Sailor moon es propiedad de Naoko Takeuchi, yo solo entretengo a mi hiperactiva imaginación
Triunfo y la nueva historia
Cuando llegamos, miramos el alrededor - ¿en que año estamos? Preguntó Serena, miré mi alrededor, la miré –bueno 1983. –tengo 7 años. Dijo ella mientras yo la miraba –si, mira, allí estamos. Una pequeña Serena caminaba hacia nosotros –Díam, haí hay adultos, tengo miedo. –ellos no me verán hermosa ven, vamos. - ¡espera!exclamé, el me miró y me acerqué volando hasta el –Díam, el es otro Dían. Dijo Serenita, la miré –si pequeña. Dije, Serena se acercó al tiempo que una luz se veía y el auto que la iba a atropellar casi le daba a ella, pero la niña no tuvo tiempo de gritar –no grites hermosa. Dijimos mi yo del pasado y yo a coro, cuando Serena se deshizo diplomáticamente del sujeto, llegamos al parque, ella nos miró –ustedes vienen de otro lado. Dijo –si, así es. Dije mientras miraba a mi yo - ¿Por qué estás aquí? Preguntó el –para ayudarte a corregir nuestro fallo ocasionado por Vimitri. Dije, el me miró - ¿quieres decir? –ese auto iba a atropellarme y a impedir que obtuvieras esto. Dijo Serena mostrándole a Serenita el anillo –ooooooh ¡es mi anillo! Dijo ella riendo –ve a buscarlo en el parque pequeña. Dice mi yo del pasado –ve tu con ella Serena. Le dije, ella asiente y se va, mi yo y yo nos miramos, reímos - ¿lo lograremos? Pregunta el –si, aparentemente si. Digo mientras lo miro - ¿y después que? –nada, renaceremos. Digo, el sonríe - ¿te veré del otro lado? Río - ¡pues claro chico encantador! Ambos reímos y hacemos al mismo tiempo un gesto de triunfo –soy tan guapo. Decimos a coro –no lo olvides. Repetimos, las Serenas se acercan –listas chicos, al otro lado. Dicen –nos vemos allá hermosa. Mi yo del pasado abraza a su niña, yo miro a la mujer que sonríe frente a mi - ¿puedo besarte? Le pregunté, ella asintió, me acerqué y la besé al tiempo que los anillos brillaban –recordarás tu esto Diamante, para que no te
Dejes engañar por Vimitri, cuida a mi hija. –reina Serendi. Dije –mamá. Dijo ella –nos vemos del otro lado tesoro. Dice mi suegra mientras todo se ilumina de rosado.
Suena mi despertador, han pasado unos cuantos años y en este momento tengo 15 años y un cuerpo bien formado, miro a mi padre Phanton ¿Phanton? –wow, wow, wow, espera ¿Qué haces tú aquí? Pregunto - ¿no es lógico? Suplo a tus padres mi querido niño hasta que los libremos de Vimitri. Asiento –genial, bueno, a trabajar. –tu vas a trabajar con Luna y Artemis, debes encontrarla. Lo miro de reojo mientras me arreglo - ¿no vamos al mismo colegio? –no, claro que no. Dijo Phanton pensativo - ¿Qué te pasa?¿no puedo decirle que es Serena y ya? El negó –tienes 3 reglas importantes: hasta que esto termine no puedes decirle nada de su origen, no puedes adelantarte a los hechos y no puedes darte a conocer como quisieras el primer día. –debo dejar que todo se desarrolle poco a poco. Dije, el asintió –alégrate, eres el mejor amigo de Rey, no puedes pedir mas. Asintí –perfecto, me voy a la escuela. Dije mientras salía - ¡no olvides pasar por Rini! Exclamó Phanton - ¡ajá!¡lo que digas! Dije mientras corría.
¡haaaaay!¡hayahayhayhayhayhayhayhayhayhayhayhay!¡v oy a llegar tarde!¡voy a llegar tarde!gritaba Serena como cada mañana mientras corría por la calle, cuando de repente, lo tropezó - ¡que no te puedes quitar!¡zoo bruto! –disculpa. Dijo Diamante, ella le miró los ojos y se quedó encantada –lo lamento. Dijo el con sonrisa amable –no, no hay problema. Dijo –me dirijo al colegio miyamoto ¿y tú?-a la académia black star. Dijo ella con timidez - ¿me dejas acompañarte? Preguntó –claro. Dijo con alegría, cuando llegaron a la puerta se encontraron a Kelvin y Molly –buenos días señorita Serena. Diamante le puso mala cara, uno de los amigos del antiguo Milenio de Plata de la clase media igual a Molly que le estaba tratando de insinuar que la quería de pareja –hola Kelvin, hola Molly. –Serena ¿Quién es este chico tan guapo? Tienes un hermoso cabello plateado, y esos ojos azules tuyos ¡parecen diamantes! El sonrió con agradecimiento –gracias señorita. Dijo, Serena puso cara celosa, el sonrió mas aún –debo irme. Dijo, le tomó la mano a Serena y con galantería le besó el dorso fijando su mirada penetrante y dulce en ella que no pudo menos que regresársela –ad, adiós. dijo ella tragando saliva –aurre voir mon amour. Dijo el alejándose coqueto, a Molly casi se le cae la baba (literalmente) - ¡Serena!¡ese chico te alagó! Ella asintió con el rostro enrojecido ¡-y en francés. Dijo casi sin voz - ¡y en francés! Gritaron ambas y se pusieron a cuchichear mientras un aflijido Kelvin pasaba al colegio entristecido.
