O tratar de entablar una plática con él, recibiendo solo una mirada intensamente penetrante por parte del peliblanco.

— ¿Cómo la de Fur Elise? — Preguntó cambiando su mirada por una totalmente diferente a como la había estado viendo esa semana, una mirada más divertida pero sin ese tono sugerente que lo había caracterizado la semana anterior.

— Que tonto eres— Expresó cerrando sus ojos mientras sonreía levemente y se acercaba al banco donde estaba sentado él haciéndose un espacio para poder sentarse ella.

— Yo podría tocar cualquier cosa que te imagines— Y ahí estaba nuevamente él, tuteándola, cosa que secretamente había extrañado ella en esa semana.

— Anda, adelante,impresióname— Lo desafió creyendo que no aceptaría el reto.

Así el peliblanco comenzó a tocar con ágil habilidad una melodía que provocó que su maestra abriera a no más poder los ojos causa de la sorpresa que se había llevado al escuchar, pues en su vida hubiera imaginado que él la sabría— Caminando al centro de la ciudad, caminando rápido, las caras pasan, y aun estoy cerca de casa— Cantó el joven estudiante con una suave voz aguda y sonriendo muy divertido mientras continuaba tocando con suavidad las teclas de aquel piano.

Con mirada perdida avanzo sólo siguiendo mi camino, saludando a través de la multitud—Cantó mientras movía la cabeza al ritmo de la música que iba tocando.

y te necesito—Volteo a verla sugestivamente— y te extraño— Volvió a verla con intensidad — Y me pregunto… si pudiera caer dentro del cielo ¿Crees que el tiempo me pasaría de largo? Porque sabes caminaría un millar de millas si pudiera al menos verte esta noche—Terminó la estrofa nuevamente viéndola ahora con una fingida mirada insinuante.

Es siempre en momentos como este que pienso en ti, y me pregunto si tú también piensas en mí,—Cantó mientras tocaba y la veía con una mirada graciosa haciendo un puchero— Porque todo esta tanmal y no te pertenezco ysólo vivo de tu preciosorecuerdo — Eso lo cantó ahora con un mira distinta, esa ya no era jocosa,más bien pareciera que todo lo que decía esa canción era enserio— porque te necesito y te extraño y ahora me pregunto…— Volvió a cantar riendo y acompañado de un quedo coro proveniente de la rubia que también se encontraba riendo de lo que estaban haciendo.

Yo no quiero hacerte saber, yo me ahogo en tu recuerdo, yo no quiero dejar pasar esto y yo no sé…— Ahora cantó con el mismo tono agudo solamente él y sin dejar de tocar la melodía en el piano — Si pudiéramos caer dentro del cielo ¿Crees que el tiempo nos pasaría de largo? Porque sabes que caminaría un millar de millas solo por verte esta noche—sentenció viéndola con intensidad y acercándose peligrosamente a ella.

— Excelente interpretación— Aplaudió la rubia acompañada de una suave y elegante risa por la canción que acababa de interpretar el peliblanco y provocando que él interrumpiera su intención— No hubiera imaginado que te gustaba esa canción ni mucho menos que la sabías interpretar— Jack sólo sonrió apenado.

— Lo que pasa es que hace tiempo le prometí a mi hermana menor que la aprendería a tocar para ella— Declaró aun cohibido por la razón de saber aquella canción tan de chica.

— Que buen hermano eres, no cualquiera hace eso—Expresó conmovida la joven maestra por la causa del chico.

— Si— dijo con una mirada medio pérdida— Entonces ¿Esa esta mejor que la anterior? — Preguntó sonriente y dándose cuenta que era la primera vez que se hablaban con familiaridad.

— Pues definitivamente te ves más atractivo sonriendo y no con esa cara de amargado que tenías cuando llegué—Alto, paren el mundo y regrésenlodiez segundos antes ¿Qué le había dicho ella?

