"Falsas Disculpas (Parte 1)"
N/A: ¡Hola queridos lectores! Espero que estén bien n_n por que yo estoy de la… XD bueno, espero les guste este cap. Que lo hice con todo el sudor de mi frente (nótese el dramatismo) Espero estén preparados, por que se acerca la nueva apariencia del Cisne Negro. Además de que sabrán por que de aquel apodo. ¡Sin más!
Mahou Shoujo Lyrical Nanoha no me pertenece. Todo es de sus respectivos autores.
"Testarossa-san, por favor perdón por todo lo que te hice. Actúe como idiota y no sabes como me arrepiento. Te pido sinceramente me disculpes" Yunno miraba seriamente hacía la otra persona, intentando convencerla. El silencio reinó aquel lugar hasta que…
"Jajajaja, perfecto. Increíble, fabuloso. Te has lucido Yunno" Alabó Tate, riéndose de la buena actuación del rubio.
"Lo sé, soy asombroso" Yunno sonrió socarronamente.
"La convencerás muy fácilmente" Tate se acostó en la cama de su amigo.
"Espero, pero si no lo logro. Tendré que humillarme" Ojos esmeraldas observaban seriamente a su amigo.
"¿De que manera?" Preguntó Curioso su amigo.
"Pues, disculpándome enfrente de toda la preparatoria" Yunno se sentó en un sofá cercano
"Wow, eso sería interesante de ver. Espero Testarossa se logre tragar esa disculpa" Tate puso sus hombros atrás de su cabeza y se acomodó mejor en aquella cama.
"Lo hará, además tengo a Nanoha de mi parte. Ella muy fácilmente puede convencerla" El rubio observó una foto de su chica.
"Aún no entiendo que tiene que ver Nanoha-chan en esto" El chico miró confusamente a Yunno
"Tiene mucho que ver, Nanoha es tan inocente que no se da cuenta que aquella fenómeno esta enamorada de ella" Cerró sus puños fuertemente, intentando controlar su ira.
"¿Qué demonios dices? Testarossa enamorada de Nanoha-chan? Debes estar bromeando Yunno"
"No es broma, es la verdad"
"Pfff… quien lo iba a decir, la feita enamorada de la bella Nanoha. No sabes como lo siento por ella" Tate sonreía burlonamente
"Testarossa nunca tendrá a MI novia. De eso ya me encargaré" Una sonrisa malévola se posó en los labios del rubio.
Los dos amigos siguieron practicando aquella disculpa. Pues Yunno tenía que convencer a Fate de que en verdad se sentía 'mal' por todas sus acciones. Además de hacer que sus amigas se tragaran el cuento y no sospecharan nada. Yunno se había dado cuenta desde hace mucho tiempo, que Fate estaba enamorada de su novia. Pues la rubia era muy fácil de leer ya que no fingía la atracción. Saber eso, lo había enfurecido demasiado, pues jamás dejaría que aquella chica se le acercara a Nanoha. Por eso empezaba con bromas muy pesadas por las mañanas ya que, quería darle su 'lugar' a Fate.
Para él, Fate no tenía derecho ni siquiera de estar en aquella escuela. Ni de respirar el mismo ambiente. Pero sabía de antemano que la rubia poseía apellidos muy importantes e influentes en el mundo empresarial. Algo que le molestaba, pues su padre trabajaba para Lindy Harlaown, no se quejaba de la buena paga. Pero si de no tener los mismos lujos que aquellos chicos. Cuando se enteró que Chrono era mariscal del equipo de TSAB, sintió celos. Pues Yunno iría a esa universidad y quería ese puesto. Pero ahora lo veía imposible, pues aquel peliazul era muy buen líder. A diferencia de él, que solo se valía de su puesto para intimidar a otros. "Me las van a pagar…."
