Perdón por la tardanza pero la compu, se murió, así sin mas, sin aviso de ninguna especie, la perdí, y como ya tenia almacenado este capitulo, ni modo tuve que comenzar de nuevo y termine con una idea completamente diferente…espero que les guste, saludos y besos a polgara dream, Carmen Cullen 116, christti, cr89, Cullenmx, Isela Cullen, Priscpe, aridenere, nielasol, sakura-dlpm,vanessax3, Inmans, chicas gracias por leerme y por sus review…

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Angel POV.

Entre corriendo al camerino, el desfile fue un éxito total y rotundo, no lo podía creer, estaba tan emocionada que me debatía entre reír o llorar, Paolo estaba feliz y todas las personas que colaboraron de una manera u otra estaban igual, todas nos abrazábamos y felicitábamos, era demasiado maravilloso los aplausos no dejaban de sonar.

Paolo se acerco y me arrastro con el, al tiempo que me decía:-Tenemos que volver a salir, la gente lo esta pidiendo-

Yo solo pude asentir, era demasiado feliz en ese momento así que las palabras salían sobrando, los aplausos seguían sonando, me prepare mentalmente para no llorar, el era la cara misma de la felicidad, así que no quería arruinarle el momento, avanzamos a la mitad del escenario tomados de la mano y nos inclinamos en una pequeña reverencia, al levantarnos el tomo mi mano, la beso y me murmuro al oído-Gracias por todo-

Era demasiado para mi, no pude mas y comencé a llorar, volvimos a abrazarnos una vez mas, cuando me soltó hizo un pequeño ademán con su mano indicando que los aplausos fueran para mi, ellos no se hicieron esperar y creo sin temor a equivocarme que hasta sonaron un poco mas fuerte.

-Estos aplausos te corresponden a ti, es tu noche-le susurre.

-Si pero sin ti, esto no hubiera sido un éxito completo- al terminar de decir esto me tomo por la cintura, dimos la media vuelta y regresamos a los camerinos.

-Sabes que te amo verdad-no era pregunta era una afirmación de su parte.

Así que solo atine a decirle-No tanto como yo te amo a ti-el sonrió ampliamente por mi respuesta.

-¿Te quedas a la fiesta verdad?

-Claro que si, sin festejo el éxito no esta completo, solo me cambio y en menos de 10 minutos estoy contigo-me empecé a alejar de el, pero claro tonta de mi, como se me fue a olvidar, voltee inmediatamente para preguntarle-¿Paolo, a quien le entrego el vestido?

El me sonrió un poco más-A nadie princesa, ese vestido lo hice pensando en ti, así que solo puede ser tuyo.

-Tramposo, yo me lo quería comprar-le hice un pequeño puchero y trate de sonar algo molesta.

Claro el me conocía al derecho y al revés-Deja de hacer eso o terminare regalándote toda la colección, así que déjalo donde te cambiaste y yo te lo mando mañana a tu casa.

-Esta bien, no quiero replicar mas, así que en un momento regreso- me apresure un poco no me gustaba hacer que la gente me esperara, y además la noche todavía era muy joven, así que nos faltaba hacer un poco de relaciones públicas con toda la gente que fue al desfile.

Entre al camerino que me habían preparado especialmente esa noche, estaba bellamente amueblado, Paolo cuidaba todos los detalles, eso me encantaba de él, cerré la puerta detrás de mi Carlo estaba esperándome como siempre, era la viva imagen de la belleza masculina altísimo, moreno, excelente constitución, cabello azabache, aunque un poco largo para mi gusto y unos ojos negrísimos, que cuando te miraban fijamente te dejaban sin respiración, me vio entrar y no se movió ni un centímetro de su lugar, solo se limito a observarme, se encontraba sentado en uno de los sillones del lugar, siempre me esperaba de esa manera era una de las cosas que me encantaban de él, siempre me daba mi espacio aunque tuviera que estar junto a mi todo el tiempo y no se perturbaba por nada, así que como siempre le sonreí y comencé a hablar, un poco de platica mientras me cambiaba no nos sentaría mal.

