CÁP. 7: VOLVAMOS A SER AMIGOS
- besarme para que interceda por ti es en verdad muy bajo hasta para ti- dijo bella y camino hacia el castillo. james vio que algo resbalaba de su muñeca y camino hacia el objeto, una pulsera labrada en madera tomo en la mano
- BELLA… ella es bella- dijo James tomando con fuerza la pulsera
- hermano estás mojado- dijo tony al llegar hasta James que estaba helado en shock… isabella, era la misma chica, claro esos ojos, esos inconfundibles ojos azules como el mar, ella era, la chica que jamás pudo olvidar… la cabeza de james trabajaba a mil por hora
- necesito tu ayuda- dijo james algo perturbado… tony lo miraba confundido, para que james no sonriera algo malo debería de estar pasando
- ¿necesitas que te recuerde el hechizo para secar tu ropa?- preguntó riendo tony, a ver si lograba sacarle una sonrisa a su amigo
- necesito que averigües… sobre esto- dijo james mostrándole la pulsera a su amigo
- bonita… pero… ¿de quién es?- preguntó Tony, observando la pulsera labrada de madera con detenimiento
- eso es lo que quiero que averigües… empieza viendo si es de isabella- dijo James perturbado
- ¿Por qué?- preguntó intrigado el muchacho
- tu solo has lo que te pedí- dijo y camino por delante del muchacho y se contestó para si mismo "porque la dueña de es pulsera es la única niña que realmente llegue a querer"
A isa la llevaba los mil demonios, ¿cómo su primer beso se lo podía haber dado un completo imbécil?, ¿por qué? ¿James era capaz de ello por salirse con las suyas?, ¿en verdad era tan despreciable?
- es un idiota- grito enérgica cuando entro a su recámara
- supongo que hablas de james… ¿ahora que hiso?- pregunto Priscila quien recostada en su cama leía un libro, Isabella respiró profundo y respondió
- me beso- dijo mientras se quitaba la ropa que llevaba que aunque había secado con magia aún seguía húmeda
- ¿te beso?… ¿en la mejilla, Oh… en ... los labios?- pregunto Priscila en shock
- sí… no puedo creer que cayera tan bajo- respondió muy molesta
- no entiendo lo que está pasando aquí… hasta el día ayer era tu peor enemigo, se llevaban de la patada, no se podían ni ver… y ahora ¿se besan?- pregunto confundida la morena mientras se ponía de pie
- no es mi enemigo, pero si lo detesto, me cae del hígado y sé que el sentimiento es mutuo lo que paso en el lago es solo una más de sus patrañas para lograr lo que quiere- dijo isa peinando su cabello
- ¿no te entiendo?- pregunto Priscila confundida
- está más claro que el agua… busca que me agrade para que luego lo ayude con lo del partido de quiditch- le contesto la pelirroja con calma
- eso es demasiado bajo hasta para james- lo defendió la morena
- pues lo hace… pero que ni crea que solo con mirarme bonito oh con esa sonrisa puede hacer que me enamore de el- dijo amenazante la pelirroja
- no creo que busque enamorarte, respecto a ganar tu estima quizás algo de razón allá, pero enamorarte, ¿porque lo haría? tiene al 99 por ciento de las chicas de la escuela tras de él… no seas tan trágica- dijo Priscila con naturalidad
- ¿entonces por qué me beso?- pregunto histérica isabella
- quizás le gustas- comento la morena con naturalidad- además porqué te obsesiona que te besara, oh… ya entiendo, te gusto el beso- sonrió con picardía
- ¿gustarme?... me dieron ganas de vomitar- dijo isa enérgicamente
- he escuchado que es un gran besador- rio la morena recostándose en su cama
- es un idiota… - dijo agobiada tomándose la muñeca pues le dolía por haber forcejado con james, al tomarla y meditar bien las situación noto que su pulsera ya no se encontraba allí- oh maldita sea
- ¿pasa algo?- pregunto la morena mirado a su amiga con preocupación
- mi pulsera se me debió de haber caída cuando este bruto me tomo del brazo- dijo enojada
- guau… con todo y forzado el beso… que hot- rio la morena haciendo que isa la mirara con odio
- deja de hablar tanta estupidez- fue lo último que dijo antes de salir de la recamara ya no aguantaba escuchar tanta bobada de su amiga
