Capitulo 7: Escape con algunos problemas…
La calma de la noche florentina se vio destruida por el incesante ruido de sirenas. El edificio junto al río, momentos antes un centro de calma y quietud, ahora era un hervidero de policías y equipos paramilitares. Las calles que la rodeaban estaban cercadas por patrullas y barricadas, y en el rio, lanchas artilladas estaban alertas a cualquier intento de escape acuático. Frente el edificio, un centenar de camionetas y furgones se amontonaban en un intento de "base", y estaban preparados para una posible rendición de parte de sus enemigos.
Estos, mientras tanto, trazaban cuidadosamente un plan para un escape seguro y eficaz. A grandes rasgos, el plan era: salir, asesinar a Venny y huir.
_ Entonces… ¿Qué hacemos?_ preguntó Francis.
_ Yo tengo un plan_ dijo Mario_ pero no será fácil.
A continuación, el Maestro se los explico detenidamente.
_ Es arriesgado_ convino Alex_ ¿Funcionará?
_ Ya lo he hecho antes_ respondió.
_ Sí, y así nos fue…_ murmuró Alessandro lo suficientemente fuerte como para que Mario lo escuchara.
_Esta vez es diferente_ respondió este secamente_ esta vez no me equivocaré.
_ ¿Qué pasó antes?_ Alex le susurró a Carla.
_ El Maestro era joven e inexperto_ comenzó a decir_ dio la señal antes de tiempo… muchos murieron_ Puso énfasis en la última parte, Alex lo notó.
_ ¿Alguien que conocieras?
_ Mi padre…
_ Lo siento.
Ella sonrió.
_ No importa, fue hace mucho. Seguí adelante.
_ Bien_ interrumpió Mario_ Carla, Alex y yo saldremos; ustedes tres se quedan aquí_ señaló a Alessandro, Francis y Tina.
Todos estuvieron de acuerdo.
_ Andando, entonces_ dijo Alex poniéndose la capucha.
Afuera, Venny ladraba órdenes a sus subalternos. Estos corrían alborotados como hormigas.
_ ¡Thomas!_ llamó a su segundo.
_ ¿Si, jefe?
_ Dame una línea segura con el departamento_ pidió con exasperación_ ¡Y dile a los idiotas de Operaciones Especiales que no hagan nada hasta que se los ordene PERSONALMENTE!
El segundo asintió y corrió hacia la patrulla más cercana. En tanto, Venny extrajo de su bolsillo una pequeña caja de plástico y de ella una píldora de color violeta. Luego de contemplarla como a un dios, la trago sin vacilar. Al instante su cuerpo sufrió un espasmo, y comenzó a sentir el cálido abrazo del éxtasis.
_ Jefe…_ lo interrumpió su segundo.
_ Que… ¡Que! ¡QUE!_ grito iracundo.
_...mire.
Sus ojos se clavaron en la doble puerta de entrada del edificio. De esta salieron cuatro encapuchados con las manos en la nuca. La policía, incrédula, los vio tomar posiciones muy separados unos de otrosformando una línea entre el edificio y las barricadas. Durante unos minutos, no se escuchó una mosca.
_ ¿Ordenes?_ preguntó Tommy.
_ Operaciones Especiales. Tres a uno_ susurró, pero antes de que se vaya lo tomó del brazo_ Mínimo tres a uno.
Los agentes acataron la orden sin vacilar. Se dividieron en cuatro grupos de tres. Cada grupo eligió un Asesino y, con cautela, se acercaron a su posición.
Alex tenía el corazón en un puño cuando tres agentes los rodearon. Dos le apuntaron por delante. Uno por detrás. A su izquierda estaban Carla y Alessandro en su misma situación. A su derecha los agentes se encontraban a pocos pasos de Mario. Tardaban mucho. Si lo hacía muy pronto, lo notarían y podrían defenderse. Si lo hacía muy tarde, entonces ya estarían presos. Miró por el rabillo del ojo a sus compañeros. Los que tenían a Alessandro ya casi lo esposaban. Los de Carla aún no se atrevían. Escuchó a los suyos ordenarse que lo esposasen. Cuando vio que los agentes rodeaban a Mario supo que era hora.
