Disclaimer: Todos los personajes que aparecen aquí son propiedad de la gran Naoko Takeuchi, usados solo para diversión y entretenimiento propio y de quien gusta de la pareja Serena x Seiya, sin ningún fin de lucro. La historia si es totalmente mía.


- TE PERTENEZCO –

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Capítulo 6

-Miseria / Tesoro -

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—Bueno, ¿Mina? — Sentada en el piso a lado de mesita donde se encontraba el teléfono estaba la rubia de singular peinado de odangos con el auricular en el oído — ¿Puedes hablarle a las chicas? Necesito contarles algo — la chica al otro lado de la línea tomo su turno para hablar —, si Mina, todo está bien. Debo darles una sorpresa, las espero en dos horas en mi casa. Te quiero — colgó.

Al dejar el aparato cubrió con sus manos su rostro, aun no podía creer lo que había pasado la noche anterior. Todo fue tan rápido, hace dos días después de la cena al llegar a su casa aprovecharon para hablar con sus padres. Ambos se sorprendieron; aunque la expresión de Ikuko era más de molestia que de sorpresa, aun así no se opusieron; es más, ni siquiera preguntaron las razones de su decisión, solo se limitaron a dar consejos y desearles lo mejor. Tenía que apresurar la situación, no podía detenerse a preguntar si era lo correcto, todos sabían que sí; hasta el mismo Seiya supo que así debía ser y por eso no insistió y se marchó. Así Serena se convenció de que era lo mejor.

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Darien, ¿Por qué aun no has llamado? — Desde que amaneció un presentimiento le oprimía el pecho a la hermosa Sacerdotisa, no sabía a qué se debía pero no lograba quitar de su mente la imagen de aquel hombre de ojos azules del que no tenía noticias hace ya más de tres semanas — ¿Qué ocurre contigo? — El teléfono del Templo sonó, corriendo fue a contestar con la esperanza de que fuera él.

— ¿Bueno? — Contestó — Mina… — dijo un tanto desilusionada — está bien, allá nos vemos, ¿ya le hablaste a las demás? — La inquietó un poco el que Serena las citara en su casa —, entonces ahí las veo — colgó —. Tal vez Darien ya hablo con ella y por eso… — sacudió su cabeza como intentando de esfumar esa idea —No creo que Serena lo tomará tan bien para todavía hacer una reunión de amigas.

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Llegando casi al mismo tiempo, solo por diferencia de segundos, en la puerta de la vivienda Tsukino ya se encontraban Ami y Rei.

—Hola Ami — saludo la pelinegra con un abrazo a su amiga

— ¡Que gusto verte! — Contestó el saludo alegremente la ojiazul — Hace mucho que no te veíamos.

—He estado un poco ocupada en el Templo — se excusó mirando a otro lado —, mi abuelito está tomando unas vacaciones, así que yo me hago cargo.

—Nos hubieras dicho —sugirió —, podríamos ir a ayudarte en nuestros ratos libres —ya no eran esas chicas sin muchas preocupaciones, ahora la universidad absorbía la mayor de sus tiempos, Lita estudiaba gastronomía, Ami desde siempre interesada en la Medicina, Serena se interesó por la Pedagogía, Mina sin dudarlo entro a estudiar Comunicaciones y Mercadotecnia y Rei entro a la facultad de Comercio Exterior; aun así se frecuentaban lo más que podían.

—Gracias Ami — dijo un poco incomoda —, ¿tú sabes para que nos citó aquí Serena? — preguntó lo más natural que pudo, pero la peliazul solo se encogió de hombros y negó con la cabeza.

— ¡Chicas! — Gritó desde la ventana en el piso superior una castaña sonriente, las dos jóvenes saludaron con la mano — ahorita les abro, no oímos el timbre, espérenme — y desapareció.

—Pensé que no llegaría — dijo una rubia casi sin respiración a espaldas de ellas, lo que las hizo saltar — tuve un contratiempo — respiro aliviada.