(°o°o°o°)
Por otra parte, en la residencia Harlaown. Fate y Chrono estaban conversando sobre lo sucedido el día anterior. La rubia le pedía consejos de como hacerle para sacarse de su corazón a Nanoha. Pues al ser testigo de como aquellos dos regresaban, no quería tener más a la cobriza en sus pensamientos. Ya que, con aquel beso estaba claro que la capitana jamás se fijaría en ella. Chrono se sentía mal por su hermana, pues no le gustaba verla con ese estado de ánimo. Le molestaba que las personas trataran así a su hermana, como si no tuviera sentimientos. Afortunadamente, a sus dos hermanas les quedaba ese año en aquella preparatoria y después podría cuidar a su hermana como era debido. Tenerla cerca y defenderla de cualquier idiota. "En especial de ti… Scrya"
"Fate, no llores más. Por favor" Chrono se arrodilló enfrente de su hermana.
"No puedo evitarlo… ¿Por qué tenía que enamorarme de ella? Dime porque Chrono" Fate dejaba salir ese dolor que la asfixiaba.
"Uno no elige de quien enamorarse hermanita. Tan solo pasa y ya" El peliazul quitaba los rastros de lágrimas del rostro de Fate.
"No es justo… yo no quiero seguir así por ella" Sus burdeos se veían más opacados.
"Fate, debes ser fuerte. A veces el amor es algo cruel, pero sé que hay otras personas que de verdad te quieren" Chrono se sentía impotente, al ver débil y sin ganas de nada a Fate.
"Lo sé… pero ¿Quién me puede quitar este amor por ella? Duele… y mucho. No lo soporto" Fate sentía enojo hacía si misma, por ser tan débil en cuanto a Nanoha se trataba.
"Hermanita, yo estoy aquí para ti. Te quiero y me duele mucho verte así. Sé que podrás olvidarla con el paso del tiempo, enfócate en otras cosas y verás que dejarás de pensarla"
"¿Por qué eres tan dulce?" Fate se abrazó a su hermano
"Por que me preocupo por mi hermana, además odio verte llorar. Yo quiero a una Fate feliz" Chrono empezó acariciar aquella melena rubia delicadamente.
"Chrono, ¿crees que yo pueda cambiar?" Fate se separó de su hermano un poco
"¿Cambiar? En que sentido?" Inquirió curioso el peliazul
"Ya sabes, ser una nueva Fate. Con otra apariencia y otra actitud" Fate lo observó unos instantes
"Claro que puedes cambiar. Siempre y cuando tú lo decidas y estés completamente segura. ¿Lo estas?"
"Sí, estoy segura de querer cambiar" Fate le sonrío.
"En ese caso, yo siempre te apoyaré. Confía en mi Fate, tú puedes cambiar, esta en tu elección en ser buena o mala persona. Si sabes a que me refiero ¿no?"
"Sé muy bien a que te refieres"
"¿Lo pensarás aun mejor, verdad?"
"Lo haré. Serás el primero en saber mi decisión"
"De acuerdo" Ambos hermanos se volvieron abrazar. "Quiero cambiar y demostrarle a todos esos tontos que yo Fate Testarossa Harlaown puedo ser una gran y talentosa persona"
RESIDENCIA TAKAMACHI…
Las cosas entre Miyuki y Nanoha no habían mejorado. Pues la mayor no estaba intentando arreglar aquella discusión que tuvieron. Para ella estaba más que decidido que sería amiga de Fate y la ayudaría a superar todas aquellas heridas que tanto su hermana como otras personas le hicieron. Si bien la chica no sabía donde vivía la rubia, pero investigaría e intentaría entablar una amena conversación con Fate. Aunque, lo veía difícil. Debido a que Fate sabría que es hermana de Nanoha. Y tal vez, no quiera nada con ella. "Pero yo no soy como Nanoha…"
"Miyuki, ¿hasta cuando tu y Nanoha arreglaran sus diferencias?" Preguntó Kyouya observando detenidamente a su hermana.
"No sé hasta cuando" Respondió indiferente
"Nuestros padres están preocupados por ustedes" Kyouya se sentó a lado de Miyuki
"Lo sé, pero Kyou-chan. Nuestra hermana me hizo enojar demasiado" Suspiró
"Miyuki, ustedes jamás habían discutido de esa manera. ¿Por qué esta vez sí?"