Lentamente retiro una mano de su nuca. Cuando los agentes lo notaron, le ordenaron volver a su antigua posición. En cambio, Alex cerró el puño mientras daba un silbido largo y profundo.
Recibiendo la señal, Carla actuó. Activo el mecanismo y sus hojas ocultas se extendieron. Con rápidos zarpazos, rebano la garganta de sus captores delanteros, luego tomo por la muñeca al tercer hombre, le hundió la cuchilla en el ojo y utilizó su cuerpo como escudo para un posible ataque de los policías de la barricada.
A su vez, Alessandro dio un fuerte cabezazo al agente que intentaba esposarlo, activo sus hojas y las introdujo en su vientre. Los otros dos se apresuraron a disparar, pero él se arrojó a sus pies para luego apuñalar a uno en el mentón y al otro rebanarle el cuello. De inmediato le arrebato las armas uno de ellos y se dispuso al ataque.
Alex tomo por la muñeca al agente detrás de él y lo usó como escudo mientras le arrebataba la pistola del cinturón y acribillaba a los otros dos.
Mario, finalmente, mató a dos con sus hojas ocultas. El tercero retrocedió antes de poder apuñalarlo, pero el Maestro no tuvo problemas y disparó su cañón oculto de su muñeca.
En una fracción de segundo, la situación se había dado vuelta completamente. Cuatro Asesinos armados y peligrosos se postraban delante de Venny y sus agentes listos para masacrarlos.
_ ¿¡Que rayos esperan!?_ les gritó este último a sus subordinados desenfundando su arma.
Justo antes de disparar, un par de cilindros negros salieron despedidos de las ventanas superiores del edificio y comenzaron a rociar una cortina de espeso humo sobre los Asesinos y policías.
A continuación, una andanada de balas impacto contras los vehículos y oficiales, hiriendo algunos y matando a otros. Todos los policías, oficiales y agentes se pusieron a cubierto.
_ ¡Nos disparan!_ grito uno.
_ ¿De dónde?_ preguntaron otros.
Tommy se acercó a su jefe.
_ Parece que nos disparan de las ventanas_ le informó_ aunque que este humo no podemos ver nada.
_ ¡Disparen a la niebla!_ ordenó Venny sin hacerle mucho caso a su subordinado.
Alex y los demás, entre tanto, se lanzaron contra las patrullas y demás vehículos, blandiendo sus cuchillas y disparando sus armas, acabando con cualquiera que se cruzasen, mientras los dos Asesinos restante, Francis y Tina, les daban fuego de cobertura.
Para cuando el humo se disipó, solo quedaban en el campo de batalla los Asesinos, Venny, su subordinado Tommy y cuatro policías. Carla mantenía a raya a estos últimos con un tiroteo para darle tiempo a sus compañeros a matar a Venny.
Alex era el más cercano, por lo que se arrojó hacia él en carrera libre. Cuando estaba a escasos 8 metros de su objetivo se dio de bruces con el ancho tórax de Tommy.
_ ¿Vas a alguna parte?_ se burlo este.
El Asesino se puso de pie e intentó golpearlo, pero subestimó las habilidades de su adversario quien esquivo el golpe y le propinó un fuerte puñetazo en la mandíbula que lo arrojó contra un auto. De inmediato se incorporó, a tiempo para esquivar un segundo golpe. Esta vez, Alex contraatacó con un rodillazo en las costillas, pero su adversario no se movió. Al contrario, se abalanzó sobre su oponente apresándolo en un fuerte abrazo de oso. Para liberarse, Alex le propinó un fuerte cabezazo y, una vez libre, le golpeo las orejas con las palmas hundidas. Desorientado, Tommy lanzó golpes ciegos que fueron esquivados por el Asesino. Finalmente, Alex extendió su hoja oculta le atravesó el cuello. El cuerpo de Tommy sufrió un espasmo y murió. Alex lo posó delicadamente sobre el suelo.
