Hola de nuevo a todas y todos, aquí les dejó el capítulo número siete, a menos de que mi musa llegue con mucha intensidad éste va ser el penúltimo capítulo. Snif Snif, ay me pongo sentimental…
Bueno sin más preámbulos espero que lo disfruten…
Aclaro que los personajes no me pertenecen, todos son de la grandiosa Rumiko, hago esto sin fines de lucro.
-kkk- los personajes hablan
-kkk- los personajes piensan
Capítulo VII Todo es por ti
Akane salió decidida esa tarde a encontrar el agua mágica que se albergaba en algún lugar de la inmensa montaña. Ella no era consiente de lo que le esperaba, el invierno azotaba con fuerza desde hacía varias horas, pero una cosa era verlo por la ventana y otra vivirlo en carne propia.
El viento soplaba con ímpetu, la nieve era una espesa cortina que le empañaba la vista, cada paso que daba parecía quedar sumergido entre la gruesa capa blanca a sus pies. La chica se aferraba fuertemente a su bufanda, sacó unos guantes que traía dentro de su abrigo, el frío en sus manos era más de lo que podía soportar…
La joven tuvo que sacar fuerzas de lo profundo para no devolverse -Esto está peor de lo que creía… Casi no puedo ver nada… No me puedo dejar vencer, siempre he sido fuerte, debe demostrarles a todos que puedo… Debo demostrarle a Ranma… que sí me importa, lo que más deseo es que seas feliz…- una expresión de tranquilidad se plasmó en su rostro, con sus manos cubriendo su frente continuó caminando.
Subió varios kilómetros sin tener una idea de dónde podía estar, cada minuto que pasaba perdía más el aliento, su nariz estaba completamente roja y los dedos de los pies se le habían comenzando a adormecer. Le costaba respirar…-Necesito descansar aunque sea un momento, debe de haber una cueva por alguna parte…- Siguió caminando mientras se apoyaba en las paredes de roca a su alrededor, hasta que sintió algo extraño…
Su mano de repente se fundió entre la roca cubierta de nieve, inexplicablemente sintió como una fuerza la jalaba hacia el interior de la piedra que tenía en frente, el miedo la invadió por completo -¿Qué rayos es esto¿Cómo es que me hundo entre la roca? Debo de estar delirando, seguro estoy inconciente…-
Su cuerpo fue tragado poco a poco por la pared de piedra, hubo un momento donde sintió perder la consciencia, ni siquiera tenía control sobre su propio cuerpo, era atraída por una fuerza misteriosa.
La joven abrió sus preciosos ojos marrones, se incorporó de golpe al notar que yacía sobre el suelo, se puso en pie y miró con temor a su alrededor… -¿En dónde demonios estoy?- se tocó la cabeza -¿Cómo llegué aquí? A pesar de sus dudas siguió caminando en lo que parecía un túnel de nieve.
Ella pasó una mano sobre la pared de nieve, al acercarse pudo ver que brillaba como si de escarcha se tratara, se extrañó ante el fenómeno y su mirada curiosa observaba el brillo dejado sobre su guante. -¿Dónde podrá estar salida? Rayos ¿Cómo me metí en todo esto¡Esto es tú culpa Saotome!- su ceño se frunció al recodar a la persona por la cual había iniciado el viaje…
Suspiró hondo para calmar su incipiente ira, el instinto le dictó que lo mejor sería seguir hasta el final del túnel. Caminó durante al menos unos diez minutos hasta que se topó con una luz cegadora. Se cubrió los ojos con las manos hasta que logró adaptar la pupila a la cantidad de claridad.
Sus ojos recorrieron con curiosidad el nuevo espacio dentro del que se ubicaba. De lo primero que se percató era que el frío no era tan intenso, su cuerpo no se sentía tan mal como hacía un par de horas. Luego pudo observar como las paredes parecían estar hechas de cristal, caminó otro poco más y pudo ver algo que jamás imaginó…
Con una expresión de asombro en su rostro salieron las palabras -Es la fuente… Debe ser ésta…- Como por arte de magia un rayo de luz entró por una grieta en la parte superior de la cueva, los cristales que rodeaban la fuente comenzaron a descomponer la luz creando miles colores que rebotaban entre las paredes, el agua dentro de la fuente se tornó de varios tonos, hasta al fin quedar en un turquesa impresionante. Los ojos de la chica no perdieron un solo detalle, era demasiada la impresión y belleza juntas, las emociones de la muchacha se desbordaban.
