Disclaimer: Los personajes son de S. Meyer, cualquier otro personaje que no sea identificado, es totalmente mío, al igual que la historia.


Summary:

Secuela de Stay the Night. ¿Conocerse en un concierto es algo común? Bella y Edward descubrirán lo que es llevar su relación en la vida real, viviendo sus primeras veces como pareja. Las relaciones de pareja siempre son difíciles, aún mas siendo adolescente. —¡Amo como eres mi primer novio Edward, no lo cambiaria por nada! - T2H. Ooc. EdxBells.


Sugiero Leer Stay the Night (Two-shot) antes de aventurarse con The First Time, de esta forma podrán entender la trama.


The First Time

11 de Octubre 2014 – 17:02

La gente gritaba a mi alrededor, podía escuchar mi nombre entre la multitud, mi corazón palpitaba tan fuerte que lo sentía en mis costillas. El tiempo se detuvo, la gente que gritaba se quedo en silencio, era como cuando ponías una película en mute. Observe a mi padres, observe a Edward junto a Emmett, a Lucy junto a mis compañeras, vi como el entrenador tiraba sus cabellos y como mis compañeras tenían las manos en el aire.

Todo volvió a la normalidad y escuche como el silbato sonaba, era mi momento. Vi la pelota allí a solo dos pasos de mi y corrí para chutearla y la pelota tomo una dirección totalmente inesperada.

Tape mis ojos, y espere lo peor.

6 de Octubre 2014 – 07:30

—¡Levántate Bella! Son las 07:30 el entrenador se molestara contigo si no llegas al entrenamiento.

Entrenamiento, esa terrible palabra que llevaba rondándome por un par de días. Abrí mis ojos de par en par y tome mis leggins de ejercicios y mi remera del equipo, cambiándome en solo dos minutos.

—¡Wow! —dijo Renné totalmente sorprendida. —¿Por qué no te vistes así de rápido cuando debes ir a la escuela?

—El entrenador es terrible, si llego tarde el simplemente me hace recorrer la pista por treinta minutos sin parar.

Tomo mi bolso de ejercicio y corró hasta mi preciado auto. Habíamos estado entrenando desde comienzos de Octubre, y todo había sido un caos, normalmente lo hacíamos en la mañana y en ocasiones en la noche, razón por la cual mi auto se había convertido en un mini departamento. Tome una barra de cereal de la guantera y partí hasta la escuela, entrenábamos de 8:00 – 10:00 y luego asistíamos a clases hasta las 16:00. En ocasiones no podía si quiera levantarme, pero la final sería este viernes y no podía fallar, aun mas cuando Lucy llego un par de semanas atrás contando que no podría volver a jugar futbol en meses y requería de terapia física. Todo eso nos dejaba en mi, siendo la capitana del equipo.

Conduje hasta la cancha de entrenamiento y estacione junto al auto de Liv, tome mi teléfono y le envié un mensaje a Edward, seguramente estaría durmiendo.

Tome una manzana de la parte trasera del auto y con mi bolso en mano camine hasta la cancha, el entrenador aun no había llegado, por lo cual devoré la manzana y corrí a calentar con las chicas. Todas llevábamos una ojeras enormes, pero todas teníamos la esperanza de que esta vez si ganaríamos el campeonato, no habían segundas oportunidades, la mayoría éramos del último año y necesitábamos llevarnos la victoria, habíamos lucha por ello y no íbamos a descansar hasta elevar la copa.

Luego de terminar de comer, guarde mis cosas y corrí hasta la cancha, el entrenador llego y el entrenamiento comenzó.

Me dolían las piernas, el estomago, los brazos y estaba tan cansada que sentía una punzada a la altura de las rodillas.

—¡Vamos chicas, ustedes pueden! —grito el entrenador mientras hacíamos abdominales.

—Juro que cuando termine con esto no jugare fútbol en una buena temporada. —dijo Rose mientras el sudor caía por su frente.

—Ya no quiero ver fútbol ni siquiera en la televisión. —dijo Liv intentando tomar aliento.

—¡Mas abdominales y menor habla! —grito el idiota de Cayo.

