Día 07: Ceros
Prompt: "Inseguridades" Presion - Ansiedad
Padecía de ansiedad antes de sus presentaciones, aún a veces fallaba los saltos por falta de confianza a sí mismo teniendo el récord de mejor puntuación en el programa libre y solía ser de los últimos en calificar al Grand Prix Final llegando al podio de este o del campeonato mundial para demostrar por qué era el mejor patinador artístico de Japón; sí, se trata de Yuuri Katsuki con las manos temblorosas escuchando las últimas palabras de su entrenador antes de presentar su programa libre.
Yuri salió del Kiss & Cry escuchando complacido el recuento de lugares, quedando en primer lugar muy por encima de Minami Kenjiro, el último en presentarse de la competencia por el trofeo NHK celebrada en ciudad de Sapporo iba a ser su alterado novio. Él sabía porque estaba así, era su primer evento de la temporada, empezando con altas expectativas al obtener la mejor puntuación del programa corto y presentaría por primera vez el Lutz cuádruple que ha estado practicando casi todo el año.
"Representando a Japón, Yuuri Katsuki"
Las banderas de su país o aquellas con mensajes de ánimo ondearon al sonido de los fanáticos, en respuesta les sonrió alzando los brazos.
Pese a ser pareja Yurio anteponía su rivalidad evitando portarse como su fanático pero ver al cerdo tan asustado tratando de reunir toda su determinación y fingir pudo fuerte con su voluntad.
—¡Hey katsudon! ¡Áni-
—¡Tu puedes Yuuri! ¡Ánimo! —lo interrumpió Minami sonrojado, ganándose una mirada asesina parte del ruso.
¿¡En qué momento fue a sentarse junto a la papa frita con ketchup?! ¡Odiaba encarnizadamente su actitud de fanboy rozando el amor platónico hacia su novio!
La música en francés llamada Noughts e interpretada por una japonesa inició con un grupo de violines a los cuales Yuuri tomó ritmo moviéndose alrededor de la pista con parsimonia, plasmando la bella melodía a través de su cuerpo, entonces dio el primer salto, un Flip cuádruple ejecutado perfectamente. Con la voz de una cantante ejecutó la secuencia de pasos concentrándose únicamente en el mensaje de aquella canción.
—Yuuri dijo que su tema de este año es mostrarle a la persona de quien se enamoró la fuerza obtenida gracias a ella —murmuró Minami con una mano en el pecho conmovido.
—Parecía tan preocupado en esa entrevista, verlo ahora es asombroso —respondió su entrenadora.
Todo eso ya lo sabía esa persona.
"Yo también voy a dedicarte mi programa libre esta temporada y te venceré" escribió en una grulla de papel que le dejó en la chaqueta cierta noche, conmoviendo a Yurio el recuerdo.
La rutina estaba por terminar, faltando tres saltos más, el luz cuádruple antes de uno combinado, era difícil mas no tenía porque salir mal y aún así pasó, cayó golpeando su nuca contra el hielo tan fuerte que tardó un segundo en levantarse, claramente mareado continuó como pudo simplificando al máximo los últimos elementos técnicos, obviando la última combinación, acabando a destiempo con la música. Con todo eso fue bellísimo, gritaban los espectadores levantándose de sus asientos, arrojando camelias y peluches con forma de comida.
—¿Estará bien Yuuri? Ese fue un golpe peor al de Chugoku.
—No lo sé, los golpes en la nuca deben ser tomados en serio, pudo noquearse —explicó la mujer.
Yurio ignoró al par decidiendo ir mejor a esperar al cerdo a los vestidores, ellos no lo conocían, ese idiota a veces cae tan fuerte que el golpe retumba en toda la pista de hielo. Alcanzó a escuchar su puntuación colocarlo en cuarto lugar, eso lo nombraba a él campeón, una manera inmejorable de iniciar la temporada pero por alguna razón no podía sentirse tranquilo. Su incomodidad creció al verlo llegar parpadeando con fuerza, aún no estaba recuperado del todo y se leía preocupación en la expresión de Víctor sonriendo nervioso mientras decía alguna bobería.
—Chris jura que aún tiene el trasero hinchado por caer de sentón practicando su primer Lutz cuádruple.
Fue alarmante la falta de respuesta de su pupilo ante semejante barbaridad.
—¿Estás bien Yuuri? —preguntó el rubio.
—Debo verme muy mal para que me llamaras por mi nombre en público —susurró con voz baja.
—Si vas a decir tonterías sin sentido deberías quedarte callado, cerdo.
