Capítulo 6: Conversación nocturna

- Lupin – le dijo un pelirroja en una de sus rondas como prefectos. - ¿Potter habló contigo?

Lily se sentía completamente incomoda sabiendo algo que no debía saber, lidiar con el secreto de alguien era realmente complicado, por otro lado Remus como toda esa semana se encontraba nervioso, como cada vez que veía a Lily. Ambos chicos se habían estado evitando toda la semana.

- Si, me habló ese mismo día – dijo temeroso, sabiendo a lo que se refería la pelirroja.

Hubo un silencio eterno e incomodo que abarcó toda la sala común, que a esa hora estaba completamente vacía.

- Yo… - comenzó Lily sin mirarlo a la cara - … lo siento mucho, nunca debí enterarme.

- No fue tu culpa, Evans. – dijo Remus – James me despierta cada día recordándome que tu lo hiciste porque él no te dejaba en paz y que por favor no te culpara por la poción.

- ¿Te contó lo de la poción? – preguntó preocupada la chica, a lo que Remus asintió - No se lo contarán a Dumbledore ¿verdad?

- No soy el más indicado para contar cosas ajenas, ¿no crees?

Ahí Lily cayó en la cuenta de que no le había dicho lo más importante a su compañero, había pasado toda la semana pensando en ella, en que ella había cometido un error, en que si la delataban por la poción, en que todo era su responsabilidad. En ningún momento pensó en los sentimientos de su compañero, que era lo que sentía, que era lo que temía, en que lo podía ayudar. Al fin y al cabo todo esto se trataba de Remus Lupin, no de Lily Evans.

- Estás conciente de que no le diré a nadie, ¿verdad? – le dijo la chica – ni siquiera se lo dije a Mary.

Lily sintió como se sonrojaba al sentir un gran abrazo que le daba Remus Lupin, sintió como el chico estaba llorando y la apretaba fuertemente, nunca había visto a su compañero así, nunca daba muchas señales de emoción o sentimientos, ahora parecía tan agradecido y necesitado. La chica se quedó esperando a sentir que el chico se tranquilizaba un poco antes de hablarle de nuevo.

- ¿Lupin?, ¿En serio creías que les iba a contar a todos?

El chico se separó de ella, se secó los ojos, para luego mirarla y sonreírle con sinceridad.

- Creo que ya me puedes decir Remus, ¿no?, llevamos un buen tiempo como compañeros, como prefectos y sé que no me hablas por James.

- Aun no comprendo como es que tú y él son compatibles. –comentó la chica – pero creo que también es hora de que me llames Lily.

- James no es tan malo si lo conoces ¿sabes?, pero de eso no estamos hablando. Respecto a lo que me preguntabas. Si, si pensé que ibas a decirle a todos sobre mi condición – confesó el chico, pero se apresuró a acotar al ver la cara herida de su acompañante – pero, no me mal interpretes, sé que eres una gran persona, Lily, pero esto va más allá de lo buena de una persona. Ser un … un… - Remus aun no podía decirlo sin sentirse mal - … un … un hombre lobo, es más que un secreto. No me hubiese extrañado y menos te hubiese culpado, si lo hubieses dicho por seguridad de los alumnos.

- Es tu secreto, no mío – le contó la pelirroja – Además no puedes decir que tú eres peligroso, Remus, quizá si en tu otro estado, pero déjame decirte que de todos los alumnos de Hogwarts, no conozco a nadie que sea más sensato, responsable y virtuoso que tú

- Solo lo dices, por lo que ahora sabes.

Los dos quedaron en silencio, aun les quedaba un hora para que terminara su turno en la solitaria sala común . El fuego de la chimenea calentaba todo el lugar y hacía que el no existiera la lluvia que se escuchaba por las ventanas.

Lily sentía que debía hacer algo por su nuevo amigo, sentía que él necesitaba más que alguien que le dijera que no iba a contar su secreto. Remus Lupin era más que una buena persona, era alguien muy introvertido, sentía curiosidad por el chico.