"Por que no mejor se lo preguntas a Nanoha, ella mejor que nadie puede decirte el por que de esta situación" La castaña miró el cielo.
"Sabes que no me va a decir nada para no preocuparme" Kyouya miraba el piso
"No te va a decir nada por que no le conviene" Miyuki observó a su hermano
"¿A que te refieres?" Preguntó confundido
"Ya te lo dije, pregúntale a ella" Miyuki se levantó y entró a la casa.
"Ahh… no las entiendo" Dijo un resignado Kyouya.
Nanoha por su parte, había estado en el dojo de la familia. Meditando todo lo sucedido. Aun no se podía creer lo estúpida que fue al aceptar de nuevo a Yunno. Sabía que si su padre se enteraba, mataría al rubio. Pues para Shiro, la presencia de Yunno ya no le era bienvenida a su casa. No después de la idiotez que cometió. El patriarca le tenía cierto recelo. Pues aquella jugada sucia del rubio, era inconcebible. Para Shiro eso era una falta de hombría. Y por supuesto que con esos defectos, jamás aceptaría que su hija tuviera una relación con él. Más sin embargo, Nanoha ya lo había aceptado. Cuando reaccionó, ya era muy tarde. Su momento de idiotez le trajo consecuencias, pues Fate ni la miraba. Es más, la ignoraba como si no existiese para ella. Y eso, era algo que le dolía a Nanoha.
Aunque aún tenía esperanza de llevarse bien con ella, pues seguían con el proyecto. Esa era su ventaja. Pues se decía que entre más pase tiempo con Fate, más cerca podría estar de ella y así. Ser amigas. Lo que ella no sabía era que la rubia ya había hecho casi todo ese trabajo, por lo que ahora solo le daría los temas de los resúmenes que faltaban. En todo el día anterior, quiso la atención de la rubia. Algo en lo que fracaso rotundamente.
"Esto es tan difícil…" Dijo en voz alta, levantándose del frio suelo. "Pero, intentaré ser tu amiga Fate-chan" La cobriza se daba ánimos, pues no contaba con el apoyo de nadie. Miyuki la ignoraba olímpicamente que la hacía sentir tan miserable. Más de una vez quiso arreglar las cosas, pero su hermana no estaba dispuesta a cooperar.
"Mou, onee-chan de verdad que si está demasiado molesta" Salió del lugar tranquilamente. Había estado ahí desde hace un buen rato, era sábado y ella no planeaba hacer nada más que intentar relajarse y arreglar muchas cosas. Fue en ese instante en el que vio a su hermano sentado cerca del pequeño lago que tenían. Pensativo y serio, algo que preocupó a Nanoha. Pues su hermano no era de estar así siempre, solo cuando había algo demasiado importante. Lentamente se sentó a su lado, observándolo unos minutos.
"Creí que no estabas en casa" Kyouya miró a su hermana seriamente.
"¿Por qué no debería de estarlo?" Preguntó Nanoha curiosa.
"Bueno, por que los sábados te la pasabas con tus amigas" Obviamente Kyouya no sabía que su hermana ya no tenía a sus preciadas amigas. A las que por cierto, volvió a perder debido a su regreso con Yunno.
"Ellas tienen cosas que hacer" Nanoha intentó sonreír, pero fue una mueca la que adorno sus labios.
"Nanoha, ¿Qué sucede entre tu y Miyuki?"
"No sucede nada" Los zafiros de Nanoha pasaron de ver a su hermano, para ver el césped.
"No mientas, ustedes dos están peleadas. Quiero saber por que, soy su hermano por eso me preocupo por ustedes"
"No sé como explicártelo, Onii-chan" la voz de Nanoha sonaba triste.
"Tenme confianza, Nanoha" Kyouya tomó una de las manos de su hermana y le dio un leve apretón.
La cobriza al sentir esa calidez por parte de su hermano, no pudo evitar sentirse aun peor. Pues sabía que si le contaba, tal vez reaccionaría como Miyuki o incluso peor. "Solo espero que no se enoje tanto…"
"Bueno… Kyouya… yo-"Nanoha fue interrumpida por otra voz.