En el ministerio una importante reunión estaba a punto de terminar, bajo la dirección de Harry Potter, 7 aurores lo miraban con detenimiento atontados por cada palabra que el héroe y hombre más poderoso del mundo indicaba
- quiero que rodeen esta área, atacan por esta zona y ustedes aparecerán por esta otra… nada puede salir mal, entendieron- indico Harry mientras trazaba líneas en un mapa
- ¿estás seguro que no habrá ningún mortifago por esta área?- pregunto ron
- completamente… encárgate de llevar esos planos a Morfo y asegúrate de que la misión se lleve a cabo al alba- indico potter
- perfecto, síganme- ordeno ron y salieron todos de la oficina, Harry se sirvió un whisky y tomo asiento en su escritorio
- señor Potter, el señor Shacklebolt, y el presidente Obama desean hablar con usted- se escuchó la vos de su secretaria decir
- hazlos pasar- dijo y camino hacia la puerta que se abrió y dejo entrar a los dos morenos personajes
- Shacklebolt, presidente- saludo dándoles la mano Potter
- Harry, que gusto volver a verte, ya no me visitas con tanta continuidad, viejo amigo- saludo efusivamente el presidente
- mis ocupaciones me lo han evitado… ¿a qué debo su visita?- preguntó señalándole los asientos para que los tomaran
- estaba conversando con mi buen amigo kingsley sobre tu asunto y queremos tu respuesta con respecto a tu asenso- dijo Obama mientras Harry sin inmutarse serbia unas bebidas
- aun no tengo que decirles- dijo dándoles a cada uno una copa
- Harry, eres el jefe de aurores de Inglaterra y ayudas a todas las oficina de aurores del planeta, no cambiara en mucho tus funciones con el ascenso, solo es un título nada más… necesitamos teniéndote en la cabeza de forma oficial, para dar seguridad al mundo mágico, estamos en épocas complicadas- dijo Obama tomando un sorbo de su bebida
- si entienden que el puesto que me ofrecen es más importante que cualquiera de los suyos ¿verdad?- comento Harry
- el poder no es algo que nos preocupe Harry- comentó kingsley
- ser presidente de los estados unidos muggle y mágico no es un puesto que me llame la atención por el poder que tengo si no por lo que puedo hacer por ambos mundos- dijo Obama con una sonrisa cálida
- además, para serte sincero, tienes mucho más autoridad, influencias y poder en el mundo mágico que ambos desde hace ya mucho tiempo y solo siendo el jefe de aurores de Inglaterra- concluyo el ministro de magia
- ¿jefe de aurores mundial?... es demasiada responsabilidad y sobre todo un puesto arriesgado, no quiero involucrar a mi familia- dijo en tono de preocupación Harry
- Harry todo auror sueña con ascender a ese puesto, tú lo soñaste alguna vez… nadie tiene más autoridad sobre el mundo como tú lo tendrás y para serte sincero el ultimo jefe de aurores era un completo idiota- dijo con desprecio el presidente haciendo que Harry sonriera, recordó al hombre que dirigía el cuartel de aurores mundial un hombre muy viejo que solo daba órdenes y que jamás había sido parte en alguna misión personalmente… pobre, se dijo, el hombre había sido asesinado hacia unos meses
- aún tengo que hablarlo con mi familia- dijo poniéndose en pie
- pues hazlo lo más pronto Harry en verdad deseo que tomes ese puesto, el mundo será más seguro contigo a la cabeza de las tropas de todo el mundo, todos lucharemos por algo en común defender nuestro mundo de mortifagos y magos oscuros- dijo emocionado el moreno presidente poniéndose en pie
- un mundo mejor para tus hijos Harry… estando a la cabeza tú mismo te encargaras de ello como siempre has deseado- concluyó el ministro de magia
- está bien hoy hablare con mi esposa- dijo Harry al final
Mientras tanto en el castillo Tony caminaba tranquilo por el pasadizo, llevaba en su mano la pulsera de james, trataba de pensar en una forma para averiguar sobre la misma
- hey amiito… ¿qué haces?- preguntó Priscila sonriente
- nada, trato de… tú me puedes ayudar- dijo y le mostro pulsera a Priscila
- hey, la pulsera de isa- dijo sonriente
- ¿es de isa?- pregunto tony intrigado
