Capitulo 7 Recuerdos 3

Ya habían pasado seis meses de los cuales yo solo veía a Edward de vez en cuando, ya que el estaba trabajando, Alice a la que siempre veía me contaba cosas de el y sobre su trabajo, como ella lo dijo cada vez que la enana venia a New Heaven arrastraba consigo a Rosalie, las tres éramos amigas, bueno las cuatro porque yo arrastraba a Ang conmigo.

El día de mi graduación los Cullen vinieron, creo que se sentían obligados por Alice, cada uno me felicito, pero el que yo quería que viniese no podía porque estaba en New Jersey de trabajo, el trabajaba como editor de una editorial pero no se cual, no le he preguntado.

«La verdad lamento no estar contigo ese día, quise posponer el viaje pero mi jefe no me dejo, espero que me perdones, la enana te lleva algo de mi parte, felicidades Edward» me escribió por mensaje esa mañana, lo que me mando con la enana me dejo loca, era una cadena de oro blanco con un dije de oro también en forma de rosa, muy hermoso.

«Gracias por el detalle, no debiste molestarte» le escribí en cuanto vi el regalo.

«No es molestia Bella, es solo un detalle espero verte cuando regrese a New Heaven, te escribo, voy a seguir trabajando besos»

«Besos gracias otra vez. ;o)» no me respondió más los Cullen se fueron como a las 9 de la noche, todos meno Alice que se quedaría para asistir a la graduación de Ang que era dos días después de la mía.

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Estaba en Boston, hoy tenia una entrevista en una editorial, ya habían pasado tres meses de mi graduación y nada que veía a Edward, Alice me decía que su jefe lo estaba esclavizando pero Rosalie me decía que el era el mejor en lo que hacia en su oficina y por eso siempre estaba de viaje por eso no lo veía.

-Señorita Swan un placer soy Aro Vulturi –se presento el dueño de Editorial Vulturi, una de las mejores editoriales de la costa este –Un placer

-Igual señor Vulturi –le dije

-Dime Aro, hija –pidió y yo asentí –Banner me ha hablado muy bien de ti, la verdad me ha dicho maravillas de ti –dijo y yo me sonroje.

-Creo que el profesor Banner exagero, señor Aro –le dije divertida, Banner me había comentado que le había dicho a su cuñado que yo era la mejor de su clase, una chica súper responsable y un millón… de cosas más que en parte son ciertas pero no como el las exagero.

-Modesta la niña –dijo divertido –Pues con tus notas a mi me parece que más bien se quedo corto –agrego, yo me había graduado con honores –Ni el mejor editor que tengo ahorita se graduó con honores, el será tu jefe, ya que lo voy a ascender a Editor en Jefe –me aclaro y yo asentí –Bueno tu sabes de que va este tipo de trabajo, leer manuscritos y borradores, resumirlos, verle los pros y los contras y luego mandar a edición, nosotros tratamos de evitar este tipo de manuscritos –me entrego una lista.

-Perfecto –le dije –Yo seré la que vaya a buscar a los escritores o espero que ellos lleguen a mí –pregunte

-Sera de las dos maneras –dijo –Por ejemplo hay alguien en NY que quiere que su manuscrito sea editado por nosotros y esa persona no puede viajar nosotros vamos por el, pero primero nos tiene que llamar

-Ok –respondí -¿Para cuando empiezo a trabajar? –pregunte.

-Bueno tu jefe llega mañana que es viernes que te parece el lunes, el horario es d pero puedes entrar y salir, ya que siempre hay que ir por algo en algún momento, llega aquí el lunes temprano, pasas por mi oficina para entregarte tu credencial y otras cositas y luego vamos para presentarte a tu jefe y de allí se pondrán de acuerdo ya que serás su asistente, hasta que veamos si tienes el potencial para dejarte sola como editora ¿te parece? –me cuestiono

-Me parece excelente Aro

-Perfecto Isabella nos vemos el lunes –me tendió su mano y yo gustosa la estreche

-A las 9 estaré aquí –dije antes de salir.

En todo el fin de semana casi no pude dormir, uno: porque Ang no me dejaba; dos: por lo del trabajo, la verdad Aro me estaba dando más de lo que yo esperaba y tres: por que algo me decía que el lunes mi vida iba a cambiar para bien

-No me digas que tu jefe era Edward –me interrumpió Ang.

