Genero: Romance/Humor
Pareja: SaiHinaSasu (SasuHina)
Autora: DarkAmy-chan (Amy-chan, Amita-chan)
Beta: Dollisapi Do Tao
- pensamientos
- "Flash Back"
- "Hablan"
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Los Personajes de Naruto no me pertenecen, son del Maestro Kishimoto
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La Despedida
Los días siguieron transcurriendo en aquel instituto, en la vida de aquellos que iban a instruirse a ese lugar. Todo volvía a la "normalidad" después de aquel "encuentro" entre ambos morenos, aunque eso no quitaba el hecho de que era la habladuría de muchos, y que seguramente lo sería muchos días más.
Aquellas molestas chicas seguían incomodándole, fastidiándole porque en varias ocasiones le habían visto junto al chico que les quitaba el aliento, aunque más que todo, ella sabía que era más una excusa para no dejarla en paz, para tener a alguien con quien descargar toda su frustración.
Aún así, eso no era lo que realmente a estado ocupando su mente todos estos días, si no más bien era la conversación que había tenido con aquella chica. Con esa pelirosada.
En lo angustiada que se veía cuando le confesaba sus sentimientos
¿Y que pudo hacer ella en ese instante?
Nada, solo se había limitado a permanecer en silencio.
Es que realmente no sabía que responderle, no lograba comprender el porqué le contaba eso a ella.
Y ahora que se encontraba en clase de deportes, no podía evitar recordar la tristeza que reflejaban sus verdes orbes. Pero tampoco lograba adivinar que era aquel vacío que sintió en su pecho al escuchar aquellas palabras, solo había logrado percibir una punzada en su corazón...
…instantáneamente sus blancos orbes lo reflejaron, aquel dolor que había sido capaz de notar al oírle decir sus sentimientos para el moreno. Demo bajo su mirada para que aquella muchacha no notara que sus palabras le habían afectado.
Por un momento deseo haberse ido junto al pelinegro, pero descarto rápidamente aquel pensamiento al percibir su angustia, lo desolada que se veía aquella chica.
"¡C-Cuidado!" – escucho de repente, pero ya era tarde. Todo se había vuelto negro para ella.
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La había notado distraída, levemente distante de su persona, y no era que ambos fueran muy cercanos; era solo que no deseaba aceptar que se había acostumbrado a estar a su lado.
Pero cada vez que se la topaba, ella siempre buscaba una excusa para alejarse, para irse y dejarlo como un tonto parado en medio de un pasillo o bajo la sombra de algún árbol.
Además que varios de esos días le había notado uno que otro moretón en alguno de sus brazos o en las piernas. Pero ni siquiera le había dado la oportunidad de consultarle por ellas, así que…desistió de hacerlo.
Después de todo, eso no me incumbe – se decía a si mismo cada vez que la veía alejarse.
Durante todos estos días se había cuestionado que era lo que había ocurrido en aquel momento, esa tarde en aquel salón de artes. Era imposible para su persona no sentirse un estupido por haberse mostrado de esa forma, no lograba comprender el porqué había dicho esas palabras, y todo por una mujer.
¿Acaso era aquella mirada la que deseaba proteger? ¿Podría ser acaso lo frágil que se veía una razón para intentar resguardarle?
No lograba dar abasto con tantas preguntas en su mente, estaba perdiendo hasta la concentración gracias a ellas, y eso no le gustaba para nada. Aunque la verdad era que para su persona nunca había sido una dificultad obtener buenas calificaciones. Se podía decir que era un prodigio en esa materia…
…un genio como muchos dirían.
Podía escuchar como su maestro seguía instruyéndolos, pero su mente seguía en vuelta en sus pensamientos, en todo lo ocurrido desde que el destino había hecho que su camino se cruzara con el de aquella morena. Y aunque no le gustaba aceptar los hechos, no podía negar que esa chica era diferente, y que su manera de ser no le desagradaba del todo.