- sí, se la regaló un muchacho- dijo la morena de forma soñadora
- ¿estás completamente segura que es de isa?- pregunto con desconfianza
- que si caray- dijo perdiendo la paciencia la morena
- ¿desde cuándo la tiene?- pregunto inquisitivo
- ¿es un interrogatorio?- pregunto confundida
- si quieres que te la de, tengo que estar 100 porciento seguro que es la dueña- le dijo con fingida responsabilidad
- no es una gargantilla de diamantes solo una tonta pulsera de madera- le grito enérgica
- ¿me vas a contestar?- pregunto con voz calmada
- qué se yo… creo que me dijo que desde los 8 años- trato de recordar
- ¿a… si?... gracias- dijo sonriéndole cálidamente y camino de forma opuesta a la que iba
- hey… ¿a dónde la llevas?- pregunto la morena señalando la pulsera
- ah… si toma- dijo entregándosela Tony camino gran parte de aquella hora buscando a su amigo, hasta que lo encontró en uno de los pasillo besándose efusivamente con una chica de 6to de ravenclaw, el muchacho carraspeó con fuerza la garganta pero no obtuvo respuesta así que lo hizo con más fuerza agregando una fingida tosida
- ya te escuche – dijo james separándose- déjame habar con él y luego te llevo a tomar algo- dijo sonriéndole a la chica y pasándose la mano por el cabello como siempre lo hacía, algo que enloquecía a todas las chicas
- galán… ya averigüé lo que querías- dijo sonriente su gran amigo- sobre la pulsera- agrego cuando su amigo no le dijo nada
- eres demasiado eficiente- dijo comenzando a caminar por el pasillo- ¿Qué averiguaste?
- es de isa y se lo dio a los 8 años un niño… un amor de niños según se- le informo
- ¿un amor?, ella te lo dijo- pregunto james algo nervioso
- no, encontré a Priscila y ella me lo dijo- le contesto el chico
- ¿Estas completamente seguro que le pertenecía?- pregunto james inquisitivo
- seguro, ¿por qué te importa? es solo una tonta pulsera, ¿qué tiene que ver contigo?- indago el chico confundido
- pues, te lo diré solo si prometes no mencionarlo nunca- dijo james tomando asiento en uno de los ventanales
- bien, habla- dijo tony tomando asiento el también
- creo que conozco de algún lado a isabella- dijo james con preocupación
- ¿de dónde?- indago el muchacho
- pues hace muchos años viaje a américa y allí conocí a una muchacha… yo le regale esa pulsera, si ella dice la verdad pues lo más seguro que isa sea bella
- se llama isabella- dijo tony con tono de que lo que decía era muy obvio
- pues eso confirma mis sospechas- dijo con desesperación poniéndose en pie
- entonces… ¿te enamoraste de esta muchacha?- pregunto confundido tony
- ¡no!, digo solo… éramos unos niños- dijo avergonzado james
- esa niña te regalo aquella medalla que guardas con recelo- agrego con seguridad tony
- Si, ella misma fue- acepto james
- bueno solo dile… - lo aconsejo Anthony
- estás loco, ella y yo nos llevamos tan mal que cuando lo sepa hará que me trague esa pulsera- dijo aterrorizado james
- si se entera, volverán a ser amigos, ella intercederá por ti y jugaras en el partido… es una lógica básica- dijo con seguridad tony
- tiene mucha coherencia lo que dices- pensó james en voz alta
- hazlo… si una vez te gusto, pues que te vuelva a gustar y aprovéchate del cariño que tiene por ti para enamorarla y de ese modo hará lo que tú quieras- dijo con entusiasmo
- pero no… ella no accederá, es mas obstinada de lo que pensé que era- le dije poco convencido de que su plan fuera bueno
- james, tu fase de chico sexy y malo, dominador no funciona con la pelirroja; ya es hora de que el chico encantador salga a flote si quieres jugar el partido contra slithering- le dijo tony pasando una brazo por los hombros de su amigo
Mucho más tarde james caminaba por los jardines de la escuela cuando vio a Isa sentada apoyada en un árbol mientras leía un libro; la había estado buscando durante toda la mañana y por fin la había encontrado; la conversación con su amigo le había dado u nuevo panorama de cio debía enfrentarse a la pelirroja que formaba parte de sus sueños y pesadillas.