El peliblanco no dijo nada porque sabía que si abría la boca rompería ese momento y la verdad no creía posible que volviera a pasar algo así pronto, aunque siendo sinceros eso no le quitaba la enorme sonrisa de tonto que tenía en el rostro.

— Olvida eso…— Dijo mientras cerraba sus ojos para no ver el rostro de su alumno pues sabía que si lo veía diría solo tonterías— Oye Jack, gracias por inscribirte a los concursos— Agradeció encontrando en eso una perfecta salida a su torpeza.

— No hay problema— Sonrió cuando se vieron nuevamente a los ojos— Lo que sea por usted— Le declaró mientras le guiñaba un ojo divertido.

— Hay Jack— Susurró despacio mientras cerraba los ojos en búsqueda de fingida paciencia— Oye… — pensó un momento si lanzar la pregunta o quedarse con la duda— ¿Horrendous y tú están peleados?

Jack pensó lo irónico que estaba siendo eso, pues la "causante" de esa absurda pela le estaba preguntando por la misma — Es una tontería — declaró con pena comenzando a tocar nuevamente el piano.

— Pues si es una tontería con mayor razón deberían de hacer las paces, ninguna amistad vale tan poco por una tontería— Jackdejó de tocar el piano y la vio con una mirada que no supo identificar ella, pero al final de cuentas él mismo ya había decidido eso no mucho atrás.

— Entonces ¿Estamos bien?— Cuestionó en ese momento la rubia ofreciéndole su mano en son de paz.

— Estamos bien— La observó un instante para después estrechar su mano y sonreírle con sinceridad.

— Me alegra que hayamos podido hablar como gente civilizada y no con peleas por tus absurdas payasadas, ¿Ves como si podemos llevar la fiesta en paz y tranquilos?

— Pero no son payasadas— Se ofendió el joven al escuchar lo que ella pensaba de él, pues le había dicho payaso sutilmente.

— Esa forma de actuar si lo es

— Te equivocas— Volvió a tutearla— Tú de verdad me gustas y mi interés por ti es serio— Su declaración provocó que la rubia no supiera que decir pues su sinceridad la había dejado sin palabras.

— Jack, tú sabes que tengo pareja— Fue la excusa que vanamente creyó la ayudaría a dejarle ese tema en claro a él.

— ¿Y? no soy celoso— Pero si mentiroso, si por sus celos había peleado con su mejor amigo— A parte es novio no prometido o esposo— Arremetió.

— Soy mayor que tú— Al ir hablando, Elsa parecía como si también se quisiera convencer a ella misma de las razones por las cuales ellos dos no podrían ser algo más de nuevos buenos conocidos.

— Que tontería… A mí eso no me interesa, además estoy seguro que no me llevas mucho— Se mostró seguro ante ella mientras acortaba el espacio que los separaba ese banco en el que ambos aún se encontraban.

— Soy tu maestra— Puntualizó mientras continuaba con su lista tratando de hacer entrar en razón... a los dos.

— Ya mejor ahórrate el teatro y dime que no te intereso en lo absoluto y listo— Dijo mientras se volvía a alejar de ella y volteaba su rostro al lado contrario que ella se encontraba no quería ver la cara de ella de victoria al él estar dándose por vencido.

Y para sorpresa de ambos ella se encontró incapaz de aceptar lo que le había dicho el peliblanco, quien al no escuchar nada de la boca de la rubia regresó su mirada azul a ella en busca de una respuesta sólo encontrando una mirada contrariada por parte de ella.

— Si me dices en este momento que te deje en paz lo hago— Dijo el peliblanco al darse cuenta que no le era para nada indiferente a ella.

— No sería correcto — Fue lo único que pudo articular la rubia no sabiendo que decir.

— ¿Quién dijo que la vida era correcta? Solo déjate llevar— Le aconsejó mientras se acercaba nuevamente a ella peligrosamente.

— Pero…—Susurró deteniéndose incapaz de decir algo más pues ya se encontraba muy cerca el rostro de Jack.

