Rachel andaba por los pasillos del instituto algo distraída. La relación con Jesse iba bien, pero no como a ella le gustaría que fuera. Si, hacían musicales en su tiempo libre, y la había ayudado mucho a mejorar su colocación, pero no la divertida. No la enamoraba.

Estaba guardando las cosas en su taquilla, cuando Puck llego apoyándose en la taquilla del lado, mirándola con una sonrisa amplia.

- Ey, Rachel, ¿cómo tú por aquí?

- Puck… esta es mi taquilla.

- Ah, ya bueno, claro. ¿Qué tal estas?

- Noah, ¿qué te ocurre?

- Nada, simplemente me intereso por ti. Eres judía, como yo. Nos tenemos que cuidar.

- Bueno, bien gracias.

- Yo no lo veo así.

- Ah, ¿no? Y como lo ves.

- Estás triste. Te falta algo.

- Algo como qué.

- Un hombre de verdad.

- Puckerman.- Rachel cerró su taquilla de un portazo.- Deja ya el tema. Las cosas me van bien, y me van a seguir yendo bien con Jesse. ¿Entiendes? Con Jesse. Con nadie más.

- ¿Ni conmigo?

- Por favor.- Rachel puso los ojos en blanco negando con la cabeza.- Estas con Quinn. Eres repulsivo.

- Ya no estamos saliendo.

- Si lo estáis.- Rachel se alejo de la taquilla dirigiéndose a su clase.- Me entero de todo.

- Mierda…

Rachel llego a la clase de canto, y Puck entro tras ella, unos segundos después, cerrando la puerta tras él. Mientras esperaban a la llegada del señor Shue, hablaban animados. Finn intentaba mantener su conversación con Sam y Blaine, pero su mirada se iba cada dos por tres a la parte de la sala donde se encontraba Rachel. Esta por su parte, evitaba hacerlo, ya que no quería cruzar su mirada con Finn, pero eso pasaba cada vez que alzaba la vista. Y Finn la sonreía. Y ella no podía no sonreír.

- Buenos días chicos. ¿Cómo andamos?- El profesor acaba de llegar a la clase, animado como siempre.

- A mí me gusta andaría andar con las manos.- dijo Brittany, a la cual miraron todos sus compañeros entre risas.

- Bien, quizás puedas lograrlo Britt.- añadió Will.- Bien chicos, queda apenas un mes para las Nacionales.- Los chicos corearon aplaudiendo animadamente.- Y… para que todos vaya sobre ruedas, vamos a hacer un gran ejercicio esta semana. Cada uno de vosotros tendrá que preparar un solo, lo que os dará confianza para salir al escenario y comeros el mundo. ¿Alguien quiere empezar? – Antes de que terminará la frase, Rachel ya había levantado la mano y casi se había levantado de la silla.- Rachel, por favor.

- Algo que no sea un muermo, por favor.- Santana se cruzo de brazos, apoyándose en la silla.

- ¿Qué te parece esto?.- La desafió Rachel.- Finn, por favor, puedes ir a la batería.

- Por supuesto.- Finn se levanto sonriendo ampliamente.

- Dale.

'Loving you
isn't the right thing to do
how can i ever change things
that i feel
If i could
maybe i'd give you my world
how can i
when you won't take it from me
You can go your own way
go your own way
You can call it
another lonely day
You can go your own way
go your own way…'

Cuando termino la canción todos los compañeros se levantaron dando unos grandes aplausos, incluida Santana, la cual hizo un guiño de ojo a Rachel, que sonreía ampliamente desde el centro del aula. Tras los aplausos, se giro levemente hacia Finn, que seguía sentado en la batería, y moviendo los labios, le dio las gracias con una amplia sonrisa.

- Genial chicos. Nos vemos mañana. Quiero más actuaciones como esta. Enhorabuena Rachel.

Al terminar las clases, Rachel salió a la entrada, donde se suponía que tendría que estar Jesse esperándola. Al no encontrárselo allí, cogió el teléfono y marcó su número pero nadie respondió. Se apoyo en la pared, esperando, pensando que estaría de camino. Pero el tiempo pasaba y no llegaba nadie. Habían salido casi todos los alumnos y Rachel seguía ahí, dando vueltas a su pelo, y llamando cada dos minutos esperando la respuesta del otro lado del teléfono.

Finn salió por la puerta, y vio allí a Rachel, la cual había decidido tirarse en las escaleras. Con media sonrisa se acerco a ella por detrás, con intención de darla un leve susto, pero su larga sombra le destapo, y hizo que Rachel se diera la vuelta, sonriendo.

- No eres nada silencioso.

- Me has pillado por la sombra.

- Y por el ruido de tus grandes pies.- Rió divertida.

