El mal día de Inuyasha.

Parte 2

Disclaimer: Hola chicas, creo que todos lo saben aquí y que están aburridas de leerlo, pero reglas son reglas y tengo que decirlo. Aunque duela. Rumiko Takahashi es la única dueña de Inuyasha Co. Ahí está, ya lo dije. Déjenme en paz.

Les agradezco como siempre los reviews, mensajes privados y todo. Gracias hacen que me ponga toda cursi y toda la cosa. Bueno, algunas chicas han pendido que escriba un capitulo en donde se vea lo que sucedió después de que el Abuelo encontró a Inuyasha y Kagome, ósea la "platica" y no sé si la piden yo la hago…¿Qué dicen? Dejen su comentario para ver si lo hago a petición de ustedes. ¡Entonces esa es la encuesta de la semana!


Lo que Inuyasha miro atreves de sus ojos lo dejaba sin palabras.

—Kagome…—

—Kagome con un…—

—Perro—

— ¿Inuyasha? ¡Pero qué diablos les suceden!—

— ¡Lo sabia! ¡Eres igual que todas las mujeres, mentirosa y fea!—

— ¿Fea?—

— ¿Y tú? ¡Maldito infeliz te voy a matar por haberte acercado a ella!—

— ¡¿Inuyasha pero que te pasa si solo es un perro?—

— ¿Solo es un perro? ¡Solo es un perro!—

—Maldita sea, yo tengo descendencia de perro ¿lo sabías verdad?—

—¿Tú incultura es enfermedad o una forma de vivir Inuyasha? ¡Porque parece que lo tomas muy en serio lo de ser la persona o mejor dicho el chico que tiene descendencia de perro es el ser más idiota del mundo!—

— hay sí, tú y ¡tú momento de psicoloca!—

— ¡Cualquier semejanza entre tú y un ser humano pensante simplemente es pura coincidencia! No puedo creer que estés diciendo que te engaño y cuando si fuera así TU no tendrías ni un maldito derecho a reclamarme nada porque yo no soy nada tuyo ¿recuerdas?— Kagome estaba en shock al verlo descarado que es el Hanyô. Reclamarla a ella como suya. ¿Acaso no estaría satisfecho con la Miko no muerta?

— ¿No somos nada? Después de tanto tiempo dices que no somos nada, vaya entonces no sé porque protejo con mi vida a alguien que es nada para mi…— Inuyasha ahí sí que se dejo caer él solito, en otras palabras le dijo a Kagome que él era alguien especial para él.

— ¿Significo algo para ti?—

— ¡NO! ¿Por qué jodido me dices eso? ¡Tú no me importas!—

—Entonces, vete que quiero estar a solas con Inu. —

— ¿Inu?—Pregunto nerviosamente Sôuta.

—Sí, soy algo sentimentalista. — Dijo dulcemente la chica acariciando adictivamente al perro.

—Esto es simplemente genial. Ahora el maldito perro se llama ¿cómo yo?—

—Bueno… es que…—

—Es que nada idiota. Ya sabía que no ibas a esperar ni un segundo para remplazarme con esta bolsa de mierda. —

—Bueno chicos, creo que mejor vamos enfriando un poco las cosas…— Según los pensamientos de ahora no tan inocente Sôuta, él pensaba que era mejor apaciguar el momento porque eso era más enredado que pelea de pulpos.

—Tú no te metas, esto no es cosa de niños. Ya vete. — susurro cortante el peli plateado.

—No me quiero ir, ella…—

— ¡Que te vayas te digo!—

— Kami, este es más exigente que el gato de Whiskas.— sin más remedio el chico tuvo que salir de mala gana pobre Inuyasha, él es más salado que calzoncillo de pescador y obviamente es más inocente que el 28 de diciembre.

—Bien, ahora que se fue puedes explicarme esto. —

—No tengo nada que explicarte. —

— ¿Entonces porque has estado cantando canciones acerca de eso?—

— ¿Eso qué?—

—Eso…de… sexo…— Inuyasha se puso más colorado que culo de mandril. El Hanyô no estaba acostumbrado a esas cosas.