— Sólo vive el momento— Recomendó y fue lo último que dijo Jack antes de que la tomara entre sus brazos y acortara la distancia entre sus labios y rompiera la larga espera de tan ansiado beso, beso que comenzó con un ligero roce de labios que inició el chico esperando que así ella diera su aprobación, lo cual no tuvo que esperar por mucho tiempo pues casi al instante, ella pegó más sus labios a los de él dando su entero consentimiento.

Eso era muchísimo mejor que la gloria y si acaso eso era un sueño no quería que lo despertaran por nada del mundo, por fin estaba besando con su entero consentimiento a la chica que lo hacía cometer estupideces y lo traía por las nubes, mientras continuaban con el beso, sintió como ella enredaba sus dedos en su cabello y profundizaba aún más el beso mientras dirigía una de sus manos con lentitud hasta su cuello, lo que lo estaba volviendo loco y era consiente de que si seguían así no dudaba que cierta parte de su anatomía despertara y no quería lidiar en ese momento con eso así que se vio en la penosa necesidad de bajar la intensidad.

— Dime en este momento que no lo disfrutaste— Alegó entrecortadamente Jack tratando de asimilar lo ocurrido.

— Sabes que no es lo correcto— Fue lo único que atinó a decir Elsa no rompiendo el agarre que tenía en el chico.

— Las reglas se hicieron para romperlas— Sonrió feliz de que se encontraran así ellos dos, ni siquiera siendo consciente de lo que decía.

— A nadie le gusta el caos— Le respondió cerrando los ojos y riendo de la plática que estaban teniendo ellos dos—

— Si estas igual de feliz que yo no digas nada— Pidió en el momento en que volvía a unir sus labios con los de ella.

— Solo déjame arreglar mi desastre— Pidió Elsa cuando termino ese suave beso mientras se separaba de él y se levantaba del banco.

— Yo te espero— fue lo único que dijo Jack mientras le guiñaba el ojo feliz mientras veía como ella salía corriendo como alma que lleva el diablo de ahí, pues más feliz no podía estar. Solo tenía que hacer las paces con Hiccup Y Tooth y todo sería perfecto.

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Haaaaaaa… tengo mucho frío Dx el lugar donde vivo tiene un clima que… a su mecha, que hasta con guantes estoy escribiendo, no es excusa pero también por eso tarde en subir el capn.n'

Hey que tal, como va su inicio de fin de semana?Jajajaja inicio de fin, creo que eso no está bien dicho xD

Oh por Dios, juro que no tenía planeado escribir eso O.O eso se escribió solo, bueno yo pero se dio sin pensarlo mucho y sin siquiera premeditarlo, en realidad lo subo en caliente antes de que me arrepienta y vuelva a cambiar el rumbo de la historia, que no sería la primera vez que hago eso, digo ya hasta salió Pitch y juro que nunca había pensado en meterlo en la historia pero como dije este capítulo se escribió solo. Así que si hay faltas de ortografía o alguna incoherencia por ahí es debido a eso x)

La canción es la de OneThousand Miles de Vanessa Carlton… no me demanden no lucro lo juro T.T jajajaja si pueden escucharla mientras leen la parte en que Jack la canta entenderán porque me meaba de la risa mientras escribía esa parte xD

Hans :/ya está sacando el cobre :(

Hoy no salió Flynn mucho…jajajaja me encanta escribirlo, es tan cool B-) jajajaja

Bueno ya fue mucho blablabla, ahora los agradecimientos por los coment a: , Snow Heaven, Nastinka, RuzuChanPoly, , TPATFan 16, frozenheart55 y hiikami. Ustedes son mi razón de continuar y seguir aquí les amo 3 … y los que no se animan a comentar también aunque no puedo agradecerles personalmente pero mientras sigan leyendo yo continuare la historia sd q:

Que tengan un excelente fin de semana y recuerden siempre

Always Be Yourself;)