"Nanoha-chan, te estaba buscando" Intervino Momoko.
"¿Qué sucede, mamá?" Ambos hermanos miraban a su madre.
"Tienes visita" Momoko le sonrió.
"¿Quién es?" Preguntó confundida, pues no esperaba a nadie. Yunno no podría ser, pues si Shiro lo veía lo mataba ahí mismo. Hayate tampoco, pues nuevamente volvió a descartar su amistad. Arisa, ella hacía como que no la conocía y Suzuka parecía que le daba pena hablarle. "Entonces… ¿Quién es?"
"Por que no mejor vas a ver" Momoko le dio una ultima sonrisa y se fue hacía el Midori-ya.
"Ve a ver, Nanoha" Kyouya se levantó
"Esta bien" La cobriza también se levantó aun confundida por la visita.
Miyuki que había estado en su habitación, bajó por una soda. No había visto a la persona que estaba en la entrada de la casa, esperando a su hermana. Se dio cuenta cuando iba de nuevo para arriba. Fue entonces que se cruzó con aquellos burdeos tan apagados y sin vida. Se había quedado paralizada en su lugar al verla ahí. Sin hacer ningún movimiento. "¿Fate-chan?" Pensó
Mientras tanto Fate observaba aquella chica con curiosidad, pues no la reconocía y se preguntaba quien era. Ya que la chica no dejaba de mirarla con asombro. Aunque si se daba una idea del por que ese asombro. "Espero no se asuste" Pensó irónicamente.
Miyuki no se lo pensó tanto y poco a poco se fue acercando a Fate. Aun no podía creer que estuviera ahí. Enfrente de ella, mirándola tan profundamente que sentía como la hipnotizaban. "Hola" Saludó tímidamente
"Hola" Regresó el saludo Fate, confusa.
"Eres… ¿Fate-chan?" Preguntó entre curiosa y tímida Miyuki
"Sí… ¿y tu eres…?" Una ceja rubia se levantó.
"Miyuki" La chica le tendió su mano a la rubia.
"Un placer, Miyuki-san" Fate tomó aquella mano y le dio un apretón suave. "Que chica tan extraña"
"Me da mucho gusto conocerte al fin" La castaña le regaló una hermosa sonrisa.
"Nos… habíamos visto antes?" Fate se sonrojó un poco.
"Bueno, tu a mi no, Pero yo a ti si. Cuando viniste a dejar a mi hermana" Miyuki seguía con aquella sonrisa, poniendo un poco nerviosa a Fate.
"Oh, ya veo" Fate no sabía que más decir, pues Miyuki la miraba tan fijamente que sentía que podía leer sus pensamientos.
"No quiero incomodarte Fate-chan, pero ¿quieres ir a tomar un café conmigo después?" Takamachi Miyuki siempre había sido definida como una chica demasiado confianzuda con gente que no conocía. Más esa actitud no le molestaba a Fate, pues a leguas notaba la sincera propuesta de la chica. Y que decir que es agradable. "No es como Nanoha…"
"C-Claro" Fate le regresó la sonrisa. Ese simple gesto también hizo sonrojar a Miyuki, quien no podía despegar su vista de aquellos bonitos ojos.
Nanoha que estaba observando la escena desde hace unos minutos, sentía coraje al ver como su hermana podía tener una agradable conversación con la rubia. Además de poder hacerla sonreír y sonrojar de una manera tan linda. "¿Qué haces, Miyuki?" Sin perder más tiempo la cobriza se acercó a las chicas. Las que por cierto, estaban pasándose su número de teléfono.
"Testarossa-san, ¿Qué haces aquí?" Su pregunta resulto ser muy brusca, algo que no quería y se arrepintió al momento en que Fate cambió sus gestos a unos más indiferentes para con ella.
"Solo vine a darte el trabajo" Fate le tendió la carpeta. Nanoha lo tomó y empezó a revisarlo, sorprendiéndose de todo el avance.