El entrenamiento termino y todas pudimos respirar tranquila, mañana en la mañana era el ultimo entrenamiento hasta el jueves en la tarde. Corrí a las duchas y me saque toda la transpiración. Normalmente antes de entrar a clases Edward venía por treinta minutos con un café y pastelitos para poder conversar y tener tiempo de novio y novia.

—¡Cayo estuvo totalmente fastidioso el día de hoy! —dijo Rosalie mientras se tiraba sobre las bancas.

—Se acerca la final. —esta vez fue Carlie. —Debe estar nervioso, eh escuchado que se juega el puesto, en caso de no ganar.

—¿Eso es realmente cierto? —pregunte mientras abotonaba mi camisa azul a cuadros.

—Si, eso dicen. —dijo Liv desde las duchas.

—Debe de ser estresante. —comente guardando todas mis cosas. —yo estaría muerta de miedo.

Todas comenzaron a hablar del tema, pero yo no tenía tiempo, así que me aleje de las duchas dispuesta a ver a mi novio. Observe el estacionamiento y junto a mi auto se encontraba el de el. Sonreí y apresure mi paso hasta allí.

—Hola novio. —dije entre sus brazos.

—Hola novia. —beso el tope de mi cabeza y sonreí plenamente. —Aquí tienes tu frapuccino.

—Gracias amor. —tire de su mano para ir a sentarnos a las bancas del estacionamiento. —¿A que hora tienes clases?

—A las 9:00 así que a penas tu entres me voy a la universidad.

—Te extrañe. —no lo veía desde hace tres días, debido a sus exámenes y mis practicas. —¿Vas a venir el sábado?

—Por supuesto, estaré en primera fila haciéndote barra.

—¿Con falda y pompones? —pregunte para molestarlo.

—Y un top muy corto. —comencé a reír y bese sus labios.

—Tontito.

—Esme me dijo que después del partido debíamos ir a cenar a su casa, y están todos invitados, quiere hacer una parrillada, así que debes invitar a las chicas y yo le diré a Mel, Kyle y Max.

—¿Y si perdemos?

—Ella dice que van a ganar, así que saca esas ideas de tu mente, has estado entrenando muy duro, a penas duermes y se que solo sueñas con jugadas.

—Bueno, en eso tienes razón. —dije pensativa.

—Lo ves, relájate y ten fe en ti misma, eres una buena futbolista, además no te estas jugando la vida, ni un beca académica, juegas por que lo amas.

—Intento disfrutarlo, pero siento que si perdemos decepcionaremos a muchos.

—Cariño, debes tranquilizarte, no vas a decepcionar a nadie.

—Pero el entrenador…

—Tu entrenador es una piedra en el trasero, así que olvídate de el, ¿ok?

—Te quiero. —susurre con mi cabeza en su hombro mientras el enviaba pequeñas descargas por mi cuerpo.

—Te quiero.

Estuvimos unos minutos relajándonos, mientras hablábamos cualquier cosa que no tuviese nada que ver con el fútbol. Las vacaciones de invierno se acercaban a pasos agigantados, por lo cual viajaríamos hasta Nueva York para pasar un año nuevo como pareja, además para ese entonces llevaríamos casi 6 meses juntos y no podía esperar pasar un tiempo juntos, solos y sin interrupciones.

—Bella… —lo mire fijamente esperando que prosiguiera. —Alice me llamo anoche.

—¿Y?... —no odiaba a Alice, pero en este momento ella era el último de mis problemas.

—Dice que lo siente mucho…

—¿Y por que te llama a ti?

—No lo se, yo no voy a meterme, pero le dije que debía disculparse, dijo que estaba muy avergonzada y quería hablar contigo.

—Podemos hablar, pero yo no la voy a llamar Edward, además mi vida esta llena de cosas en este instante, quizás luego del partido pueda pensar en eso.

—No te estreses cariño, solo piénsalo.

—Lo haré bonito. —tome sus mejillas acercando nuestros labios.

Como era de esperarse, el beso no duro mucho puesto que el timbre sonó, indicando que debía volver a clases. Me separe bufando totalmente enojada, hace mucho tiempo que no teníamos ningún acercamiento con Edward y eso estaba frustrándome completamente.

—¿A que hora estarás en tu casa? —pregunte tomando mi bolso del suelo.

—A las 5:00 de la tarde.

—¿Mañana tienes examen o algo así?

—No… ¿Por qué?