- ¿Qué haces aquí? – Preguntó Finn sentándose a su lado.

- Esperar a Jesse, pero parece que se ha olvidado de mi.- Se encogió de hombros.

- Vaya… que buen novio es Jesse.

- Es muy bueno, la verdad.- Rachel intento sacar el orgullo de novia que tenía.

- ¿Dejándote tirada durante cuánto tiempo?

- Eso le puede pasar a cualquiera, Finn.

- A mí no.

- A ti no, porque no quedábamos a no ser que fuera a escondidas.

- Rach…

- Dejemos la conversación mejor, ¿no?

- Si… -Hubo un silencio incomodo, hasta que Finn decidió volver a hablar tras un leve carraspeó.- Ha estado genial tu actuación en el Glee.

- Sin la batería no hubiera sido nada del otro mundo.

- Si, la batería es realmente genial.

- Siempre y cuando le acompañe una gran voz.

- Hacen buena pareja.

- Si.- susurró Rachel.- Realmente la hacen.

Tras esa última frase, Finn no pudo evitar mirarla con asombro, y ver como Rachel, totalmente avergonzada de haber aceptado aquello jugaba con su pie en el suelo, como si fuera una niña pequeña. Finn sonrió ampliamente y con total facilidad, cogió el cuerpo de Rachel arrastrándolo hacía él, para después besar su cabeza. Rachel apoyo su cabeza en el pecho de Finn, sintiéndose realmente refugiada.

- ¿Hace cuanto que tendría que haber venido Jesse?

- Media hora.- dijo en un susurro.

- Venga anda.- Finn se levanto y le ofreció su mano para ayudarla.- Vámonos, te acompaño.

- No puedo ir a casa, no tengo comida. Y les dije a mis padres que comía fuera.

- Bien, te acompaño a comer.

- No hace falta.

- Vamos.- movió la mano para llamar la atención de Rachel.- no seas cabezota.

Rachel sonrió de medio lado, y cogió la mano de Finn para levantarse de las escaleras. Cuando fue a soltar su mano, Finn la apretó levemente, haciéndole entender que no iba a soltarla, pero Rachel, insistió en hacerlo, y con una mirada, casi se lo suplico. Finn, se mordió el labio inferior, y la soltó con desgana, acariciándola antes de hacerlo.

Los dos caminaron con destino de la cafetería más cercana, donde tomarían un bocadillo. Su conversación era muy animada y realmente divertida, y el camino se les estaba haciendo demasiado corto, pero a mitad de su recorrido el teléfono de Rachel sonó.

- Perdona.- se disculpo Rachel cogiéndolo.- ¿Si? Ah, hola Jesse. Si te he llamado. Quedamos ayer en que me recogerías e iríamos a comer. No, ya no estoy allí. Estoy yendo a una cafetería a comer. Si, sola.- Rachel alzo la vista, y se llevo una mano a la boca, pidiéndole silencio a su acompañante.- Eh… vale. Te espero. Claro. Sí, yo también. – y colgó.

- He de irme, ¿verdad?

- Creo que si.- Rachel bajo la mirada al suelo, algo avergonzada.- Gracias por acompañarme.

- Bueno, me basta con ver el camino que has tenido conmigo, viendo tu sonrisa y el ver que en cuanto has cogido ese teléfono ha desaparecido. Me hace tener esperanza. Esperanza por saber que algún día volverás a ser mía. Esperanza porque llegará un día que no seré yo quien te robe un beso, porque tú querrás dármelo.

Rachel alzo la vista para mirarle, con los ojos llenos de lágrimas, a punto de explotar. Finn realmente asombrado, lo único que pudo hacer fue, abrazarla, pidiéndola por favor que no llorara, que no quería verla así. Y que Jesse no podría hacerlo. La aparto de sí, para poder mirarla mejor, y con su mano retirarle un par de lagrimas que habían caído por su rostro. Sonrió y la dio un suave beso en la nariz, lo que hizo sonreír a Rachel.

- Así estás preciosa. Y así es como tienes que estar.

- Gracias Finn.

- Me voy. ¿Te puedo dejar sola aquí sin que te pase nada o sin que montes un drama?

- Idiota.- Rachel le golpeo con delicadeza el brazo bromeando y esta vez fue ella la que se puso de puntillas y le dio un ligero beso en la mejilla.- Gracias, de verdad.

No hay porque darlas.- Finn se fue alejando por la dirección por la que había llegado.- Y no llores.

Rachel se quedo apoyada en la pared de la fachada del edificio en el que se habían parado, fijándose en la figura del que había sido su acompañante. Se quedo realmente embobada, viendo la espalda de aquel gran chico, y sin pensarlo mordió su labio inferior, bajando su mirada por toda su espalda. Meneo la cabeza, volviendo la vista al frente, y espero durante unos minutos más hasta que Jesse llego.