-No te adelantes a la historia, si vas a sacar tus propias conclusiones no te cuento más y dejo que tu loca cabecita le de el final –le dije.

-Yo loca, tu eres la que te creaste una realidad paralela –me recrimino –Mentira Mita sigue con tu cuento.

-Ok gafa –le dije –Es fin de semana Alice fue hasta Boston donde ahora vivíamos –nos señale –Para ayudarme con mi guardarropa de ejecutiva…

El lunes me puse un hermoso vestido color crema con tacos negros y cinturón negro que me "sugirió" la más pequeña de los Cullen, la enana se encargo de ordenarme por día la ropa, cada día era un conjunto diferente, cada semana era ropa diferente, así tenia ordenado mi closet, tres meses de ropa sin repetir, es mujer esta tostada de la azotea.

«Suerte tu primer día de trabajo, Alice me conto, Besos» me escribió Edward cuando iba camino al editorial, no le respondí ya que estaba muy nerviosa y ya estaba cerca.

Llegue a las 9 en punto a la oficina de Aro, me entrego mi carnet de identificación, una tarjeta de crédito empresarial, varios CD's con software que tenia que instalar en mi portátil.

-Isabella vamos para que conozcas a tu jefe que ya llego –me dijo Aro.

-Aro por favor dime Bella ¿si? –le pedí.

-Pues Bella tu jefe ya llego vamos –dijo abriendo la puerta de su oficina.

-Edward Cullen ella es Isabella Swan –dijo presentándome a mi jefe que resulto ser mi amigo, aquel que tenia cerca de nueve meses sin ver.

-Aro yo ya la conozco –dijo este al verme –Ella estudio en Yale conmigo, bueno solo teníamos la clase de Banner juntos –aclaro

-Pues que pequeño es le mundo –dijo este –Ya que se conocen creo que se les hará más fácil trabajar juntos –aclaro –Los dejo para que se pongan la día… Edward dile las reglas –sentencio antes de salir, a penas Aro salió de la oficina de Edward este se acerco a mi y me abrazo.

-Wow Bella ¿Cómo esas?, ¿Qué haces aquí?, ¿Por qué no me dijiste? –pregunto –Que gusto me da verte de nuevo

-Igual –le respondí –La verdad no sabía donde era que trabajabas nunca me dijiste el nombre y Alice sabía que yo vendría para acá ¿ella no te dijo? –pregunte y el negó.

-Bueno ella esta un poco loca con lo de su graduación y los desfiles que tiene y con que Rosalie y Emmett serán sus modelos exclusivos –dijo.

-Si ella me comento algo… wow… la verdad ¿Qué de tu vida Edward? –pregunte.

-Bueno aquí trabajando como loco pero ahora será más alivianado porque te tengo a ti –acoto

-La nueva esclava –dije divertida y el me miro pícaro -¿Qué no me veas así? –le reclame

-Es que wow estas hermosa y bueno en parte tienes razón ahora harás todo el trabajo que yo no quiera hacer –me dijo divertido.

-Siempre y cuando mi jefe me ascienda en poco tiempo por mi no hay problema –le dije alzando las cejas, a lo que el se carcajeo

-Wow en verdad te extrañe Isabella –dijo en tono burlón

-Pues así me llaman –le dije.

-Vamos para que veas tu puesto de trabajo –dijo agarrando mi mano, mi cubículo quedaba en frente a la oficina de el, según el para poder tener vigilada a su asistente, aunque ahora yo era su cofacilitadora o coeditora.

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Ya habían pasado tres meses y Edward y yo éramos el equipo de trabajo perfecto, nos dividíamos el trabajo siempre en partes iguales, un día el me traía la comida y siempre ese día comíamos en la calle y al otro día yo, que hacia la comida en la casa, Ang trabajaba de administradora de una posada llamada Dragonfly Inn. que queda cerca de la costa, en las frías playas de Massachusetts y vivimos juntas en una apartamento alquilado, íbamos miti y miti en todo, cosa que nos enojaba (nótese el sarcasmo).

-Bella mañana tenemos que ir a Chicago a buscar un manuscrito –me dijo Edward a penas entre a su oficina en la mañana.

-Perfecto jefe –le dije a veces le decía así en broma.

