Capítulo 7: "¡Te atrape!"
Aquí está un capítulo más de esta historia, espero que lo disfruten:
Para avanzar más rápido la reina Elsa había creado un trineo de hielo y para impulsarse puso sus manos hacia atrás expulsando de ellas una corriente de aire helado. En un bolsillo de su capa, estaba Cookie acurrucado para protegerse del clima. Ya hacía tres horas que había partido hacia Arendelle, sólo esperaba que todo saliera bien y que nadie la descubriera, pero tenía un mal presentimiento de que algo iba a salir mal, no sabía qué pero sabía que algo malo ocurriría, sólo esperaba que Anna estuviese a salvo de eso. Distraída en sus pensamientos no se dio cuenta que había un tronco de un árbol en el suelo, y cuando lo vio ya era muy tarde. Por el impacto prácticamente salió volando del trineo, cerró los ojos para esperar el impacto pero simplemente aterrizó en algo blando.
-¡Te atrape!-dijo alguien cuya voz no reconocía, rápidamente ante la presencia de un extraño, Elsa se puso de pie y vio que había caído encima de alguien, lo miró más detenidamente y vio que era un chico de no más de unos 21 años, rubio, con ojos cafés y probablemente por su vestimenta vivía en las montañas o trabajaba como recolector de hielo-
-Lo siento-dijo la rubia tímidamente-
-Descuida, además hubiese sido una caída fea-(N.A: se que están en la nieve y supongo según la película no duele es como caer en una almohada pero no lo sé realmente nunca he tocado la nieve y además depende en qué posición caes)-¿Cómo te llamas?-
-Elsa-
-Mucho gusto Elsa, yo soy Kristoff, ¿no tienes frío?-
-No además tenía una capa, ¡la capa!, oh no debió de haberse caído con el golpe-de repente se acordó de Cookie que iba en el bolsillo de su capa, y comenzó a llamarlo-COOKIE, COOKIE, ¿DÓNDE ESTAS?-
-Espera que pasa, ¿quieres una galleta?-
-No, es que así se llama mi pajarito, y estaba en el bolsillo de la capa, y no sé dónde está, ¡mira allí está!-dijo señalando un bulto que se encontraba a unos metros de donde estaban ellos, el bulto se movía como si alguien hubiese quedado atrapado allí y estuviera forcejeando por salir. La reina tomó la capa y la sacudió despacio, y de un bolsillo cayó el pajarito, el cual no tuvo tiempo ni de respirar porque la rubia lo aprisionó en un abrazo-No vuelvas a hacerme eso Cookie, ¿entendido?-dijo mientras el pajarito solo suspiraba y movía la cabeza negativamente-
-Bueno gracias por tu ayuda al atraparme pero tengo que continuar mi viaje-dijo Elsa-
-¿Y a dónde vas?-preguntó Kristoff-
-ohh pues yo voy a…-comenzó algo nerviosa de ser descubierta-…a Arendelle-
-¿Enserio? Yo también voy para allá, si quieres te puedo llevar no creo que quieras ir todo el trayecto caminando-
-No iba a ir caminando-murmuró Elsa-
-¿Qué cosa?-
-Nada, nada, si gracias por tu hospitalidad pero no puedo aceptarlo, de seguro sólo voy a incomodar-
-No tranquila, no es molestia-
-¿Seguro?, bueno en ese caso iré contigo gracias-dijo la rubia sonriendo agradecida, cuando de repente algo se posó en su hombro, y lo reconoció de inmediato-¡Sky que bueno que volviste! Y traes la respuesta de Anna-dijo desenrollando la cartita y sonriendo mientras la leía-
-Entonces… ¿continuamos el viaje?-preguntó el rubio algo confundido-
-¿Qué?...Ah sí claro…ya voy-respondió la aludida distraída subiéndose al trineo y guardando la carta en el bolsillo de la capa-
-Este es Sven-dijo Kristoff presentando a su reno el cual animadamente comenzó a lamer a Elsa en la cara de la misma forma que lo haría un perro-¡Guau! Tranquilo amigo-dijo separándolos y halando las riendas-¡Vamos amigo continuemos nuestro camino a Arendelle!-la repentina velocidad tomó por sorpresa a la reina la cual se golpeó con el respaldo del asiento-lo siento es que nos gusta la velocidad-
-Descuida, con tal de llegar lo más rápido posible a Arendelle…-
-Y ¿para que quieres ir a Arendelle con tanta prisa?
