Barbossa no podía creer lo que estaba viendo. Tampoco quería creerlo. El hombre al que abandonó en una isla desierta alejada de la mano de Dios tenía el control de una situación en la que él iba perdiendo por varios puntos y no conseguía remontar.

Sparrow tenía todo planeado desde el principio. La verdad es que no, pero eso era lo que parecía. Actuaba como si hubiera estudiado cada movimiento, lo que desconcertaba aún más a los perdidos miembros de la tripulación de la "Perla".

—Aún puede aceptar la propuesta de hacer un trato conmigo— informó Jack, con naturalidad. Barbossa puso los ojos en blanco, y Sparrow se lo tomó como una afirmación—. Accedo a dejar a la muchacha con vida si prometéis quedaros con los miembros de la tripulación que yo ordene y sacarme de este sucio y oscuro lugar.

Barbossa dirigió la mirada hacia Sparrow, luego hacia Scott y después hacia Lovegood. No perdía nada por ver qué estaba tramando el pirata más patético que existía.

—¿A cuáles deseáis conservar?— preguntó el capitán del navío.

Sparrow quitó la espada del cuello de Anne, y Scott puso su arma donde antes estaba la otra. Los marineros se pusieron en fila y Jack los empezó a contar con tranquilidad. Llegó a la cantidad de veinte.

Pintel y Ragetti, que fueron los números nueve y diez respectivamente, saludaron a Sparrow con la mano. Esbozaron una sonrisa que utilizaron para "disculparse". Jack los miró, sin detenerse mucho en ellos, empezando a señalar a los marineros que tendrían un amargo destino.

—Tú y tú os quedáis. Vosotros tres no. Vosotros no... os metisteis con mi sombrero. Tú te quedas— le dijo a Ragetti, para luego continuar con su compañero—. Tú no me caes muy bien… pero tienes una bonita sonrisa. Estos tienen muy mala pinta, se van. Tú abandona el navío, no tienes cara de haber tomado mucho ron— le indicó a un pobre desafortunado, señalándole con una mano—. Y los demás se quedan— indicó, mirando a Barbossa.

El capitán del navío pirata habló tiempo después, cuando hubo meditado la propuesta.

—Caballeros— todo el mundo se giró—. Dejémosle al joven Turner un poco de trabajo.

Muchos marineros apoyaron la idea de Barbossa, levantando las armas. Otros, los desgraciados a los que abandonarían a su suerte, contuvieron un grito. Barbossa no quiso sonreír, pero aquella situación le estaba gustando más de lo que en un principio podía creer. ¿Quién diría que Jack Sparrow podía hacer sonreír a aquel hombre?

Pintel y Ragetti, casi instantáneamente, cogieron a Lovegood. Scott la soltó, un poco desconcertado, aunque aquello no le hizo ninguna gracia.

—No se preocupen, mis señores— dijo Michael—. Yo vigilaré a la señorita Lovegood.

Los dos "señores" no se molestaron en mirarlo. La muchacha miró a Scott con los ojos brillantes, ella también quería lo mismo.

Llegaron a cubierta. Barbossa miró atentamente a los que iban a tirar por la borda. Los pobres marineros a los que iban a abandonar a su suerte estaban al borde de las lágrimas. Aquella escena no le inspiraba demasiada confianza, así que vigiló cuidadosamente los movimientos de Jack Sparrow. No fue una sorpresa encontrarse al ex capitán del navío mirándole. Un mono trepó por el hombro del capitán del navío, distrayéndole.

—Muchacho— Sparrow llamó a Scott tan rápidamente que sólo el nombrado se dio cuenta—. Vigila a la niña. No debes de perderla de vista por un segundo.

—¿Por...?— susurró Michael.

—Escucha— pidió Jack, cortándole—. Esto funcionará unos minutos. Si encierran a la niña, yo voy detrás. Así que, ni se te ocurra mirar a otro sitio— Michael asintió, moviéndose sigilosamente hasta quedar detrás de Pintel y Ragetti. Ninguno de los tres se dio cuenta de que estaba allí.