- Hola- saludo cuando se puso frente a ella, ella levanto perezosamente la vista hasta toparse con sus ojos- necesito hablar contigo
- creo que del asunto del partido ya hablamos bástate- dijo regresando su mirada al libro e ignorando a James por completo
- no vengo a hablar del partido- le contesto poniéndose de cuclillas ante ella
- oh, si es por el beso…- quiso hablar sonrojándose, pero james la detuvo
- no quiero que creas que lo hice por manipularte- dijo con decisión
- ¿Entones?- preguntó Isabella sin comprender
- fue un impulso, cuando una muchacha esta tan cerca de mí…- comenzó el muchacho a hablar con nerviosismo
- ¿la besas?- pregunto isa confundida poniéndose en pie
- no… ¿Podemos comportarnos como adultos?- dijo escandalizado de que la pelirroja confundiera todo
- james, deja de ser tan idiota- dijo la chica y james se puso en pie
- Solo quiero que sepas que en verdad no quise que las cosas fueran así, solo se dio- se disculpó el muchacho sinceramente
- olvídalo, ya paso… y aunque aún sigo sin entenderte lo mejor es que dejemos todo esto por lo sano- dijo bella y se dispuso a irse, pero cuando paso por el costado de james este la tomo del brazo
- espera… aun no termino, ¿sabes? creo que deberíamos de cambiar nuestra actitud- le dijo con suavidad soltando su agarre
- ¿a que te refieres con eso?- pregunto confundida la pelirroja
- ¿por qué no simplemente tratamos de llevarnos bien, dejamos estas rencillas y llevamos la fiesta en paz?- le propuso con una sonrisa típica de él, esa que ninguna chica puede resistir
- ¿qué te tomate Potter?, o ¿qué exactamente estas tratando de hacer?- pregunto con desconfianza isa
- solo intento llevar la fiesta en paz- sonrió cálidamente
- ok… haremos como si no nos conocemos- dijo la chica y comenzó a alejarse
- tampoco, tampoco- dijo corriendo hasta alcanzarla- compartimos la misma casa, las mismas clases, ¿por qué no somos amigos?- dijo caminado a su costado, isa se detuvo en seco y lo miro de forma indescifrable, una gran lucha había en su cabeza
- ¿Potter me asustas?, ¿qué quieres? – dijo sacando la varita con cautela y le apunto decididamente
- espera ahí- le dijo levantando las manos divertidamente- baja esa varita porque se te puede escapar un tiro- dijo sonriendo pero confundido por la reacción de la pelirroja
- no es una pistola imbécil… si te hechizo no será porque se me escapo- dijo enérgica
- oye… ¿sueles amenazar a todas las personas con tu varita cuando intentan ser amables contigo?- pregunto bajando sus manos de la ridícula posición en la que las tenía y paso una mano por su cabello alborotándolo más de lo que lo tenia
- Lo hago cuando esta persona no ha dejado de joderme deliberadamente desde que me conoció- le contestó arqueando una ceja
- ok, me declaro culpable… pero en mi defesa hoy solo intento entablar una amistad contigo nada más- dijo James
- para que te ayude con lo del partido de quiditch ¿verdad?- pregunto isa bajando su barita
- claro que no… bueno ya le eche tierra a ese asunto; jamás me han castigado de esa manera y por eso no me quiero meter en más problemas… si lo que deseas es no ayudarme, pues bien, pero tampoco quiero que me paren castigando por pelearme contigo con continuidad- contesto el muchacho y por laguna razón Isabella le creyó
