Hello everyone :) Muchas gracias por los reviews, los adoro *_* Bueno, los dejo con el capítulo :D
DISCLAIMER: Ni Glee ni Finchel me pertenecen.
- ¿Finn? – lo llamó una de aquellas noches que pasaban juntos los fines de semana, acurrucada a su lado sobre el sillón, mientras veían una película.
- ¿Sí?
- Si pudieras cambiar el pasado, y Quinn nunca se hubiera acostado con Puck… ¿crees que estaríamos juntos ahora?
Desde hace ya bastante tiempo que quería hacerle esa pregunta, y finalmente se había animado. Estaba preparada para escuchar cualquier tipo de respuesta sin enfadarse, más bien era una cuestión de curiosidad. Él, por su parte, se sorprendió un poco de que lo hiciera pero sólo porque suponía que ella ya debía saber qué era lo que él pensaba al respecto.
- Claro que sí. – ella sonrió, sin poder evitar sentir algo de orgullo – Es decir… ya sentía cosas fuertes por ti aún antes de terminar con ella. Si de veras amara a Quinn aquello no debería haber sido así. Creo, sin embargo, que no me di cuenta de eso hasta la segunda vez que rompí con ella… Fue ese el momento que supe del todo que mi corazón no le pertenecería jamás a nadie más que a ti.
Rachel no se había esperado semejante explicación. Últimamente Finn estaba más romántico que lo normal, y aunque por supuesto no era algo de lo que ella se quejara en absoluto, seguía tomándola desprevenida. Como muestra de agradecimiento, desdibujó la dulce sonrisa que éste le estaba ofreciendo transformándola en un cálido beso.
- ¿Y tú? – inquirió al despegarse sus labios – Si St. James no hubiera preparado el desayuno sobre tu cabeza ni roto tu corazón como lo hizo, ¿qué sería de nosotros? Ya sabes, tú parecías estar tan enamorada del sujeto…
Ella volvió a sonreírle, mordiéndose el labio para contener una carcajada pese a lo adorable que se veía su novio cuando estaba celoso por Jesse. Honestamente, nunca se había puesto a pensar en aquello. Aun así, lo que dijo a continuación le salió del alma pues en el fondo siempre lo había sabido.
- Las cosas serían iguales. No sé cómo funcionará toda la cosa del destino, mas estoy segura que nos quiere juntos. Sí, solía creer que amaba a Jesse, y apuesto a que tú también por Quinn, pero al menos para mí… aquello no se le compara en nada al modo en que me siento por ti. Quizás era amor, pero no el suficiente. De alguna u otra manera habríamos terminado juntos.
- Creo que sé de qué hablas… - pronunció sonriendo, igual de orgulloso por la réplica de la morocha – Aunque todas las trampas que nos ha puesto el señor destino en el camino, si tanto nos quiere juntos, estuvieron de más. –bromeó.
- Es cierto, mas al fin y al cabo obtuvo lo que quería. Quizás es un poco dramático… eso hace la vida más divertida, ¿no te parece?
- ¿Es eso lo que te dices cada mañana?
Rachel golpeó a Finn en el pecho frunciéndole el ceño aunque sin poder evitar seguir sonriendo. Él fingió dolor de una manera exagerada, provocando que ella le pegara con mucha más fuerza. Esta vez le había dolido en serio. La muchacha, tentada de la risa, se lanzó a sus brazos los cuales ágilmente la dieron vuelta, quedando él arriba de su pequeño cuerpo. Como venganza, la llenó de cosquillas haciéndola reír como loca que, por supuesto, era música para los oídos del chico. Ella pataleaba frenéticamente para que se detuviera, y en un determinado momento lo consiguió. Sin embargo, él no había terminado aún.
Lo siguiente no fueron cosquillas sino besos, besos, y besos. En los labios, en la nariz, en el cuello… un ataque general. La venganza había sido bastante dura para Rachel, aunque eso no significaba que no la hubiese disfrutado. ¿Y a quién había que culpar? Oh sí… al travieso señor destino.
¿Qué tal? ¿No muy mal? Espero que no xD
Love,
Mari.