"Le has adelantado mucho" Cerró la carpeta y miró a Fate
"Lo hice por que quería terminarlo cuanto antes" Y ahí Miyuki lo notó, aquellos burdeos eran fríos con Nanoha, además de mostrar el resentimiento en ellos. "Le has hecho mucho daño…"
"Pero, Testarossa-san. Podríamos haber terminado para esa fecha. De verdad le pusiste mucho empeño" Nanoha intentaba quitar aquella fría actitud de Fate
"Cuanto antes mejor. Ya te lo dije antes, no quiero tenerte cerca Takamachi" Fate sintió que alguien tomó su mano. Sorprendida, miró hacía abajo y ahí vio la mano de la castaña. "¿Miyuki-san?"
"Fate-chan, tu te ves mejor con una sonrisa que con esa seriedad" La chica le volvió a sonreír.
La rubia entendió que Miyuki lo único que quería era que se relajara. Y no empezara a discutir con Nanoha. Ya estaban de más sus palabras, total. Haría hasta lo imposible con tal de alejarla. Ese tipo de afecto molestó a Nanoha, pues su hermana se estaba entrometiendo en su conversación con Fate.
"¿Qué es lo que queda por hacer?" Nanoha miraba muy feo a su hermana.
"Algunos resúmenes y con eso quedaría el trabajo listo. El lunes será entregado" La voz de Fate estaba siendo suave, pero no por Nanoha. Si no por que sentía la calidez de su hermana.
"Bien" La cobriza estaba tan molesta que se fue sin despedir, cosa que le dio igual a Fate ya que ella no podía dejar de mirar aquellos ojos que le reconfortaban de alguna manera.
"Bueno, Miyuki-san. Me tengo que ir" Testarossa le volvió a sonreír
"Esta bien Fate-chan, yo te llamó para quedar para un café" Quitó suavemente su mano
"De acuerdo" La rubia salió de la casa y se fue, sintiéndose bien al conocer a una chica que no empezara a verla de pies a cabeza. O que la mirara de forma repugnante. "Miyuki-san es interesante jejeje algo confianzuda" Entró al auto y se fue rápidamente de aquel lugar.
En cuanto Testarossa se fue, Nanoha se dirigió a la habitación de su hermana echa una furia. Abrió la puerta abruptamente, asustando a su hermana. "¿Qué demonios te pasa Nanoha?" Miyuki se levantó de su cama.
"¿Qué demonios te pasa a ti?" Nanoha estaba roja de coraje.
"A mi no me pasa nada" Respondió Miyuki, intentando no gritar
"¿Por qué estabas tan pegada a Testarossa?"
"No le veo nada de malo" La mayor se encogió de hombros
"¡Entiende Miyuki, Testarossa jamás se fijará en ti!" Nanoha explotó
"¡Yo no estoy teniendo intenciones de ser su novia!" Miyuki no se quedó atrás y también empezó a elevar su voz.
"¡Mentirosa! ¡¿Crees que no vi como le sonreías?!" La cobriza estaba fuera de sus cabales.
"¡No tiene nada de malo que le sonría!"
"¡Lo tiene! ¡Sabes que eso me molesta!"
"¡A mi no me interesa si te molesta o no! ¡Yo puedo hablarle a Fate-chan si quiero!"
"¡ALEJATE DE ELLA!"
"¡NO HARÉ LO QUE TU ME DIGAS!"
"¡ESTOY HABLANDO ENSERIO MIYUKI!"
"¡YO IGUAL, ASÍ QUE LARGATE DE UNA VEZ DE MI HABITACIÓN!" Kyouya que iba entrando a la casa escuchó los gritos de sus hermanas.
"¿Qué estará pasando esta vez?" Inmediatamente fue a la habitación de Miyuki.
"¡NO TE HAGAS ILUSIONES CON ELLA!" Kyouya vio a una furiosa Nanoha.
"¡LARGATE DE UNA VEZ!" Miyuki había dejado de lado su actitud tranquila. Kyouya por su parte no sabía que hacer, pues jamás había visto a sus hermanas actuar de esa manera.