— ¿Sexo? Canciones de sexo… ¿te refieres a canciones como the edge of glory?—

—No se cómo puta se llamen, solo sé que tu hermano me dijo que cantabas ese tipo de cosas y que lo encontró en gugu—

—¿gugu?—Entonces ya la confusión se hizo aún mayor. ¿Quién o qué puta era gugu? ¿Y qué jodido le dijo el zopenco de Sôuta?

—Si, dice que es algo así como un libro en donde encuentras de todo, solo si pones las palabras correctas o algo así. Pero no me cambies el tema, ¿porque diablos cantas eso y estas con ese malnacido?— Inuyasha estaba totalmente nominado al premio de la paz por haber tomado las cosas tan tranquilamente…

A su manera ya lo hubiera destripado.

—Gugu…— Kagome tenia al típica cara de ¿De que mierda me estas hablando? No sabía que existía un libro llamado gugu, ni siquiera que fuera tan grande.

Kagome detuvo abruptamente su pensar al juntar todo en su mente.

Gugu.

Libro.

Grande.

Encuentras lo que sea.

Kami, que estúpida fue.

—Ok Inuyasha se llama Google y por favor creo que ya es hora de que pongas atención a lo que te dicen. Ya deja la hierba a un lado y concéntrate. La ignorancia es temporal, la estupidez es para siempre. —A Kagome no le cabía en la cabeza el hecho de que todo el maldito tiempo ella tenia que corregirlo en todo. Al principio le pareció adorable, ahora ya no tanto.

—Yo no tengo nada que ver con eso. —

—La otra vez te vi con Miroku y esa cosa. ¿Acaso te crees el mas sexy vendedor de hierba cuando estas con Miroku?— Vale, de que estaba bueno, lo esta. Solo quería joder un poco a Inuyasha.

— ¿y tu que te crees que eres? Bueno, te respondo. Fea y drogadicta. —Esa era un clara señal de que estaba consiente de el deseo carnal que había entre ellos. ¿Y quien no lo notaria?

Y dale con lo fea…—Dijo Kagome mentalmente.

—Me has matado con tu insulto, buf que fuerte… —

Ahora había un silencio solemne, solo miradas fijas y fuertes. Nada de suavidad en el asunto. Justo como le gustaba a Kagome.

Después de un momento de miradas de tensión y enojo Kagome decidió romper el silencio de una manera poco ortodoxa.

—Bueno es hora de mi medicina para el cerebro, vamos Inu no te le acerques. No quiero que se te pase lo de el. Tú eres mejor perro que él. —

— ¿Eso es lo que te enseño tu madre? Si, se nota que vas a la escuela—

—No, no entendí tu chiste. —

—Claro ya vas a empezar con tu momento sarcástico ¿verdad? Ya me has esquivado mucho la pregunta que te hice y si no me contestas tomare de rehén a tu amado novio, luego lo sazonare, lo condimentare y lo pondré en la parrilla que me prestara tu madre. —

—Oh… vaya ¿Estas celoso?—

—¿Que? Para nada. No necesito alguien como tu…—

—Eso es lo que dicen todos los vírgenes. —

—Kagome…— ya le toco el punto de machito. En ese momento sentía una necesidad terrible de arrancarle ese delicado vestido blanco que tenia en ese momento.

—De acuerdo Inuyasha. Solo te diré esto. Hay dos palabras que te abrirán muchas puertas: "tire y empuje". Así que espero lo comprendas y sepas que hacer con tu ignorancia. —Sin saber que esa oración hizo cambiar radicalmente el hilo de la conversación. Más que todo hacia la acción.

—Tienes toda la razón. —

Kagome se asusto al sentir el cálido aliento de Inuyasha en su cuello y al pronunciar empuje el rudamente la atrajo hacia su pecho fuerte y masculino.