Pero eso no quería decir que le gustase, solo le provocaba un sentimiento de protección, pero nada más.
…Con lo ingenua que es, es increíble que nadie se haya aprovechado de ella… - fue en ese instante que el recuerdo de aquel día en la azotea venía a su mente. En aquellas palabras dichas entre sueños por aquella chica, en la angustia que pudo percibir de estas. - …ella oculta algo… - su vista fue a parar a la ventana que estaba a su izquierda, sus ojos negros se opacaban más al pensar que él también ocultaba algo de su pasado. Un recuerdo que quisiera borrar del todo, una memoria que desearía que nunca hubiese ocurrido.
Fue sacado de aquellos pensares al sentir una mirada puesta en su persona, y al voltear su rostro pudo dar con aquellos ojos verdes que le veían con preocupación. No sabía si sentir pena por aquella pelirosa o molestarse por la constante intromisión en su vida.
No deseaba herirla, pero ella estaba obsesionada con no dejarle tranquilo, seguía atada a una ilusión que él nunca ha deseado darle.
Irritado volteo su vista a la ventana una vez más, y en ella podía ver el reflejo de aquellos ojos que ahora se encontraban mostrando el dolor por su constante rechazo.
Pero era lo único que podía hacer, no quería que ella se siguiera dando falsas esperanzas con su persona, él no la quería de la forma que ella desease que fuese.
Una vez más fue sacado de sus pensamientos al ver a través del ventanal a aquella morena sentada junto a aquel pintor bajo la sombra de uno de los tantos árboles de cerezos.
Inconcientemente sus manos se empuñaban bajo su pupitre. Sus ojos mostraban la disconformidad por aquella escena que se hallaba presenciando.
¿Por qué se encuentra con ese tipo? - se preguntaba - ¿Por qué…si a mi…?
Irritado solo volvió su vista al frente, trataría por todos los medios de solo ponerle atención a las palabras de su instructor. Estaba claro que esa chica no era lo que él había pensado que era.
Solo era una mentirosa más, alguien sin importancia.
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Había sido golpeada con un balón de voleibol en pleno rostro, y frente a toda la clase. No podía sentirse más avergonzada.
Minutos después había despertado en una de las colchonetas que usaban para hacer aeróbica, como tantas otras veces.
Tanto su profesor de gimnasia, como sus compañeros se habían cansado de estarla cargando hasta la enfermería, ya que en casi todas las clases de deporte terminaba inconciente o lastimada por alguna actividad. Era frustrante.
Estaba claro que nunca podría ser una buena deportista, que poseía dos pies izquierdos, que era muy torpe y distraída para estas cosas.
Todas aquellas ocasiones provocaban que su tristeza aumentara, sintiéndose una tonta a la máxima potencia por no tener ni siquiera la fuerza necesaria para realizar un mísero deporte.
No deseaba estar en ese lugar, ya estaba cansada de lo mismo de siempre, de quedárseles viendo como todos eran capaces de divertirse realizando todo tipo de actividades deportivas mientras ella solo les observaba en silencio, sintiéndose tan pequeña e insignificante como siempre.
Se puso de pie tan rápido como su dolor de cabeza le permitía, y a paso lento comenzó a caminar rumbo a la salida del gimnasio.
No tenía un rumbo definido, solo deseaba salir de ese lugar, tomar algo de aire fresco y despejarse. La suave brisa siempre lograba tranquilizarla, calmarla aunque sea por unos minutos.
Así fue como sus pasos la guiaron hasta un gran árbol de cerezos, no tardo mucho en acomodarse bajo su sombra, apoyando su cabeza sobre el tronco de este…se dispuso a sentir el suave viento golpear su rostro.
Como lograba relajarla tanto aquello, era realmente increíble como solo sentirle de esa manera pudiese tranquilizarla, más después de que ocurriera aquella tragedia, su miedo por el viento había incrementado.
