De un movimiento rápido de brazos los separa a ambos bruscamente. Ellos voltean sorprendidos a verle.

Setsu traga grueso y palidece de súbito, más haciendo uso de sus habilidad actoral consigue esbozar una sonrisa y pronunciar un complaciente:

-Nii-san, ¿Acabaste de filmar? -le dice, pero Cain no responde siquiera a su mirada.

Se queda viendo fijamente a Shou, tal y como si meditara qué método de asesinato le sería más entretenido. Su ceño extremadamente fruncido, destilando un aura de auténtica ira que ataca directamente al rubio cantante al que le es imposible reprimir el escalofrío que recorre su columna ante semejante escudriño.

-¿Q-Quién eres tú? - consigue tartamudear, intentando por todos los medios, no mostrarse intimidado.

Cain lo agarra por la solapa de la camisa y enseguida la manager del cantante lanza un chillido acercándose.

-Por favor, señor, disculpe la imprudencia de mi cliente - se detiene a pocos metros de los dos, presenciando el desarrollo de la escena.

Shou tuerce los labios y gruñe un:

-¡Suéltame! -sin embargo, al momento de intentar soltarse no lo consigue. El sujeto es fuerte... y luce peligroso, está furioso por demás.

-Te atreviste a tocar a mi hermana - habla finalmente Cain entre dientes, fulminándolo con la mirada antes de azotarlo con fuerza en la pared.

La manager lanza un grito agudo. Setsu suelta el aire que contenía sin darse cuenta, y exclama:

-Nii-san es suficiente -posa su mano sobre el fuerte brazo de su hermano y él la mira de reojo con la rabia contenida impresa en sus pupilas- Déjalo no significó nada, sólo lo hice por estar aburrida y porque este sujeto ya había comenzado a irritarme confundiéndome con alguien - dice al final, lanzando una mirada despectiva al rubio que es atendido por su manager tras impactar contra el muro que muestra unas cuantas grietas. La chica al notarlo se sorprende, pero no comenta nada al respecto ni da señas de haberlo notado-Vamos, Nii-san.

Cain respira hondo por la nariz, en un intento por serenarse. No puede hacer un escándalo ahí...Debe controlarse... Es consciente de que ya hay unos cuantos ojos curiosos puestos en la escena.

Da media vuelta y Setsu le sigue, avanzan unos cuantos pasos hasta que el cantante exclama:

-Deberías cuidar mejor a tu hermanita - le sonríe burlón, mientras su manager traza en su rostro una mueca de horror.

Cain y Setsu se detienen, esta última le mira con una clara expresión de "¿Tú nunca sabes cuando cerrar la boca?".

-Te vuelvo a ver cerca de ella - comienza a hablar Cain sin voltear, pero en su voz trémula se permite ver con toda claridad los velos de ira que se esfuerza por mantener bajo raya- ...Y TE MATO, BASURA. -enseguida agarra a su hermana de la mano, entrelazando los dedos y siguen su rumbo, ignorando los "¡¿Cómo me llamaste?" "Dilo de nuevo" "Vuelve aquí", que prosiguen luego junto a los reproches de su manager.


"Está furioso"; piensa Setsu, mirando de reojo ambas manos entrelazadas, unión en que su hermano ejerce una ligera presión. Él mira al frente y no ha cruzado palabra con ella desde el incidente. Han atravesado pasillos en un silencio incómodo que raya en lo insostenible, en dirección al ascensor.

-Esto...¿Nii-san? - dice aclarando su garganta -¿No deberías estar filmando ahora?

Cain no contesta, en su lugar aferra con un poco mas de fuerza su mano de seguro enrojecida.

Llegan hasta el ascensor y Setsu no puede sentirse mas nerviosa. Subirían en ascensor hasta su cuarto y el silencio en aquel estrecho espacio se volvería más insostenible de ser posible, eso si es que su hermano -que es ahora una bomba de tiempo- no estalla en el mismo ascensor.

Las puertas metálicas se abren y la chica maldice su mala suerte de que no haya nadie ahí, si hubieran otros sería un poco mas soportable pues el silencio sería obligatorio, pero no.

Cain le permite pasar antes, luego él. Presiona el botón correspondiente y las puertas se cierran.

Los espejos que adornan el ascensor de repente le parecen asfixiantes a la chica, porque si no es a las puertas metálicas, a donde sea que mirase, el espejo le devolvería el reflejo de la densa atmósfera que vive junto a su hermano, quién recargado junto a ella permanece cruzado de brazos y con la vista fija al frente. Hasta que en un inesperado movimiento apenas advertido por la chica, él estira el brazo y presiona un botón provocando que el ascensor se detenga a mitad de camino.

-¿Eh? ¿Q-Qué ocu...? - calla de golpe porque unos labios la silencian de modo desesperado, hambriento y vehemente empujándola contra el espejo de las paredes del ascensor, acorralándola con su propio cuerpo.

Su sorpresa la obliga a separar los labios, hecho que él aprovecha para hundir su lengua en la boca de ella con una urgencia apremiante y salvaje, con ambas manos pegadas al vidrio a cada lado de ella.