—¿Me prestas las llaves de tu departamento? —pregunte con una enorme sonrisa.

—¿Para que? —pregunto escéptico.

—Para pasarme después de la escuela y poder tener tiempo a solas, por favor, yo salgo a las 4:00, me voy a tu casa y te espero y estamos un par de horas solas y luego me voy a mi casa, ¿por favor?

—Ok… —saco sus llaves y me las entrego, salte de emoción internamente.

—Te veo allá guapo. —le tiré un beso y corrí hasta mis clases.

Las clases pasaron como un borrón, no puse mucha atención, realmente el cansancio me estaba pasando la cuenta, pero el entrenador no entendía que también llevábamos una vida y no podíamos estar todo el tiempo entrenando, esta no era una selección a nivel mundial, solo era un maldito campeonato interestatal, nada de otro mundo.

Literatura, para mi consternación solo fue eso, una materia mas, ni siquiera pude participar en los debates, puesto que con algo de suerte había leído el prologo de el mundo de Sofía. Detestaba todo esto, realmente quería acabar con las horas de cansancio y no ver a Cayo nunca mas. Los rumores decían que una del ultimo año sería la ayudante de Cayo, es decir, luego de graduarnos a modo de trabajo deberíamos entrenar a las nuevas chicas, me había planteado un montón de veces el querer hacerlo o no, pero luego de esto me había dado cuenta que el fútbol solo era un buen hobbies para mi, no una manera de vida ni mi carrera futura, quizás, solo quizás, si las cosas iban bien, entraría a la programa fútbol de cualquier universidad a la que postulase, pero por ahora, solo quería acabar con todo el embrollo de la final.

Cuando era la hora del almuerzo recibí un mensaje de Miles, el chico revolucionario que traía patas arriba a mi amiga Lucy.

'Reunión con Argen y el Director ahora mismo'

Corrí hasta la oficina del director, allí me esperaba Miles. Tome una bocanada de aire y entramos. La oficina del director era enorme, con una gran mesa de madera color caoba y muchos cuadros y trofeos, todos ganados por las distintas selecciones deportivas de la escuela y además de alguno que otro premio de ciencia. El con su característico bigote blanco estaba sentado en la punta de la mesa y a su lado izquierdo, al igual que judas se encontraba Argen, con su moño tirante y una sonrisa pedante.

—¡Buenos días chicos!

—Buenos días. —respondimos a coro.

—Tomen asiento. —ambos nos sentamos al costado derecho, justo frente a nuestro némesis. —eh recibido muchas quejas este semestre hacia la maestra Argen, además de sus firmas y las constantes reuniones que hemos tenido por separados, lo que aún no entiendo es porque ambas declaraciones son tan diferentes.

Enarque una ceja y observe a Miles, ¿qué rayos?

—La señorita Argen dice que ustedes le faltan el respeto constantemente, que ella ya no sabe que hacer con todos los de ultimo año.

Mi sangre hirvió y solo quise pararme y arrancarle ese maldito moño de la cabeza.

—Si me disculpa señor director, creo que la señorita Argen esta siendo una completa mentirosa.

El director me observo completamente impresionado.

—Yo no digo mentiras, y soy parte de esas humillaciones, ¿Quiere que le cuente como me desafío frente a todo el curso? Para luego decirme que debía realizar dos ejercicios en 10 minutos o si no estaría reprobada, ¡Por dios eran ejercicios de materia avanzada! Además a todos nos pone en ridículo cuando contestamos mal.

—¿Usted cree que estaríamos aquí si no fuese así? Me conoce Señor Jackson, sabe que siempre eh sido un chico correcto y no estaríamos aquí para perder nuestra reputación por algo que fuese mentira.

—Ellos todo el tiempo me gritan y me insultan. —soltó con un llanto Argen.

Claramente algunos de mis compañeros pensaron que algo así podía suceder, por lo cual las últimas clases habíamos grabado un video con un par de humillaciones.

Sonreí internamente.

—¿Tiene un computador? —pregunte con mi sonrisa maliciosa.

—¿Para que es necesario?

—Señor Jackson, ¿háganos el favor? —intervino Miles diplomáticamente.

