Wow, me parece increíble que ya haya terminado el capítulo. No sé por qué pero me estaba costando más de la cuenta escribirlo. Como siempre digo, espero que os guste y si dejáis una review, se agradece.

Por cierto. No me dijo nadie nada acerca de mi pregunta en el otro capítulo. En serio gente, ¿queréis que Tifa siga con Rude? ¿O preferís que Cloud se quede con Tifa? Como nadie responda voy a hacer lo que yo vea joo. T^T

Pasaron los días después de aquella tarde y las cosas entre Vincent y Yuffie no cambiaron en nada. Eso fue un alivio para ambos. Seguían yendo juntos al instituto y a clase de kick-boxing. Algunas tardes, con la excusa de que necesitaba ver algo, Vincent llevaba a Yuffie por otro camino más largo después de la clase de kick-boxing. Así podían pasar más tiempo en compañía del otro.

Sin darse cuenta llegaron a finales de octubre y eso solo podía significar una cosa.

"¿Una fiesta?" Preguntó Aerith mientras se sentaba en su mesa al lado de Tifa.

"¿De Halloween?" Preguntó emocionada Yuffie. A la chica de Wutai le encantaban las fiestas con la música alta, llenas de gente que conocía y, por si fuera poco, disfrazadas. "¿Cuándo?"

"Bueno, Halloween es el 31, que cae en jueves. He pensado que la podría dar el viernes por la noche. Así podéis ir a kick-boxing con tranquilidad y eso." Explicó Tifa mientras sacaba sus libros y unos cuantos folios.

"¿Quiénes van a ir?" Preguntó Aerith curiosa. En parte le apetecía ver allí a Zack porque llevaban mucho tiempo sin estar juntos, aunque por otra parte tenía miedo de que el muchacho no quisiera hablarle ni nada.

"Voy a invitar a toda nuestra clase, y a algunos amigos de Rude."

"¿A toda nuestra clase?" Preguntó Yuffie esta vez. En su mente solamente se formó un nombre y la muchacha no estaba segura de que fuera a ir.

"Sí a toda. Y ya me encargaré yo de que vengan." Contestó Tifa con una sonrisa que Yuffie entendió a la perfección. "Es más, ahora mismo lo voy a anunciar." La castaña se levantó y se dirigió a la mesa del profesor. Algunos la miraban, aunque la mayoría seguían absortos en sus conversaciones. Tifa dio un golpe en la mesa y todos la miraron. "Bien, ahora que tengo vuestra atención, quiero deciros que este viernes, a las nueve, voy a dar una fiesta en mi casa. Hay que ir disfrazados." Especificó la chica. "Y por cierto, la asistencia es obligatoria." Tifa sonrió y la clase soltó pequeñas risas. Nadie solía faltar a sus fiestas. Eran bastantes entretenidas.

"Si la señorita Lockheart ha terminado con su discurso…" Dijo una voz detrás de ella. "Me gustaría seguir con la clase de química que dejamos a medias el otro día." Continuó diciendo Sephirot mientras soltaba su mochila en la mesa del profesor y sacaba un cuaderno donde había varios ejercicios y algunas notas. Al igual que Angeal, Sephirot era un hombre joven que acababa de terminar su carrera y había decidido dedicarse a su vocación que era la enseñanza.

Yuffie corrió a su sitio y sacó unos cuantos folios y sus tres bolígrafos. Al principio empezaba a invadir el espacio de Vincent hasta que se organizaba, pero eso no le molestaba ya al muchacho. Sabía que más tarde la chica se disculparía repetidas veces y le pondría unos ojitos que empezaban a gustar a Vincent más de la cuenta. ¡No Vincent!, se dijo a sí mismo mirando al profesor e intentando centrar toda su atención en su explicación, aunque era algo complicado teniendo al lado a Yuffie.

Al cabo de media hora, Yuffie le dio a Vincent en el brazo con el bolígrafo. Vincent la miró apoyando su barbilla en la mano. Yuffie estaba mordiéndose el labio inferior, por lo que Vincent supo que le iba a preguntar algo que tal vez le molestara al chico.

"Habla." Le ordenó Vincent. Yuffie clavó sus ojos en el muchacho mientras seguía dándole vueltas al tema. "Kisaragui."

"¿Vas a ir?" Preguntó Yuffie mirando sus vaqueros desgastados.