-¿Que te pareció el desfile?

-Fantástico, todo salio como ustedes lo esperaban, trabajaron duro para ello.

-Si eso ya lo se, la pregunta exacta es ¿Cómo me veía? tu mejor que nadie sabe que esta fue mi primera vez, tenia miedo de caerme, de fallarle a Paolo de alguna manera, no se…pueden pasar demasiadas cosas-

-¿No te has cansado de tanta adulación esta noche? La mayoría de los hombres estarían desesperados por contestarte eso.

-Si pero como tu dices de la mayoría de los hombres solo seria adulación, yo solo quiero que tu me respondas y saber la verdad…

-La verdad, es algo complicada pero… te veías hermosa…

-Carlo…suplique ya había llegado al espejo que estaba al fondo de la habitación, el continuaba sentado -dime…

Note un movimiento muy lento de su parte, siempre que hacia eso me recordaba a una pantera que se acerca muy despacio a su victima se levanto y quedo a mis espaldas, ambos nos mirábamos por medio del espejo-Contéstame la verdad- sentí que estaba tardando mucho en darme una respuesta.

-Carlo…por favor-le urgí

-¿Quieres que te responda con la verdad?-me pregunto serio.

-Si-le respondí al tiempo que le sonreía.

-Aunque no te guste la respuesta-el dudaba en decirme lo que pensaba.

Entrecerré mis ojos, de verdad me intrigaba lo que me podía responder.

-Claro siempre hemos sido sinceros en todo y no entiendo por que te pones así ahora.

-Ok, te voy a responder-dijo no muy convencido, me miro fijamente cuando empezó a hablar, querría que entendiera cada una de sus palabras.

-Saliste y fue como si se hubiera iluminado todo este lugar, tienes el poder de "encantar" a todas las personas a tu alrededor, no solo por que eres modelo o la mejor vestida de la noche, simple y sencillamente eres lo mas bello que esas personas pudieron ver esta noche.

Yo lo miraba asombrada-Wow, no sabia que tuviera tanto poder sobre las personas-trate de bromear un poco-el se acorto el pequeño espacio que nos separaba y me murmuro en el oído al tiempo que me abrazaba.

-Tienes más que eso, no solo "afectas" a todo el que se acerca, cambias todo el que esta a tu alrededor y los que tienen la fortuna de conocerte verdaderamente, de una o de otra manera te llegan a amar y tú no te das cuenta de eso- quise contestar algo pero el puso su mano ligeramente sobre mi boca indicándome que me callara-no quiero que pienses que estoy tratando de sobrepasarme contigo o que quiero abusar de alguna manera , pero si hoy es una noche de confesiones, me estoy aprovechando de que me preguntaras lo que pienso realmente, así que a mi favor solo tengo que mencionar que he esperado el momento oportuno para decirte que te amo, que te necesito y que solo quiero que lo sepas, que no es necesario que me respondas nada, que estoy agradecido que me hayas escuchado y que si ya no quieres que cuide de ti por esto , pues aunque me duela lo voy a entender…-me dijo todo esto de un tirón, no se como no me desmaye al instante.

-Car_lo…tartamudee me encontraba shockeada por lo que me acababa de decir, sus ojos reflejaban una profunda tristeza, yo quería borrársela, pero no estaba en mis manos hacerlo, no tenia nada que ofrecerle, me encontraba completamente seca por dentro.

Me vire para quedar frente a el y lo abracé fuertemente, quería sentir su contacto y que el sintiera el mió-Tu sabes que te quiero ¿verdad?-El movió la cabeza afirmativamente.

-Y si no me equivoco eres la persona que mejor conoce mi vida, además de ser uno de mis mejores amigos…-espere un segundo no quería que el tomara a mal mi respuesta-Carlo, si yo pudiera…tu serias la persona indicada para compartir mi vida…¿Sabes que es verdad lo que te estoy diciendo?

-Si-fue su simple contestación.