— ¿Qué estas haciendo?—Pregunto con voz entrecortada la azabache.

—Lo que me dijiste. Aprovechando. —

Inuyasha acariciaba el abdomen plano de Kagome mientras admiraba el cuello níveo de la chica. El sentía su perfume con tanta fuerza que lo mareaba y excitaba al instante. La haría suplicar por placer, hoy le demostraría que era mas de lo que ella pensaba de el.

Sin embargo Kagome se imponía a las fuertes sensaciones que le provocaba el chico, no se dejaría vencer. Y ya tenia sus buenos segundos sin darle a entender a el que ella lo estaba disfrutando.

—Yo se que te esta gustando Kagome. Déjate llevar. —Dijo esto mientras sus manos recorrían sus brazos y le daba unos leves besos en el cuello.

Kagome ya no aguantaba la situación. Juraba que ella quería pero estaba enojada con el porque era un gran estúpido y no la comprendía. En el momento menos inesperado Inuyasha logro hacerle sacar un gemido de puro placer. El toco sus piernas mientras seguía de espaldas y levanto un poco su vestido del lado de las piernas.

Kami sama ahora la que estaba nominada a ganar el premio nobel por contenerse y no tirársele encima. Mientras Inuyasha pasaba sus manos por todo el cuerpo de Kagome pero sin tocar las partes más necesitadas en el momento, Kagome al sentirse decepcionada de que no llegara hasta ese punto se dio cuenta de que ella realmente quería ese momento y no lo desperdiciaría.

Inuyasha le acariciaba dulcemente la espalda y le daba besos en sus hombros, la sentó en la cama y le quito el vestido que andaba. Kagome se sonrojo a más no poder, ellos habían hecho cosas pero nunca habían llegado a quedar tan desnudos.

Inuyasha aprovecho esto para acostar boca abajo a Kagome cosas que noto que eso aumento el nerviosismo en ella. Entonces para tranquilizarla de inmediatos paso su lengua por toda su espina dorsal, eso causo un placer inmediato y fuerte. Se sentía en el cielo en los brazos de el.

Luego el Hanyô pasó a mordisquear los huesos de la clavícula y eso le permitía ver como Kagome se sonrojaba, como se estremecía de placer y le dejaba una vista jugosa de sus senos.

Esto era una verdadera tortura para ella, Kagome no estaba segura de aguantar tanto. Ya estaba tan mojada…

En eso Inuyasha le desabrocho el brassier y la levanto de la cama para que ella se sentara encima de el con las piernas alrededor de el torso masculino de el. Una vez la chica ya estaba acomodada deliciosamente sobre el miembro duro de el Inuyasha empezó a lamer todo el contorno de su seno izquierdo.

—Inu…yasha… Ah…— Gimió la azabache por semejante sensación. Ya no soportaba, estaba decidido, ella le obligaría a hacérselo ahorita.

Inuyasha al ver que Kagome empezaba a alejarse torpemente de el decidió meterse a la boca el pezón izquierdo para distraer a la chica y seguir con su dulce tortura.

—No… Inu…— Volvió a gemir e intento regresar a la realidad no podían hacerlo aquí. No después de lo que sucedió.

—Espera Inuyasha. Aquí no, recuerda lo que paso con el abuelo. —

—Kami de tan solo recordarlo se me eriza todo. —

Flash back

Inuyasha estaba en un loco frenesí de sensaciones, su boca estaba en los senos de ella y sus manos viajaban de un lugar a otro mientras que sus caderas se movían frenéticamente con las de ellas, aunque tuvieran todavía sus ropas puestas ese movimiento hacia que ambos perdieran la cabeza.

Inuyasha se encontraba con la camisa desabotonada y el pantalón también, Kagome estaba con la camisa mal puesta, desabotonada, con los senos prácticamente expuestos, las piernas abiertas mientras Inuyasha la tocaba y se movía junto a ella. Ya era hora de pasar a el siguiente paso el peli plateado quería saborear completamente ese cuerpo y saciarse de el hasta que ya no tuviera fuerza alguna para moverse.

