Cap 7: Me gusta ignorarte.

Marían no pudo ocultar su tristeza y por un par de semana estuvo de un animo bastante decaído, cosa que todo el mundo pudo notar, por que era su costumbre caminar por los pasillos cantando alguna canción Muggle o hacer reír a los demás profesores mientras almorzaban, pero en los días que siguieron al beso esto cambio en forma radical, solo se le veía estar en silencio, incluso sus clases comenzaron a ser mas estrictas, aunque nunca fueron muy diferentes a lo que eran con Severus, pero en vez de ironías había mas comprensión. Sus paseos por el lago se mantenían pero por el frió que hacia era algo bastante solitario, aunque su imagen sentada en un marco blanco era muy linda vista desde el castillo, no dejaba de ser melancólica y quien la viera no podía dejar de sentir pena, incluso algunas jóvenes lloraban sin razón.

Mientras ella caminaba por los pasillos del colegio se encontró con el profesor Dumbledore, cosa que era bastante extraña puesto que el se ausentaba en forma constante del colegio.

-Que tal Marían-.

-Hola profesor que placer verlo por acá. ¿Ha estado muy ocupado?-

El profesor se sonrió. -Tu sabes que es así.-

Ella lo miro con ojos picaros. -¿Yo? Porque tendría que saber tal cosa y se sonrió.-

-Que bueno es verte nuevamente sonriendo, todos la extrañábamos señorita Destiny-.

-Por que tendrían que extrañarme si no me he ido de acá-.

-Tu sabes porque Marían, se te ve bastante triste, existe algo en lo cual te pueda ayudar- la voz del director sonaba bastante preocupada.

-No profesor nada que no se pase con un poco de chocolate y una buena fiesta,- dicho esto volvió a darle una sonrisa al profesor, pero se veía bastante decaída.

- Yo te estaba buscando por que necesito de tu ayuda, la profesora de astronomía no podrá realizar hoy su clase así que me gustaría que tu lo suplieras, si no es mucho problema-.

-No claro que no, usted sabe que me gusta mucho mirar el cielo-.

-Que bueno, es hoy a las doce de la noche, tienen clases Ravenclaw y Griffindor de sexto año, así que estarás con personas que ya conoces-.

-Que bueno dijo Marían por lo menos será agradable-.

Cuando llego la noche, los alumnos comenzaron a llegar a la sala de astronomía. Harry y su grupo estaban bastante contentos por tener clases con Marían, pero el mas contento era Neville, por que si cometía algún error ella solo le acariciaba la cabeza.

Cuando hubo terminado la clase algunos se quedaron un rato mas conversando con la agradable profesora, pero luego se quedo sola.

Decidió que no tenia sueño y se quedaría ahí mirando las estrellas que ella conocía hace tanto tiempo.

Eran las cuatro de la mañana y Severus tenia la misión de hacer rondas esa noche, se había quedado mucho mas rato por que los de Griffindor y especialmente Harry, tenían clases de astronomía, por lo que podían desear salir a merodear, como lo hacia hace muchos años atrás su padre. Estaba en eso cuando vio luces en lo alto en el salón de astronomía, una sonrisa malévola se dibujo en su centrina cara, estaba seguro de que en las alturas encontraría a Potter y su pandilla y podría castigarlo por estar fuera de su habitación a horas no permitidas.

Camino rápidamente por las escaleras hasta llegar al salón, en ese momento se dio cuenta que quien se encontraba en el salón era la profesora Destiny. Durante un mes el había tratado de esquivarla, principalmente por que no sabia que hacer o decir luego de ese beso.

Al verla ahí sentada llorando no pudo negar mas sus sentimientos, él se sentía atraído hacia esa joven tan diferente a el, pero en este momento era imposible siquiera pensar en tener algo serio con ella, porque necesitaba todo su tiempo para trabajar por la orden, en esa guerra que no debía cobrar mas vidas.

El profesor quería ir a su lado besarla, abrazarla y consolarla, pero no era posible, por lo que decidió dar media vuelta e ir hacia su cuarto. Se sintió aun mas amargado de lo que estaba comúnmente, debía ignorarla aunque esto significara causarle aun mas dolor a esa mujer que estaba cautivando sus sueños.