—Pasen, pasen — dijo abriendo la puerta Lita dándoles paso al interior — llegue antes para prepararles algo — comentó contenta — la Sra. Ikuko me prestó su cocina encantada — todas festejaron, pues por demás se sabe que aman lo que cocina su amiga.

— ¿Y Serena? — preguntó ansiosa Mina.

—Está en su habitación — contestó la ojiverde subiendo las escaleras, seguida por las tres chicas hasta llegar al dormitorio.

— ¿Podemos entrar? —tocando la puerta Ami pregunta.

—Claro, pasen — sonrió desde un rincón la rubia de dos coletas, quien peleaba con algunas cosas que no querían entrar en una caja de cartón. Todas se sorprendieron al entrar y ver todo empacado.

—Serena — dijo Mina que recorría con sus zafiros la habitación —, ¿se mudaran? — Preguntó — pero todo lo demás de tu casa sigue en su lugar — afirmó extrañada.

La chica que dejo de insistir en meter más cosas en la caja sonrió —Solo yo — al ver la reacción de desconcierto sus amigas, se levantó del suelo y las invitó a sentarse en la cama —, bueno, para eso las llamé — no sabía cómo empezar, nerviosa tomo un mechón de su cabello dorado y comenzó a jugarlo con sus dedos — Darien y yo decidimos vivir juntos — una risita nerviosa apareció — bueno, él me lo propuso y yo acepté…

Un frío triturante recorrió el cuerpo de Rei desde la cabeza hasta los pies, cortando en mil pedazos su alma — Darien y Serena ¿juntos? ¿Bajo el mismo techo? ¡Vaya! Y yo de tonta pensando que le diría que me amaba y se la jugaría por mí ¡Que tonta eres Rei! – empuñó sus manos por lo bajo, odiándose así misma — Ahora entiendo por qué no me ha buscado ese idiota de Darien, no tiene cara para mirarme a los ojos — sus ojos se cristalizaron, sin poner atención a lo que hablaban sus amigas —, pero mia es la culpa por esperar más de él, si lo tuviera enfrente juro que lo…

—Rei — Ami hizo que saliera de sus pensamientos — ¿me ayudas con esta caja?

—Claro — observó que Mina y Lita hacían equipo para acomodar las cosas del baño, mientras Serena doblaba un poco de ropa que le faltaba; la cual al sentir la mirada, alzo la vista conectándose con los ojos violetas de la sacerdotisa y le sonrió, una apenas visible sonrisa se enmarco en los labios de Rei y desvió la mirada. Quería salir corriendo, perderse en cualquier lugar, desahogar ese dolor que le partía el pecho y le revolvía el estómago. Se sentía usada, humillada y vacía, un golpe tan duro no lo esperaba de parte de Darien, con quien después de la última noche que pasaron juntos, fantaseaba con una vida a su lado, viviendo en libertad su amor — ¿amor? ¡Al diablo con eso! Creo que jamás me amó de verdad — un par de lágrimas que no pudo detener brotaron de sus ojos, las cuales limpio disimuladamente para que nadie lo notara.

Y así fue, todas estaban emocionadas y aun sorprendidas por la noticia, estaban tan ocupadas ayudando a empacar que se les olvido por completo que alguien en esa habitación estaba sufriendo.

—Oye Sere — Mina rompió el silencio inconsciente de ese dormitorio —, ¿me acompañas? Vamos por una jarra de agua que ya muero de sed — hizo una pantomima de chica deshidratada, en realidad quería hablar a solas con ella. Salieron del cuarto.

— ¡Como si fuera la primera vez que vienes a la casa y no conocieras a mi mamá! — rio la anfitriona al baja las escaleras.

—Me da un poco de pena — contestó soltando una carcajada —, ni yo me la creí.

— ¡Hay Mina! — rio divertida la rubia de odangos.

Ya en la cocina.

—Oye, Sere… — dijo tímidamente la chica del moño rojo en el cabello — yo quería preguntarte, ¿estas segura de lo que harás?

— ¿Por qué no lo estaría? — contestó con una sonrisa.