Todas las noches de tormentas eran una pesadilla para ella, solo le traían recuerdos dolorosos, momentos que quisiera olvidar, pero son los que más se encuentran presentes en sus memorias.
Pero la suave brisa, esta era tan diferente…
Era rara. Siempre sus pensamientos y emociones podían contradecirse, pero era una parte de ella que no podía evitar. Así era su persona, una chica muy extraña.
Ya muchas veces se lo habían dicho, y solo podía pensar en lo acertada que era esa palabra para su persona. Y solo podía bajar la mirada acatándola como cierta.
"…hmph, si que eres rara"
A su mente venía el recuerdo de esa noche, la vez que conoció a aquel moreno de ojos negros, ese chico que poseía una mirada que reflejaba tanta soledad como la suya.
Inconcientemente su vista fue a parar a una de las ventanas del que era su salón, sintiéndose mal por haberle estado evitando después de ese día, desde que aquella chica de ojos color jade le había dicho sus sentimientos por él.
Era una tonta y lo sabía.
No lograba comprender el porqué no podía verle de frente, el porqué le evitaba al instante que este se le acercaba.
¿Por qué…? ¿Acaso fue por ese dolor que sentí en…? – su mano fue a dar a la altura de su pecho, indicando así donde había percibido el estremecimiento a la hora de escuchar a aquella muchacha. Sus ojos mostraban su aflicción, reflejaban aquel mismo sentimiento de esa vez. - … ¿Q-Que es…? ¿E-Es acaso egoísmo?"
"…T-Todo…e-es tan confuso" – decía en un susurro para si mientras bajaba la mirada, sus manos apretaban sus muslos, mostraban su impotencia al no saber de que se trataba.
""…O-Onegai Hinata, aléjate de Sasuke-kun si no lo quieres… - las lágrimas no tardaron de salir de aquellos hermosos ojos jade, pero esta solo bajaba la mirada mientras los cerraba en un intento por contenerlas. - …yo…yo le quiero mucho"
La morena que estaba frente a ella solo podía bajar su rostro al oírle. Su cuerpo se había tensado al escucharle aquellas palabras. Su corazón se había detenido por unos segundos mientras un fuerte deseo de salir de ese lugar comenzaba a inundarle.
Se sentía tan vacía, perdida en algún lugar oscuro, un sitio donde solo la soledad era su compañía.
Tal cual como había sido antes de conocer a aquel chico por azares del destino. No sabría si podría cumplir aquella petición, su corazón en verdad no deseaba hacerlo. Demo, al ver su rostro lleno de amargura y desolación, no pudo negarse. Simplemente las palabras habían salido por si sola de sus labios, ignorando por completo lo que en verdad ella quería.
"H-Hai…lo haré"
En esos segundos todo a su alrededor se volvía penumbras"
No había podido decirle que no.
¿Que era él…? ¿Qué era de ella exactamente? ¿Acaso podría decirse que son amigos?
Él la había protegido, inclusive estuvo cuidando de ella al perder la conciencia en la azotea…
…y le había obsequiado una chocolatina de su parte el día posterior a Navidad.
"esas cosas no me interesan, puedes hacer lo que quieras... pero…no creas que lo tendrás tan fácil"
¿Qué habrá querido decir con esas palabras? – pensaba la morena mientras salía de sus recuerdos una vez más. Solo pudo bajar la mirada, en esta se podía ver reflejada su tristeza, su preocupación.
"¿Se encuentra bien?" – una suave voz le hizo volver a su realidad. Al subir su mirada se encontró con unos ojos negros que le veían expectantes
Sus mejillas se tiñeron de rojizo al notar que era aquel moreno que la había dibujado. Solo pudo asentir con aquella vergüenza plasmada en su rostro, y, esta aumento al notar como este le sonreía. No pudo mantener más su mirada, sus ojos se desviaron en dirección contraria, fijándola en la nada.
