n/a: Aviso antes de leer el capítulo, para las personas que aún no han leído el Príncipe Mestizo, que en esta viñeta hay spoilers.

Hormonas

Lavender Brown estaba sentada en una de las butacas de la Sala Común, terminando una complicada predicción para la profesora Trelawney, cuando alguien se asomó por la puerta que daba a la escalera del dormitorio de los chicos, sacando a la joven de sus predicciones mátemáticas.

Ron, con expresión enfadada y somnolienta, se adentró en la sala común y, reparando en la presencia de su compañera, se sentó junto a ella, soltando un gruñido como saludo.

- ¿Qué haces levantado a estas horas?- preguntó la chica.

- Eso también debería preguntarlo yo.- gruñó Ron. Lavender le sonrió divertida.

- Acabo de terminar el trabajo para Slughorn. Te toca.

- Me he despertado.

- ¿Es esa también la causa de tu mal humor?.- Ron arrugó la nariz y se miró los pies, ahora descalzos. Lavender se alegraba en ese momento de que el chico no llevara su ridículo pijama rojo de franela, que le hacía parecer un niño de mamá. En lugar de eso, llevaba una camiseta de manga corta, normal y corriente, junto con un pantalón largo deportivo, mientras que ella aún no se había quitado el uniforme del colegio.

- Discutí con mi hermana después del entrenamiento.

- ¿Por qué?

- Porque la pillé con el estúpido de Thomas, magreándose detrás del tapiz que ataja hacia la torre de Gryffindor.

- Bueno son novios ¿Verdad¿Qué creías que hacían¿Jugar al parchís?

Ron le dedicó a la chica una mirada de odio, pero ésta siguió sonriendo.

- ¿Y qué fue lo que te dijo para que estés aún así?

- Ella me dijo que no era asunto mío con quién salía ni lo que hacía, pero yo le dije que sí era asunto mío y que no me gustaba que la gente dijera que Ginny era una… -Ron se interrumpió, pero Lavender acabó la frase por él.

- ¿Guarra?

- Joder Lavender cómo te pasas. Pero sí algo así.

- ¿Y entonces?

- Y entonces ella dijo… - Ron se detuvo un momento y se sonrojó.

- ¿Sí?

- Ella dijo que yo me comportaba así porque… porque…- tragó saliva.

- ¿Sí?

- …porque nunca había besado a nadie… - terminó en un susurro. Lavender, comprensiva, pero divertida, miró al suelo, manteniendo la sonrisa mordiéndose el labio inferior. Ron, aún colorado, aumentó su enfado gradualmente a la par que el silencio de Lavender se alargaba.

- ¿Y tiene razón?- Ron guardó silencio.- Vamos Ronald, no pasa nada, yo aún no he besado a nadie tampoco, bueno, no al menos con lengua…- Ron, comprendiendo que Lavender sólo quería animarle, asintió silenciosamente, con la vista aún fija en el suelo. La chica volvió a morderse el labio inferior, y sonrió pícaramente, mientras maquinaba una poderosa idea en su loco cerebro.

- ¿Sabes? Creo que sé como solucionar tu problema.

- Ah ¿si?.- dijo Ron esperanzado. Lavender sólo asintió con la cabeza, tomó delicadamente el rostro del chico con ambas manos y le plantó un sensual y salvaje beso, que poco a poco se iba convirtiendo en un "muerdo" de película. Tras un largo y húmedo pulso de músculos sin hueso, Lavender soltó al pelirrojo y, con una sonrisa radiante, se levantó y caminó hacia la escalera que conducía al dormitorio de las chicas, habiendo cumplido su objetivo de principio de curso.

Ron se había quedado completamente pasmado. Unos minutos después consiguió reaccionar, formando una sonrisa bobalicona en su pecosa faz, pensando en la inesperada venganza que había surgido para su hermana pequeña.

Ya en el dormitorio de las chicas, Lavender se recargó en la puerta y se deslizó hasta el suelo, sonriendo tontamente, mentalizándose del momento que pensaba que nunca llegaría, y que acababa de pasar.

Al día siguiente, después de la comida, Lavender caminaba sola en dirección al baño de las chicas, cuando un fuerte brazo la agarró y la llevó detrás de una armadura, sujetándola de la cintura.

"Lo poco que tiene que hace una para despertar las hormonas…" Pensó Lavender cuando salió de detrás de la armadura, completamente ruborizada.


Gracias por leer. Un besote!

Abygate69