Se deshicieron de los tripulantes rápidamente. Barbossa se desesperó, tirando a varios marineros por la borda. Aquello le causó cierto placer que no se molestó en ocultar... ¿qué más daría? Si de todas maneras, él iba a ser el único que bebería de la Fuente y que nunca moriría... o, al menos, eso pensaba.

Uno de los últimos marineros a los que estaban tirando por la borda era un fiel compañero de los que estaban a cargo de Lovegood. Dijeron "¡No!" al unísono, soltando a Anne e intentando colocarse más cerca de aquel hombre. Scott supo que no podía esperar, agarró a la chica por un brazo y tiró de ella. Al estar alejados de los que formaban parte de la tripulación, apenas nadie se dio cuenta de que se escondieron.

Al finalizar la ardua tarea, los marineros restantes se quedaron en silencio. Y ahora... ¿qué? ¿Seguir... o esperar a que el hombre que planeó aquello volviera a adelantarles? Aunque muchos de ellos querían continuar, sabían que lo más sabio era esperar a ver la reacción de su capitán, que estaba mirando atentamente a Sparrow.

—Jack—dijo Barbossa, rompiendo el silencio—. Esperaba mejores resultados de este plan.

—¿Mejores resultados?— Sparrow se hizo el sorprendido—. Pero... ¡si ha dado los resultados que debía!

—¿Como cuáles?— preguntó el capitán del navío. El otro no respondió— Espero que sepas que volverás a las bodegas.

—El resultado del plan era no volver, y eso es justamente lo que he conseguido— informó Sparrow, con una expresión indescifrable. Luego, al ver que Barbossa no abría la boca, continuó—. Pero también tendría que informarte de esto... nunca dije que tú te salvarías del destino de los otros.

Y, de repente, aprovechando el desconcierto y que el capitán del navío miraba a sus marineros, le hizo caer por la borda. Lo único que se escuchó fue el sonido del cuerpo de Hector Barbossa impactando contra el agua. Nadie supo muy bien cómo lo hizo, pero de lo que estaban muy seguros era de que lo había conseguido.

¡Hola a todos!

Siento muchísimo no haber podido continuar este fic. Pero, no dudéis que esto seguirá... y que hasta que yo no lo vea terminado, no pararé de escribir. Tenía muchas cosas que hacer (es más, aún sigo con miles de ellas que no he terminado). Además, hemos vuelto a la rutina y me está costando bastante acostumbrarme a esto. Debo reviews... lo siento.

Si me lo permitís, contesto a los comentarios que me dejáis:

SilviaHightopp: ¡Hola de nuevo! Estuve echando de menos tus comentarios. Significan mucho para mí (los tuyos y los de los demás lectores, claro) y espero haberlo comentado. Jack ha sabido llevar la situación como el Capitán de la "Perla Negra", pero ahora lo único que le queda es que los demás le acepten como tal (A muchos no les queda más remedio). Yo también empecé con mis obligaciones habituales y ya no me queda tiempo para nada. Menos mal que alguien me dio un poco de tiempo y, al final, pude encontrar un hueco para escribir. No dudes en que leería tus fics y tus originales, me encantarían. Un besazo enorme desde Rivendel.

Katescape: Gracias por tu review. El Foro me ha ayudado mucho a mejorar el fic y me encanta ver que también ayudáis a otros autores. Ahora que el tema está cerrado, me alegra saber que vuestro esfuerzo ha dado resultado. Muchísimas gracias de nuevo, y suerte a ti también con tus historias. Besazos desde Rivendel.

He estado pensando en la traducción del fic. Quizá espere un poco, primero debo tener el fic más avanzado para poder traducir más fácilmente.

Cualquier cosa que queráis comentar, podéis hacerlo por un review o por PM. Gracias por todo lo que hacéis. Sois estupendos, y me encanta que os paséis por mi fic y que comentéis. Gracias de nuevo, un besazo desde Rivendel.

Evenstar of the Shire