Los días pasaron y llego la celebración de Hallowen, Marían había decidido que tenia que tratar de ignorar al profesor Snape, para así olvidarlo, pero era difícil, trato de apoyarse en las personas que conocía al interior del colegio, además acostumbraba conversar con Tonk, cuando ella no estaba realizando rondas como auror alrededor del colegio lo cual le alegraba los días, porque por lo menos no era la única persona que tenia penas de amor.

Durante la cena de Hallowen se sentía especialmente alegre, por lo cual al momento del postre decidió ir a sentarse con los alumnos de Griffindor, pero como no sabia si eso era posible primero pregunto al director.

-Claro que puedes hacerlo Marían, ¿que problema habría en que fueras a sentarte allá?-

-Gracias, es que no sabia si estaba permitido-.

-Que yo sepa, dijo el director con una sonrisa en los labios, no existe algo dentro del reglamento que lo prohíba-.

Cuando llego a la mesa pidió permiso a los chicos para sentarse, estos la miraron extrañados pero le hicieron un espacio entre Neville y Harry.

- Espero no molestarlos-, dijo la joven mujer.

-Claro que no -dijeron todos los que estaban alrededor de ella.

-Hermione, ¿que has leído últimamente?- pregunto la profesora.

-Oohh, nada dijo Ron, solo toda la biblioteca-.

Todos rieron, por la broma de Ron e incluso Neville rió tanto que termino por caerse de la silla, eso solo aumento las carcajadas en la mesa.

Mientras reían vio en la cara de Harry un dejo de preocupación, por lo que le pregunto entre risas que le pasaba, él le dijo que la cabeza le dolía.

-Mm., te pasa seguido esos dolores de cabeza-.

-Bueno se han vuelto comunes desde que Voldemort volvió-, trataban de hablar bajo, casi a susurros, para que los demás no los escucharan.

-Que mal eso te debe molestar bastante-.

-Si, pero no me gusta que todos lo sepan, por que pueden pensar que lo hago intencionalmente-.

-Te molestaría si te toco la cicatriz-, le dijo Marían.

Harry la miro extrañado, -no claro que no me molesta. Pero preferiría que no fuera en el salón principal-

Cuando la cena hubo terminado tanto Marían como Harry se quedaron rezagados, esperando para que no hubieran casi personas en el pasillo, ahí ella toco la cicatriz en forma suave, Harry no pudo dejar de estremecerse, pero inmediatamente el dolor ceso.

-Que hizo profesora-, le pregunto el joven.

-Nada especial solo te puedo decir que es algo que no debo hacer muy seguido-, los ojos de la profesora se veían diferentes, fijos y profundos. Harry no pudo dejar de pensar que tenían cierta similitud con los del Snape.

Marían sonrió y no pudo dejar de desordenar el pelo de su alumno. Estaba haciendo eso cuando un ruido detrás de ellos los distrajo, era la señora Norris. Cuando la profesora la vio le dijo que no podía acusar a Harry porque estaba con ella.

-Creo que será mejor que te vaya a dejar a tu cuarto, para que no tengas problemas por quedarte hasta mas tarde-. Harry asintió con la cabeza, le gustaba el trato que la profesora le daba era como si fuera una mamá.

Marían lo miro extrañada y le dijo- ¡Como que mamá!, podría ser tu hermana en todo caso- y ambos se rieron se fueron hacia los dormitorios abrazados como si fueran compinches de travesuras.

Cuando estaban doblando en una esquina se encontraron de frente con Snape, Harry instintivamente se separo de la profesora. Severus lo miro fijamente y con voz baja le pregunto que hacia ahí, a lo cual Marían contesto diciendo que ella estaba con Harry, así que no se preocupara lo abrazo nuevamente y siguieron camino.

Severus continuo su camino, pero no le gustaba que Potter se tomara esas atribuciones con la profesora, además a ella no parecía molestarle que eso pasara, decidió que mas tarde iría a verla para conversar la situación.

Cerca de las doce de la noche tocaron a la puerta del cuarto de Marían, ella se extraño, pero pensó que tal vez era Tonk.