"E-Estoy bien…n-no es nada" – logro articular con timidez
"Ya veo – dijo este luego de unos segundos, para luego sentarse a su lado bajo la sombra de aquel hermoso árbol de sakura – se ve muy tierna con ese raspón en su nariz. Seria un hermoso cuadro"
Los colores solo lograban ir en aumento al escucharle, demo luego de unos segundos…su perlada mirada volvía a reflejar lo de antes. La tristeza y preocupación de hace unos minutos volvía a hacerse presente.
El moreno pudo ver aquello que mostraban los blanquecinos ojos de la muchacha, cerró sus orbes por unos instantes, viniendo a su mente unos libros que había leído hace poco. Sus perlas negras volvía a inundarse de luz al recordar unas escenas dibujadas en estos. Su vista se centro en frente, en ningún punto en particular, solo viendo a la nada.
"¿Y Sasuke-kun? – pregunto luego de unos segundos en silencio. Volvió su vista hacía la morena, noto como se tensaba al escucharle decir su nombre. Todo daba a indicar que sus pensamientos eran acertados. – hace días que no les veo juntos ¿A ocurrido algo?"
Fueron unos segundos más que permanecieron en silencio. La peliazul solo bajaba la mirada, no deseaba mostrarle aquella tristeza que sentía desde que evitaba al Uchiha. Solo deseaba olvidarle, no deberle tanto…
¿Olvidarle? ¿Es eso lo que quiero? - se consultaba a si misma con pesar – n-no, no es lo que deseo, demo… - la imagen de la pelirosa volvía hacerse presente en sus recuerdos. Provocando que su decisión cambiara, después de todo…
…esa chica le había salvado dos veces.
Además que no podía ver a las personas sufrir, era algo que no podía soportar. Por eso, aunque estuviera en juego su propia felicidad, sus propios deseos…
…no podía cambiar de parecer. Dejaría de ver a ese chico, ya no se acercaría a él. Lo haría por esa chica, se lo debía.
Una sonrisa se dibujo en su rostro. Aunque esta no era sincera, era lo mejor que podía reflejar para que ya no le hiciera más preguntas. Para aparentar que todo estaba bien.
El ojinegro solo se le quedo mirando en silencio unos segundos, observando cada facción del rostro de la chica, para luego volver su vista al frente.
"Una sonrisa es la mejor arma ¿no crees? – la sorpresa tomaba posesión en el rostro de aquella frágil muchacha. No sabía que responderle, no lograba comprender aquellas palabras - …es lo mejor para enfrentar cualquier situación, y también… - volvió su vista hacía ella, para luego terminar su frase - …para que no hagan más preguntas ¿no es verdad?"
Las mejillas de aquella peliazul se tornaron rosa pálido al verse descubierta. Segundos después solo bajaba la mirada antes de asentir con pesar. Estaba claro que nunca había sido buena para mentir, y aquí nuevamente podía verse reflejado.
"…las personas son más complejas que como se muestran en los libros, aún me falta mucho por aprender…" – dijo en un susurro el chico que se encontraba a su lado.
Esas palabras, no lograba comprenderlas, no entendía que se refería. Pero se notaba que estaba más pensando en voz alta, solo hablando para si mismo.
Deseaba consultarle, pero al notar como este le sonreía, desistió de hacerlo. Solo pudo responderle de la misma manera.
"Una sonrisa es la mejor arma ¿no crees?…para que no hagan más preguntas ¿no es verdad?"
Podía verle sonreírle, observar como comenzaba a mirar el cielo a su lado, pero había algo que no lograba llenar
…no es lo mismo – pensaba para si la morena mientras volvía a ver de reojo hacía uno de los ventanales del salón en el cual iba el Uchiha. Y pudo verle. A pesar de que no se encontraban tan cerca, había sido capaz de apreciar aquella mirada. Sus ojos eran más fríos que el mismo hielo.
La presión en su pecho crecía con cada segundo - …g-gomen…ne Uchiha-san
Todo a su alrededor, podía notar como todo se oscurecía cada vez más.