—Últimamente Darien no se ha portado bien contigo y no sé — vaciló un poco

—Eso se arregló ya — en realidad la rubia de coletas se veía feliz y ansiosa por esta nueva etapa que comenzaría, no tuvo gesto en el rostro que delatará lo contrario; por eso Mina no insistió.

Regresaron a la habitación donde las cinco chicas se entretuvieron por un par de horas más. Cuando terminaron todas se acostaron en el piso de la recamara ya vacía.

—Serena — dijo la chica peliazul mirando al techo —, ¿ya te sientes preparada? — un tenue color carmín cubrió sus mejillas — para que tú y Darien… ya sabes.

— ¿Qué cosas dices Ami? —reprocho la ojiverde, el sonrojo no se hizo esperar en las demás.

— ¡Vamos Lita! —sonrió picara Mina — ¿Qué tiene de malo? Será lo más normal al estar viviendo juntos.

—No había pensado en eso —dijo apenada y con las mejillas encendidas —, pero creo que Mina tiene razón —se sintió nerviosa, no estaba segura de querer llegar a ese momento con Darien, sabía que tenía que pasar; pues Rini existía o mejor dicho existiría en un futuro.

Rei sintió que le hervía la sangre, no quiso siquiera imaginar que eso pasaría, Darien era suyo, solo suyo, no permitiría que nadie se lo quitará, — ni siquiera ella —miro con rencor a Serena.

—Chicas, ¿me acompañaran a instalarme verdad? —pidió con un puchero.

—No, lo siento yo no puedo —contestó secamente la pelinegra sin voltear.

— ¡Ándale Rei! —Suplicó la rubia —, por fa…

— ¡Si, vamos todas! —Habló con entusiasmo Mina que se encontraba cerca de la chica de mirada violeta —tienes que ir, tú te lo buscaste —dijo por lo bajo en tono de reproche a Rei, la cual no tuvo más remedio que acompañarlas.

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*Gira Three Lights*

—Regreso más tarde —dijo el chico de coleta azabache despidiéndose de sus hermanos.

—Me alegra que ya tengas novia Seiya —dijo Taiki —, además de que es muy linda hermano —añadió.

—Sinceramente —intervino el peliplateado —, no sé qué te vio, ¡si eres todo un caso! —rio en complicidad con su hermano mayor.

—Ya les dije que Unazuki solo es mi amiga —dijo sonriendo mientras tomaba su chaqueta —, así que no alucinen, que yo solo tengo ojos para mi bombón —y salió del cuarto.

Y así era, Seiya no mentía, entre él y Unazuki solo había amistad, se conocieron en una firma de autógrafos, ella pertenecía al staff que cuidaba la seguridad del grupo y el lugar. Por accidente antes de salir al evento, Seiya derramó refresco sobre ella, al estar huyendo de Yaten, el original dueño del líquido; al voltear para disculparse se encontró con unos hermosos y expresivos ojos color verde, que lo veían sorprendidos, se disculpó como quince veces en menos de medio minuto, en respuesta recibió una amplia y sincera sonrisa junto con un "No te preocupes, igual yo iba distraída" y siguió su camino la chica, pero pudo distinguir en su gafete su nombre "Furuhata Unazuki". Y un par de horas más tarde esa misma chica se convirtió en su heroína al rescatarlo de una fan frenética que logro atraparlo por el cuello y no paraba de besarle la cabeza; cuando sintió que dejaría de respirar por la aprensión de su cuello apareció la chica con su linda coleta rojiza y en un movimiento rápido y sigiloso zafó la cabeza del ojiazul de los brazos de tan amorosa y obsesiva fanática, él sonrió agradecidamente.

Después de la firma, Seiya agradeció personalmente a la chica y la invito a comer para disculparse por lo del refresco y agradecer por lo de la fan enloquecida. En esa comida, Seiya supo que era de Tokio, que trabajo de mesera en una cafetería pero que necesitaba un trabajo mejor para costear su universidad, fueron muy afines en gustos y temas de conversación, como tenía poco de haberse mudado no conocía mucha gente, Seiya se le ofreció su amistad y salir a pasear en el tiempo que el grupo tuviera presentaciones cerca de ahí.