-Pasa, ya me parecía que te habías demorado en venir-.

-No pensé que me esperara-.Severus estaba en la puerta, sus brazos cruzados en su pecho y sus negros ojos fijos en la profesora.

Marían lo miro desconcertada, -No era a usted a quien esperaba-.

-Espero que no fuera a Potter a quien espera-, cuando dijo esto sonaba como si fuera un reproche.

Una sonrisa se dibujo en los labios de Marían.

-No, no es él a quien espero, es a Tonk, que lo trae por acá profesor-, trataba de sonar lo mas normal posible, pero estaba nerviosa, hace casi un mes que se ignoraban.

-Lo que me trae por acá es una sugerencia. No es conveniente que tenga un trato tan poco formal con los alumnos-.

-¿Con los alumnos o con un alumno en particular?- corrigió Maria.

-No, con los alumnos, no se ve bien que estés abrazada con ellos.-

-¡Perdón!, no sabia que tenia que darte cuenta de mis acciones.-

-No es eso, lo que pasa es que los demás alumnos pueden hablar.-

-Y a mi ¿que interés puede generarme eso?-

-Bueno es que no se ve bien-.

-A los demás alumnos o¿ te molesta a ti haberme visto abrazada con Potter?.

-Por que me podría molestar a mí-.

-Esa es mi pregunta por que me has ignorado por un mes y ahora vienes a pedirme explicaciones de mis actos-.

-Yo no estoy pidiéndote explicaciones, solo estaba dando una sugerencia.-

-Sugerencia que no recuerdo haberte pedido, te "sugiero" que te metas en tus asuntos y me dejes tranquila, trata de seguir ignorándome lo que queda del curso, y ahora te pediría que te fueras de mi cuarto, muchas gracias-.

Snape salio furioso de la habitación de Marían, definitivamente era una mujer mal educada, aunque lo que decía tenia cierta razón había pasado un mes ignorándola, para no tener que enfrentarse a que le pidieran alguna explicación, pero ahora era él, el que iba a la boca del lobo a buscarla.

Cuando Harry tuvo la clase de defensa contra las artes oscuras fue aun mas terrible de lo que eran las clases de pociones, y si bien jamás había sido del agrado del profesor, en esta ocasión había sido mucho mas difícil, por que Snape lo atacaba a cada momento, además de tener un genio horrible, incluso cuando Neville se equivocaba lo atacaba a él, no pudo dejar de pensar que tal vez el haberlo visto abrazado con la profesora Destiny tenia algo que ver en eso, pero prontamente desecho la idea, por que ni siquiera veía que los profesores conversaran entre ellos, en realidad se ignoraban constantemente.

Cuando salieron de defensa, tanto Harry como Ron se fueron al comedor, por que mas tarde les tocaría pociones, por lo menos en esa clase no lo atacaban pensó Harry, además el profesor Slughorn lo halagaba constantemente por lo bien que le salían las pociones, aunque no fuera merito absoluto de él , solo Hermione y Ron lo sabían.

Cuando entraron al salón se llevaron una muy buena imagen, Marían haría esa clase, por que el profesor Slughorn estaba indispuesto.

-Hola como están chicos, el profesor no podrá realizar la clase y en remplazo estarán conmigo-.

Todos estaban bastante contentos, pero el mas feliz de todos era Neville, y eso se vio en que por primera vez su preparación salio muy bien y no sufrió ningún accidente. Pero la profesora estaba extraña no le sacaba los ojos de a Harry incluso el se puso nervioso

Cuando la clase termino Marían le pidió a Ron, Hermione y Harry que se quedaran un rato mas.

-Que pasa profesora dijeron ellos.

-Lo que pasa es que necesito hablar algo muy serio con ustedes tres, bueno es con Harry, pero ustedes lo acompañan en todo por lo cual no veo la razón de dejarlos de lado-.

-Es una sugerencia por así decirlo, Harry no creo que deberías hacer conjeturas sin preguntarle o mejor dicho exigirle al profesor Dumbledore que te explique o te diga en forma real lo que necesita que tu hagas para él.

Harry la miro impactado, solo sus amigos sabían de las clases especiales con el director y no les había contado sobre todas las dudas que le generaban las imágenes que veía en el pensadero.