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Ese día no le volvió a ver durante todo el horario de clases.
Ahora iba rumbo a su casa, pensando en lo sola que se sentía nuevamente.
No entendía el porqué se sentía tan mal, después de todo estaba acostumbrada a transitar ese trayecto como ahora.
Demo…
Es cierto que una vez vuelto de las festividades, este camino solía recorrerlo junto al moreno. Él se había empeñado en ir a dejarle hasta su casa, aún cuando la suya estaba en dirección contraria.
¿Por qué…? – Se consultaba con amargura - ¿Por qué lo hacía…?
"esas cosas no me interesan, puedes hacer lo que quieras... pero…no creas que lo tendrás tan fácil"
"¿Q-Que habrá querido decir…con eso?" – volvía preguntarse, demo estaba vez en un susurro para si misma. Bajaba la mirada mientras trataba de visualizar en su mente aquel momento, ese instante en que aquel chico había dicho esas palabras…
…demo nada lograba descifrar de su expresión, ningún cambio había mostrado al decirlas. Nada lograba captar de sus ojos...de su mirada. Solo pudo suspirar cansada.
"D-Debo olvidar, no debo verle. T-Tengo que poder… – se repetía una y otra vez mientras comenzaba a levantar la mirada - …d-debo ser…fuer…"- pero no pudo terminar su frase. Este se encontraba en la esquina de la calle. Se hallaba de pie frente a su casa.
¿U-Uchiha-san?
Solo pudo tragar con dificultad, dudando si avanzar o no.
Sus pies no le respondían, sus ojos estaban centrados en aquel chico que se mantenía sereno a unos metros de su persona. Podía apreciar como este se mantenía impasible, y al tener sus ojos cerrados…
…hasta parecía que estuviera durmiendo, o meditando tal vez.
No debía verle ¿no? Debería estar huyendo ¿cierto?
Entonces… ¿Por qué sonreía al notarle? ¿Por qué no podía evitar sentirse feliz de verle en aquel lugar?
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Había decidido no volver a verle, y así lo había conseguido durante el resto de clases. Bueno, más que todo…
…había pasado sus horas faltantes en la azotea, inclusive se había llevado consigo todos sus útiles para así no ser molestado por nadie. Para no topársela en el camino mientras iba a retirar sus cosas.
No quería recordar nada, deseaba borrar de sus pensamientos todos los últimos acontecimientos vividos desde que la morena había llegado a su vida. Le molestaba, se enfadaba consigo mismo porque no lograba sacársela en ningún momento de la cabeza, se recriminaba una y otra vez por estar siendo tan débil. Porque a pesar de estar diciendo que se olvidaría de ella…
…otra vez se encontraba mirando el libro que esta le había obsequiado en navidad.
"Al final si termino siendo una historia para chicas…"- decía en un susurro mientras se sentaba y apoyaba su espalda en la muralla del cubículo que da la salida a ese lugar.
Sus labios se curvaron asemejando una sonrisa al recordar cuando aquella chica de ojos blanquecinos había chocado con ese árbol por estar inmersa en su lectura.
"Es torpe…"- dijo en un susurro mientras apretaba inconcientemente el objeto que se encontraba en una de sus manos. Lo alzo luego de unos segundos amenazando con lanzarlo lejos, en su mirada se podía ver reflejada su molestia, su rabia contra si mismo y aquella chica. Demo después de unos segundos en esa posición…
…lentamente comenzó a bajarlo, hasta volver a su posición inicial.
Cerro sus ojos en un intento de calmarse, de reagrupar sus pensamientos y poder pensar más sereno y no dejarse llevar por emociones que nunca antes había sentido por nadie más que por si mismo.
La odiaba, la aborrecía tanto como a su persona.
Le detestaba por provocarle esas cosas que nunca había sentido por nadie más que por su familia, le maldecía por irrumpir en su vida solo para ignorarle después que apareciera otro.