- mientras no me hables… por mi ten tu paz- dijo y salió del lugar sin decir mucho más
Harry siempre regresaba a almorzar a casa, pero esta vez llego a casa mucho más temprano, puesto que tenía que arreglar el tema de su ascenso; estaba ya cansado de que todo el mundo lo coaccionara para aceptarlo, pero aun existían demasiadas dudas, y aunque en realdad era un sueño hecho realidad ese puesto, no podía dejar de pensar en su hijos y sobre todo en Ginny, eran un familia y este tipo de decisiones se tomaban en pareja así que tenía que hablarlo con ella, sin embargo Ginny no era una mujer fácil, su carácter en ocasiones era algo difícil, y con el tema de los mortifagos y del mago tenebroso ella estaba algo histérica, si Harry no trataba el asunto con tacto, su mujer podía terminar lanzándole un maldición.
- ¡papa!- grito su pelirroja hija cuando entro a la acogedora sala de su casa, donde Lily veía tele aun con su uniforme muggle de la escuela
- Hola cariño- la recibió en sus brazos- ¿tu madre?- pregunto Harry luego de que la soltara y colocara su capa en el perchero
- mama aun no llega- dijo sentándose de nuevo en el sofa
- bueno, que te parece si me acompañas a buscar a tu madre; claro que primero subes, te cambias, y luego nos vamos; almorzaremos los tres juntos en un bonito restaurante muggle- sonrió con dulzura Harry a la niña que lo miraba calculadoramente
- ¿almuerzo fuera, en un restaurante muggle?… ya entendí, tienes que decirle algo pero tienes miedo a que te mate, por eso me llevas- inquirió la pelirroja
- ¡claro que no!- rio nerviosamente el de la cicatriz
- haces siempre lo mismo, sabes que mi madre no te mataría estando yo presente y no en un lugar público, y menos delante de muggles- continuo de forma astuta lily
- niña astuta… ahora ve a cambiarte- le contestó Harry en forma de rendición. Media hora más tarde ya estaban en la oficina de Ginny en el periódico el profeta
- ¡mamá!- entro corriendo Lily a abrazar a su madre
- Hola mi amor- dijo Ginny
- hola mi vida- contesto Harry
- se lo decía a Lily- dijo ginny riendo pero luego se puso en pie y abrasando a Harry le dio un beso demoledor que lo dejo sin aliento- así es como te saludo a ti- Harry le sonrió y luego le devolvió el beso de forma tierna y suave
- hola… aún sigo aquí… búsquense un hotel- dijo lily aun sentada en el asiento de su madre, los tortolos se separaron y le sonrieron con ternura
- Te venimos a buscar para llevarte a comer- dijo Harry aun tomando su esposa de la cintura
- genial, dejo unas coas en redacción y salimos en un minuto- dijo ginny y 15 minutos después ya comían en un bello restaurante campestre a las afueras de Londres muggle
- Bueno… ¿sabes? hoy me visitaron kingsley y Obama- dijo Harry de repente mientras revolvía algo nervioso su ensalada
- guau… gente importante- rio Ginny tomando un sorbo de su bebida
- ellos me volvieron a proponerme lo de ser jefe mundial de aurores- soltó Harry tomando ahora él un sorbo de su bebida
- ¿y tú que les dijiste?- pregunto Giny con seriedad