-Gracias- profesora dijeron los jóvenes, iban saliendo cuando Harry se devolvió y abrazo a Marían, -gracias por preocuparse por mi, es agradable que alguien lo haga-.

La mujer lo miro con ternura, el joven generaba en ella una profunda sensación de cariño, sentía como si fuera un hermano menor al que quería proteger.

Lo abrazo y salieron juntos del salón, en el pasillo antes de despedirse Marían desordeno el pelo de Harry y este le sonrió alegremente.

Al dar vuelta en una esquina se encontró con Severus, él la miraba con cierto rencor.

-Veo que no le importo lo que hablamos la otra noche-.

-A mi me parecía que había quedado claro que no me importaba lo que usted dijera-. Cuando termino de decir eso Marían se alejo.

Por que le preocupa tanto lo que yo haga, me desagrada que me ignore la mayoría del tiempo, pero me molesta aun mas que se preocupe cuando hablo con Harry. Mientras pensaba eso, comenzó a enojarse cada vez mas, por lo que decidió que en la tarde iría a hablar con él, para que dejara de molestarla.

A eso de las diez de la noche fue hacia la mazmorra de Snape, estaba bastante nerviosa, toco la puerta desde dentro se escucho la voz del profesor que decía que pasara.

Al ver a Marían en su puerta llamo su atención, pero se mantuvo impasible.

-¿Que la trae por acá profesora?-.

-Necesito hablar con usted profesor, lo que pasa es que necesito pedirle que deje de molestarme por lo que hago o no-.

Los ojos de Snape se veían furiosos, -a mi no me importa lo que usted haga-.

-Entonces por que pareciera que me esta siguiendo-.

-No hago tal cosa. Lo que si me preocupa es la facilidad con la cual cambia sus intereses-.

-O sea que ¿estas celoso Severus?-.

-Como voy a estar celoso, para eso debería tener algo con usted y me parecía que había quedado claro que usted no me interesa-. La voz del profesor sonaba iracundo, como si lo ofendiera con sus palabras

-Bueno si no le intereso deje de molestarme.-

-Claro que dejare de molestarla, incluso tratare de no hablarle, le parece eso bien a usted-, las palabras estaban cargadas de ironía.

-Me parece excelente, no entiendo como me pudo atraer una persona tan cobarde como usted-.

-Como que cobarde- grito Snape,- jamás me diga cobarde tu no tienes idea de lo que yo hago cada día-.

-Claro que eres cobarde, no te atreves a sentir, te da miedo que las personas te vean tal cual eres o que traten de conocerte-.

-No soy un cobarde- le grito nuevamente, se acerco a ella la tomo de la cintura y la beso en forma apasionada, ella correspondió el beso dejándose llevar por lo que sentía por él. A medida que el tiempo pasaba el beso iba profundizándose, los dos se dejaron llevar.

A la mañana siguiente despertó abrazado a Marían, no podía creer lo que había pasado entre los dos, todo empezó con una pelea, luego él la beso y se dejaron llevar por la pasión. El no se reconocía, siempre era tan calculador, no hacia cosas sin pensarlo, pero ella lo trastornaba, dejaba aflorar sus sentimientos.

Que iba a hacer ahora, como podría seguir ignorándola, esto iba a trastornas todo su trabajo, pero como podía decirle eso sin que se ofendiera.

Estaba pensando cuando ella comenzó a despertar: Cuando Marían abrió los ojos lo primero que pregunto fue que hora era.

- Son las 9:00- le contesto Snape,

-¿Qué? No puede ser tengo clases y estoy atrasada, ¿Dónde esta mi ropa?- Se levanto apurada, se vistió y salio corriendo.

Severus se quedo atónito, no pensó que el despertar seria de esa forma.

No vio a Marían hasta la hora de la cena, pensó que ella haría algo para llamar su atención, pero ella lo ignoro, eso le molesto y espero a que terminara la cena para poder hablar de lo que había pasado, pero ella se levanto de la mesa antes de terminar. La fue a buscar a su habitación pero no la encontró, tal vez ella ya no lo quería o se había decepcionado luego de haber pasado la noche juntos.