-O

Finn fue de los últimos en llegar al aula de ensayo, donde el señor Shue ya estaba esperando, a punto de cerrar la puerta. Dándole un leve golpe en la espalda, amigable, le hizo entrar dentro.

- Vamos chicos, ¿quién son los que se ofrecen hoy? – Puck levanto la mano y para sorpresa de todos, Finn también lo hizo. – Bien, dos de nuestros chicos se ofrecen. Esto es estupendo. Vamos primero con Puck, adelante.

- Bien, este es uno de mis temas favoritos, así que lo disfrutaréis.

'[…]Hands, touching hands, reaching out
Touching me, touching you
Oh, sweet Caroline
Good times never seem so good
I've been inclined to believe it never would

Oh, sweet Caroline
Good times never seem so good
I've been inclined to believe it never would oooh oh no no..
'

- Vaya Puck.- Todos los compañeros de la sala se levantaron aplaudiendo y coreando el nombre de Puck, realmente emocionados. Había sido una gran actuación.- Bien, bien, chicos.- continúo el señor Shue.- Ha sido una gran actuación, pero ahora le toca a Finn. Por favor, un aplauso.

- Bueno… esta canción, yo creo que lo dice todo.

'Jessie is a friend
Yeah, I know he's been a good friend of mine
But lately something's changed that ain't hard to define
Jessie's got himself a girl and I want to make her mine […]

You know, I wish that I had Jessie's girl
I wish that I had Jessie's girl
Where can I find a woman like that
Like Jessie's girl
I wish that I had Jessie's girl
Where can I find a woman
Where can I find a woman like that…'

Todos se levantaron aplaudiendo realmente exaltados por la canción que había cantado Finn, y este lo único que hizo fue quedarse sentado en la batería, mirando a Rachel, la cual solamente había podido aplaudir sentada en su sitio, ya que sabía perfectamente el significado de lo que había cantado Finn.

Tras finalizar la clase, Puck se acerco a Finn, y le hizo un choque, felicitándole por la canción y comentando entre risas algunas tonterías. Rachel se había quedado mirando a los dos chicos desde su taquilla, y en un ataque de valentía se atrevió a sacar su móvil.

'Realmente el batería es increíble. Enhorabuena por esa actuación, creo que de las mejores que ha visto esa sala. Me ha encantado. Rachel'

Sonrió y guardo su teléfono, observando como Finn, desde el otro lado sacaba su móvil. Finn alzo la vista, buscando con la mirada a Rachel, y rápidamente la encontró, mirándola desde su taquilla. Conuna sonrisa, alzo su móvil balanceándolo, haciéndola entender que agradecía su mensaje, y que luego hablarían.

Rachel saco los libros que necesitaba para la siguiente frase, cuando su móvil vibro, y esperando que fuera un mensaje de Finn lo saco rápidamente, pero vio que era una llamada. Y de Jesse.

- Jesse, ¿qué ocurre?

- Rachel, tenemos que dejar de vernos.

- ¿Cómo? ¿Qué pasa?

- Nuestra relación es genial, pero… yo soy algo más mayor que tú. El año que viene me iré a la universidad, y necesito algo mejor.

- ¿Algo mejor?

- Si, sabes a lo que me refiero.

- A que lo estamos dejando.

- Si, lo estamos dejando. ¿Estas bien?

- Si.- Rachel sonrió ampliamente. Estaba realmente bien.- Muy bien.

- Rachel, no quiero hacerte daño pero… creo que he conocido a otra.

- ¿Sabes Jesse? Hemos cortado, y tu vida ahora mismo me importa más bien poco. Nos veremos en las nacionales, donde tu grupo perderá y el mío demostrará lo que de verdad vale de una vez por todas. Que te vaya bien.

Y antes de que pudiera decir nada colgó. Cerró la taquilla y salió en dirección al aula de la clase que le tocaba, con una sonrisa sincera. Se había quitado como un gran peso de encima, y dejarlo con Jesse, más que una mala noticia había sido una muy, muy buena.

Por el pasillo, en dirección a clase, se cruzo con Finn, que la miró totalmente embobado y ella, con una gran confianza, rozó su brazo, juguetona. Finn se giró para mirarla, mientras Rachel continúo su camino. Finn volvió su vista al frente, sonriendo. No sabía muy bien que significaba todo aquello pero… era una buena sensación.

LOS PERSONAJES NO ME PERTENECEN A MI SINO A GLEE.

ESPERO QUE OS HAYA GUSTADO ESTE CAPÍTULO, Y QUE ESTÉIS EN EL SIGUIENTE.