Los personajes no son míos. Solo la historia lo es ¡Te odio Meyer! ¡Porque has creado a Hombres/Vampiros/Lobos tan irresistible! ¡Yo también quiero uno!... A ti también te odio Bella Swan


BELLA POV

Negro… Todo era Negro y borroso. Tal vez solo se trataba por la recaída, pero aun sin ella el futuro para mí, aun seguía siendo negro y borroso. El pasado sin embargo, era nítido, demasiado nítido, recordaba a la perfección cada palabra, cada promesa, cada caricia… Sin embargo todos y cada unos de mis recuerdos, eran una maldita mentira

— Veo que ya te has despertado niña — comento de manera dulce la doctora, con expresión cansada, pero aun así se notaba algún que derrochaba dulzura y amor

— Si. Es normal supongo— le reste importancia al asunto, levantándome de la incómoda camilla. Error, apenas lo intente, el mundo volvió a dar vueltas

— Por supuesto que lo es — admitió ella sonriente — Es molesto. Pero, todo lo sufrido, es recompensado luego

La observé confundida ¿acaso ella sabia mi historia? ¡Acaso todo el maldito mundo estaba enterado!

— ¿Cómo…? — ella negó con la cabeza, tocando mi mejilla de manera maternal. Contuve mis ganas de llorar, pues ya estaba cansada de llorar a cada minuto del día

— ¿Estas asustada cierto? — la observe sin entender. Asustada no era la palabra correcta para describir lo que sentía. Enojada, furiosa, herida — Me recuerdas a mí — rió melodiosamente

— Gracias… por atenderme

— Descuida, estos casos son mis preferidos… Sin duda un bebe es una bendición — levante mi rostro de manera lenta, observándola con incredulidad ¿Acaso? ¿Había dicho un bebe?

— ¿Un…be-bebe? — pregunte entre tartamudeos. Unas incontrolables nauseas me invadieron en el momento. Era imposible, yo no podía estar esperando… ¡Me cuidaba por todo los cielos!

— Si cariño. Tienes casi cuatro meses de embarazo — contesto con expresión sonriente, para luego fruncir su ceño — ¿Acaso no lo sabías?

— Yo…Es… ¡No! ¡Por supuesto que no lo sabía! — grite furiosa ¿Cómo pude ser tan estúpida? ¡Estudio medicina! Escondí mi rostro entre mis manos — Yo… Yo me cuido…Tomo pastillas ¡Es imposible!

— Las pastillas, muchas veces pueden fallar cariño. No siempre son 100% efectivas…

— Dios ¿Qué hare? ¿Qué hare? — pregunte de manera desesperada, comenzando a romper en llantos

— ¿Sucede algo?

— ¡Claro que sucede algo! Quede embarazada de un maldito que solo estuvo conmigo por una… apuesta. Me mintió, en todo… ¡Incluso en su maldito nombre y apellido!

— ¿Bella, que son esos grito…? ¡Bella! — Angela, ingreso asustada al pequeño consultorio — ¿Qué sucede? ¿Por qué lloras? — la abrace como si mi vida dependiera de ello. Deseaba con toda mi alma, que solo se tratara de un mal sueño…de una pesadilla, solo eso…una cruel y fría pesadilla

Llore entre los brazos de Angela, en el hospital y aun seguí llorando en mi departamento. No le había contado nada sobre esta sorpresiva noticia, y agradecí que ella tampoco preguntara. Solo se limitaba a abrasarme e intentar consolarme

— Yo… — me aleje de entre sus brazos, para observarle el rostro. Ella solo sonreía de manera comprensiva

— No debes hablar si no quieres Bella

— No. Quiero decírtelo… necesito hacerlo — asegure, reuniendo el suficiente valor como para decirlo. Costaba demasiado, era insoportable incluso pensarlo — Yo…estoy…estoy…embarazada de… cuatro meses— termine diciendo en apenas un susurro

El rostro de Angela, mostro un mar de emociones, entre ellas, confusión, alegría, enojó y por ultimo miedo. Suspiro de manera pesada, observándome

— Bella…Contéstame con sinceridad — pidió — ¿Qué pretendes hacer con el niño?