"¿A Suiza a ver el acelerador de partículas? No creo. La física me aburre un poco. Me gusta más los temas de química." Contestó Vincent. Yuffie lo miró con una pequeña sonrisa. Después de tanto tiempo, Vincent bromea conmigo. Como dice Baralai, poco a poco, pensó Yuffie para sí misma.

"A la fiesta de Tifa." Especificó Yuffie.

"No suelo ir desde hace un tiempo." Contestó Vincent y cuando miró a los ojos de Yuffie pudo ver la decepción en ellos. "Aunque puede estar divertido."

"¿Vas a ir entonces?" Yuffie estaba confusa. No entendía si Vincent le estaba diciendo que sí o que no.

"Ya me lo pensaré."


Aerith, Yuffie y Tifa se sentaron en uno de los muros que había alrededor del instituto.

"¿Sabéis de qué vais a ir disfrazadas?" Preguntó Tifa.

"Supongo que iré de muñeca." Contestó dulcemente Aerith y las chicas la miraron sorprendidas.

"Siempre vas como una muñeca." Comentó Yuffie a lo que Tifa le añadió una risita.

"Pero voy a ir como una muñeca de trapo. Con la boca cosida y esas cosas." Aclaró Aerith y sus amigas asintieron.

"Yo voy a ir de 'La novia cadáver'." Dijo Tifa.

"Ese disfraz un poco difícil, ¿no crees Tifa?" Comentó Aerith.

"Bueno. Yo tengo todo el día para prepararme." Contestó Tifa. "¿Y tú Yuffie?"

"Yo voy a ir de Jackellin Skelleton." Anunció Yuffie orgullosamente.

"¿Qué?" Preguntaron Tifa y Aerith a la vez.

"Ya lo veréis." Rió Yuffie mientras pensaba donde había guardado la falda de ese disfraz.


Pasaron los días y Vincent seguía sin darle una respuesta clara a Yuffie. Siempre que la chica preguntaba, él contestaba lo mismo.

"Llevo toda la semana diciéndote que ya te daré una respuesta." Contestó Vincent un poco cansado de que la chica no hiciera nada más que preguntarle.

"Pero es que la fiesta es esta noche." Contestó Yuffie un tanto molesta mientras abría la puerta del gimnasio. Habían tenido clase de kick-boxing. Yuffie estaba muy orgullosa de sí misma al ver lo que había progresado desde que había empezado. Esa tarde, a diferencia de las otras, el gimnasio estaba completamente solo. Todos estaban preparándose para la fiesta de Tifa, y Yuffie y Vincent eran los únicos que no se habían ido aún. "Vincent, quiero saber si te debo esperar o si me voy sola."

"Nadie te obliga a que me esperes." Contestó Vincent con voz serena aunque con el semblante serio.

"No quería decir eso Vincent. De verdad que no me molesta esperarte." Se disculpó Yuffie, pero Vincent la ignoró y salió en dirección a su casa. Esa vez cogió el camino más corto en lugar de los largos que solía coger. "¡Vincent!" Le llamó Yuffie.


El camino de vuelta fue silencioso. Vincent iba delante y, gracias a sus largas piernas, no le costó dejar a Yuffie detrás. Genial Yuffie. Ahora se ha enfadado contigo, pensó la muchacha mientras veía como el chico se metía en su casa sin despedirse de ella.

Yuffie llegó a su casa y se fue directamente a la ducha. Le vendría bien para despejar las ideas y para relajarse. Tras una breve y reponedora ducha, Yuffie salió del baño liada en una toalla. Cogió una camiseta negra y unas medias del mismo color. Solamente le faltaba su falda que estaba colgada en una percha en el armario. La falda se la había hecho Yuffie con trozos de tela negros y grises. Estaba cortada de manera que había partes más largas y otras más cortas. Como si estuviera roída.

Tras vestirse, el siguiente paso era maquillarse. Cogió un espejo que tenía en una mesilla y se lo llevó a la cama. Yuffie se sentó en el suelo mirando al espejo y cogió las cosas que necesitaba. Después de varios brochazos de pintura blanca, polvos negros alrededor de los ojos y una larga línea que le atravesaba la boca y que le llegaba hasta el final de su cara, Yuffie estaba lista para ir a la fiesta.