_ Descansa en paz_ le dijo_ lejos de este mundo de violencia.
Por unos segundos se quedó contemplando el cadáver de su víctima, hasta que un disparo llamó su atención.
Al ver que Alex peleaba con Tommy, Alessandro se lanzó entonces a por Venny. Esquivó varias patrullas y se dispuso a apuñalarlo por la espalda, pero el detective lo notó y detuvo el golpe pocos centímetros de su estomago. Se enzarzaron, entonces, en un duelo mano a mano, en el cuál ninguno se disponía a ceder. Hábilmente, Venny lograba detener los intentos de apuñalamiento de Alessandro, quien a su vez, debía cuidarse de los mortales golpes y del uso del arma de fuego del primero. La lucha no daba cuartel a ninguno y en su cansancio, el Asesino perdió el equilibrio con una demoledora patada al vientre de su oponente, que lo hizo atravesar la puerta de una de las patrullas allí estacionadas. Con su rival a sus pies, Venny se regodeó en su aparente victoria y, tras comprobar que dos Asesinos estaban ocupados y el tercero a sus pies, se dispuso tranquilamente a apuntar el arma, ignorando la localización del cuarto Asesino.
Mario, al ver a su aprendiz en apuros, se lanzó contra el detective con la hoja oculta desplegada. A escasos 10 metros y con el peso de casi cuarenta años encima, el Maestro Asesino pisó accidentalmente un cristal rastillado en el suelo. No fue mucho ruido, pero fue suficiente para alertar a Venny de sus pisadas. Este se dio media vuelta y, casi sin mirar, apretó el gatillo.
_ ¡NO!_ el grito resonó en toda la ciudad.
Venny bajó el arma ya sin balas y la dejo caer al suelo.
A pocos pasos de él, Mario estaba de pie con la mirada perdida. Inclino la cabeza hacia abajo y llevó su mano a su estomago. Al retirarla, estaba bañada en sangre. Cayó al suelo con un ruido sordo.
_ ¡Figlio d'un cane!_ gritó guturalmente Alessandro abalanzándose sobre Venny.
Este retrocedió y, tomándolo por las muñecas, le propinó un rodillazo en el estomago. El Asesino cayó al suelo adolorido y el detective aprovecho la oportunidad para huir hacia su auto, estacionado cerca de ahí. Alex corrió tras él, pero llegó tarde y no pudo detener el vehículo. Cuando volvió junto al cuerpo de Mario, vio que Francis y Tina se habían reunido con ellos.
Alessandro abrazaba el cadáver de su maestro mientras lloraba en silencio. Carla no hizo nada, pero Alex pudo ver un brillo en su mirada, un brillo que había visto antes…
"_ ¿Demian? ¿Qué haces aquí afuera?"
"_..."
"_ Demian, debemos entrar"
"_..."
"_ (suspiro) Yo también estoy triste, pero tenemos que superarlo, es lo que papá hubiese querido."
"_ No voy a olvidarlo… voy a matar a todos los templarios"
La voz de Francis lo devolvió a la realidad. Se encontraba junto a él y lo sostenía por el brazo.
_ ¡Alex! ¿No me oíste? Dejémoslo solo.
El Asesino asintió. Los cuatro se apartaron en silencio.
_ ¿A dónde vamos ahora?_ pregunto Tina.
_ Nosotros dejaremos la ciudad, nos juntaremos con uno grupo en Londres_ respondió Francis.
_ ¿Y tú?_ Tina le habló a Carla.
_ Ustedes váyanse, yo hablare con unos amigos y hare los preparativos para…
_ ¿Para qué?_ Alex presintió un Deja Vú.
_ Para matar a Venanzio Cremonesi.
