Ya me queman las manos por escribir esta parte.
Disfruten de la lectura.
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Capitulo 7
Su suave sonrisa se ensancho a una satisfactoria en cuanto lo vio entrar, ¿cuánto tiempo habrá pasado desde que empezó a ir en 4 patas, desde que duerme en las perreras, desde que fue capturado?, intenta aun llevar el orden de los días en su mente.
Con un gesto de su mano Ben se fue dejando a Jon en la entrada, este va sobre sus rodillas y manos, no los ve pero sabe que Ramsay se encontraba con esa mordaz sonrisa y justo detrás suyo Theon siempre con la mirada gacha.
-acércate- Con paso lento obedeció- ¡bien!, ahora siéntale – aprieta los dientes para evitar soltar un gruñido pero echándose para atrás sobre sus pantorrillas y las manos sobre los muslos quedo- ¡buen chico! –le revuelve el cabello como a un perro cualquiera.
Jon no pudo evitar alzar la mirada, sus ojos cafés como dagas llenas de rencor, Ramsay lo noto de inmediato y aferro más su agarre sobre el cabello oscuro
-nunca le sostengas la mirada a tu amo – los ojos azules se endurecieron causándole un escalofrió, de inmediato Jon bajo la vista ofreciendo disculpas- así no se pide disculpas, creí que ya te había enseñado
Soltó un pequeño gemido mientras se echa pansa arriba exponiendo su cuerpo
-l lo siento amo
-bien, estas perdonado
Sus dientes apretados y los nudillos blancos por la presión, su orgullo a punto de desaparecer al sentir las primeras lagrimas correr por las mejillas a causa de su dignidad mancillada
-¡oh! Mascota mía, ¿por qué lloras? – dijo con fingida preocupación
-f frio…- dijo lo primero que se le ocurrió mientras intenta callar los sollozos, pero no era del todo mentira, la verdad es que desde que fue capturado no se ha cambiado de ropa las antiguas vestiduras de cuervo, que para la fecha ya son solo tirones de tela sucia, cabe decir que no tiene ni bota y solo un par de medias, habría pasado noches acorrucado en las perreras temblando de frio, después de todo el invierno ya casi llega.
El mayor soltó un suspiro, parecía contrariado, pero luego se arrodillo junto a su mascota
-reek ¿tienes todo preparado?
-si señor
-bien… querido, te tengo una sorpresa, sígueme.
Jon intenta seguirle el paso pero aun no se acostumbra a ir a gatas, sus rodillas y hombros constantemente adoloridos, esa pose no es humana después de todo, pero aun así ir por los pasillos del castillo es mucho mejor que el terroso de las perreras.
Llegaron a un baño, en el centro de este se encontraba una tina, no una que usara las personas, mas parece una enorme jícara de metal llena de agua caliente. Jon no sabe qué hacer cuando su amo le ordeno desvestirse, si se para lo castigaría, así que se empezó a retorcer para sacarse las prendas, se sorprendió al escuchar a Ramsay carcajearse, sabe que era mas de burla que otra cosa pero no pensó que su amo podía reírse genuinamente y no por algún acto de malicia, tuvo que ayudarlo a zafarse y a entrar a la jícara, el pelinegro soltó un suspiro al sentir el agua, todo su cuerpo se relajo y dejo envolverse por el ambiente, dio un respingo cuando sintió a Ramsay acercarse con un trapo húmedo limpiando su cuerpo, prácticamente no tuvo que hacer nada, incluso se dio el lujo de cerrar los ojos en completa paz cuando su amo le lavaba el cabello, se hubiera puesto tenso cuando tomo una navaja para emparejar los risos negros pero esta tan sumido en el ensueño que ni lo noto.
Al salir del baño se dejo secar y envolver en telas para ser guiado por los pasillos del castillo, sorprendentemente en dos pies, conoce a la perfección cada pasaje pero por un momento su mente había quedado en blanco, no fue hasta estar frente a la puerta que da a la recamara principal que alguna vez perteneció a su padre que reacciono y pudo hacer su cuerpo obedecer para plantarse en el suelo y no seguir
-¿sucede algo? Mascota- arrastro cada letra de lo ultimo dicho, sabiendo que Jon ya intuye hacia donde se dirigen, pero este solo negó y prosiguió caminando aferrándose a una única idea, "obedece y sobrevivirás"
Una vez dentro no pudo reconocer en donde se encontraba, cada mueble, cada detalle, todo es completamente diferente ahora, olvidándose un momento de sus recuerdos se fijo en unas ropas negras sobre la cama, Ramsay se las mostro.
-creo que el negro te queda bien
-g gracias amo…-
Las manos de Ramsay se posicionaron sobre las telas que lo cubrían deslizándolas hacia abajo lentamente dejando al descubierto un cuerpo esbelto pero bien cuidado, lleno de marcas reciente y antiguas pero aun conservando ese tono blanco como la nieve, se sonrojo al sentir la invasiva mirada sobre él, Ramsay tomo las ropas empezando a vestirlo como si de un niño pequeño se tratase incrementando la vergüenza del joven.
En cuanto estuvo vestido hundió la cara en sus nuevas ropas olfateándola y un sentimiento gratificante lo lleno, por primera vez pudo sentir que hacia algo bien y le pasaba algo bueno, acción por recompensa.
-¿y bien, mi mascota es feliz?
-¡si amo!
-bien, ahora ven y agradéceme como es debido
Jon se arrodillo y yendo a gatas hasta alcanzarlo sentado en la cama y lamiendo su mano, Ramsay le sonrió y acaricio su cabello
-Jon... ¿Sabes por qué estás aquí?
Abrió los ojos de la sorpresa, es la primera vez que le llama por su nombre, normalmente le dice solo mascota o Snow además de variados apodos.
-por que usted quiere amo
-mmm si, pero existe otra razón…
Jon ladeo la cabeza involuntariamente dando toda la pinta de un cachorro sin comprender lo que le dijo su amo.
-no importa, vamos, sube a la cama
Jon dudo un momento pero luego de un salto subió, Ramsay lo acobijo a su lado, Jon no podía creer en la situación tan bizarra en la que se encontraba, acurrucado en el pecho de aquel que lo tuvo preso y lo más increíble de todo, no tiene intención de moverse.
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¿Saben qué? Aquí se corta el puto fanfic y ya, ¡me piro! Me quedo tan no se qué no quiero seguir, es que aaawww, no tengo corazón para lo que sigue, ni el lemon me sale, hay dolor el mío
Bueno, tendré que aguantarme y escribir llorando los siguientes capítulos