"¡¿Qué pasa aquí?!" Intervino en esa pelea sin sentido, al menos para él.
"¡Pasa que Miyuki cree que puede ser algo más de Fate-chan!" Nanoha miraba a su hermano
"¿A que se refiere, Miyuki?" El chico observaba a la castaña.
"Sólo sácala de mi habitación Kyouya" Miyuki les dio la espalda y se acostó en su cama.
El nombrado tomó con delicadeza a su hermana menor y la saco de ahí. Miyuki una vez supo que estaba sola, suspiró. Estaba harta de esa actitud tan retadora de su hermana. Era cierto que ella no tenía intenciones de ser novia de Fate, ya que la rubia jamás se fijaría en alguien como ella. Además de que su meta era quitarle esa tristeza que a ella misma le dolía. "Eres una tonta, Nanoha" La castaña prendió su televisión y se dispuso a relajar.
Después de aquella discusión, Nanoha decidió salir de su casa. Y para no tan sorpresa de todos, llamó al único que le quedaba. Esa persona era, Yunno Scrya. La cobriza le dijo que lo esperaba en el parque cercano a su casa. El rubio sonrió entre alegre y satisfecho, pues sabía que Nanoha lo necesitaría tarde o temprano. Mientras la bella capitana esperaba a su novio, intentaba calmar ese enojo que le carcomía la cabeza. Estaba de más que le había molestado que Miyuki estuviera así de relajada a lado de Fate y que al parecer a la rubia no le desagradaba su hermana.
Nanoha no quería admitir que lo que sentía era celos. Sí, celos de su propia hermana. Celos de ver y saber que ella puede sacarle una bella sonrisa a Fate, de que puede hablarle de una forma tan amistosa y que puede invitarla a donde sea. Su hermana era muy diferente a ella, de eso no había duda. Miyuki había logrado tener una buena conversación con Fate sin necesidad de quebrarse la cabeza. Había llamado la atención de Testarossa sin siquiera conocerla. Definitivamente, estaba celosa. Y para el colmo, de su propia hermana. "Esto es estúpido… ¿Cómo puedo ponerme celosa tan fácilmente? Y lo que es peor… A Fate-chan no le incomodó la presencia de Miyuki" Con ese pensamiento, la cobriza sonrió algo triste.
Yunno por su parte, había salido de su casa rápidamente. Pues quería tener puntos extras con Nanoha y así tenerla en la palma de su mano. Al verla en aquel parque, no perdió más tiempo y con cautela se acercó a ella. "Hola preciosa"
La cobriza se había asustado por el repentino acercamiento del rubio. "Yunno, no hagas eso"
"Lo siento, es que te veías tan pensativa" Las manos de Yunno rodearon la cintura de la cobriza.
Nanoha al sentir aquel afecto, se separó lentamente. Pues le era incómodo. "Solo, no vuelvas asustarme así"
"Bien" Yunno miraba a su novia detenidamente y sabía que algo le pasaba.
"Vamos a tomar algo" Dijo Nanoha mirando otros lugares menos a él.
"Claro" Yunno tomó la mano de la capitana y ambos empezaron su caminata. "Se le nota lo enojada que esta... solo espero que esto no arruine mi plan"
Y así la pareja se fue. Nanoha no quería regresar a su casa tan pronto por lo que todo el día se la pasó acompañada de Yunno. Algo que no le agradaba, pero resignada seguía con él. Amigas ya no tenía y la verdad que su enojo todavía no se calmaba. Sábado fue el día menos feliz para la cobriza, pero si para Miyuki. Ya que el Lunes después de la escuela había quedado con Fate para tomar un café y conocerse mejor. Kyouya no le dijo nada a sus padres, pues intentaría calmar a las tercas de sus hermanas.
Fate le platicó ese mismo día a Chrono y Alicia que hizo una nueva amiga. Los dos hermanos le habían preguntado quien era, y la rubia por supuesto que les dijo. Aunque aclaró que Miyuki era muy diferente a Nanoha. Sus hermanos entendieron y sabían que era verdad, pues la sonrisa enorme de Fate se los confirmaba.