Sentía mucha rabia, y esta incrementaba al recordarla al lado de ese sujeto, mientras que a él parecía evitarle en todo momento.
Y más que todo…
…la odiaba porque en sus ojos había visto un rayo de luz, porque casi se dejo envolver por esa esperanza que mostraba aquella mirada llena de ingenuidad.
"Falsa ingenuidad… - Dijo en un susurro - No quiero tener esto– soltó mientras abría sus ojos, clavándolos en aquel libro de color negro - …esto solo es una distracción"
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Y aquí se encontraba nuevamente, parado frente a su casa. Esperando que ella llegara.
Pero esta vez todo era diferente, en esta ocasión venía a cortar los pocos lazos que había trazado con aquella muchacha. Después de devolverle su libro…
…solo sería una más del montón.
La olvidaría por completo.
Es lo mejor, no puedo distraerme, solo debo concentrarme en ser el mejor. Nada más debe importar…no hay nadie que valga la pena.
"E-Etto… ¿S-Sasuke-kun?" – escucho una tímida voz junto a el. Solo respiro profundamente mientras se repetía que esta sería la última vez que hablarían. Que todo acababa aquí
Abrió sus perlas negras solo para toparse con aquellos ojos blancos que lo veían con cierta amargura mezclada con vergüenza. Como si dudase en hablar con el, aquello lo irritaba más.
Solo metió una de sus manos a su bolso, sacando de el aquel libro de color negro. En silencio extendió su mano para que ella lo cogiera.
Pero esta solo le miraba sin comprender, sus blancas perlas seguían reflejando la tristeza que sentía en su interior.
Este solo la observo dar un paso hacía atrás mientras negaba con suavidad. En silencio la veía poner una de sus manos a la altura de su pecho, aquello solo reflejaba protección
Protegerse, demo… ¿De que?
"Tómalo – le dijo este de manera indiferente. Aún con el brazo extendido notaba como ella volvía a negar – entonces lo botare a la basura, porque yo… - la veía mantener su miraba baja, podía notar como su cuerpo se tensaba al escucharle - … no quiero nada de ti"
Aquellas palabras habían sido soltadas con todo el veneno que sentía, por todos los desprecios que ella le había hecho en los días posteriores a aquella exposición. Esa era su manera de vengarse, así le demostraba que a él tampoco le importaba su persona, que si fuera por su el…
…podía irse a la mierda.
¿P-Porque?... ¿Porque justo cuando…ya no me sentía sola…? – pensaba la morena aún sin lograr levantar la mirada
""…O-Onegai Hinata, aléjate de Sasuke-kun si no lo quieres……yo…yo le quiero mucho""
Las palabras dichas por aquella pelirosada volvían a su mente, provocando que su amargura solo fuera en aumento.
"N-No…onegai, n-no me dejes sola…" - aquella escena donde su ser querido se alejaba de ella volvía a hacerse presente en su mente. Mientras apretaba con fuerza sus ojos en un intento de contener sus lágrimas, estas parecían venirse como flashes una tras otra - N-No…onegai, n-no otra vez...
Solo podía abrazarse a si misma, intentando apartar de sus pensamientos aquellos dolorosos recuerdos.
""O-Onegai Hinata, s-se que no nos conocemos m-mucho, demo…y-ya no se a q-quien recurrir" – decía con dificultad por sus sollozos aquella pelirosada. Mientras la morena solo le observaba con amargura.
Podía sentir en su pecho el dolor que esta estaba mostrando, y se sentía mal porque parte de ella…
…deseaba decirle que no quería, que ella necesitaba a aquel chico también"
"¿Por qué…? – la voz de este le hizo salir de esos recuerdos, solo abrió sus blanquecinos ojos, más no levanto la mirada hacía su persona. Solo se mantuvo con el rostro bajo…esperando – olvídalo, no me interesa"
Podía notar como ella volvía a tensarse al escucharle. Pero desvió la mirada para no verla, para evitar las ganas de encararla por respuestas.