Sus ojos se aguaron ligeramente mientras su mente seguía trabajando -Es tan hermoso, no puedo creerlo, he llegado he encontrado la fuente… Al fin Ranma podrá ser una persona normal ¿Pero ahora qué hago?- Sacudió su cabeza saliendo de sus ensoñaciones, con algo de temor se acercó unos pasos más a la naciente de agua… De repente se escuchó una voz.
-Te he estado esperando Akane Tendo…-
Ranma seguía firme en su camino hacia la cabaña, el clima había hecho de su viaje un verdadero martirio, -Maldita nieve, esto es una verdadera porquería por suerte que pronto llegaré a la casa y podremos volver a Nerima.- refunfuñaba el chico conforme caminaba, por último su ira le hizo lanzar un gran grito -¡Malditos viejos embusteros y maldita fuente!-
El chico de la trenza al fin entre la espesa nieve y la incipiente oscuridad de la noche pudo observar la luz de la cabaña… -Hasta que al fin he llegado.-
Se sacudió la nieve y entró a la casa, caminó hacia el salón donde casi todos estaban tomando té.
-Hola a todos ya llegué- exclamó Ranma para dar a conocer su presencia.
-Hola yerno…- dijo Cologne con desinterés.
Soun miraba de un lado para otro desesperadamente, hasta que al fin hizo una pregunta -¿Dónde está Akane Ranma?-
El chico miró al padre de su prometida con fastidio -¿Cómo que dónde está Akane¿No está aquí con ustedes?- preguntó al sentarse en la mesa y tomar una taza de té.
-Je je je¿Debes estar bromeando verdad? Akane no ha estado desde la tarde aquí, creíamos que se habían ido a dar un paseo romántico juntos- dijo con nerviosismo Soun.
-¡Ja! Paseo romántico- murmuró por lo bajo el chico…
Pronto el joven Saotome tenía a Ryoga y a Kuno encima de él.
Kuno lo movía de un lado para el otro -¿Qué has hecho con mi diosa con alma de tigresa?-… Ranma se mantenía con una expresión de sorpresa en el rostro.
El chico del colmillo lo tomó por la camisa y lo recostó sobre la pared… -No te hagas el gracioso Ranma, dinos de una buena vez que le hiciste a Akane… Si me entero que le has tocado un pelo te juro que te mataré.-
Ranma soltó el agarré lanzando a Ryoga lejos. Con desesperación el chico comenzó a defenderse -¡Ya he dicho que no he estado con ella¡No se en dónde demonios está esa niña fea! De seguro debe estar en uno de los tantos cuartos de esta casa, pero ninguno de ustedes la ha visto….
-Buaaaaaaaa, mi niña se ha perdido, ahora que le diré a su madre, Buaaaaaaaaaa- Soun lloraba desesperadamente de un lado para el otro.
-Tranquilo Tendo, Ranma quizás tenga razón y Akane está en alguna parte de la casa, solo es cuestión de buscarla- dijo Genma intentando calmar a su desesperado amigo.
-¡Hay que buscar Akane!- gritaron Ryoga y Kuno al mismo tiempo mientras salían del comedor y empezaba a registrar las habitaciones.
Las dos hermanas Tendo junto con Ukyo buscaron también entre los cuartos, mientras que Genma y Soun se pusieron sus abrigos y buscaron en los alrededores de la casa.
-Akaneeeeeeeee…- gritaban los dos amigos mientras que le daban vuelta a la cabaña-
-¿Akaneeeeeeeee hija en dónde estas?- de nuevo las lágrimas comenzaban a acumular sobre sus ojos…
Soun suspiró resignado -¿Akane, por qué le haces esto a tu padre?-
-Vamos Tendo, será mejor volver a la casa, el clima está peor que nunca…-
-Esta bien…-
Ambos entraron de nuevo con desilusión en el rostro.
Ranma se quedó algo sorprendido de todo lo que sucedía a su alrededor, aún no caía en cuenta de que en realidad Akane no estaba dentro de la casa. Una vocecita se oyó…
-Oye guapo… Ellos no mienten tu prometida no está aquí- dulcemente Kana miró hacia el joven esperando su reacción.