Es tal la profundidad el gesto que hasta sus dientes chocan en un instante.

Setsu con los ojos muy abiertos dice entre besos:

-N-Nii-san...

Cain se aparta un poco para mirarla, descubriendo su aturdimiento y el temor escondido en su expresión.

De un movimiento la separa del vidrio y la abraza con fuerza por la cintura pegándola a él y volviéndola a besar, esta vez mordiendo su labio inferior con tal fuerza que en pocos segundos siente el sabor entre salado y metálico de la sangre. La suelta y se acerca a su oído para susurrar las siguientes palabras a una atónita Setsu:

-No te lo perdonaré.

Seguidamente se separa completamente de ella, suspirando agitado. Le da la espalda, aprieta el botón del ascensor y este sigue su curso.

Cuando el ascensor finalmente se detiene y las puertas se abren, Cain la coge de la mano entrelazando sus dedos para conducirla a su cuarto mientras ella se permite guiar cual muñeca como en una especie de trance.

Llegan. Cain abre la puerta y soltándola, la empuja ligeramente al interior antes de entrar él y cerrar bruscamente. Estruendo que devuelve a Setsu a la realidad, parpadeando repetidas veces voltea a verlo, encontrándolo frente a la puerta con su postura intimidatoria, su mirada gélida y los labios apretados, conteniendo notablemente la ira que le corroe.

"Él no es Tsuruga-san...";piensa la chica retrocediendo un par pasos instintivamente pero sin apartar la vista de él.

-Nii-san, ¿Por qué estás tan furioso? - quiere saber, esbozando como puede una sonrisa, conservando a duras penas su papel- Ya te expliqué que no significó nada para mí. Creí que ya habíamos aclarado el asunto de que Fuwa está muy por debajo de ti... Tú eres el único -dice avanzando hasta él, sosteniendo su mirada- que existe para mí.

Se posiciona delante de él y enmarca su rostro masculino de rasgos definidos con ambas manos.

-Entre Fuwa y yo no pasa nada. Es imposible que sienta algo por un sujeto como él -afirma.

-Ya estuviste enamorada de él antes - le recuerda abrazándola por la cintura, atrayendo su cuerpo femenino y menudo al suyo - ¿Por qué no podrías enamorarte de nuevo?

La chica nota algo distinto en su mirada...¿Qué es? ¿Por qué le habla en ese tono? ...¿Por qué de pronto Tsuruga Ren le parece el un sujeto dócil e indefenso?

Setsu ensancha su sonrisa, disimulando sus pensamientos y verdaderas emociones.

-Porque ahora Nii-san es el único que ocupa un lugar aquí... - le responde indicando con el dedo pulgar a su pecho -No lo olvides. Sólo nos tenemos el uno al otro, eres la única persona importante para mí - acaricia sus mejillas -El único al que quiero.

Cain presiona el abrazo, se encorva hasta llegar a su hombro y suelta un suspiro pesado que remueve sus cabellos y alcanza con su calidez el sensible cuello femenino.

-¿Por qué le besaste, entonces? -quiso saber con un timbre quejumbroso, tan dolido que sorprende a la chica.

-El idiota sospechó mi identidad y sabes que no podía arriesgarme, Nii-san - siente la necesidad de explicar.

Cain inhala profundo su fragancia, perdiéndose en su esencia...Ya toda rabia se había drenado, ahora sólo queda el dolor del amargo recuerdo que significa para él, el verla en los brazos de Fuwa.

-Aún así...

-No pienses demasiado en ello - le dice la chica, acariciando sus suaves cabellos azabache como si lo consolara - Ya te dije que no tuvo importancia para mí -ríe entre dientes -Deberías ser mas seguro de ti mismo, Nii-san.

Él no contesta, permanece ahí, apoyado en su hombro y respirando junto a su cuello, entre sus cabellos.

-Y ahora qué haré...Nii-san, seguro me has dejado marcado el labio -le reprocha- ¿Cómo piensas compensarme?

-Sí que eres cínica, Setsu- ríe roncamente - Ese es tu castigo por olvidar nuestra promesa.

-¿Nuestra promesa? - repite, pasando sus mechones azabache por entre sus dedos.

Cain se separa un poco de ella, la mira a los ojos y luego le mira el labio que, en efecto, muestra una clara señal de haber sido mordido. Levanta su dedo índice y lo acaricia con suavidad, casi rozándolo.

-Esto... -susurra, sin apartar la mirada, ni el dedo de su labio herido -Representa en ti lo mismo que el mordisco en mi cuello, Setsu - por fin la mira a los ojos para agregar- Es la marca de nuestra promesa. Tú eres mía y yo soy tuyo, y nadie puede interferir en nuestra unión, ¿Comprendes? -le sostiene el rostro por el mentón - Por eso, si vuelvo a ver a ese sujeto merodeando cerca tuyo no escatimaré en darle la golpiza de su vida, y no escucharé a nadie, ni siquiera a ti.

Continuará...