Se había encariñado mucho con ella pues poseía un corazón puro y la consideraba una gran amiga, y sabía muy bien que Unazuki lo veía más que solo un amigo, pero no quería darle falsas esperanzas y cada que podía le reafirmaba que su corazón ya tenía dueña y que ella era su amiga, la mejor. La chica sentía recelo por aquella que Seiya llamaba "bombón", sentía que la odiaba sin conocerla; sin saber que en realidad ya la conocía y la consideraba su amiga.

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Subieron todas las cajas y bolsas en la parte trasera de la camioneta Ford Explorer impecablemente blanca propiedad de Kenji Tsukino, que hizo una excepción al prestarla con la condición que la cuidaran y que el que manejara fuera Sammy. Durante el camino las chicas le daban consejos a Serena, quien se veía emocionada y nerviosa de sobremanera; Lita le daba tips para cocinar y prometió regalarle un recetario, Mina le recomendaba una y otra vez que no se confiará, y aunque vivieran juntos ella debía arreglarse y lucir linda para cuándo llegará Darien a su casa, Ami por su parte le suplicaba que no dejará la universidad, le sugirió que armará un plan de cuatro o cinco materias por cuatrimestre para que no se le hiciera pesado y se ofreció a ayudarla como tutora, pero que terminará su carrera —no te preocupes Ami, en unos años seré toda una Licenciada en Pedagogía —sonrío —, ¡lo prometo! —y siguieron los consejos y encomiendas de sus amigas.

La única que no hablaba era Rei que iba sumergida en sus pensamientos, con la vista perdida sobre el cristal de la ventanilla, no sabía que haría al ver a Darien y cómo reaccionaría, tenía que actuar con normalidad pues Serena estaría ahí; pero no sabía si podría auto controlarse. Tenía tantas dudas, tantos reclamos, tantos insultos guardados para "su príncipe", empuñaba las manos al recordar todo lo que pasaron y todo lo que ella estuvo dispuesta a hacer por él, y recibir a cambio un palmo de narices, se reprochaba ella misma por ser tan ingenua, por ser tan idiota. No le dolía el saber que Serena estaría con él, al fin de cuentas eso lo supo desde el principio, pero que tipo de cobardía era esa de no darle ni siquiera la cara, ni una explicación de su actuar; la evitó por casi un mes y se entera por boca de la misma Serena que decidió que vivirían juntos ellos dos. Lo odiaba por su forma tan cruel de proceder, pero se odiaba más ella misma porque a pesar de todo lo amaba y daría la vida por él.

—Bien, llegamos —dijo Sammy estacionando la camioneta y deseoso de salir corriendo, diez minutos más de esa platica de chicas no los soportaría.

Darien las esperaba en la entrada del edificio, al ver la camioneta blanca se acercó galante con una amplia sonrisa —hola Sammy —saludo a su cuñado quien le respondió amable —, chicas —se asomó a la parte trasera de la camioneta haciendo una señal de saludo con la mano, todas le contestaron al unisón un "hola" con entusiasmo, todas menos Rei que se limitó a mirarlo.

—Espero no haya olvidado algo —bajó de la camioneta Serena, para colgarse del cuello de su ojiazul y atractivo prometido.

— ¡Esperemos que no! —Contestó, recibiéndola con un beso en los labios y atrapándola por la cintura —, de lo contrario haremos otro viaje.

La sacerdotisa cerró los ojos al ver esa escena, sintió un golpe en la boca del estómago y un estrujo en el corazón —esto es demasiado — de un brinco bajó de la camioneta con un gesto de molestia que solo notó Lita, quien siendo empática se sintió mal por el momento incómodo y amargo que estaba pasando su amiga.

—Bien, subamos de una vez tus cosas Serena —sugirió el hermano menor de la rubia —, no quiero tener problemas con papá si llego tarde con su "nena" —dijo en tono burlón, dándole un golpecito al toldo de la camioneta.