-¡Ella no es mi prometida¡Es más yo ni siquiera le importo!- expresó el chico comenzando a exasperarse.
-Ji ji ji… Lo mismo dijo ella….- la anciana habló tan bajo que Ranma no pudo oír lo que decía.
El joven artista marcial no se sentía cómodo con la situación y las continuas recriminaciones de todo el mundo. Caminó fuera del salón pensativo… -¿Será que en verdad Akane no está en la casa? Pero que chica tan tonta, no creo que se le haya ocurrido salir con este espantoso clima. ¿Además a dónde iría? Esto no tiene ningún sentido, seguro está durmiendo en alguno de los cuartos y nadie se ha dado cuenta…-
Kasumi y Nabiki entraron con cuidado a la habitación donde descansaba Shampoo, pensaron que quizás por alguna casualidad su hermana podría estar ahí. Al abrir la puerta apenas lograron distinguir una sombra que se movía rápidamente. Los ojos de ambas chicas intentaban adaptarse a los rápidos movimientos, de repente la sombra venía directamente hacia los pechos de la mediana de las Tendo.
-¡Nabiki linda que gusto en verte!- chilló el maestro.
De la nada el puño del joven Saotome mandó al viejo contra la pared.
-¡Viejo libidinoso, hay que ver que usted no tiene vergüenza!-
Desafiante el maestro se puso en pie… -¡Ranma no te perdonaré que no me hayas dejado saludar a mi querida Nabiki!-
-Vaya que es descarado el maestro, tras de que intenta tocarme, de seguro estaba en la habitación para aprovecharse de Shampoo dormida- afirmó la mediana de las Tendo convencida.
-Ay que horrible…- dijo Kasumi mientras tapaba su boca en señal de espanto.
-No es cierto, no es cierto- pataleaba el maestro con los ojos lloros, -Yo sería incapaz…- puso sus ojitos de corderito -¿Verdad que me creen chicas?-
Ranma lo jaló por la espalda hacia arriba -¿Quién le va creer algo a un viejo pervertido como usted?- El maestro soltó el agarré y optó por una posición de combate. -Ya verás te daré tu merecido…. ¡Esa no es forma de hablarle a tu maestro!-
Ante el ajetreo en su habitación los ojos de la amazona se abrieron despacio… Se incorporó de pronto -¿Pero, que está pasando aquí?- dijo aún soñolienta la amazona.
El viejo perdió la atención que tenía sobre Ranma para lanzarse hacia la joven china buscando tocar sus encantos -¡Shampooooooooooo¡Que alegría que hayas despertado! Te estuve cuidando…- de un golpe certero en la cabeza la chica se quitó al maestro de encima.
-Uff… Que viejo tan impertinente…- la chica se sacudió las manos.
-¿Shampoo de casualidad no has visto Akane?- preguntó con preocupación Kasumi.
-No…- respondió la chica -la última vez que la vi fue al salir con Ukyo esta mañana.- Posó su mirada sobre el chico de trenza a quien el semblante le cambió, su rostro fue adquiriendo una expresión de preocupación cada vez más obvia… A la distancia se escucharon los gritos de Kuno.
Las hermanas Tendo junto con Ranma corrieron hacia el lugar de la casa de donde venían los alaridos, era la habitación de las muchachas. Justo al borde de la cama estaba Kuno con un papel en sus manos, con resignación explicó -Ella se ha ido…-
Nabiki arrebató el papel de las manos del abitado muchacho y lo leyó en voz alta:
-He salido en busca de la Fuente de los Deseos, por favor no se preocupen por mí, estaré de vuelta pronto. Los quiero Akane Tendo.-
La expresión de las chicas, junto con la de Ranma, fue de asombro y preocupación.
Kasumi estaba notablemente consternada -¿Cómo puede ser que Akane haya salido con este clima? Ella no es tan impulsiva.-
-Sí es raro en ella…- afirmó Nabiki.
Ranma se quedó suspendiendo en su mente por un segundo, una expresión de shock se apoderó de rostro, él había vivido en carne propia el frío intenso que había afuera, temía como nunca antes por su prometida, ella no resistiría… -Akane… Esto no puede ser…- con desesperación se cubrió el rostro con sus manos.
El silencio se apoderó del cuarto, el chico de la trenza de nuevo volvió en si… -Debo ir a buscarla, es mi deber protegerla… Akane te encontraré lo juro…- dijo el chico por lo bajo mientras apretaba con fuerza sus puños.