— ¡No lo sé! —exclame nuevamente rompiendo en la histeria. Me levante del sofá, comenzando a caminar desesperada por el apartamento, mientras despeinada mi cabello nerviosamente, un habito adquirido de… él

— Bella tu no pensaras en…

— ¡No! Pero… Dios Angela. De verdad me cuidaba con esas malditas pastillas ¿sabes que hay un 1% de probabilidades que no funcionen? — Comente de manera irónica — Yo soy ese maldito 1%... ¡Yo!

— Lo sé Bella y de verdad lo siento — susurro —Pero, estas de cuatro meses, según me has dicho — asentí nerviosa — Ya no solo eres tú, ahora una personita depende de la decisión que decidas llevar a cabo — bufe, sintiendo mis ojos humedecerse nuevamente

— ¿Qué decisión debo tomar?

— Eso es algo que solo tú sabes… El aborto…

— ¡Jamás pensé en eso!

No quería hacerlo, no quería dañar al niño, pero tampoco quería un constante recuerdo de lo que él me hizo. Porque aunque lo amara con toda mi alma, aunque me esforzara en amar al pequeño de mi vientre, siempre…estaría la sombra de la traición, siempre vería en el pequeño, algún rasgo de él

— Entonces no debo preocuparme ¿Verdad?

— No — conteste de manera fría — Tu sabes que no soy capaz, yo solo…

— ¿Darás en adopción? — dijo, como si pudiera leer mi mete. Asentí, sabía que mi decisión no le agradaba en lo absoluto, su rostro lo demostraba

— ¡Deja de mirarme así! — Replique — ¿Cómo pretendes que cuide a mi hijo? ¡Siquiera puedo mantener vivo a un pez dorado, por dos días!

— Nadie nace sabiendo cómo ser padre Bella… tú podrías aprender. Yo te ayudaría y Charlie…

— Estaría decepcionado — le interrumpí — Desde que se fue Renee, yo fui su orgullo, el puso todas sus expectativas en mi y le falle ¡mírame, soy un fiasco!

— Charlie estaría enojado si supiera en lo que piensas Bella — grito enojada — Harás lo mismo que Renee hizo contigo

— ¡Eso no es cierto, yo no lo dejare a la deriva, yo de lo daré a alguien que lo quiera y que lo sepa cuidar!

— ¿Acaso no es lo mismo? Ella te dejo con tu padre ¿Y sabes algo? ¡Él no sabía cuidarte! ¡Mírate, eres la persona más maravillosa que conocí, todo gracias a la inexperiencia de tu padre!

Flash Back

Nos encontrábamos en nuestra casa…mi casa de muñecas, como le decía mi padre. Forks era un lugar realmente frio y húmedo, siempre lloviendo, todos y cada uno de los días del año. A mí me encantaba al igual que mi padre, pero al parecer a mi madre no

Las peleas entre mis padres se habían vuelto aun más constantes, hasta llegar al punto que Charlie, viajaba aun con más frecuencia, mientras que Renee, se quedaba en casa cuidándome o mejor dicho yo cuidándola a ella

Tenía ocho años para ese entonces. Me encontraba jugando con mis muñecas, cuando escuche el ruido similar a cosas siendo sacudidas e incluso golpeadas, no tarde mucho en dirigirme junto con Melanie, mi muñeca favorita hacia el cuarto del cual provenía el ruido., para encontrarme con Renee preparando sus maletas

¿Mamá? ¿Qué haces? — pregunte sin obtener respuesta alguna. La abrace esperando que ella hiciera lo mismo, pero jamás sucedió

Pequeña. Ve a jugar — pidió con una sonrisa Charlie, llevándome entre sus brazos a mi habitación. Asentí besando su mejilla, cuando me deposito en el suelo — No salgas Bella. Es una orden

"Una orden" En mi infancia jamás me considere una pequeña obediente y jamás lo fui. Esa rebeldía de niño, en ese momento, no había sido la excepción. Aun sabiendo que Charlie me lo había prohibido, Salí de mi habitación, escondiéndome detrás de un pequeño mueble

¡Renee! ¡No puedes hacer esto! — grito Charlie, tratando de modular su tono de voz. Se notaba que estaba furioso, aun más que Renee — ¡Piensa en Bella!