-Ja ja muy graciosa Isabella –y el siempre me respondía así –En serio Bella –dijo serio, el a veces era tan serio como lo es Emmett -Serán dos días de trabajo y luego nos quedamos el fin de semana ya que Em juega contra los Chicago Bears y quiere que toda la familia esta y me dijo y cito, abro comillas: "Eddy llevas a mi cuñis o te mato y la dejo viuda y a mamá huérfana entendido"

-Perfecto Eddy –le dije divertida, a Emmett le habíamos aclarado Edward y yo, juntos y por separado que no éramos nada pero Em siempre nos respondía con lo mismo «hasta un ciego puede ver que ustedes se gustan» la verdad a mi no me gusta Edward, me fascina, me encanta pero yo no se si le soy o no indiferente.

-Ja ja –repitió -¿Qué dices vas al juego o me preparo para mi "muerte"?

-Bueno me gustaría ver como Emmett te mata pero eso implica ir, así que si Edward si me quedo para le juego ¿Qué será? –pregunte.

-El sábado en la noche, nosotros regresaríamos el domingo al medio día con toda la familia.

-Perfecto –dije antes de irme a mi puesto de trabajo.

En Chicago las cosas fueron sencillas hasta que llego Emmett el viernes en la noche, uno de sus compañeros se quedaría en la casa Cullen con nosotros.

-Emmett tenias que haber avisado –le regaño Esme, en la casa Cullen habían seis habitaciones, las de los cuatro integrantes y dos de huéspedes una la ocupaba yo y la otra Jasper.

-Bueno ma, se me olvido –dijo –Tengo la solución que tal si Bella y Edward comparten habitación y listo, no creo que a ellos les moleste ¿o si?, ¿Bellita te molestaría compartir la recamara con mi hermanito? –me pregunto -¿Y a ti Edward te importaría compartir tu recamara con Bellita? –ninguno de los dos respondió.

-Quien calla otorga –dijo Rose.

-¿Tu eres mi amiga o mi enemiga? –le dije después que la aparte del grupo

-Yo apoyo al loco de mi esposo Bells, no te enojes te estamos haciendo un favor –dijo acercándose a donde Emmett quien nos veía divertido, el estaba gozando con nuestro sufrimiento.

Félix el amigo de Emmett se mudo para la que era mi recamara y yo para la de Edward, mis nervios estaban a flor de piel y se que los de el también, no me miraba y yo casi ni lo miraba.

-Si quieres te bañas primero –me sugirió, señalando una puerta que debe ser el baño, para el fin de semana yo había empacado ropa informal y para los días de trabajo mis inquitables trajes que Alice me "sugería" comprar, como era principio de verano me lleve una pijama de short blanco con rayas en diferentes tonos de violeta y una franela manga corta color lavanda, al salir Edward estaba terminando de acomodar el sofá donde yo dormiría, ya que no creo que el me ceda su cama, ya le había tendido una sabana encima, fue a buscar algo al closet yo me senté en posición indio esperando la almohada

-¿Qué haces ahí? –pregunto y yo rodé los ojos

-Obvio microbio –le dije –Aquí voy a dormir

-No señor eso lo estoy preparando para mí, tu dormirás en la cama –me dijo

-No Edward yo no voy a quitarte tu cama –le dije.

-No me estas quitando nada yo te la estoy cediendo –me dijo y yo negué –Si –dijo el y yo volví a negar –Tu si eres testaruda –agrego –Dije que si

-Y yo te dije que no, esa cama es tuya y punto

–Bella vas a dormir en la cama por las buenas o por las malas –amenazo.

-A si ¿y como es eso? –pregunte divertida

-Por las buenas es que tú mueves tu lindo cuerpecito hasta la cama y por las malas lo muevo yo –dijo con tono serio

-¡Ja! –dije divertida –Quisiera ver que tu me muevas –lo rete

-¿No me crees capaz? –pregunto y yo negué, el alzo una ceja antes de que me alzara en su hombro como si fuera un costal de papas.

-¡Edward bájame! –patalee

-Bella quédate tranquila –me dijo y yo negué y seguí pataleando

-¡Edward bájame YA! –grite y me zarandeé, lo que paso después fue muy rápido el perdió el equilibrio y caímos en la cama uno encima del otro, la cara de Edward estaba a la altura de mi pecho, yo me estaba riendo a carcajadas y el estaba serio, al verlo la risa se me acabo, sus ojos estaban oscuros y su respiración era un poco más fuerte de lo normal.

Nos vimos a los ojos por un buen rato ninguno se movía, hasta que el dio el primer paso y me beso, el beso empezó suave pero se volvió demandante con el paso de los segundos.