Como un rayo Ranma salió de la habitación, se dirigió a la suya y se puso la ropa de invierno más abrigadora que encontró. Miraba con preocupación hacia el vacío mientras se alistaba -Akane…. Espero que estés bien, si algo te pasa no me lo perdonaré por dejarte sola…-
El artista marcial salió disparado hacia la puerta cuando fue interceptado por Kuno y Ryoga…
-Saotome… ¿Ni creas que voy a dejar que te lleves el crédito por ir a buscar a mi amada Akane?- dijo con firmeza el joven Tatewaki.
Decidido Ryoga afirmó -Ranma iré contigo, no puedo permitir que nada malo le pase Akane, te ayudaré a buscarla…-
-Chicos no me parece prudente que ninguno de ustedes salga con el clima en estas condiciones- señaló Cologne.
-¡Pues nada me va detener¡Encontraré a Akane y la traeré de vuelta!- dijo decidido el chico de la trenza.
La señora Kana apareció ante los jóvenes, -Si eso es lo que quieren esta bien, vayan en busca de la chica, pero tengan cuidado, no vaya ser que el frío de la montaña se apodere de sus cuerpos…- su advertencia estaba hecha pero los muchachos ya habían tomado su decisión irían en busca de Akane sin importar las consecuencias.
La voz que escuchó la chica de los cabellos azulados se volvió a repetir…
-Te he estado esperando Akane Tendo…-
La joven giraba su cabeza de un lado a otro buscando el origen de esa voz femenina y dulce que la llamaba, pesé a que era una muchacha algo asustadiza, algo en esa voz le transmitía paz y tranquilidad.
-¿Quién eres? Por favor sal, quiero verte.-
El agua de la fuente comenzó a moverse, de ella fue saliendo lentamente una hermosa joven de cabellos largos y negros, de unos atrayentes ojos turquesas, su tez era pálida como la nieve, llevaba puesto un largo vestido de blanco. Akane por un momento pensó que talvez estaba muerta y la mujer que estaba en frente de ella era un ángel…
-Te he estado esperando Akane Tendo…- volvió a repetir ya fuera del agua.
-A…a… a… mí…- tartamudeo la chica, observaba con sorpresa cada movimiento de la mujer que tenía al frente.
-Sí linda, a ti… Desde la última vez que apreció la fuente sabía que dentro de mil años nos veríamos aquí-
-Pero… eso no puede… ser…- Akane estaba muy confundida. -¿Quién eres?-
-Soy la guardiana de la Fuente de los Deseos…- dijo mientras se acercaba a Akane -¿Querías encontrar la fuente no es cierto?-
-Pues… sí… sino no habría venido.-
-¿Para qué quieres el agua mágica?- preguntó con dulzura la guardiana.
La joven de forma automática bajó su rostro y el sonrojo cubrió sus mejillas. Comenzó a jugar con sus dedos pulgares, -Lo que pasa es que yo tengo un amigo… Pero si Ranma no es solo mi amigo… Bueno a él le interesa mucho acabar con una maldición que adquirió en China… y yo quiero darle el deseo para hacerlo feliz…-
La guardiana posó su vista sobre la sonrojada chica… -¿Estás segura de que es sólo tu amigo?-
-Eje… mmm…. Este… bueno es mi prometido, pero fue una decisión tomada por nuestros padres- fue la respuesta de Akane quién estaba bastante nerviosa.
-¿Lo quieres?- preguntó en seco la mujer.
La chico de los cabellos azulados cayó de golpe en el suelo por la impresión, se levantó con el rostro rojo a más no poder y comenzó a agitar sus manos -Bueno quererlo… quererlo… je… esteee… creo que sí… lo quiero como amigo…- dijo por último intentando defenderse ante la pregunta inesperada.
La mujer de los ojos turquesas esbozó una dulce sonrisa… -Ella lo ama sino no habría podido llegar hasta aquí. Debes querer mucho a tu amigo…- Akane no pudo más que mover su cabeza en señal de aprobación por el comentario.