Tomó cada quien una caja o bolsa según el caso, hicieron dos rondas de la camioneta al departamento, se preguntaban cómo es que Serena tenía tantas cosas y como las acomodaría en el departamento, si, era amplio pero en realidad eran demasiadas cosas las que traían consigo la ojiazul.

Fatigados se desparramaron en la sala de Darien —descansemos un poco antes de acomodar —dijo sin aliento Serena, recargada en el brazo de su novio.

— ¿Qué? —Protestó Mina con ojos agonizantes— has acabado con todas mis fuerzas Serena.

—No seas malita — imploró juntando sus manos, no quería tardar eternidades instalándose.

—Bueno, te ayudo —le sonrió a su amiga —, con la condición de que Lita nos haga una exquisita cena.

—Está bien —intervino Lita —, necesito ir a comprar algunas cosas —se levantó del sofá —. Ami, ¿me acompañas?

La peliazul afirmó con la cabeza y se puso de pie también, Darien les dio algo de efectivo para las compras.

—Pues yo ya me voy —Sammy se despidió de todos y le dio un abrazo a su hermana —, les doy un aventón chicas —salieron los tres del apartamento.

Serena se estiró un poco, besó a su novio y optimista dijo —manos a la obra —levantándose y jalando a Rei y Mina de la mano, ambas quejumbrosas la siguieron.

Darien miro culpable la silueta de la pelinegra que iba al último, necesitaba encontrar el momento correcto para hablar con ella, los ojos violeta de la chica lo miraban con repulsión desde que se vieron en la camioneta y él se sentía el ser más despreciable sobre la faz de la tierra. Se quedó ahí hundido en el sillón de piel color negro.

Entraron al dormitorio, las dos rubias comenzaron a abrir cajas, Rei se detuvo en seco, se quedó paralizada en el marco de la puerta, recordó el último momento de su despedida con Darien esa mañana. Un beso frio en su hombro derecho, seguido de "Buscare la forma de hablar con Serena…"¡Jah! Patrañas —hizo un esfuerzo sobre humano por entrar a esa habitación que muchas veces fue su refugio, su cuartel de pieles desnudas y entregas ardientes y sedientas de amor, sintió un enchinar de piel por el bombardeo de recuerdos de ese sin fin de encuentros clandestinos. Sintió un mareo, le costó respirar y finalmente se le revolvió el estómago. —Creo que necesito un poco de agua —logró decir a media voz.

— ¿Te sientes bien? —Preguntó preocupada Serena —deja te traigo alcohol, estas muy pálida.

—Sí, solo necesito un poco de agua y aire —intentó controlarse —iré a la cocina.

— ¿Segura? dile a Darien que te auxilie —inocente el comentario de la chica.

Rei salió de la habitación casi corriendo, la asfixiaban los recuerdos y los celos de saber que quizás jamás volvería a ocupar el lado izquierdo de esa cama, paso de largo por la sala sin ni siquiera voltear a ver al joven que se encontraba sentado y quien la siguió con la vista hasta perderse en la cocina.

— ¡Maldición! —Renegó golpeando la barra de la cocina, mientras dos lagrimas frías atravesaban sus mejillas —Necesito salir de aquí, no puedo…

—Rei… —dijo con voz suave Darien que iba entrando a la cocina.

— ¿Qué se te ofrece? —dijo tajantemente mientras se limpiaba las lagrimas

—Necesitamos hablar

— ¿De qué? —seguía diciendo sin voltear

—Rei, yo… —se acercó a ella, y posó su mano sobre su hombro, pero la chica jaló su cuerpo para evitar el contacto —, yo te amo…

— ¡Cállate! —Lo miró, sus ojos violetas estaban llenos de dolor y odio — ¿Qué pretendes? ¿Qué te diga que yo también? Que esto que hiciste no afecta en nada nuestra… —trago saliva, que más bien ella sintió que le atravesaban la garganta miles de navajas. No pudo más, si hablaba más con él, terminaría llorando, gritando, golpeando y fuera de sí. Salió corriendo, sin despedirse, dejando la puerta abierta a su paso. Subió al ascensor, vio la figura de Darien saliendo del departamento, al cerrarse las puertas se dejó caer deslizándose sobre la pared, hundió la cabeza en sus manos y lloró amargamente; el recorrido hasta el templo le pareció frio, solitario y desamparador.