LUNES POR LA MAÑANA….
Las gemelas Harlaown se habían levantado con más flojera que nada. Pues era inicio de semana y claro de clases, el primer día no les era agradable. Bueno, para las gemelas por que Chrono aún seguía en reposo. La familia contenta desayunaba tranquilamente. Contando cientos de cosas que hicieron o que querían hacer. Entre ellas, comer con los Takamachi. Esa noticia le agradó a Fate, pues tendría más oportunidad de ver a Miyuki. Pero luego recordaba a Nanoha y eso le molestaba. Total, al final todos estuvieron de acuerdo en que dicha familia compartiera mesa con ellos el viernes de esa misma semana. Precia decía que Momoko se había convertido en una buena amiga para ella y que la matriarca de los Takamachi la ha invitado a probar postres del Midori-ya, además de pasar un buen día. Lindy dijo que tenía cosas en común con Shiro, pues ambos eran buenos en el Golf. La peliverde graciosamente les contó que Shiro, le había ganado con un poco de trampa. A lo que todos rieron, pues Lindy jamás aceptaría una derrota.
Las bellas madres al ver que Fate estaba de acuerdo, se pusieron muy felices. Pues su querida hija estaba encantada con la idea y no se oponía a nada. Además de verla sonreír cuando hablaba con la 'persona misteriosa' varias horas por teléfono. La rubia les dijo que pronto verían quien era ya que Fate la veía como su nueva amiga. Y tal vez como algo más… aunque eso no se los diría, hasta que estuviera cien por ciento segura.
Finalmente la familia se retiró de la mesa y se dispusieron a irse hacer sus debidos deberes. El único que se quedaría solo en aquella casa, sería Chrono. Que aprovecharía para jugar un buen rato. Las gemelas se fueron en busca de sus amigas y de ahí a la preparatoria. Iban contentas conversando con total tranquilidad.
"Así que hoy es tu cita con Miyuki-san" Alicia sonreía traviesamente
"No es una cita" Fate miraba hacía el frente.
"¿A no? Pues yo digo que si" El auto de Alicia se detuvo en la entrada a la mansión Tsukimura.
"No, no es una cita. Miyuki-san y yo solo vamos a tomar un café" Fate se sonrojó levemente
"¿Tan bonita es?" Inquirió entre curiosa y divertida. A ella le encantaba molestar a Fate.
"¿Por qué preguntas eso ahora?" Fate miraba a su amiga Suzuka
"Bueno, pues te sonrojas cuando la nombras" Alicia saludó a su amiga.
"¿De que hablan?" Preguntó la peli morada
"Ah de la cita de hoy que tiene Fate" Alicia arrancó el auto
"¡Que no es una cita!" Fate miró feo a su hermana
"Jajaja, ya. Lo que digas" Suzuka solo las miraba divertida.
"¿Y quien es esa persona?" Suzuka se abrazó al cuello de Fate
"Es Miyuki-san" Fate se sonrojó nuevamente
"¿Miyuki-san? Mmm…. Ese nombre me suena"
"Es la hermana de Takamachi" Alicia nuevamente paró el vehículo esperando a Arisa.
"¿La hermana de Nanoha-chan? Vaya… bueno al menos ella es muy amable" La peli morada sonrió
"¿Quién es amable?" Arisa se sentó a lado de Suzuka
"Miyuki-chan, la hermana de Nanoha-chan"
"Ahh… si ella es una buena persona" Arisa sonrió
"Pues yo espero conocerla pronto" Alicia miró de reojo a su hermana
"La conocerás en la comida del viernes" Fate cruzó sus brazos
"¿Comida del viernes?" Arisa miró a las gemelas algo confusa
"Si, nuestras madres harán una comida el viernes junto con los Takamachi" Alicia a lo lejos reconoció a cierto mapache.
"¿Estas de broma no?" Arisa no se lo podía creer
"No, es verdad" Afirmó Fate
"Alicia, sabes que Nanoha estará ahí" la rubia miró seriamente a la gemela mayor.