De forma seria la mujer continuó -Tus amigos han venido a buscar la Fuente también, pero hay demasiado egoísmo en sus corazones, aún no he decidido cuál ve ser el castigo para cada uno de ellos…-
La joven interrumpió -¿No hay posibilidad de que no los castigues?-
-Eso está difícil Akane querida, la magia tiene reglas que no se pueden romper… Puede que el castigo no sea aplicado ahora, pero tarde o temprano se hará. Al menos confórmate con saber que podrás llevarte un poco del agua mágica para cumplir el deseo de tu prometido…-
La guardiana extendió un recipiente de cristal en forma de una lujosa botella a la joven, -toma, acércate a la fuente y coloca el agua dentro de esto.- La menor de las Tendo tomó entre sus manos el objeto. Lentamente se acercó a la Fuente se sentó sobre el borde de una de las cristalinas piedras hundió el recipiente hasta llenarlo con el agua turquesa, lo selló con una tapa de cristal.
-Akane querida… ya es hora de que te vayas, pero antes me gustaría darte esto.- la mujer de nuevo extendió su mano y le dio una especie de pequeño pergamino. -Debes dárselo a Ranma apenas lo veas…- la chica agarró el objeto y lo introdujo en una de las bolsas de su abrigo, le sonrió con dulzura a la guardiana.
-Gracias…-
-No tienes que dármelas…-
-¿Cómo voy a salir de aquí?- preguntó algo preocupada la joven.
-De eso me encargo yo mi niña…- dicho esto posó su dedo índice sobre la frente de la chica. Akane le devolvió una mirada de curiosidad ante la acción.
-Que pena aún no pregunto tu nombre…-
-Mi nombre es Sakumi… Pronto estarás de nuevo con los tuyos cierra los ojos- la chica de los ojos marrones obedeció, sintió la misma sensación que tuvo antes de entrara a la cueva… -Gracias- esbozó dulcemente Akane antes de salir de la vista de la hermosa Sakumi.
Los muchachos estuvieron llamando a Akane por al menos dos horas, se separaron y luego se volvieron a reunir… Sus intentos eran inútiles parecía que a Akane se la hubiera tragado la montaña. Sus cuerpos no resistían más el frío, las fuerzas ya no daban para más…
Con voz jadeante Kuno fue el primero en hablar -Ranma aunque no quiera decirlo, creo que deberíamos volver, quizás Akane ya ha llegado, si seguimos aquí afuera moriremos.-
-Tampoco me gusta la idea, pero creo que Kuno tiene razón- afirmó Ryoga con una mirada triste sobre la nieve.
El chico de la trenza suspiró hondamente, su cara de cansancio era visible, él era uno de los que más tiempo había pasado ese día bajo el desastroso clima. Con resignación dio su gusto bueno -Está bien volveremos, pero si Akane no ha llegado yo saldré de nuevo a buscarla…-
Así se encaminaron los artistas marciales de nuevo hacia la casa, soportando la helada ventisca, la nieve que caía sin cesar y el peso de horas cansancio sobre sus cuerpos…
Akane abrió sus ojos pesadamente, un escalofrío recorrió su cuerpo, al intentar levantarse notó que su cuerpo estaba casi por completo entumecido… Con costo podía pensar -¿Dónde estoy¿Habré tenido un sueño?- se percató que sostenía algo entre sus manos, levantó una de ellas mirando la botella extravagante con un líquido turquesa… -No ha sido una ilusión, en realidad he encontrado la Fuente de los Deseos, debo llegar a la casa, debo darle esto a Ranma…-
Se percató que la botella brillaba de una manera extraña era como una luz dentro de la oscuridad de la noche… -Pero que tonta soy, no traje nada para alumbrar mi regreso, la verdad es que no esperaba estar aquí afuera hasta estas horas de la noche. Por suerte esta agua brilla de una extraña manera-
Con las pocas fuerzas que le quedaban la chica comenzó a caminar, sentía dolor en cada parte de su cuerpo, no podía enfocar con claridad la vista, se tropezó con una piedra, con dificultad se puso de nuevo en pie. No tenía ni idea de dónde estaba, caminaba sin rumbo. Su cuerpo empezó a temblar involuntariamente, las piernas comenzaban a fallar, la fuerza del viento parecía querer derribar su cuerpo.
-No me dejaré vencer… Esto lo hice por ti Ranma, todo es por ti… Aunque sea lo último que haga esta agua llegará a tus manos…- Un par de lágrimas salieron de los entrecerrados ojos marrones de Akane… El dolor en su cuerpo era cada vez más insoportable, pero no se dejó derribar por él. Cubriendo con una de manos su frente y con la otra sosteniendo la botella para alumbrar sus pasos la joven siguió su camino.