Salió de su casa y comenzó a caminar con parsimonia hacia la casa de Vincent, esperando ver al muchacho saliendo de allí, pero desafortunadamente, no sucedió tal cosa. Yuffie pasó de largo pero se detuvo a los pocos metros de la casa. Esperó tres minutos y no pasó nada tampoco, por lo que se dirigió rápidamente hacia la casa de Aerith para ir juntas a la fiesta de Tifa.

Llegaron a la casa de la anfitriona de la fiesta y ya estaba repleta de gente. La puerta estaba abierta, por lo que Aerith y Yuffie se dirigieron al interior sin llamar. Lo primero que hicieron fue ir a buscar a Tifa. Sin embargo, por el camino, cada una iba buscando a esa persona que tanto querían ver en la fiesta. Aerith dio con Cloud, que la saludó con la mano mientras se acercaba a ellas.

"Bonito disfraz." Dijo Aerith alagando el traje de payaso de Cloud.

"Lo mismo digo." Contestó Cloud mirando a Aerith de arriba abajo. La chica llevaba una falda rosa muy parecida a la de Yuffie, con una camiseta negra y unos zapatos del mismo color. La cara estaba maquillada con ojeras y se había conseguido poner en los labios una especie de hilo que los hacía parecer como si estuvieran cosidos, aunque Aerith podía hablar con normalidad. "¿Estás tú solo?"

"Zack está intentando aparcar el coche." Contestó Cloud un poco inseguro. ¿A qué venía esa pregunta? "Es una tontería lo que ha hecho porque va a tener que volverse andando." Aerith asintió y siguió hablando con Cloud.


Yuffie seguía buscando a Tifa por la casa. Había perdido a Aerith de vista, pero sabía que no podía ponerse a buscarla porque acabarían siguiéndose la una a la otra. Lo mejor es ir a ver a Tifa, concluyó Yuffie en su mente.

La chica divisó a Tifa al fondo del salón. Estaba hablando con un chico que le daba la espalda a Yuffie. En un principio pensó que era Rude, pero vio que el chico tenía el pelo largo y verde. Entonces pensó en Reno, así que animadamente se fue a saludar a sus amigos.

"¡Tifa!" Exclamó Yuffie cuando estuvo cerca de su amiga. "Estás genial." Yuffie tenía que alzar la voz para poder hablar debido al volumen de la música. Como había dicho Tifa, iba disfrazada de 'La novia Cadáver.' Tenía la cara pintada de azul y las cuencas de los ojos estaban totalmente blancas, intentando conseguir así unos grandes ojos. Para darles más realidad, se había puesto pestañas postizas en los pómulos, justo en donde acababan los ojos. Llevaba un vestido blanco y roto. Se notaba que había dedicado mucho tiempo a ese disfraz.

"Gracias." Respondió Tifa con una sonrisa. "Me alegro que te guste. Tú también estás muy tierna." Le alagó Tifa a su amiga. Desde que había empezado a hablar con Tifa, el chico no se giró para mirar ni saludar a Yuffie. "¿Dónde está Aerith?"

"Ha entrado conmigo pero la he perdido de vista." Contestó Yuffie mirando de reojo al chico. No debe de ser Reno. Si lo fuera me habría saludado, pensó Yuffie para sí misma. Tifa se percató de las miradas que le lanzaba su amiga al chico y decidió dejarlos solos, excusándose diciendo que iba a buscar a Aerith. Al rato de irse Tifa, el chico se dio la vuelta y miró de frente a Yuffie. La chica tenía la boca abierta con una expresión de sorpresa, pero poco a poco se fue formando una sonrisa en su rostro. "Vincent…" Murmuró Yuffie al reconocerlo. Iba disfrazado del 'Joker de Batman.' Llevaba el traje morado y la camisa naranja. Se había pintado el pelo de verde y el maquillaje le quedaba perfecto.

"¿Qué se supone que eres?" Preguntó Vincent alzando una ceja y tomando un sorbo de su bebida.

"Soy Jaquelline Skelleton." Contestó orgullosamente Yuffie pero sin desviar la mirada de Vincent.

"Un esqueleto, ¿no?" Simplificó Vincent mientras le daba suavemente a Yuffie en el hombro. No sabía si era el efecto de la bebida, o el haber visto la expresión de la chica al verlo, pero Vincent se encontraba más relajado. Sentía como esas paredes que lo amurallaban se habían desvanecido y no quedaba nada que lo protegiera del mundo. "¿Te apetece beber algo?" Preguntó Vincent mientras caminaba hacia la mesa donde estaban las bebidas seguido de Yuffie.