Claramente estábamos jugando una carta tremenda, el Director mando a pedir un computador a su secretaria, y esta entro con rapidez, lo dejo sobre la mesa y Miles se paro para poder conectarlo y mostrar el video. Observe a Argen y se veía muy pagada de si misma.

¡Maldita!

—Esperamos que esto sirva. —dijo mi compañero mientras le daba play al video y observábamos los videos que habían sido grabados por uno de nuestros compañeros que siempre se sentaba en primera fila, claramente Argen no se lo esperaba por lo cual su cara cambio de color y se paro para observar el video, el bigote del director se movió furiosamente y su cara cambio a color rojo.

—¡¿Qué significa esto señorita Argen?! —esta solo titubeo y luego todo fue historia.

Salimos de la oficina y la noticio voló por lo pasillos, Argen había sido despedida. Fue impresionante ver como todos estábamos muy felices y como nos habíamos unido para vencer a la bruja mala del cuento.

—No puedo creerlo. —dijo Lucy mientras abrazaba a Miles, este sonrió pero no note ninguna pizca de intensión amorosa.

—¡La vimos salir por la puerta trasera! —grito Rose.

—Se merece todo lo que le suceda. —comento Liv mientras se aplicaba un poco de gloss.

—Lo logramos chicos. —dijo Miles. —¡Ahora sabemos que si nos unimos podemos vencer!

Todos comenzamos a gritar y festejar, los maestros nos veían con caras de orgullo y algunos nos felicitaban, las cosas estaban cambiando, nosotros habíamos ofrecido el cambio y ahora solo quedaba esperar cosas buenas.

Luego de la felicidad inminente las clases terminaron y salí rumbo al departamento de Edward, como siempre estaba vacío y sin ningún plato de comida, para despejarme decidí cocinarles lasaña, así podríamos cenar junto a Edward y Emmett.

Al poner todo en la fuente de vidrio, encendí el horno y metí la lasaña. Camine con mis cosas hasta la habitación de Edward y ordene su habitación, pues parecía un desastre, incluso su ropa interior sucia estaba por todos lados, por lo cual deje todo en el balde de la ropa sucia y lo lleve hasta la lavadora. Luego de hacer mis deberes de 'ama de llaves' me lance en su cama y encendí la televisión, justo estaban pasando un capítulo de 'foodjammer' uno de mis programas favoritos, por lo cual me quede allí observando todo de forma hipnótica, sin olvidar de ir a apagar la lasaña unos 40 minutos después.

Edward aún no había llegado, y Emmett llegaría en la noche puesto que tenía una especia de cita con Rose.

Unos 20 minutos mas tarde oí como la cerradura se abría.

—¿Bella?

—¡En tu habitación! —grite.

El entro tan guapo como siempre y observo todo con una enorme sonrisa. —¿Cocinaste, además de hacer mi cama y poner a lavar mi ropa?

—Sip.

—Eres la mejor novia del mundo. —comento al tirarse sobre mi en la cama.

—Estas muy gordo Edward. —dije riéndome para molestarlo.

—¡Eso es mentira, observa! —dijo al pararse de la cama y sacarse su camisa dejándolo completamente desnudo de la cintura hacia arriba.

Lo observe detenidamente con una mirada totalmente lujuriosa, mordí mi labio y el lo noto, ¿cómo no hacerlo? Su sonrisa creció un palmo.

—¿Qué miras?

—A MI novio. —recalque el mi.

—¿A si? ¿Y yo puedo ver algo? —pregunto con su actitud de galán.

Tire de su brazo y cayo a la cama. Hace mucho tiempo que no hacíamos nada mas allá de los besos, y realmente extrañaba sus caricias y sentir como nuestros cuerpos estaban en contacto, incluso cuando no llegásemos al acto.

—Te quiero. —murmure entre sus brazos con nuestros labios unidos.

Cerré mis ojos y junte nuestros labios lentamente disfrutando de la sensación, mis manos acariciaron sus hombros y la lengua de Edward pedía adentrarse en mis labios. Entre abrí mis labios y nuestras lenguas comenzaron una danza totalmente excitante, sentí como mis bragas comenzaban a mojarse.

—Tan… hermosa. —susurro recorriendo con sus labios la piel de mi cuerpo.