No tuvo consciencia del momento en que había llegado tan cerca de la casa, pero de pronto entre la espesa nieve y lo oscuro de la noche puso divisar algo de luz… -Estoy cerca, no lo puedo creer… Vamos Akane solo unos pasos más, tú puedes…- Otra lágrima rodó por una de sus mejillas, cada paso que daba era un martirio, sentía que en cualquier momento caería sin poder levantarse. No pudo ver que cerca de la cabaña entraban tres chicos cabizbajos…
Al llegar Ryoga y Kuno entraron de inmediato a quitarse las pesadas ropas y buscaron entrar en calor. Ranma de inmediato se fue hacia el comedor en busca de gente. La señora Kana estaba sentada de manera pensativa, cuando observó al chico entrar…
-Que bien que hayan podido regresar… ¿Encontraron a la chica?-
La cara de Ranma se horrorizó…. -A… kane… ¿No esta aquí? Volvimos con la esperanza de que talvez ya habría vuelto…- Se sujetó con fuerza la cabeza -Esto no puede ser… Debo ir por ella ahora mismo…- El chico salió de nuevo corriendo hacia la puerta con desesperación.
-¡Ranma por favor espera, no puedes volver a salir!- gritó con preocupación la anciana. El joven ignorando la advertencia abrió la puerta para quedar plasmado con la visión que tenía al frente…
Ahí justo en delante suyo estaba su amada Akane, el estado de su cuerpo no parecía el de su bella prometida, su piel tenía un tono azulado, sus labios estaban morados, su mirada pérdida, tenía las ropas algo rasgadas y empapadas por la nieve.
La chica le miró con lágrimas en los ojos… -Al fin he llegado… Ranma…- Akane extendió su mano mostrando la botella con el agua mágica… Con lo último de sus fuerzas pronunció…
-Toma Ranma… Es el agua que tanto querías… Ahora serás feliz… Tú sí… meeee im…por… tas…- dicho esto la joven se desplomó en el suelo, antes de caer fue interceptada por los fuertes brazos de su prometido. El chico observaba con terror el cuerpo casi inerte que yacía en sus brazos. Le lanzó una mirada suplicante a Kana como diciendo por favor haga algo por ella…
La anciana miró con una inmensa tristeza la escena… Con la voz en un hilo se dirigió al joven -Lo siento Ranma… El frío de la montaña ha consumido su cuerpo… Tan solo le quedan unas pocas horas de vida…-
-Tan solo le quedan unas pocas horas de vida… Tan solo le quedan unas pocas horas de vida… Esto no puede ser…- El joven abrazó con todas sus fuerzas el cuerpo inmóvil de su prometida… Un lágrima cristalina casi imperceptible bajó la mejilla del joven y cayó sobre el rostro de la chica -Akane no puedes hacerme esto…-
Un grito de desesperación salió de su boca -¡Akaneeeeeeeee!-
Continuara…
Notas:
Estamos ya en la recta final, al fin llegué a la parte que quería escribir. Para ser sincera, los últimos párrafos escritos fueron mi idea inicial para el fic. El capítulo fue más largo de lo normal, espero que todas y todos estén complacidos.
Quisiera agradecer de corazón a todas las personas que han seguido este fic desde que lo inicie. En especial aquellas que me han dejado sus comentarios a lo largo de los capítulos.
Gracias especiales a las chicas que dejaron su review en el capítulo pasado:
cynthia: gracias por lo del capítulo divino y por apoyarme siempre, eres una gran amiga, gracias a Dios la red nos unió.
vivan alejandra: es bueno ver que sigues mi fic, para mi es un placer escribir para personas como tú, así que estoy súper contenta con tu comentario.
Freya: lamento que no se hayan encontrado en la montaña, lo del bosque lo podemos dejar para otro fic, pero no te creas me gusta la idea…
Por fa ya que estamos cerca del final anímense a dejar sus reviews, todos sus comentarios son bienvenidos… No cuesta mucho dejarlos y en verdad lo alientan mucho a una como escritora. Nos vemos en el próximo capítulo que de seguro será el gran final…
Besos AkaneKagome