"Lo sé, pero no te preocupes. No dejaré que se acerque a Fate" Hayate saludó a Alicia de beso y esta se sorprendió. "¡N-No hagas eso!"
"Admítelo Ali-chan, te gustó" Hayate entró con una sonrisa enorme en sus labios.
"Solo cállate" Alicia arrancó y pronto todas siguieron su destino. Unos minutos después y el auto ya estaba estacionándose. Para desgracia de todas, Nanoha se estacionó a lado de ellas. Arisa la vio feo. Nanoha por su parte no se dejó intimidar. Se acercó a paso lento al vehículo. "Buenos días a todas, solo venía a decirle a Testarossa-san que el trabajo ya está terminado" Fate la miró
"Que bueno" Contestó irónicamente. Sin prisa salió del auto. "En un rato más se lo entregaremos al sensei" La rubia le dio la espalda y siguió su camino. Iba tranquila, hasta que claro, vio a Yunno. Ahí parado como si nada. "Y ahora este que demonios quiere" Pensó.
Yunno al verla rápidamente se acercó a ella. "Buenos días, Testarossa-san"
Fate alzó una ceja curiosa. "¿Qué quieres?"
"Venía para hablar contigo de algo importante. Prometo no retrasarte mucho" Esa actitud, le era sospechosa a Fate, pero a la vez confusa. Pues ¿Desde cuando Yunno era amable con ella?
Las demás al ver que Yunno estaba cerca de su amiga, no tardaron en ir directamente hacía ellos. "Tu que demonios haces aquí, Scrya" Alicia se puso a lado de su hermana.
"Tranquila, Ali. Sólo venía hablar pacíficamente con tu hermana" Yunno actuaba tan bien, que el desgraciado consiguió que Nanoha le creyera. Y la que por cierto, no tardó en ir.
"¿Sobre que?" Preguntó Fate
"Yo… sé que he sido un idiota, un inmaduro e imbécil. Sé que te he lastimado Fate-san y no sabes cuanto lo siento. Me arrepiento de todo lo que te hice, tanto a ti como a tu hermano. Por eso estoy aquí y delante de todas te pido perdón" Las chicas se quedaron sin habla. Estaban sorprendidas por esa 'nueva' actitud en Yunno. Nanoha lo miraba sin poder creer que al fin había 'madurado'. El rubio al darse cuenta que las estaba convenciendo, sonrió internamente. "Bingo"
"¿Estas hablando enserio?" Arisa lo miraba incrédulamente.
"Muy enserio. Sé que no solo puedo venir y pedir perdón. Pero si todas me dan una oportunidad, les demostraré que he cambiado para bien" Esmeraldas miraban intensamente aquellos burdeos.
"No me interesan tus disculpas" Fate le dio la espalda y se fue. Yunno se enojo más, pero no lo demostró. Las demás chicas no tardaron en seguir a la rubia.
Nanoha por su parte no entendía que más quería Fate, si su novio estaba aceptando frente a todas sus estúpidas acciones. "No la entiendo"
"Ni yo, pero no te preocupes linda. Juro que haré hasta lo imposible para que me perdone" Yunno le sonrió a Nanoha y después le dio un beso. "Te dejo, para que entres a clases. No quiero que pierdas el tiempo aquí conmigo" Nuevamente dejó sin palabras a la capitana.
"De…acuerdo" Yunno se fue con una sonrisa de triunfo al ver que convenció a Nanoha. "¡Maldita Fate! Pero ya verás que lograre convencerte"
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¡Y aquí termina! Hahaha, lo sé. Quieren darle unos golpes a Nanoha, ¿cierto? XD
¿Qué pasara entre Miyuki y Fate? Ohhh pues lo sabrán a su debido tiempo jaja.
¡Gracias por sus reviews! Y reclamaciones por tardar en actualizar hahaha :B me distraen fácilmente las chicas… Demonios, ellas y su encanto natural u.u
¿Pero que le puedo hacer? Soy débil XD nos vemos, cuídense. ;D
Oh, se me olvidaba. Saludos a mi es-cla-va~ n_n