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— ¿Ya terminaron? — sonriendo preguntó Lita entrando con bolsas con algo de despensa para la cena.

—Ya casi —le contestó Mina quien acomodaba unos conejitos de porcelana en la sala del departamento Chiba-Tsukino como lo había nombrado minutos antes.

—Había demasiada gente en el súper mercado —se quejó la peliazul que entró después de Lita.

—Seguramente porque es fin de mes Ami —contestó el joven que salía del dormitorio —Serena está en la cocina, buscando algo que comer — rieron todos.

— ¿Y Rei? —pregunto Ami

—Se fue a su casa, creo que se sentía un poco mal —contestó Mina

— ¡Que lastima! — Dijo haciendo una mueca la castaña —, quería que me ayudara con el arroz. Bueno me apresuraré antes que Serena muera hambrienta.

Después de terminar de acomodar las pertenencias de Serena y de la exquisita cena que preparó Lita, las chicas se despidieron dejando solos por primera vez en todo el día a los "tortolitos" que después de recoger la mesa, se dirigieron al dormitorio y Serena tomó una merecida y reconfortante ducha.

— ¡Estoy muerta! —Exclamó al salir del baño —muero de sueño.

— ¿Enserio quieres dormir? —La atrajo a su cuerpo con voz seductora —, yo tenía… otros planes —la besó y condujo a la cama.

Serena estaba nerviosa y tensa, eso se notaba, pero Darien la trato con delicadeza, con ternura y devoción. Ella aunque no estaba segura, se dejó guiar por él, eso pasaría tarde o temprano. Para nada fue una mala experiencia, al contrario, Darien se esmeró en hacerla sentir bien, la cuido, no la lastimo, fue todo un caballero, pero eso no evitó que a su mente viniera la imagen de Seiya en esos momentos, torturándola reproduciendo una y otra vez la sensación de aquel beso tatuado en sus labios, como si estuviera reclamando lo que era suyo, y es que Darien podría adueñarse un y mil veces más de su cuerpo, pero su mente, su corazón, su alma y su amor le pertenecían a Seiya.

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*Gira Three Lights*

Dando vueltas en la cama, sin poder conciliar el sueño, después de esa pesadilla que tuvo y con una desesperación que lo irritaba, Seiya se sintió inquieto tras soñar con su bombón, pero la soñó en medio de una guerra, desprotegida y confundida; no tenía claras las imágenes de con quien luchaba ni del escenario, pero sabía que algo no estaba bien.

—Bombón, ya falta poco… —ensimismado quedo viendo la luna a través el ventanal frente a su cama.

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Reunidas en una pequeña cafetería se encuentran cinco chicas alegres conversando.

—Primera vez desde que te cambias te domicilio que nos vemos ¡eh! —Reclamo Mina a su amiga de rubios odangos — ¿Cómo te ha ido en tu vida de casada? —bromeó un poco.

—Bien —intentó sonar convincente y esforzó sus labios a mostrar una sonrisa. Darien ponía mucho de su parte, así lo posible por regresar temprano del hospital, le llamaba dos veces al día y a diario le llevaba una bolsita dorada de regalo con sus golosinas y chocolates favoritos. Ella milagrosamente se había organizado para atender la escuela, cocinar y esperar en las noches a que llegara Darien. La intimidad entre ellos era muy buena, como desde la primera vez él era muy paciente y delicado con ella. Pero Serena no podía evitar pensar en Seiya y en la inmensa necesidad de volver a verlo.

—Te mando saludos Taiki —dijo Lita —dice que te manda los mejor deseos para esta nueva etapa que comenzaste —sonrió la castaña-

— ¿Qué? —los ojos celestes de Serena se abrieron — ¿le contaste?

—Si —afirmo naturalmente —también mando a saludarnos a todas.

— ¿Cómo que Taiki te llama muy seguido no? —repuso celosa la chica de cabello corto azulado.

