.- School Days After -.
"Exclusivo para: Diana Albatou, Girlycard23, Vegen Isennawa, kaoryciel94, TerryKaname, Chibi-tan, y ilovetwilightboys.
Gracias por su apoyo!"
Capítulo VII: Reencuentro
Light no podía creer lo que estaba viendo.
Esa mañana se había despertado con toda intención de mantener su fachada ante la presencia de las cámaras de L, pero al estar llegando a la universidad, como siempre, vio a cierto pelinegro conversando con un par de universitarias junto a las sombras de un árbol. Como el pelinegro estaba de espaldas, no pudo estar seguro, sin embargo cuando éste se sentó en un banco y subió los pies al asiento para sorpresa de las chicas, se convenció.
Era Ryuuzaki.
Ryuuzaki Wammy de vuelta en Japón.
Se quedó parado sin saber cómo reaccionar. ¿Qué significaba el repentino regreso de su viejo amigo? Justo bajo las sospechas de L… ¿Podría ser?
Como si de alguna manera lo percibiera, el pelinegro se volteó de pronto y sus miradas se encontraron. Fue como si el tiempo se detuviera. Ryuuzaki se excusó educadamente de las jóvenes y se encaminó lentamente hacia el japonés. Light hizo lo mismo.
- Hola, Light. Cuánto tiempo – saludó como si nada el detective.
Por un instante, Light se quedó sin aliento.
- ¿Cuánto tiempo? ¿Es todo lo que vas a decir? – protestó conteniendo su enfado. Cerró los puños con fuerza.
- ¿Pregunté algo indebido? – se confundió L.
- Ryuuzaki…
- ¿Si?
- … Hola.
Light estiró su mano amistosamente. Todavía lucía un gesto enfadado, pero se contenía. Ryuuzaki sonrió ante esto y correspondió su gesto. Ambos se estrecharon la mano con fuerza y se soltaron rápidamente.
- Así que volviste – comentó Light a modo de romper el incómodo silencio en el que se sumieron tras esto.
- Así parece, Light. Estoy aquí contigo, ¿no?
- No quise decir…
- Por otro lado, parece que asistiremos a la misma universidad. O bueno, técnicamente yo asistiré a la universidad que tú actualmente asistes. ¿No te parece eso extraño?
- ¿Quieres decir que no lo hiciste a propósito?
- Por supuesto, que no, Light. Sabes que te estimo y eso, pero en cuanto a mi educación se refiere prefiero no tomar las cosas tan a la ligera.
¿Sería cierto? Light no confiaba en él.
- ¿Por qué volviste, Ryuuzaki? – preguntó sin rodeos el japonés, ya irritado.
- Porque mi abuelo necesitaba realizar negocios. Están haciendo grandes avances con una de las empresas Wammy y nos estamos aliando a más compañías independientes en Japón. Por eso decidimos que sería bueno que pase otro año en Kanto.
- Dijiste "nos". ¿Ya eres oficialmente socio de tu abuelo?
- Sí. Por eso fue que me fui en todo caso, para seguir adelante.
- ¿Y qué pasó con…? - Light no supo cómo proseguir.
- ¿Con qué, Light?
- Con tu sueño. Ser L.
Se arriesgó. Tenía que preguntárselo tarde o temprano. Lo verdaderamente arriesgado sería hacerlo dentro su casa, vigilado por el verdadero L. Si Ryuuzaki no lo era, entonces se vería en serios problemas. Pero si lo era… ¿Qué haría?
- ¿Mi sueño de ser L, Light? No recuerdo haberte mencionado exactamente eso – negó el pelinegro para sorpresa del otro.
- ¿Estás jugando? ¡Para qué nos metimos entonces en el caso de BB!
- Te dije que fue él quien ideó poner la inicial en mis resoluciones anónimas. Llegar a ser L nunca fue mi propósito. Lo admiraba, sí, y quería seguir su camino, pero no ser él, en persona.
- No lo entiendo. Tú querías…
- Quería ser más grande que L, no ser él. Además, ya hay un L.
Light se paralizó. ¿Ryuuzaki no era L? ¡Pero si había estado tan seguro!
- … Lo sé – concordó sin muchas ganas.
- Entonces, ¿por qué me preguntas si lo soy? ¿Pensaste que yo era ese L?