Sus hábiles manos desabrocharon mi camisa tirándola por la habitación, lo observe fijamente y vi como sus ojos se oscurecían. Me aferre de sus hombros mientras sus labios devoraban los míos. Necesitaba que me tocase, necesitaba sentir mi pecho tocar el suyo, mis pezones dolían de la excitación y por primera vez pensé en fundirme totalmente con Edward.

Sus manos se dirigieron hasta mi espalda soltando el broche de mi brasier. Nos observamos una milésima de segundos, diciendo todo y nada a la vez, solo sintiendo. Sin proponerlo estuvimos completamente desnudos de la cintura para arriba, pegue nuestros torsos y un gemido salió de mis labios.

—D-Dios… se sienta… T-tan bien. —susurre inclinando todo mi cuerpo hacia el.

Tomo mis pechos entre sus manos y juro que pude haber muerto. Mordí su cuello sintiéndome completamente extasiada.

Tire de las sabanas con mis manos y arquee mi espalda hacia el. Busque su mirada y pude sentir como nos traspasábamos el uno con el otro, como nos uníamos aun mas.

Acaricie su espalda marcando mis uñas en el trayecto.

—T-te quiero.

El frenesí de las caricias y los besos fueron disminuyendo y acabamos abrazados sobre su cama, intentando controlar nuestras respiraciones. Con mi dedo comencé a acariciar su frente, sus pómulos, sus labios.

—Te quiero tanto que incluso duele. —susurre entre sus labios.

—Gracias por este regalo. —dijo con una sonrisa.

—Extrañaba estar contigo.

La tarde que pasamos juntos, fue algo totalmente mágico, un incentivo y una prueba de que Edward era el chico correcto para mi, una prueba de que estaba un paso mas de enamorarme de el.

9 de Octubre 2014 – 22:00

—No puedo creer que pasado mañana ya sea el día. —dijo Rose tirada en el suelo de mi habitación.

Las practicas habían acabado hoy día y mañana era nuestro día libre, aunque eso no significaba que podíamos ir a fiestas o beber. Cayo había sido categórico al decir que debíamos ir a dormir temprano, no comer comidas chatarras y llegar temprano el día sábado, puesto que necesitábamos conocer la cancha, y practicar pases.

—No deberíamos estar comiendo esto. —dijo Liv mientras tomaba una papa frita.

—Solo será ese paquete nada mas. —dije mientras buscaba películas. —además hace mucho tiempo que no tenemos una pijamada como dios manda.

—Bueno en eso tienes razón. —comentó Lucy.

—Chicas necesito hablar con ustedes. —dijo Rose de repente parándose de la cama.

—¿Qué sucede? —pregunte dejando de lado las películas y me senté en el piso de mi habitación.

Todas la observamos detenidamente esperando que nos dijera que había sucedido.

—Yo… ya no soy virgen. —lo tiro de sopetón a lo que todas exclamamos.

—¡¿Qué?! ¿Cuándo sucedió eso? —grito Liv.

Como amigas, desde pequeñas habíamos dicho que cuando dejáramos de ser vírgenes nos contaríamos inmediatamente.

—Hace un mes. —susurro despacio.

—¡¿Por qué no nos contaste?! —dije un poco enojada.

—Sabia que se iban a enojar. —respondió.

—Por supuesto que si Rosalie Lillian Hale. —dijo Lucy totalmente cabreada.

—Solo llevabas dos mes cuando lo hicieron, ¿qué mierda tenias en la cabeza? —pregunto Liv mientras echaba humo por las orejas.

—Se que Emmett es el indicado. —respondió Rose. —además no les conté antes porque sabia que se iban a molestar.

—Por supuesto que nos íbamos a molestar Rose. —respondí. —se lo que se siente que las hormonas te gobiernen, pero tienes que controlarte, ¿le entregaste tu virginidad a dos meses? Se que Emmett es un chico genial, pero ¿de verdad? —concluí.

—Se que están molestas, pero lo hecho, hecho esta y estoy enamorada de Emmett, se que todo va a resultar y no me arrepiento.

—Bueno eres una idiota, pero quiero que nos cuente como fue. —dijo Lucy.

Al final Rose no había estado bien, al menos a mi parecer, pero sabia lo que ella sentía y en ocasiones había querido hacer el amor con Edward, pero al parecer yo tenía muchísima mas contención que ella.

—¿Dolió? —pregunte.

