+ Capitulo7
Permiso concedido.
Estaba caminando de nuevo a la salida del pub cuando sentí su fuerte agarre en mi muñeca – para donde crees que vas hermosa?...no creas que después de besarme así voy a dejar que te vayas- me dijo en secreto volviendo a llenar mis sentidos de lujuria.
-Edward yo…- trate de contestar pero me invadían su olor y su calor.
-Shhh! ven hermosa vamos a sentarnos y tomar algo para que se te baje el enojo-decía mientras me halaba hacia la barra del pub- un Apple Martini y una cerveza de malta por favor- le pidió al barman mientras separaba un par de sillas altas –
Que es lo que te impulsa siempre a huir de mí? -pregunto con una sonrisa divertida en sus carnosos labios
.-No huyo de ti, es solo que me gusta la soledad para relajar mis estados de ánimo. -respondí lo más tranquilamente que pude, pero aún sentía esa fuerte atracción de besar su boca. –sus bebidas- escuche que nos hablo el barman y salí del alarmante estado de descontrol en el que había entrado de nuevo.
-De nuevo estas sonrojada…en que piensas?-inquirió divertido, suponiendo que era lo que me ponía en ese estado. Sin embargo no quise desmentirlo, Mike tenía razón necesitaba nuevas experiencias, siempre había sido irrevocablemente responsable, siguiendo las reglas y los parámetros del buen comportamiento, con un poco menos de 24 años solo había tenido un novio y había sido una relación inocente, llena de cariño pero lejana a cualquiera de las avasalladoras sensaciones que acababa de sentir entre los brazos de Edward.
Ya siendo una mujer adulta, profesional, y cumplida en las obligaciones con mi familia era tiempo que experimentara otras cosas, que llenara mis sentidos de emociones y sensaciones como las que se acababan de revelar a mí, y que mejor que con él, un Apolo traído desde el Olimpo a mis manos, procuraría mantener mis sentimientos a raya, Edward era conocido por su notable talento para romper corazones, pero no había duda que no existía mejor candidato para mi nueva hambre de conocimiento, él con toda su experiencia en la materia me enseñaría todo aquello que no conozco y no sería un obstáculo para mis planes a futuro, sabiéndolo tan superficial como era, sabía que todo esto era solo una aventura más para él, la conquista de la única que no había conquistado antes . Él mismo lo había admitido, hoy era su última oportunidad de verme y la primera vez que lo hacía consciente de mi belleza física, que siendo sinceros no había descubierto ni yo misma antes de hoy. Definitivamente iba a aprovechar esta oportunidad que se abría paso ante mí, iba a disfrutar de la oportunidad que llegaba a mí, antes de viajar para comenzar mi vida laboral y mi independencia adulta. Por una vez me dejaría llevar por mis instintos. Mis sentimientos por él solo eran la cereza del pastel.
–Estaba pensando en el beso que te di- respondí con la voz baja, todavía intimidada por su mirada. – si? - Pregunto con sorpresa, seguro no se esperaba esa respuesta
- Si. Nunca había besado a nadie de esa manera- afirme ya un poco más relajada al ver su nerviosismo.
- En serio? Pues lo haces endemoniadamente bien!- alzo una de sus cejas enmarcando aún más la picardía de su respuesta. No pude evitar sentir satisfacción al saber que lo había disfrutado como yo.
– tal vez es porque es a ti a quien bese…no crees?- esta vez lo cogí con la guardia baja, tanto que se atraganto con el sorbo de cerveza que había tomado. Después de un acceso de tos me miro a los ojos de nuevo y ladeo su boca en una sonrisa diabólica, algo estaba tramando, lo podía sentir
-Estas dispuesta a repetir la experiencia?- AH! Ahí estaba…sacando todo su arsenal para seducir, si supiera que no lo necesita!, no pude evitar sonreír ante mi pensamiento.
-Tal vez…mmm…eso depende de ti.- le dije tratando de sostener su penetrante mirada, sintiendo emerger en mí fuertes instintos, estaba sorprendida, me sentía revolucionada al máximo.
Sonrío con deliciosa malicia y se acerco eliminando cualquier distancia entre nosotros –estas segura de que depende de mí?- pregunto con una clara advertencia de sus intenciones, sabía que estaba pisando en falso, y lo disfrutaba, hum! Como lo disfrutaba!
-Si, lo estoy, no acostumbro a hablar por hablar, estoy siendo sincera en esto completamente, aunque me intrigue lo que sentí, no voy a volver a iniciar nada por cuenta propia, está en tus manos lo que pase de aquí en adelan…. -no alcance a terminar mi frase cuando sentí sus manos alrededor de mi cintura y sus carnosos labios sobre los míos, ¡que maravillosa sensación de hormigueo me recorrió! Su cálido aliento me envolvió de nuevo en una burbuja de placer y lujuria creciente, mis manos subieron hasta su cuello y lo aferraron firmemente, evitando que él rompiera el beso antes de que yo estuviera satisfecha. La acción tuvo una reacción inmediata, desatando el más delicioso gemido desde su garganta, y aferrando mi cuerpo contra el suyo haciendo que sintiera el increíble peso del vestido sobre mí.
- Isabella! Vas a arrepentirte del permiso que acabas de concederme, retíralo…antes de que no pueda contenerme.- dijo mirándome fijamente.
-No voy a hacerlo, no quiero que te contengas- su mirada oscurecida escudriñaba dentro de mi buscando la duda, duda que no iba a encontrar. Desde lo más profundo de mi ser había tomado la decisión de desinhibir mi cuerpo con él, y no iba arrepentirme apenas al comienzo de todo.
- Entonces ven conmigo, necesitamos salir de aquí- me urgió y lo seguí sin pensar en nada ni nadie.