Cuando Diamante llegaba al colegio suyo, miró a Luna - ¿Qué haces aquí? Le preguntó mientras la agarraba por la cola -estoy buscando a Serena. Dijo –ella no estudia aquí Luna. Dijo el –pero tengo que decirle a alguien. Dijo ella –no podemos decir nada, Phanton fue claro, debemos dejar que las cosas pasen poco a poco, ahora, haz caso y anda a que pase lo que tiene que pasar. –te aprovechas porque lo sabes. El suspiró –hay cosas que aunque cambie el flujo no cambian, ahora, anda. Dijo mientras la miraba –perfecto, ya me voy. Dijo Luna entristecida, Diamante la miró alejarse –Díam. Lo llamó Rey –oh, hola Rey. Dijo el con una sonrisa –llegaste tarde ¿Qué te pasó? –ah…yo solo…me perdí. Ella se rió - ¿te perdiste? Si tu eres orientado. –si…ya lo se…pero me distraje. Ella rió –el inalcanzable Diamante enamorado ¿Quién es?¿quien es?¿dime?¿es Yumi? –nop. Dijo Diamante mientras comenzaba a caminar –ya se ¡es Misao! –tampoco. Dijo el pasando la entrada del colegio –Kaoru. –no insistas, no te voy a decir. Dijo el - ¡anda!¡dime! –ya Rey, déjame en paz. Dijo mientras entraban al pasillo, cada uno se separó a su salón ella en segundo año y el, en tercero.
Vimitri estaba sentada en un trono con 2 chicos mas –así que nuestro niño sabe que si dice algo lo estropeará todo. dijo - ¿a que te refieres con que lo estropeará? Preguntó uno de los hombres, ella lo miró –a que si Serena se entera antes de tiempo, todo perecerá. - ¿Cómo ha pasado eso? Preguntó el segundo –es una manera que hizo mi padre, de que no se pudieran juntar y si rompen la regla, nunca podrán reconstruirse los planetas como Némesis o la misma luna, su magia se perderá y ganaríamos. - ¿no podemos hacer que se vayan de la lengua? Ella miró al primer hombre que le preguntaba –no Deraler, la reina Serendi los protegió y nosotros no podemos c controlar a ninguno. –que desastre. Dijo el otro chico –si Dirión, lo es. Ambos salieron a la luz, un par de gemelos de ojos amarillos y cabello verde –pero no importa, con todo y eso, ganaremos. Dijo Vimitri animada
En la tarde, Serena se fue con Molly a la tienda de su madre –así que dices que hay un baile en un sitio elegante. Le dijo –si, muero por ir, pero sin entradas, no podremos pasar. Dijo Molly que de repente la miró pícaramente –a menos claro, que alguien consiga dar con el apuesto chico de ojos de diamante. Serena la miró enrojecida - ¡te coqueteba
Serena! Gritó Molly –y era tan bello, tan musculoso, con esos ojos, con ese cabello, con esa sonrisa, me pregunto ¿Cómo se verá en traje de baño?- ¡Molly!¡que cosas dices! Exclamó Serena –hay Serena, si el uniforme se le veía bello y a muy pocos chicos se le ve tan bien, además, se notaba que es un chico que provoca abrazar. –si, en verdad. Dijo Serena pensativa, Molly la miró - ¿Cómo te fue en el examen? Preguntó –muy mal, reprobé otra vez. –pero Serena. –ya lo se, me castigarán. Dijo entristecida –mejor voy a enfrentar mi destino. Dijo arrastrando los pies –hay amiga, suerte. Dijo Molly al mirarla así.
Cuando Serena caminaba de regreso a su casa, fue abordada por el mismo chico de la mañana –luces apagada hermosa. Dijo el –es que, oye ¿Cómo llegaste aquí? –vivo cerca. Dijo el –en la mañana no te preguntté tu nombre. –me llamo Diamante. Dijo el –soy Serena. Dijo ella - ¿Qué te pasa hermosa que andas apagada? Repreguntó –reprobé otra vez. –oh, problemas con mates, lo siento, pero podríamos trabajar en eso. –me ¿me estás proponiendo una cita de estudio? El asintió –así es ¿no quieres? - ¡si!¡claro! dijo ella cuando de repente miró a unos niños molestando un gato - ¡oigan!¡ustedes! los niños dejaron al pobre gattito que tenía una venda en su frente –si son malos. Dijo Serena acercándose al gato y quitándole la venda –es una luna. Diamante se acercó –es un gato peculiar. Dijo –si, lo es. Dijo Serena pensativa - ¿te acompaño a casa? Preguntó el, a ella se leiluminó la cara - ¡si claro! Dijo con alegría suprema.