-Entonces seguiremos como hasta ahora, para todo el mundo eres mi novio…para mi familia…eres mi guardaespaldas…y para mi, no solo eres mi amigo, eres mi hermano y la persona con la que comparto mi mundo y de ninguna manera te quiero lejos de mi, así que no me lo vuelvas a mencionar ¿estamos?

-Si- me respondió no muy convencido, lo abrase fuertemente un momento más y me solté, una lagrima se deslizaba por mi mejilla, pero el no alcanzo a darse cuenta.

-Entonces dejémonos de romanticismos y ayúdame a quitarme esta ropa, por que yo sola no puedo-ya había empezado a luchar con el cierre del vestido.

El se rió por mi comentario y murmuro-Como te había dicho antes, una sola palabra tuya y hace que mi mundo cambie, una mirada y deseo no separarme de ti, una sonrisa y el mundo se ilumina…y antes de que continúe…mejor vírate para tratar de abrir ese bendito cierre con los ojos cerrados, no sea que ya no me puedas sacar de este cuarto, aunque trates, ya que tengo que velar por tu seguridad…

En menos de un minuto volvimos a ser, los de siempre, los grandes amigos que se reían por todo, era lo que mas me gustaba de el, nunca ha habido ningún gesto o reclamo de su parte, aun cuan yo había hecho las peores cosas en mi vida, el siempre me comprendía, me sostenía y me ayudaba para seguir adelante.

-Bueno creo que el cierre y las cintas ya están ¿quieres que te ayude a sacarte el vestido?

-Solo un poco, no quiero abrumarte con mi sensacional cuerpo, recuerda que tienes que salir al pasillo, así que solo levántalo un poco para que salga de el.

El lo hizo cuando termino, se fue acercando a la puerta-Ja, ja, es chiste te he visto sin nada de ropa, así que este es el peor pretexto que he escuchado de tu parte, pero si cambias de opinión te puedo venir a ayudar con todo lo demás, ya sabes es una sugerencia…tu sabes si la tomas…-hablo con picardía, yo me reía por mis adentros.

Me quite uno de los zapatos y lo lance a la puerta, solo escuche el golpe al caer, su risa y la puerta cerrándose, me saque el vestido y mire a ver, el zapato estaba tirado bastante lejos ni siquiera me había aproximado a darle, sonreí para mi misma, estaba sola, así que contemple mi imagen en el espejo.

Era difícil verme, a veces ni siquiera reconocía esa imagen, siempre que me veía sentía como que no era yo, que era otra persona la dueña de ese cuerpo, claro nunca he expresado ese pensamiento, me habrían tachado de loca, claro un poco mas de lo que ya estaba.

En el habían demasiados detalles del legado de mis padres, de que era hija suya y de que su sangre era la que corría por mis venas: el cabello negro y los ojos verdes eran un regalo de mi padre, claro mezclado con su carácter explosivo e impetuoso que yo había heredado, la piel blanquísima y las medidas perfectas aunado a la elegancia, la seguridad, el porte y hasta mi forma de caminar eran regalos de mi madre, todo el que me conocía decía que tenia la mezcla perfecta de ellos dos.

Decían que había heredado las mejores características de ellos y que no comprendían como era posible que no fuera la mujer más feliz de esta tierra, si lo tenia todo…todo, cuanto encierra ese pequeña palabra, tener…tener ¿Qué? Triunfo, fama, dinero, lujos, el cariño de la gente a tu alrededor, el amor incondicional de tus padres…tener todo y al mismo tiempo no tener nada, buscar algo que ni siquiera sabes que es o que existe, anhelar algo…que no sabes a que te conducirá…necesitar algo y que tu vida dependa de ello y no tener el menor indicio de que es…mi vida estaba incompleta, vacía, y lo peor que es lo peor… que ni siquiera sabia que era lo que estaba buscando…lo que necesitaba encontrar, me recrimine a mi misma, "estupida deja de pensar en ello, te hace demasiado daño, recuerda que ya lo estas dejando atrás, ya casi te estas olvidando de eso"

Me lo saque de la mete y me apresure, Carlo me esperaba en el corredor, teníamos una pequeña fiesta y apenas estaba comenzando, busque la ropa que había llevado, pero no estaba ahí, en su lugar Paolo me tenia preparado un vestido rojo precioso y no solo eso había un bolso y zapatos a tono, sonreí para mi el siempre pensaba en todo, salí al corredor y ahí estaba Carlo apoyado en la pared esperándome, lo tomé de la mano y avanzamos hacia la recepción, todavía nos faltaban varias horas para que esa noche termine.