- que lo hablaría contigo… sabes que somos una pareja y tomamos las decisiones juntos… y si tú no quieres que yo lo haga, lo entiendo- dijo Harry algo nervioso tomando con cariño la mano de Ginny que descansaba en la mesa
- ¿oponerme?... Harry, cuando me case contigo dijiste que tu prioridad seriamos tu familia- dijo Ginny algo molesta
- Sí, lo se…- trato de hablar Harry pero Ginny lo interrumpió
- pero también supe que me casaba no solo con un gran hombre, un gran padre, o gran esposo o amigo; si no con un héroe y que siempre nos protegerías y protegeríais el mundo por tu familia y amigos, yo jamás te diría que no hagas algo, jamás; y menos que dejaras una oportunidad con la que cualquier persona sueña incluido tú; fue mi decisión dejar de jugar quiditch pero si no lo hubiera hecho con los sacrificado que es ser jugador profesional tú me hubierais apoyado, y por eso yo te apoyo en lo que decidas ahora, por ello y porque te amo y quiero que seas feliz- le dijo Ginny con ternura apretando su mano en signo de confianza
- pero este trabajo es muy sacrificado y yo no quiero que nadie de ustedes corra peligro de ningún modo, ni que sufra por lo que me pueda pasar siendo quien voy a ser una vez tome ese puesto- le rebelo aquella inquietud Harry
- Harry no te preocupes por nosotros, puedo cuidarme sola y juntos cuidamos de nuestros hijos…. Y por dios eres un héroe este puesto no cambia tu posición en el mundo mágico en lo absoluto, desde que derrotaste al señor tenebroso tu eres la persona con mas poder en el mundo, además para que lo sepas Cuando yo me case contigo, era difícil verte salir por la puerta a una de esas misiones e imaginarme que pasaría si no regresabas, pero recuerdo algo que tú mismo me dijiste, tú me prometiste que siempre regresarías Harry y lo has cumplido, confió en el hombre con el que estoy casada y confió en su poder, en sus habilidades y en sus ganas locas de regresar a casa por la noche, no voy a negar que he tenido miedo… no voy a negarlo, pero llevamos muchos años de casados y lo peor que te ha pasado a sido unas cuantas marcas de maldiciones fallidas, confió en ti mi amor en que siempre regresaras a casa y ahora duermo tranquilamente… yo te apoyo, estamos juntos en esto- termino de decir la pelirroja emocionada
- pero…- trato de hablar Harry pero Ginny volvió a interrumpirle
- no hay peros, se él hombre para el cual viniste al mundo Harry Potter… un Héroe- concluyo Ginny y lo beso con dulzura
- gracias… por eso te amo, eres mi complemento, mi apoyo, somos un equipo… te amo- le dijo Harry y la volvió a besar suavemente
- creíste que te hechizara no Harry, por eso la trajiste- dijo después de unos minutos mirando a su hija que comía su postre con dedicación
- se lo dije- dijo Lily sacando la vista de su postre
- aún falta que jame y Albus te apoyen… ellos también deben de tener una participación esta decisión- dijo Ginny
- iremos mañana mismo a hablar con ellos- la apoyo Harry y continuaron con su almuerzo conversando de otras cosas
En el castillo, Millonet con la apariencia de la profesora Perla esperaba en su oficina a una alumna a la cual deseaba mucho volver a ver.