—Felicidades por… ganar el oro… Yuri… —pronunció desvaneciéndose.
Todo ocurrió muy lento para el menor de los tres, Víctor fue el único capaz de reaccionar lo suficientemente rápido ayudándole a no caer estrepitosamente sino recostarlo con cuidado sobre el suelo, seguro dijo algo en voz fuerte pero no alcanzó a reaccionar en ese momento.
—¡Voy por la unidad médica, regreso enseguida! —escuchó la aguda voz de Kenjiro despertarle de su sorpresa.
—¿Es la primera vez que presencias un accidente tan fuerte en la pista? —preguntó Víctor con tono comprensivo— Te desconectaste por un momento de la realidad.
—No se veía tan mal para desmayarse —dijo arrodillándose junto a su compatriota.
—Es por la adrenalina del momento, una vez terminas de patinar ésta va bajando y el golpe se siente, probablemente esté bien.
Quiso irse en la ambulancia con ellos pero Víctor le convenció diciéndole cuan decepcionado estaría Yuuri al despertar y saber que se perdió la premiación por su culpa. Por primera vez no sintió nada obteniendo una gran medalla de oro con toda esa ansiedad acumulada en su cuerpo pidiéndole estar junto al estúpido katsudon accidentado.
Escapó tan rápido cómo pudo de su club de fans en dirección al hotel donde se hospedaban los patinadores del evento pues no podía ir al hospital siendo aún menor de edad, de cualquier manera prefería esperar ahí dando vueltas en su habitación hecho una fiera enjaulada si con eso podía verlo llegar y asegurarse que estará bien.
Cerdo desgraciado, era la segunda vez que experimentaba ese nivel de angustia por su culpa.
Saliendo del estadio alcanzó a ver esa irritante melena rubia con su estúpido mechón rojo.
—Hey, tú, ¿Por qué no estás atendiendo entrevistas, medallista de plata?
—Me preguntaba si Yuuri estaría mejor, quisiera esperarlo en el hotel.
Iba a dejar muy en claro su relación con su queridísimo Iuuri-kun cuando llegó a él una mejor idea.
—De nada sirve esperar, llévame a comprar unos ingredientes para cocinar.
—No conozco muy bien Sapporo.
—Entonces iré yo solo.
—¡No! ¿Vas a cocinar algo? Quizá encontremos todo en un combini.
Pidieron permiso de usar la cocina del hotel un poco vacía a esa hora para preparar sus famosos pirozhkis de katsudon, sorprendiéndose con lo buen ayudante de cocina que resultó ser el molesto fanboy, seguramente el cerdo trataría de negarse a comerlos argumentando sus problemas de peso pero no se los esta preparando con amor, se los va a meter enteros hasta la garganta como castigo, gritándole lo idiota que es dándole esos sustos. Recordará con satisfacción el rostro sonrojado de Minami cuando le mostró la llave del cuarto de Yuuri, queriendo esperarlo ahí, en realidad se la había robado queriendo colarse a dormir con él esa noche.
—Tremendo susto nos diste, Yurio parecía un gatito perdido sin tí —escucharon casi hasta la media noche la voz de Víctor afuera en el pasillo—. Oh, ¿tienes la llave?
—¿¡Quién parecía un gatito perdido!? —gritó abriendo la puerta.
—¿Yurio? ¿Qué hacen aquí?
—¡Estaba esperando al cerdo para darle una paliza! ¡Te mataré!
—¡No! ¡Yuri Plisetsky, acaba de salir del hospital! —pidió Minami rodeando su cintura, deteniéndolo de lanzarse a su ídolo.
—El doctor dijo que no podrá participar en la gala de mañana pero estará perfectamente bien en unos días —hizo menos el problema Víctor, esbozando una gran sonrisa con forma de corazón.
Tratando de evitar que Kenjiro saliera herido Yuuri fue a abrazar a su novio con delicadeza, escondiendo la cabeza en su hombro con cariño.
—Lamento haberte preocupado —susurró a su oído.
—Maldito cerdo —gruñó Yurio aferrándolo a su brazos—. Te preparé pirozhkis de katsudon.
—Gracias.
Minami estaba tan sorprendido que se abstuvo de puntualizar cuanto ayudó a cocinar también.
Continuará…
N/A:
Noughts pertenece a la banda sonora del anime Loveless. Seguro, pude decir que patinaba cualquier otra cosa pero siempre que la escucho en mi lista de música imagino a Yuuri patinando algo tan apasionadamente conmovedor.
De nuevo, gracias por su adorable review a Rojaima, también gracias a todos por sus lecturas.