-¿Estas listo para bailar toda la noche? Indague quería conocer su respuesta.

-Si es contigo, bailaría toda la eternidad, sin dudarlo ni un minuto.

-Mentiroso, tu sabes que hay dinero de por medio.

-Shhhh, te van a oír, no quiero que digan que mi novia me mantiene.

Los dos nos reímos por el comentario, no se por que pero un escalofrió me recorrió el cuerpo.

El lo noto y pregunto-¿Que te pasa?-

-No quiero que te alejes de mi para nada-suplique.

-¿Por qué?-Se escucho intrigado intrigado.

-Siento que alguien me ha estado observando-murmure bajito.

-Estas loquita, todas las personas en esa sala te han observado esta noche-quiso bromear pero note una leve preocupación en su voz.

-¿O acaso tienes miedo de tus múltiples admiradores?-quiso cambiar el tono de la pregunta.

-No simplemente es…intuición, desde que salí siento que alguien no me quita la vista de encima-dije algo apenada, yo sabia a que nos podía conducir mi comentario.

El quería ocultarlo pero fallo-¿Es como aquella vez? El y yo evitábamos hablar, de eso pero el también lo recordaba esa parte de nuestras vidas como si hubiera sucedido ayer.

-Mas o menos, lo que si te puedo asegurar es que percibo un genuino interés, como si me vigilaran…sabía que me iba a arrepentir pero tenia, que decirlo, nuestra relación se basaba en la absoluta confianza.

Lo mire a ver su rostro era serio, sabia que estaba analizando todo lo que había observado esa noche y se preguntaba si había pasado algo por alto.

Ya estábamos muy cerca de la entrada, nos encontrábamos a un solo paso de la fiesta, el se detuvo y me ordenó-Bailaremos un poco, saludaremos a todos los presentes, acompañaremos a Paolo todo el tiempo que quieras, pero de ninguna manera te quiero lejos de mi, ¿entendiste?

-Si- fue mi simple respuesta.

-Cuando terminemos te llevo, a casa y me quedo en tu habitación, sin quejas de tu parte y además quiero una información detallada de todo lo que viste…quiero estar alerta por cualquier cosa, ¿oíste?

-Si, no te preocupes así lo haré-sabia perfectamente cuando era una orden y sobre todo no quería volver a pasar lo mismo, como en aquella ocasión en que le desobedecí.

Cruzamos la entrada, la fiesta se vea muy animada, al fondo se escuchaba una música romántica y el casi me arrastro al centro de la pista -¿Me permites este baile?

-Claro que más puedo hacer, si no.

-Esto es lo malo de tener un novio tan posesivo, son los pequeños inconvenientes- el me abrazo un poco mas fuerte.

Yo me acomode en su abrazo y puse mi cara muy cerca de su pecho, el sabia que la música tenia el efecto de tranquilizarme, nos quedamos sin hablar como dos enamorados que están disfrutando un baile.

Después de tres canciones pregunto-¿Ya te sientes mas tranquila?

Le sonreí ampliamente-Si me siento segura cuando estoy contigo-era una mentira, pero tenia que hacérsela creer, sabia que me observaban, sentía un par de ojos clavados en la espalda que vigilaban todos y cada uno de mis movimientos, pero que mas podía hacer que tratar de aparentar que estaba todo bien y aferrarme a el que era mi única salvación, sabia que el depredador estaba suelto y que yo era su única presa, ahora solo me pregunta cuanto tiempo tardaría en cazarme…y que haría conmigo una vez que estuviera en sus manos.

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Que les pareció un poco mas de suspenso, ya empezaron a entender un poco de que se trata, que es lo que piensa y busca la chica, espero que si…

Así que comentarios y háganme un poco mas feliz.