"No te diría que no, vaya." Rió Yuffie sin apartar los ojos de Vincent.

El chico le preparó una bebida sencilla, aunque haría que Yuffie también se relajara un poco. Mientras soltaba las botellas de nuevo en la mesa, una voz llamó su atención.

"Vaya. Vincent Valentine. Es agradable volver a verte." Vincent se giró para mirar a la chica que le estaba hablando. A pesar de llevar su disfraz de gato, el muchacho reconoció a Lucrecia que le miraba con ojos felinos. "No sabía que siguieras preparando bebidas." Rió seductoramente Lucrecia mientras se acercaba un poco más a Vincent.

"Lo siento, pero estoy ocupado." Dijo Vincent secamente.

"¿Con qué?"

"Ves a ese esqueleto de ahí." Vincent señaló a Yuffie y le guiñó un ojo. Lucrecia siguió su mirada y la vio mirándolos a ambos. Las chicas intercambiaron una mirada desafiante entre ellas. "Bueno, pues me voy a pasar toda la noche ocupado hablando con ella." Y tras eso, Vincent se acercó a Yuffie y la retiró de allí empujándole por la espalda con la mano. Mientras caminaba, Yuffie giró su cabeza y miró a Lucrecia por encima del hombro. Le lanzó una sonrisa de satisfacción y centró su atención en Vincent, que la estaba llevando al jardín trasero de la casa de Tifa.

"¿Por qué no me dijiste nada de que ibas a venir?" Preguntó Yuffie mientras se sentaba en el muro que delimitaba el jardín de la casa.

"No sabía qué hacer." Mintió Vincent acercándose a ella. En realidad, el chico había decidido desde primera hora ir a la fiesta solamente para estar con Yuffie, pero quería que fuera una sorpresa y por eso le dijo que se lo pensaría. Yuffie lo miraba con una expresión relajada y una sonrisa en los labios. Vincent no pudo evitar sonreír también.

"Me alegro que hayas venido." Murmuró Yuffie mientras le daba un largo sorbo a su bebida.


"¡Tifa!" Exclamó Reno cuando vio a la chica pasar. Iba disfrazado de vampiro y tenía unas cuantas copas encima. "¡Esto es un pasote!"

"Me alegro que te guste Reno." Respondió rápidamente Tifa y se fue a buscar a Aerith, pero Reno la siguió.

"Las chicas vais todas geniales. Mira esa como está." Volvió a exclamar Reno señalando a Cloud con el dedo. Tifa lo miraba con una expresión de asombro y horror. La muchacha no sabía si decirle algo o dejarle con la ilusión de que era una chica. "Voy a ir a hablar con ella." Dijo Reno caminando hacia Cloud, que estaba hablando con más gente.

"Tifa." Le llamó Aerith cuando la vio y la agarró de la muñeca. "¿Dónde está Yuffie?" Preguntó un poco preocupada la castaña. Tifa no respondía. Estaba mirando la escena ante sus ojos de Reno intentando ligar con Cloud. Aerith siguió su mirada y se encontró con ese pastel. "¿Qué se supone que hace Reno?"

"Ligar."

"Pero ese es Cloud."

"Cree que es una chica." Contestó Tifa mirando a Aerith. Acto y seguido las dos chicas empezaron a reírse a más no poder. "¿Qué sucede Aerith?" Preguntó Tifa cuando hubo recuperado su aliento.

"Estoy buscando a Yuffie."

"Está en buenas manos." Respondió Tifa dándole a Aerith una caricia tranquilizadora en el brazo. "¿Me ayudas a buscar a Rude?" Preguntó Tifa y Aerith asintió.

Las muchachas empezaron a buscarlo por toda la casa y se lo encontraron en la puerta que daba al jardín trasero. Estaba hablando con dos personas más. Había uno disfrazado del mítico personaje 'El zorro'. La chica que los acompañaba, sin embargo, llevaba un atuendo más discreto. Iba de hippie de los ochenta, con las gafas redondas y moradas, y una cinta con una margarita adornándole la cabeza. Aerith y Tifa se acercaron al grupo y saludaron a todos enérgicamente. Rude le dio un vaso lleno de algo a cada una y las introdujo en la conversación.