— ¿Estas celosa Ami? —interrogó divertida Rei.

— ¡Claro que no! —sonrió forzada.

— ¿Qué más te dijo Taiki? —curiosa intervino Serena.

—Solo eso y que irán a América —se emocionó al mencionarlo —, su gira abarca Estados Unidos, México, Colombia, Brasil, Paraguay, Chile y Argentina y están en toda la disposición de ampliar su gira por ese continente.

—Cada vez más lejos —dijo con desilusión Mina — ¡deberían venir a visitarnos! —todas rieron tras ese comentario.

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*Gira Three Lights*

—Ayer hable con Kino —dijo el Taiki a Yaten mientras esperaban a Seiya en el salón de vocalización de una academia de música que les servía para preparar sus shows.

— ¿Y qué te cuenta? ¿Cómo están las chicas? —pregunto el ojiverde mientras se acomodaba el cabello.

—Pues están muy bien —comentó —, sobre todo Tsukino…

— ¿Por?

—Se fue a vivir con el Dr. Chiba —recargándose sobre un gran piano negro que les servía para vocalizar, coloco sus manos en su mentón.

— ¿Enserio? —pregunto incrédulo el peliplateado.

—Si, a lo que me dijo Lita, lleva más de una semana.

—Como que estás hablando muy seguido con Lita ¿no? —dijo suspicaz el ojiverde.

—No sé cómo decírselo a Seiya —contestó cambiando el tema el mayor de los Kou —, y como vaya a reaccionar.

—Encontraremos el momento — pensó un poco —, igual y estaría bien que no hiciéramos esa pausa en Tokio.

— ¿Crees?

Escucharon a Seiya acercarse por los pasillos de la academia, guardaron silencio, Taiki se dirigió al aparato de sonido y busco la música indicada para ensayar, mientras que Yaten sujetaba las agujetas de sus zapatos.

— ¿Ya empezamos? —preguntó sonriendo Seiya mientras entraba.

— ¡Como siempre llegando tarde! —se quejó el peliplateado

— ¡Calma hermanito! —Dijo con sonrisa socarrona — ¡ya sé que no puedes vivir sin mí! —tomó un mechón de cabello y lo acomodo hacia atrás.

— ¡Keah! —soltó mientras se levantaba

—Mejor ensayemos —intervino el castaño —, vamos atrasados en tiempo.

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S&S•

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¡Hola! Ü

¡Pues si! Para todas aquellas que lo dudaban o tenían la esperanza que no fuera cierto… Serena se fue a vivir con Darien! DD:

PaulaLunatica(te adoro, GRACIAS por todo, espero no defraudarte Pau-sempai *-* ) , WiOvIx(este capítulo la paso mal Rei, si Darien es un egoísta(? ),Kamisumi Shirohoshi(no he podido dormir cargando en mi conciencia tu muerte xDD ), Yuuki Miaka-chan(lo lamento mucho, pero si… ahora viven juntos x.x no me odies!) mimimatt26(Darien está tratando de ser un buen esposo! xDD jaja no lo odiemos tanto… bueno si! xDD), Geisha-Alisha(espero aun sea de tu agrado la historia… aun ahí más! xD), LUISPXNDXA7(muchas gracias Luisin por tus palabras :3 te quiero!) princessnerak(lamento mucho que todo lo que sugeriste no haya pasado! Ahora viven juntos! 33: Gracias!) romy herrera.3950(te adoro! Y me emocionan tus palabras! Espero no decepcionarte :3 ) bueno mil gracias por leerme y dejarme sus reviews, me hacen inmensamente feliz! :33 y a los que me leen sin huella igual gracias! Espero siga siendo de su agrado la historia.

Notita: el título del capítulo lo extraje de una canción de una banda mexica que se llama Enjambre (Intruso) dice así "miseria, tesoro… el ríe, yo lloro" en este caso sería relativo a Seiya/Darien.

Sigan dejando sus reviews, me ayudan mucho y ¡me hacen feliz! ^^

¡Nos leemos pronto! ü

Los quiere…

-Briita'ღ