¡No me importa! Estoy cansada de este maldito pueblo, de ti, de la niña ¡De todo! No puedes mantenerme aquí — observe a mi madre juntar sus últimas cosas y caminar hacia la puerta —No me busques — fue lo último que le dijo a mi padre.

Ella me había visto…se dio cuenta de mi escondite, pero aun así se fue… se fue por siempre, sin dejar rastro alguno. Nos dejo atrás y nos olvido para siempre

Jamás nos quiso realmente…

Fin Del Flash Back

La partida de Renee, me había hecho madurar. Deje de lado mis muñecas y aprendí a cocinar, puesto a que Charlie era y aun sigue siendo una asco en lo que se respecta a deberes culinarios

Ella me abandono…No tuve una madre que me aconsejara sobre el amor, la amistad o aun cuando me convertí en mujer… No la tenía y jamás la tuve

La mayor parte de mi vida, crecí con el anhelo de una madre como la de los demás niños. Aquella que a veces resultaba ser demasiado "Molesta", por el simple hecho de estar preocupada por lo que me sucediera, que me acariciará, aconsejara… Solo necesitaba una madre

¿Esa era la vida que tendría mi bebe? ¿Una vida llena de anhelos?

— Tengo miedo — admití — ¿Y que si fracaso? Seré igual o aun peor que Renee, y eso no me lo perdonaría jamás

— No Bella — negó abrazándome — Tu jamás te perdonarías dar en adopción a tu hijo.

— ¿Cómo pude siquiera pensar en esa estupidez? — le pregunte. No cavia en mi cabeza, pensar en dar en adopción a mi hijo…Si. Tal vez, este me haría recordarlo, pero aun así era mío y solo mío. Era un pequeño milagro, mi pequeño milagro. Tal vez su existencia no solo se debía a un pequeño 1% de fallo, tal vez se debía a mi pequeña esperanza de rehacer mi vida, de volver a vivir… a amar

— ¿Por qué eres estúpida? — contesto como si fuera lo más obvio del mundo, con cierto tono divertido. Fingí estar indignada

— No te metas conmigo Weber — le reproche — es de mala educación molestar a tu amiga, y aun mas cuando serás la tía de su hijo

— Una tía completamente consentidora —advirtió — Le comprare la cuna, ropa, biberones, pañales… ¡Debemos hacer una lista!

Reí al ver como corría hacia la cocina en busca de un papel y una birome. Suspire, ahora venia la parte más difícil. Decirle a mi padre sobre mi embarazo y rogar que no preguntara por el padre o lo que sucedió con él…


Hola gente hermosa. Siento la tardanza, espero que les guste el Cap. Bien, pues como todos esperan, les diré a qué edad será el rencuentro… ¡No se los diré! En el próximo cap. se darán cuenta

Solo les diré que será niña y que aun estoy decidiendo el nombre… ¡Ayuda! Agradecería que aporten nombres


Este capítulo, en su mayoría es dedicado para ustedes… Las mujeres que llevan a cabo ese arduo trabajo de ser madre y no piden nada a cambio y aunque el Día de La Madre, es todo los días del año y no solo uno, les deseo a todas ustedes que la pasen de maravilla, junto a sus familias y a aquellas personitas que las idolatran comparándooslas así mismo con el mismísimo Dios, porque aunque nadie es perfecto, para nosotros sus hijos, ustedes lo son…

¡Feliz día a todas las madres del mundo!

Besos: Bella-Ragaza