Aunque el tema del que estaban hablando era bastante entretenido, Aerith tenía la cabeza puesta en otra parte. Miraba por todo el jardín con sus ojos verdes buscando ya fuera la sombra de su querida amiga hasta entonces desaparecida en el barullo de la fiesta, o el rostro del chico al que había dejado de ver desde hacía varias semanas. Al cabo de los minutos dio con ambos.

Yuffie estaba hablando animadamente con Vincent alejados de la muchedumbre que había en el jardín. En un principio Aerith pensó en ir a saludarles, pero se dio fijó en que estaban demasiado cerca el uno del otro, por lo que decidió dejarles con su noche.

Tras ver a Yuffie, sus ojos repararon en Zack, que estaba hablando con una chica que estaba en su clase. Aunque en un principio Aerith pasó desapercibida, Zack se fijó en ella. Se disculpó con la chica y avanzó unos pasos hacia la castaña. Aerith decidió hacer lo mismo y acercarse también a él. Se encontraron a mitad del camino. Zack la saludó y alabó su atuendo. Aerith muy amablemente hizo lo mismo. El muchacho iba vestido como un militar, con pantalones anchos de camuflaje y botas de media caña.

"Siento lo de estas semanas." Se disculpó Zack mirando tímidamente a Aerith. La muchacha miró a otro lado con una sonrisa triste. "Aerith, lo digo en serio. He estado un poco ocupado."

Aerith lo miró dubitativamente durante unos segundos. No estaba enfadada con Zack, simplemente estaba decepcionada creyendo que él había pasado de ella. Sin embargo, la disculpa de Zack le hacía pensar que el chico se merecía un voto de confianza.

"No pasa nada, Zack." Sonrió Aerith y el rostro del chico se relajó un poco. Empezaron a hablar de cómo habían estado todo ese tiempo en el que apenas habían podido hablar.

Zack miraba el pelo de Aerith, que estaba suelto y le tapaba la mayor parte de la cara. Aerith lo vio observándola y empezó a sonrojarse. El muchacho para tranquilizarla le sonrió y le pidió que se diera la vuelta. Aerith obedeció y notó como Zack toqueteaba su pelo. Al cabo de unos minutos, Aerith se pudo dar la vuelta. Zack seguía observándola y sonriendo. Le tendió el teléfono para que pudiera verse más o menos. Al principio Aerith estaba asustada, pero se llevó una sorpresa al ver su rostro. Zack le había recogido el pelo en una trenza y le había colocado un pañuelo al principio.

"¡Zack, es precioso! ¿De dónde lo has sacado?"

"Era parte de mi disfraz, aunque me lo quité. Te queda a ti mejor que a mí." Contestó el chico guiñándole un ojo a la muchacha. Aerith soltó una risita y siguió conversando con Zack. En mitad de la conversación, apareció un jugador del equipo de fútbol del instituto que le tiró a Aerith un vaso encima. "¡Eww!" Exclamó Aerith mientras se echaba a un lado y dejaba que Zack se encarara con el otro muchacho.

"Siento lo sucedido Aerith." Se disculpó Zack una vez que hubo terminado con el muchacho.

"No pasa nada, hay que tener en cuenta que son SOLDADOS." Dijo Aerith. EL rostro de Zack se ensombreció. "La verdad es que esa gente da mucho miedo. Son muy agresivos y les gusta esa agresividad. Solamente hay que mirarle a los ojos. Están vacíos." Comentó Aerith mientras se mordía el labio inferior.

Zack se sentía incómodo con la conversación. Sabía que el equipo de fútbol del instituto, los SOLDADOS, era gente agresiva. Pero no le gustaba que Aerith hablara así de ellos. Fuera del equipo eran personas normales, que se enamoraban perdidamente de chicas. Mientras Aerith hablaba y hablaba del equipo de fútbol, Zack debatía en su cabeza entre sí decirle o no que él formaba parte de ese equipo.

"En realidad, yo soy un SOLDADO." Confesó finalmente Zack. Los chicos evitaron mirarse durante unos segundos. Zack por miedo a que Aerith lo rechazara una vez más, y Aerith por vergüenza.

"Son muy bonitos." Dijo finalmente Aerith con una sonrisilla. Zack la miró y se señaló a la cara, preguntando si era eso de lo que estaba hablando. "Tus ojos." Rió la muchacha más alto.