Quería entrar en ella y llegar al éxtasis junto a ella. Yo no aguantaba, su miembro le dolía, quería sentirla. Kagome estaba tan sonrojada y excitada, ella ya no pensaba solo estaba dispuesta a sentir. Ella pasaba sus manos por su duro tórax, por su espalda hasta llegar a sus glúteos, esos duros y deliciosos glúteos que siempre quiso tocar, llego a su cadera de nuevo y paso a rozar su miembro haciendo que involuntariamente el Hanyô gimiera de placer.

¡Ah…! Kagome…—

Estaban en el cielo, ambos dándose placer mutuo sin importarles nada cuando…

Kagome ¿vas a bajar a… cenar?—El abuelo había entrado a la habitación encontrándose con semejante posición en la que se encontraban ambos chicos.

En ese momento Kagome e Inuyasha voltearon a ver asustados al abuelo y al darse cuenta del porque el abuelo había entrado así no más en la habitación es porque si no mal recordaba la Miko cierto Hanyô había roto su puerta.

En ese momento cayó en cuenta que todo este tiempo estuvieron casi teniendo relaciones con la puerta en el suelo… ¡En el suelo!

Los espero a los dos abajo en el templo. —Fue lo único que sentencio el abuelo.

Estás muerto Inuyasha…—

Mierda. —

End flash back

—De acuerdo vamos a otro lado. —

Dicho esto Inuyasha le puso el Haori encima a ella para cubrir la desnudez de la chica y luego la cargo al estilo nupcial y se la llevo a pozo con intenciones de llevarla otra vez del Sengoku. Pero de nuevo pudo más el deseo y los detuvo en ese instante.

El se detuvo salvajemente y la sentó a ella en el pozo con las piernas a los costados de Inuyasha. El la beso salvajemente, por Kami, el prácticamente le había hecho de todo menos besarla. Así que se merecía un buen beso, Tan poco era el tan insensible.

Inesperadamente Kagome empezó a mover sus caderas mientras ellos se besaban como que si la vida se les fuera en ello. Al sentir los deliciosos movimientos de Kagome quito sus manos del cuello de la chica para llevarlos a su trasero y empujarla un poco mas duro para poder sentirla más.

—Kami Kagome…— Ya era suficiente. Necesitaba sentir algo de piel de ella.

Rápidamente el levanto sus manos y ya dispuesto a arrancarle el calzón para sentir su delicioso centro femenino.

Se abre la puerta del lugar en donde ellos se encontraban.

— ¡Por Kami Kagome!—

—Esas voces…—

Oh Kami. Si Kagome estaba acabada. Estaba totalmente jodida. Su vida había muerto.

Inuyasha volteo a ver hacia la puerta y se dio cuenta de que esas voces les pertenecían a las amigas de Kagome.

—Menos mal que yo no me desnude…— Dijo Inuyasha en voz baja ya que Kagome estaba prácticamente desnuda.

—Estas muerto. De nuevo. —

—Kami…—


Bueno, les debía esto. Agradezco a estas personas por ser tan amables, honestas y ¡las quiero por todo el apoyo! Si, ya me hice el tratamiento que les conté. Todo bien hasta el momento, solo me queda esperar para ver si funciono. Gracias chicas las quiero. Otra cosa las personas que me envían reviews anónimo les pido que pongan un nombre para así poder agradecerles también y platicar un poco.

Ahí les va…

Whitemiko5

.Read

AddyLi

tennyoukai

serena tsukino chib

Yuki-Chan28

Athena

Miss smiled

ikuykagome

rosedrama

aky9110

lorena

Valen-C

Ranka Hime


Si me falto una pido disculpas de antemano, es que a como ven es tarde. Tengo sueño y hoy empecé a escribir el capitulo y hoy lo termine. No quería dejarlas con la famosa espera.

Espero sus comentarios, peticiones, lo que sea. Pidan que yo cumpliré.

Ja ne...