- ¿Cómo fue? – dijo Lily en voz alta y sin pensar, para luego retractarse – lo siento, no, no tienes que contarme.

- No te preocupes – le dijo un Remus calmado como si ya hubiese esperado esa pregunta- creo que hace muchos años que no lo comento con alguien. En Hogwarts solo lo saben los chicos, Theo , los profesores que me dejan faltar y bueno, ahora tú. – Lily se sintió un poco mal al oír que ella sabía su secreto – Además de eso, solo mi familia y gente del pueblo donde vivo. La verdad es que, no recuerdo tanto de lo que sucedió, yo era muy pequeño cuando pasó todo y los detalles son muy confusos. Recuerdo que un día mi papá volvió un día asustado – los ojos dorados de Remus brillaban emocionados – le dijo a mi madre que debíamos ocultarnos, al parecer había hecho enojar a un hombre lobo, que se llamaba Ferir Greyback, era muy conocido por el lugar, por ser un ser despiadado, si no se hacía lo que él quería, mordía a los niños, no para matarlos, sino para convertirlos.

- ¡Por Merlin! – dijo Lily aterrorizada - ¿Cómo alguien puede… ?

- Tu vienes de una familia muggle, Lily y no es que eso sea malo – se apresuró a decir el chico – cuando conociste la magia debiste pensar que todo era felicidad, pero ya has descubierto que no es así, la misma situación con tú-ya-sabes-quien lo demuestra. Hay magos despiadados. Tal vez no conoces tantas historias como está, pero son muy frecuentes, hombres lobo que no les interesa insertarse en la sociedad, porque esta les dio la espalda, algunos simplemente son malvados, no buscan vivir, buscan hacer que más gente sufra como ellos, así era Greyback. Mi padre pensó que estábamos a salvo ese día, porque estábamos más cerca del pueblo, pero él me atacó esa misma noche.

A Remus le salieron unas cuantas lágrima y Lily lo trajo más cerca suyo e hizo que se apoyara en ella, para que sintiera que podía confiar en ella. Ya no era pena la que sentía por él, Lily sentía que quería ayudarlo.

- Lo peor de todo, no fue ser un hombre lobo – dijo al fin Remus – sino el cambio que sufrió mi familia, lo peligroso que soy para todo aquel que se me acerque.

- Tu no eres Greyback – le recordó la pelirroja – y la verdad ahora que lo sé me pregunto como no lo descubrí antes. Tus faltas a clases en la luna llena, las heridas, el cansancio, incluso el libro de tercero hablaba de hombres lobo y como reconocerlos, me lo había leído completo

- Porque uno no descubre lo que no espera, Lily. – agregó el muchacho – Y si quieres saber algo curioso, se supone que debíamos pasar cuatro clases de hombres lobo más un ensayo y gracias a mi solo vimos una clase.

Los dos chicos rieron, para luego quedar en silencio mirando las llamas que se consumían en la chimenea, escuchando las gotas de lluvia que chocaban contra la ventana, acompañándose y sintiéndose ambos mucho mejor, porque sus amigos tenían razón, todo iba a estar bien. Remus siguió apoyado en el hombro de la pelirroja y esta se cerró los ojos por el cansancio, hasta que sin darse cuenta, ambos cayeron bajo los brazos de Morfeo, apoyados el uno del otro.

oOo

Como prometí, hoy un nuevo capítulo

Me emociono cada vez que me llega un mail que me avisa de algún review y de la gente que me a agregado a sus historia favoritas

Me enamoré de este capitulo, es tan real y sincero que me hace morderme los labios

a veces no importa cuanto nos guste ocultar nuestros miedos, hay veces vamos a necesitar a alguien que nos escuche

Espero que a ustedes les haya gustado tanto como a mi y recuerden:

No soy JKRowling, no tengo los derechos de Harry Potter, ni tengo más dinero que la Reina de Inglaterra

Simona