"Fíjate bien. Son los ojos de un SOLDADO." Contestó Zack acercándose poco a poco a la muchacha. Aerith se dio cuenta de las intenciones de Zack y se apartó un poco mientras reía y le daba un ligero empujoncito. Zack se sumó a su risa pero no se apartó mucho de la muchacha. "Perdóname Aerith." Volvió a decir el muchacho.

"¿Por qué? Zack, no tienes que disculparte. Te entiendo." Respondió la chica con un tono triste.

"Pero dejé de verte sin ninguna explicación. Seguramente pensarás que fue por lo que me dijiste pero-" Comenzó a decir Zack, sin embargo, Aerith lo cortó.

"Olvida lo que pasó aquella tarde."

"Aerith." La llamó el chico. "Solo quiero que sepas que haría cualquier cosa por estar contigo." Le confesó Zack un poco ruborizado.

"¿Cualquier cosa?" Preguntó Aerith, que también estaba sonrojada.

"Pídeme lo que quieras y lo haré. Cumpliré todos tus deseos." Dijo Zack, aunque la respuesta que le dio Aerith no era la que él esperaba.

"¿Cualquiera? Tengo bastantes."

"¿Cuántos?"

"Unos 23." Contestó Aerith contando con los dedos de la mano.

"En ese caso hazme una lista para que no se me olviden." Suspiró Zack mientras se frotaba su cuello. Aerith le sonrió mientras cogía su móvil y empezaba a escribir algo. Zack la miraba confuso y, al cabo del rato, el móvil de Zack vibró. El moreno abrió el mensaje que le llegó de parte de Aerith y lo leyó varias veces mientras una sonrisa aparecía poco a poco en sus labios. Tengo 23 diminutos deseos, pero que puedo juntarlos todos en uno: Quiero pasar más tiempo contigo. Zack miró a la chica que tenía en frente y, rodeando sus hombros con un brazo, se la llevó a dar un paseo mientras hablaban de sus cosas.


Yuffie estuvo hablando con Vincent de cualquier cosa que se le venía a la mente. El muchacho estaba mucho más relajado con ella y hablaba con naturalidad, aunque no dejaba esa ironía característica de él.

"Vincent, ¿puedes esperarme un momento aquí? Tengo que entrar un momento en la casa y…" Comenzó a decir Yuffie, que llevaba un rato necesitando ir al servicio. Vincent sonrió y asintió. Se apoyó contra el muro en el que Yuffie había estado sentada y vio como la muchacha iba dando saltitos.


"¡Yuffie!" La llamó alguien cuando estaba a punto de entrar en el baño. Se giró sobre sus talones y vio como Reno se iba acercando a ella haciendo eses por el camino. Se notaba que estaba sobrado de copas.

"Reno. Me alegro de verte." Dijo Yuffie mirando la puerta del baño. "Disculpa un momento." Se excusó cuando vio la puerta abierta. Al cabo de los minutos salió y Reno seguía ahí esperándola.

"Has tardado mucho."

"¿Necesitas algo Reno?" Preguntó Yuffie preocupada viendo como su amigo se tambaleaba de un lado hacia otro.

"Quiero liarme con una chica." Contestó Reno guiñándole un ojo a Yuffie, que le dio un suave empujón mientras le gritaba que se buscara a otra y salía corriendo hacia el jardín donde había dejado a Vincent. Reno la alcanzó en la puerta del jardín. "Wow. Tienes que presentarme a aquella chica." Exclamó Reno señalando en dirección a Vincent, que estaba acompañado por Lucrecia.

"¿Lucrecia?" Preguntó Yuffie inocentemente, pero Reno negó y señaló de nuevo a la pareja.

"No. Quiero la del pelo verde." Respondió Reno señalando a Vincent.

"Estooo…Reno. Ese es Vincent." Le advirtió Yuffie y vio como Reno se quedaba helado en un punto. "¿Reno?"

"Creo que me voy a volver con mi payaso. ¿Dónde está?" Contestó finalmente Reno mientras buscaba con la mirada a Cloud. "Oh mírala." Gritó y se fue corriendo tras él, sin darle tiempo a Yuffie de avisarle que estaba siguiendo a Cloud.