- Me llamaba maestra pregunto la muchacha de hermosos ojos azules y cabello negro como la noche
- si querida toma asiento- le dijo la rubia profesora
- juro que no hice nada- le dijo con voz dulce la alumna, si millonet no la conociera hubiera creído en es esa inocencia fingida
- ¿Tania? ¿Verdad?- sonrió la profesora
- sí maestra- y allí en ese momento tomo su verdadera apariencia
- ¿Tía millonet?- pregunto sorprendida la muchacha
- ¿sorprendida de verme querida?- pregunto millonet sonriendo desquiciadamente
- ¿qué haces aquí?- pregunto Tania completamente sorprendida pero feliz
- solo observar- dijo tomando asiento plácidamente
- esa es mi función- le recodo el plan Tania
- no querida, cuando te mandamos a Hogwarts y te encargamos esta misión, el objetivo era que te encargaras de james Potter, que lo vigilaras y te aceraras lo más que podías- le recordó millonet el plan a su sobrina
- por eso soy amiga de su tonta novia y novia de su muy atractivo amigo- sonrió enorgullecida la bella muchacha
- si pero no tienes el tipo de relación necesario; necesito que si es posible te involucres sentimentalmente con el- dijo con seriedad la malvada mujer
- no, eso nuca, me cae mal apenas y lo aguanto, y eso sin nombrar que la idiota de mi querida amiga Clare es su novia y me conviene seguir teniéndola de mi lado y no como enemiga- agrego Tania un punto que para millonet era valido
- está bien por ahora, sin embargo no vengo para eso si no por Albus Potter- acoto la fría mujer
- no veo que tipo de interés podrías tener en el niñito bobo ese, pero me podría encargar yo también de el- sonrió Tania calculadoramente
- no querida… que relación podría tener una de las chicas más populares de la escuela con un niño de 11… no, yo tengo otros planes para él y de él me encargo yo- dijo con la mirada perdida en un punto muy pensativa
- sea el que sea tu plan tía, debe ser genial y estupendo que estés aquí- concluyo poniéndose en pie y le dio un cálido beso en la mejilla- pero dime ¿cómo hiciste para que la estúpida de mcgonagall te dejara entrar en el colegio como profesora?
- es una larga historia, otro día te la cuento- sonrió malévolamente la mortífaga- pero a estas alturas ya deberías saber que yo siempre consigo lo que quiero
- si tiita, siempre- concordó la muchacha
- tu solo trátame como una maestra más, por ningún motivo deben de sospechar, necesito permanece a lado de Albus Potter por un buen tiempo, por un largo tiempo- dijo con frialdad y de forma calculadora la mujer
- tranquila maestra, fue un gusto conocerla- dijo y sin decir más salió de la oficina
Isabella caminaba por el borde del bosque prohibido cuando unos quejidos hicieron que se adentrara, se fijó que un animal muy peligroso pero aun pequeño, tenía lastimada una patita así que con un conjuro lo sano pero el animalito no podía aun ponerse en pie, ella al notar que la noche caía, se dio cuenta que si lo dejaba solo, un animal mayor lo comería, así que conjuro una silla con un amanta y se sentó a cuidarlo mientras leía un libro
- No te han dicho que está prohibido estar afuera de la escuela a estas horas de la noche- Dijo de repente James a su costado
- tú también estas fuera Potter- contesto isa regresando su mirada a su libro
- pero de alguien como yo es común ver saltarse las reglas, mas de ti jamás lo pensaría- acoto poniéndose en cuclillas para mirarla a los ojos
- solo vete Potter… el pequeño no puede moverse y no lo dejare solo- dijo sin siquiera mirarlo
- podría matarte- dijo con sarcasmo al notar que el animal era una bestia que si estuviera sano se la comería con todo y zapatillas
- no lo hará… yo lo cure pero aun siente dolor, por eso no se pone en pie- Dijo mirando al animalito que dormía tranquilamente
- tu no puede protegerlo, si un animal mayor llega te comerá a ti también- dijo poniéndose en pie
- pues correré el riesgo- dijo mirándolo fríamente y luego volvió a su lectura
- ok, no me das otra opción que quedarme contigo- aseguro james haciendo que isa lo mirara confundida
- nadie te pidió eso Potter- contesto isa molesta