—Al comienzo si… pues comprenderán que eso aquello es muy grande. —dijo con las manos a lo que todas soltamos risitas idiotas.

—pero… ¿se sintió bien? —pregunto Liv.

—Después de dos veces… ¡Si! —dijo con una enorme sonrisa.

Todas comenzamos a reír aun mas fuerte.

—¿Han sido muchas veces? —esta vez fue Lucy totalmente sonrojada.

—Si, bastantes… así que hace poco comencé a tomar pastillas.

—¡Wow! Rose ha crecido.

Todas estuvimos de acuerdo, ella había dado un paso mas que nosotros, ella había conocido algo que nosotras no y se sentía raro, pero estaba muy feliz por ella.

—Estoy feliz por ti, aunque eres una tonta, te queremos.

—Gracias chicas.

—Yo también debo decirles algo. —dijo Liv.

—No me digas que también dejaste de ser virgen. —soltó Lucy.

—No… no tiene que ver con lo sexual. —tomo una inhalación. —saben que Max me cae mal por ser un idiota, ¿no?... pero, hemos estado hablando por mensajes y realmente es un estúpido… ¡Que me encanta! Pero no quiero darle en el gusto, pues caí en sus redes, pero el muy infeliz me tiene vuelta loca.

—¡Sabia que acabarían juntos! —dije con una sonrisa.

—Era muy obvio. —dijo Rose.

—¿Qué hago? —pregunto Liv.

—Podrías ir con el y comenzar una relación, o podrías darle de su propia medicina y hacerle creer que no te gusta y que tienes a otro chico, así el se dará cuenta y ira por ti.

—Esa es una buena idea Lucy. —dije.

Estuvimos un rato chismoseando sobre nuestra vida amorosa, viendo películas y evitando comer tanta comida chatarra, pero como habíamos tenido tantas practicas caímos rendidos en un santiamén.

11 de Octubre 2014 – 9:00

—Es el ultimo día chicas, hoy es el día en el que tenemos que demostrar que nuestro entrenamiento no fue en vano, el día en que levantaremos las copa. —dijo Cayo mientras todas estábamos sentadas en las bancas del vestidor. —¡Este es nuestro día! Ustedes son capaces de muchas cosas.

La charla motivacional siempre era reconfortante. Todas nos levantamos y comenzamos a gritar para subir nuestro animo.

—¡Este es nuestro campeonato! —grito Lucy. —¡Nadie nos lo va a arrebatar!, ¿Quién esta conmigo?

Todos respondimos y salimos trotando hasta la cancha. El partido comenzaría en treinta minutos y por ahora solo debíamos calentar.

El equipo contrario ya estaba en cancha practicando pases. Nosotras nos posicionamos y comenzamos a practicar en parejas, lamentablemente Lucy no estaba y ella era mi compañera, por lo cual tuve que practicar con Carlie la tercera al mando del equipo en caso de que Lucy y yo no pudiésemos estar.

Observe las graderías y pude reconocer a Edward, Hunter, Jane, Max, Kyle, Emmett, mis padres y los padres de Edward, todos con pancartas y banderas apoyando a nuestro equipo, los salude desde lejos y me concentre en los pases, en el campo de futbol, en los contrincantes, es decir, fútbol al 100%.

Por lo que nos había dicho Cayo, hoy había un reclutador muy importante para la universidad de Boston, realmente no era mi prioridad y no quería dedicarme a esto, a diferencia de Lucy, pero lamentablemente ella no podría jugar el día de hoy, incluso cuando ella le rogo a Cayo por una oportunidad.

Se escucho un pitido, por lo cual todos dejamos de practicar, lanzamos las pelotas hacia los costados y nos formamos para cantar los himnos de las escuelas, intercambiar escudos y sacar la foto oficial.

Todo paso muy rápido y ni siquiera estaba muy consiente, solo cuando me estaba dando la mano con la capitana del equipo contrario y nos estaban sacando la fotografía oficial fue cuando realmente me di cuenta que estábamos jugando la final.

El instituto de Chicago fue el primero en sacar y le di un pase a Carlie, ella lo lanzo hacia la defensa esperando subir un poco y atacar el área del equipo contrario.