Yuffie volvió a mirar a Vincent y Lucrecia. La chica estaba cada vez más cerca de Vincent, riéndose y apoyando sus manos en los hombros del muchacho. Sin embargo Vincent no parecía sentirse muy cómodo con la situación. Yuffie siguió mirándolos, debatiendo entre ir o no ir. ¿Por qué no voy a poder ir? Él quería estar conmigo, no con ella, pensó Yuffie y justo en ese momento, Lucrecia hizo algo que nadie se esperaba. ¡SERÁ ZORRA! Exclamó Yuffie para sí misma al ver como Lucrecia intentaba besar a Vincent. La reacción de Vincent, sin embargo, sorprendió bastante a Yuffie. El muchacho se apartó de ella y la echó de su lado.

"Dame eso." Dijo Yuffie a un muchacho que tenía un vaso en su mano. Sin pensárselo dos veces la chica se lo bebió de un trago y se encaminó hacia Vincent.

"Has tardado." Comentó el chico cuando la vio mientras se movía hacia ella.

"Reno me ha parado por el camino y…" Comenzó a decir Yuffie, no muy segura de querer meter a Lucrecia.

"¿Y?"

"No quería interrumpir tu conversación con Lucrecia." Contestó Yuffie con un tono de celos en su voz y un brillo de rabia en sus ojos.

"Ha venido justo cuando te has ido." Comentó Vincent.

"Esa chica está muy pendiente tuya, ¿no?"

"Bueno, un poco." Confesó Vincent mostrando que se sentía bastante incómodo con la conversación.

"¿Es que acaso le gustas?" Rió Yuffie.

"Fue una chica con la que salí hace tiempo, aunque la cosa no terminó muy bien." Contestó Vincent dejándose caer al suelo y sentándose en el césped.

"Oh." Exclamó Yuffie, que no se esperaba esa respuesta. "Hace un tiempo me dijo que ella tenía posibilidades contigo." Murmuró Yuffie mordiéndose la parte de dentro de su mejilla y uniéndose a Vincent en el césped.

"¿En serio?" Preguntó sin mucho interés.

"¿Tiene?"

"¿El qué?"

"Posibilidades." Yuffie miró a Vincent esperando su respuesta.

"Para nada." Respondió Vincent rápidamente y con mucha seguridad.

"Interesante." Añadió Yuffie y se quedó callada durante un rato hasta que volvió a romper el silencio. "¿Y yo?"

"¿Tú qué?"

"¿Tengo posibilidades?" El rostro de Yuffie empezó a ruborizarse, aunque en parte se alegraba de haber bebido. Sin esa pequeña dosis de alcohol no hubiera sido capaz de poder preguntarle eso a Vincent. Vincent la miró de reojo y sonrió un poco.

"Eres la única que las tiene." Respondió finalmente el chico y sinceramente. En el rostro de Yuffie se dibujó una de las sonrisas más sinceras que Vincent había visto, y al igual que le pasó cuando la vio por primera vez en la fiesta, no pudo evitar sonreír. Su sonrisa es contagiosa, se dijo a sí mismo.

"Me alegro." Comentó finalmente Yuffie mirando al chico. Cuando sus ojos se encontraron, Yuffie desvió la mirada avergonzada y se acercó un poco a él. Vincent vio el gesto que tuvo la chica e hizo lo mismo. Sus hombros de rozaban entre ellos. Vincent rodeo a Yuffie con su brazo y la atrajo más a él. La chica volvió a mirarlo con una sonrisilla.

"¿De verdad te alegras?" Preguntó Vincent acercándose más a ella y acariciando sus labios como aquella tarde.

"Hablo en serio Valentine." Contestó Yuffie entrecerrando los ojos. Vincent se acercó más a la muchacha y rozó sus labios con los de ella. Sí que son suaves, anotó Vincent en su cabeza sonriendo.

"Sabes que te voy a estropear el maquillaje, ¿verdad?"

"Me da igual." Susurró Yuffie. Vincent rió y colocó sus labios sobre los de ella. Instantes después se separó y esperó a que la muchacha abriera los ojos y lo mirara. "¿Y eso es todo?" Preguntó Yuffie alzando una ceja.

"Ya tienes el maquillaje estropeado." Dijo Vincent. "Te lo voy a estropear de verdad." Añadió y volvió a besar a Yuffie aunque esa vez con más pasión y enseñándole a la muchacha algunas de las cosas que podía hacer. Yuffie no se quedó atrás e hizo lo mismo, aunque se guardó algunas para más adelante.