El pelinegro se puso a caminar hacia la universidad. Light le siguió el paso sin mucha dificultad.
- La verdad, no lo sé… Apareció poco después de que te fuiste. No daba señas de vida desde hace mucho, ¿qué le hizo cambiar de opinión? Por eso, concluí que había la posibilidad, de que lo hubieras conseguido.
- Sí, habría sido una opción, tal vez. Pero mi abuelo me explicó las cosas por primera vez, y me entusiasmé al respecto.
- ¿Te entusiasmaste por las industrias Wammy?
- Me entusiasmé por el trabajo y éxito de mi abuelo. Ahora lo admiro a él.
- ¿Ya no a L?
- A L también, pero menos. Honestamente perdió mi confianza cuando investigó a la policía japonesa en secreto cuando ésta le brindaba toda su cooperación. Ahora me inspira más mi abuelo.
- Quieres llegar a ser como él.
- No. Quiero llegar a ser mejor.
Sí, no podía negarlo. Era el Ryuuzaki que había conocido hace un año, con una ligera diferencia. Lo había socializando con dos chicas instantes antes de que llegara él. El viejo Ryuuzaki se esforzaba por pasar desapercibido. ¿Cuál era el motivo?
- ¿Qué clase tienes ahora, Light? – preguntó L sin imaginar el rumbo de pensamiento del japonés.
- Primero dime una cosa – aventuró el castaño sin dejarse distraer -. ¿Qué hacías hablando con esas chicas hace rato? No lo veo muy típico de ti.
- Ah sí… Es que me pareció bueno empezar bien esta vez, ¿sabes? La gente es amigable cuando uno actúa así primero, la mayoría de las veces. Además, es la universidad, Light. Las chicas no me asustan y considero importante cultivar relaciones para futuros trabajos grupales.
- Aún así… Me sorprendió mucho verte así de "amigable".
- Lo sé… Hablando al respecto, ¿cómo está Misa?
La sonrisa pervertida no tardó en dibujarse en la cara del pelinegro. Se llevó un pulgar a los labios recordando a la ahora modelo. A pesar de sus sentimientos por la rubia, al japonés le molestó aquello.
- Eres un pervertido, Ryuuzaki.
- ¿Por qué? Sólo estaba preguntando. ¿Sigues con ella? ¿Se casarán finalmente?
- No seas pesado.
- No creo serlo, Light. Pese a la cantidad de dulces que consumo el ejercicio mental me impide engordar, además soy de constitución delgada.
Light sonrió levemente. Extrañaba esa peculiar habilidad de entender del pelinegro. No podía decir si de verdad no entendía la frase o si era una estrategia para convencerle de su ingenuidad. Incluso podría ser sarcasmo. Cuánto lo había extrañado.
El pelinegro sonreía también. Le resultaba muy divertido ver las viejas reacciones de Light todavía intactas. Su mejor amigo estaba de vuelta a su lado. Agárrese quien pueda.
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Beyond abandonaba otra casa alejada del barrio de los Yagami. Había comenzado su primera matanza. Era una adicción, no podía evitarlo. De todas formas arregló todo como si se tratara de un secuestro. Había cortado el cuerpo en distintos tamaños para enterrarlo en distintas partes del jardín de la casa. A excepción de las manos y la cabeza. Prefirió llevárselas por si las dudas y esconderlas en la casa frente a los Yagami, a salvo.
De alguna manera le había afectado, puesto que antes los mataba primero con la death note, de ahí hacía lo que quería con los cuerpos. Esta vez había tenido que matar al estilo manual, y pese a que se había asustado y paralizado del miedo en más de una ocasión, lo había disfrutado aún más.
"Estás enfermo, amigo".
Decidió para la próxima que no se arriesgaría tanto y mataría solamente a Penber, que seguía como su prisionero. Lo estaba reservando para su plan contra Kira y L, pero si no había remedio, lo mataría antes.
- Igual, de donde él vino… Hay más.
Notas de Sume-chan: Hi! Las sorprendí con esto, nee? Así como si nada se ven nuevamente, jeje. Más detalles en el próximo capítulo! Iré respondiendo los reviews con calma, entre tanto, dejen más! Y muchas gracias por leer!
Es un placer entretenerlas!