Luego de un pase de fondo la pelota cayo en Liv, esta corrió y logro dar un pase a Carlie antes de que el equipo contrario atacase, comencé a correr hasta el arco contrario esperando que Carlie me lanzara la pelota, normalmente eso hacíamos con Lucy, pero como ella no estaba, no sabía si Carlie lo captaría, aunque gracias a Dios lo hizo y la pelota cayo a mis pies luego de un pase espectacular, me acerque al arco y la golpee, la pelota cayo en las manos de la arquera y escuche como todo el publica gritaba un característico, ¡Ouh!

Mentiría si dijese como había sido el partido, lo único que recuerdo fue cuando el primer tiempo termino y todas caminamos hasta los vestidores, tenía la remera pegada al cuerpo, estaba un poco cansada y con mucha sed.

—¡Aun no se han marcado tantos, pero los necesitamos chicas! —grito Cayo. —¡yo se que ustedes puedes! —volvió a gritar.

—¡Déjame entrar Cayo! —dijo Lucy.

—Estas lesionada Lucy.

—Lo sé, pero esta el reclutador, sabes que lo añoro, por favor.

—Deja que entre cuando falten 25 minutos para el final. —dije. —sabes que la necesitamos, ella conoce los movimientos mejor que nadie.

—Se que soy buena, pero Lucy es mejor. —dijo Carlie. —además ella realmente lo añora.

—¿Estas segura que soportaras? —pregunto el con una mueca en sus labios.

—Si, lo estoy.

—Esta bien, ahora vamos a la cancha a lograrlo.

Todas asentimos y salimos para disputar el segundo tiempo. En la mitad del partido se noto mucho la ausencia de Lucy y todo se vio reflejado cuando nos metieron un gol. Pude ver la frustración y desesperación en la cara de todas las chicas, no habíamos luchado por esto, por una maldita derrota.

Observe a Cayo y hablo con el arbitro para hacer un cambio, como lo espere hizo salir a Carlie y entro Lucy, ella grito los cambios de posición y nos observamos fijamente, ella tenía ansias de ganar.

Comenzamos a jugar mucho mejor en los últimos minutos del partido, teníamos mas posesión del balón y además nos acercamos en muchas ocasiones al arco del equipo contrario, en una de esas venidas fue cuando Lucy metió el tan ansiado gol que nos llevo al mismísimo empate.

—¡GOOOOOOOL! —grito todo el publico, corrí hasta los brazos de mi amiga y tire de sus trenzas.

—¡Vamos por tu beca! —grite a lo que ella solo sonrió.

Volvimos a retomar el partido, y faltaba poco por lo que nos indicaban nuestras compañeras de la banca. Mire a Lucy y ambas asentimos, intentaríamos acercarnos de forma paralela y la que tuviese mejor acceso recibiría la pelota para intentar anotar, necesitábamos un gol inmediato, puesto que se notaba que Lucy no podía con su pierna y no aguantaría un alargue, así que cuando Tina tiro la pelota desde el arco, esta cayo en los pies de Rose, ella corrió hasta darle un paso a Kourt lanzándose por el lateral izquierdo hasta dar con Liv en el medio, ella decidió tirar la pelota hasta Lucy que comenzó a correr casi sola, excepto por una defensa del equipo contrario, por lo cual yo avance por el lateral derecho, esperando recibir su pase, iba tan concentrada que cuando la pelota llego hasta mis pies solo corrí hasta el arco, pero una chica puso su pie entre los míos y juro por Dios que volé por los aires, a solo unos 100 metros del arco, caí boca abajo y mis dientes chocaron contra el pasto, oí el silbato y todos comenzaron a gritar cosas, me levante a duras penas y comprobé que mis encías sangraban, las chicas llegaron corriendo mientras que las demás peleaban con el arbitro.

—¡Penal! —grito este a lo que todas nos emocionamos, mientras que las del equipo contrario se molestaron.

—¡Bella! Tu debes lanzar el penal. —dijo una de las chicas.

—¿Qué?

—Lucy no puede mas con su pie.

Asentí sin saber lo que hacia, por lo cual seque la sangre y me posicione con la pelota. la gente gritaba a mi alrededor, podía escuchar mi nombre entre la multitud, mi corazón palpitaba tan fuerte que lo sentía en mis costillas. El tiempo se detuvo, la gente que gritaba se quedo en silencio, era como cuando ponías una película en mute. Observe a mi padres, observe a Edward junto a Emmett, a Lucy junto a mis compañeras, vi como el entrenador tiraba sus cabellos y como mis compañeras tenían las manos en el aire.