Su orgullo era más grande, no podía darse el lujo de mostrarse vulnerable ante una mujer. Y mucho menos por alguien que le había engañado haciéndose pasar por una frágil chica que necesitaba protección. Le había mentido, y aquello le fastidiaba aún más…
…porque había querido creerle. Porque inclusive estuvo dudando de sus creencias por aquella falsa mirada que reflejaba ingenuidad. Demo él estaba equivocado, ella era igual que las demás, y ya estaba decidido…
…no le importaría más
Solo se mantuvieron en silencio unos segundos, uno parado frente al otro mientras una suave brisa comenzaba a correr.
"…E-Es un regalo – a penas y logro pronunciar aquellas palabras, habían salido tan suave que por un momento pensó que este no había logrado escucharle, demo cuando escucho un "Hmph" proveniente de los labios de este, supo que este la había oído. Entonces solo apretó sus puños en un intento de poder sacar el habla - …e-estos no se d-devuelven…"
"Increíble, cualquier otra chica se hubiera estado ahogando en pedirme disculpas… - el tono que este usaba sonaba bastante sereno, esta al escucharle de esa manera se atrevió a levantar la mirada, a posar sus ojos en la persona que estaba frente a ella. Así era como el blanco se encontraba con el negro una vez más – mientras tú te atreves a decirme maleducado"
Al escucharle terminar esta solo negó frenéticamente, con amargura decía que no había querido ofenderle, que había entendido mal. Pero…
"Como sea, no importa – le corto este mientras volteaba – esta es la ultima vez que hablaremos – giro un poco su cabeza mientras sus labios se cursaban dejando ver una leve sonrisa. La sorpresa se apodero del rostro de la chica al apreciarla, este era el adiós a su amistad. Sus ojos volvían a empañarse - Sayonara"
Fue todo lo que escucho luego de unos segundos, podía percibir como este comenzaba a alejarse con lentitud de su persona.
Ella deseaba decirle que se detuviera, que le necesitaba, que gracias a él ya no se sentía sola, pero nada lograba salir de sus labios. Se había quedado muda, solo sumida en su tristeza…
…en su soledad.
Había cumplido con su promesa, ya no estaría más cerca de aquel chico. Esa muchacha podía estar tranquila, podía buscar su felicidad junto al moreno. Ella ya no sería un estorbo entre ellos.
Esto es lo que quería, esto es lo que yo buscaba ¿no? Entonces… ¿Por qué me duele tanto?
Ya no pudo contenerlas por más tiempo, aquel dolor fue reflejado en forma de lágrimas…
…solo estas adornaban sus mejillas.
Esta había sido la despedida.
Fin Chapter 7:-
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Hi.
Arigato a todos por sus palabras, gracias a ellas he podido levantar mi ánimo, y he decidido volver a esta pág.
Muchos creían que dejaría de escribir SasuHina, pero eso nunca pasaría, puesto que amo mucho al paring. Jamás podría abandonarlo.
Se que muchos aún no logran comprender mi manera de pensar, pero ya me he dado cuenta que me he cansado de dar explicaciones, que ahora solo me concentraré en satisfacer mis gustos y deseos. Es realmente cansado el tener que repetir siempre lo mismo, y solo para que no te comprendan.
Me he aburrido de eso.
Por eso ahora solo me concentraré en el SasuHina, y en seguir escribiendo para atraer más fans, para así poder cumplir mi meta.
Deseo agradecer en especial a…Ukio-onii-chan, Dollisapi Do Tao (que próximamente me hará editar este capitulo para corregir faltas jejeje), zuleDBZ, Hikaru-Ringo, SaBaKu-No-MeNnY, angelly-25, The Dalakagen-Sama, Miyuky-san.
Y por supuesto a todos quienes me dejaron un comentario brindándome su apoyo y entendimiento. Gracias chicos.
No olviden dejar sus comentarios, me alegran el día y me animan a seguir escribiendo
Besos
DarkAmy-chan