- no podría dejarte solo Broks- así que conjuro una silla y una manta y se sentó a su costado
- ¿qué haces?- lo miro incrédula
- te acompaño a cuidar al animal- dijo james con su característica sonrisa, esa a la que isa derretía
- si te vas a quedar quédate callado- dijo derrotada y se puso a leer
- ¿Qué lees?- pegunto pocos minutos después
- Oscar Wilde- murmuro isabella
- Todos matan lo que aman: el cobarde, con un beso; el valiente, con una espada- cito james de forma muy sexy
- ¿tratas de impresionarme citando a Wilde?- pregunto isa con frialdad
- no estaba citando a Wilde, solo lo traducía; pero ya que insiste... Mharú go léir cad is breá leo: an Coward le póg, an cróga le sword- hablo con seguridad dejando a isa sin palabras
- ¿ahora sabes irlandés?- preguntó isa atontada
- Te sorprendería saber todo lo que se- dijo sonriendo y pasando su mano por su cabella de forma muy sexy
- no seas sucio- se quejó isa
- me refería a que mi madre tiene una obsesión de hacernos estudiar de todo, cuando éramos niños… la sucia eres tu pesando en ello- dijo comenzando a reír sonoramente
- solo quédate callado Potter- dijo volviendo a su libro
- ¿asi que eres de nueva york?- pregunto james
- viví muchos años allí pero nací en salt lake- contesto más tranquila
- sabes cuando era niño viaje a estados unidos, me hospede en un hotel genial y conocía a muchas personas que aún recuerdo- le conto james
- ¿Qué lugares no ha visitado james Potter?... seamos realistas james, tu papi te ha dado la oportunidad de conocer el mundo
- lo dices como si fuera un pecado- dijo james inclinándose para verla mejor- de todos modos ¿qué haces aquí?- pregunto el muchacho; isa se vio en la necesidad de mentir, Potter no podía saber la verdad de porque estaba en Inglaterra
- Mi tía viaja mucho y mcgonagall es una gran amiga suya, así que como mi padre era ingles tengo una plaza en esta escuela mientras estamos a su cuidado- mintió la pelirroja- pero si me hubieran dicho que me cruzaría con alguien tan prepotente y antipático como tú me lo hubiera pensado dos veces- bromeo isa de repente
- está bien, no voy a negar mis defectos, pero tu tampoco te creas que no los tienes, eres engreída, dominadora y dios mío tan irritante- dijo james con énfasis, isa se quedó sonriendo incrédula y luego le dio un golpe e le brazo con el libro, luego por varios minutos se quedaron callados, isa en su libro y james miraba a lo profundo del bosque pero cuando uno no se daba cuenta se echaban miradas hasta que concedieron y se sonrieron cálidamente
- ¿sabes? llevamos unas buenas horas aquí y aun no nos hemos matado- dijo James de repente
- no te acostumbres- le dijo sonriendo isabella
- por qué no simplemente hacemos como si recién nos conociéramos…. todo desde cero- el le tendió la mano – james sirius Potter, mucho gusto
- solo duerme Potter- le contesto Isabela dándole una cálida sonrisa y cerró los ojos. Al día siguiente los fuertes rayos del sol hicieron que james despertara, pero no se movió hasta que perezosamente isa abrió los ojos
- será mejor nos vayamos, si se enteran que dormimos fuera nos castigaran- dijo james bostezando
- sí, ya me voy- dijo isa poniéndose en pie rápidamente con frialdad
- ¿otra vez te haces la dura?- pregunto divertido james- vamos, isa les Wilde, proteges bestias indefensas… no te queda el papel de dura
- vaya, vaya, vaya… que tenemos aquí- la fría voz de Smith erizó los cabellos de ambos muchachos qué lo miraron aterrados- así que durmieron fuera de la escuela… veo que tendrán muchos problemas… Potter, Brocks a la oficina de la directora, ahora
- no profesor, isa no tiene nada que ver, yo la obligue soy el único culpable- dijo con decisión el muchacho
- no…- trato de hablar isa pero james la calló
- vamos, soy yo el que siempre se mete en problemas- sonrió James a smith
- bravo, Potter, acaba de firmar un expulsión definitiva de la capitanía de su equipo de quiditch… camine- ordeno el profesor y caminaron hacia el castillo
- ¡james!…. Isabella Brocks daves, encantada de concerté- le dijo y él le sonrió
- el gusto es mío- contesto para luego seguir a smith a la dirección