Todo volvió a la normalidad y escuche como el silbato sonaba, era mi momento. Vi la pelota allí a solo dos pasos de mi y corrí para chutearla y la pelota tomo una dirección totalmente inesperada.

Tape mis ojos, y espere lo peor.

La gente gritaba a mi alrededor, podía escuchar mi nombre entre la multitud, mi corazón palpitaba tan fuerte que lo sentía en mis costillas. El tiempo se detuvo, la gente que gritaba se quedo en silencio, era como cuando ponías una película en mute. Observe a mi padres, observe a Edward junto a Emmett, a Lucy desde la banca con una mirada conciliadora, vi como el entrenador tiraba sus cabellos y como mis compañeras tenían las manos en el aire.

Todo volvió a la normalidad y escuche como el silbato sonaba, era mi momento. Vi la pelota allí a solo dos pasos de mi y corrí para chutearla y la pelota tomo una dirección totalmente inesperada.

Tape mis ojos, y espere lo peor.

—¡GOOOOOOOOOOOOOOOOL! —sentí al publico gritar, abrí los ojos y observe mi gol, comencé a correr en dirección a mi familia a mi novio. Salte a los brazos de Edward y oía voces por todos lados, pero solo me importo la de el.

—Te quiero pequeña.

Le sonríe y corrí hasta la cancha, todo en tiempo récord, el juego siguió, pero a los 3 minutos el arbitro piteo indicando que el partido había acabado y nosotras habíamos vencido.

Las chicas de la banca entraron, abrace fuertemente a Lucy, grite de felicidad mientras algunas lloraban en el piso, todo era increíble.

Aun me cuesta recordar los sucesos de ese día, pues todo fue muy rápido, la coronación, las medallas, los discursos y los abrazos de nuestro compañeros.

Solo recuerdo haber recibido los abrazos de mi familia, la comida con las chicas y la inminente felicidad que crecía en mi pecho.

Al final del día solo caí en mi cama y dormí, dormí por todos los días, dormí porque ya todo había quedado atrás y habíamos ganado, además dormí porque Lucy había ganado su beca a Boston. El reclutador le había ofrecido una beca completa totalmente deportiva y ella había aceptado, ¿cómo no hacerlo? Ese sin dudas era su sueño.

Los brazos de Morfeo me recibieron y soñé con mil cosas, mil cosas excepto fútbol.

- Mi primera victoria -


Me carga dar explicaciones, porque lo hecho, hecho esta, pero se la debo a esas chicas que siempre dejan review y se que me leen. (Son solo tres) Bueeeno la verdad es que no actualice por dos razones. 1. Tengo demasiada cosas que hacer para la universidad, pruebas, hacer mis practicas en los hospitales (estudio para ser enfermera) y realmente la semana antepasada llego el viernes y fue como, ¿ya es viernes? ¡Diablos, no tengo nada! Esa es la primera razón y espero que la entiendan. 2. Al comienzo estaba muy emocionada por publicar este fic, pero luego al ver que a nadie mas que a esas tres chicas le interesa, realmente hizo que perdiese la inspiración, tengo unos 30 y algo favoritos, pero... ¿solo tres chicas pueden dejarme sus comentarios? Es muy decepcionante para mi, claramente no estoy exigiendoles nada, pero normalmente dejo de hacer mis cosas porque esto me apasiona mucho y luego no hay nada, bueno esa es mi segunda explicación, realmente no espero que la entienda, pero si lo hacen, se los agradeceré mucho.

Próxima actualización: 26 de Septiembre. Cumpliré con esta fecha, aún faltan días y lo hice así de alejado porque necesito tiempo para escribir algo decente debido a la universidad y mis bloqueos mentales, pero que quede claro que no voy a dejar a la mitad la historia, también soy lectora y es horriblemente asqueroso cuando no terminan las cosas, incluso si no tengo muchas lectoras. ¡Otra cosa! Este siempre fue un short fic, por lo cual solo le queda capítulos, no mas que eso.

¡Hasta luego y nos vemos para el próximo capítulo!

Marie Sellory