-Ahhhh…es que…yo…yo…yo tengo que ir a visitar a un pariente-
-Justo ahora con este clima-
-¿Qué sucede con el clima?-preguntó con la intención de obtener más información sobre el invierno eterno que había causado-
-¿No has oído la noticia del invierno eterno?-
-Por ahí oí un rumor, pero bueno exactamente ¿Qué sucedió?-
-Dicen que la reina Elsa de Arendelle durante el baile de su coronación discutió con su hermana y tal fue el resentimiento que le lanzó unos picos de hielo y luego, al verse rodeada, huyó y para que nadie la encuentre o siga, conjuró un invierno eterno en Arendelle que hasta ahora nadie ha podido detener-Elsa solo escuchaba en silencio indignada de cómo habían alterado la historia-incluso dicen que ella atacó a un miembro de la realeza, un duque creo-
-Y ¿quién te contó esa historia?-
-Un duque de Weseltonia o algo así, hace unos días me tope con él estaba yendo a buscar a esa reina o algo así, estaba tramando un plan contra ella-
-¡¿Qué?!-dijo desconcertada la reina-
-Ajá, mira lo que pasó fue…
Flashback:
Cuando Oaken salió del refugio, todos los soldados allí presentes se dispusieron a planear las tácticas de ataque en caso de que la reina se opusiera a descongelar Arendelle:
-Yo digo que hagamos lo siguiente: yo iré a conversar con la bruja que tienen de reina estos ciudadanos-dijo el Duque recibiendo algunas protestas de parte de algunos soldados, incluyendo al decimotercer príncipe de las Islas del Sur (el cual obviamente fingía para que incluso los soldados pensaran que él apoyaba a la reina si es que él tenía que surgir a medidas drásticas si la reina se oponía a darle su bendición para su boda con la princesa Anna)-si ella no acepta descongelar a su reino, yo les daré una señal para que procedan a atacarla y ponerle las esposas rápidamente, la señal será que yo me pase la mano por el cabello eso si es que no acepta, y si acepta, daré un aplauso, así ella no se dará cuenta de lo que esas señales significan-dijo el Duque orgulloso de su brillante plan, y recibiendo algunos aplausos de la multitud-
-Es un gran plan, señor Duque, pero tiene…uhm…una pequeña falla-dijo Hans con una leve sonrisa maliciosa-
-¡¿QUÉ?!-dijo algo exaltado el orgulloso Duque-y se podría saber ¿cuál es esa falla?-preguntó el histérico Duque-
-Que usted no tiene una buena reputación con la reina, ya que usted mismo le llamó bruja a la reina Elsa-dijo Hans en un tono inocente-
-Es verdad señor, si usted va a hablar, ella podría sospechar desde el comienzo y todo el plan se arruinaría-dijo un soldado razonando lo que el príncipe acababa de decir-
-¿Y usted que sugiere príncipe Hans?-preguntó claramente disgustando el Duque-
-Yo sugiero que yo mismo en persona sea quien intente razonar con ella, señor Duque-dijo Hans-el Duque de Weselton se quedó un rato callado intentando ver si había algún error en ese plan, pero no encontró ninguno, así que de mala gana aceptó ese plan-
-Bien, bien, será mejor que usemos ese plan-dijo el Duque enfadado al no encontrar ningún error en ese nuevo plan-bueno señores, creo que esta sesión está concluida por ahora-dijo el Duque, con lo que todos se fueron a dormir a sus sacos.
Mientras Kristoff que se había hecho el dormido, había estado escuchando todo el plan como un televidente escuchando su telenovela favorita en la tele. Miró a su alrededor y vio que el Duque se acostaba en un saco cerca del suyo, mientras el Duque se aseguraba que el príncipe Hans se encontraba ya dormido, susurró a un soldado-no importa que la reina acepte o no el plan, igual ponle las esposas, será una gran arma, y podré declarar la guerra en el reino que me plazca, pasa la voz únicamente a mis soldados, no quiero que ese príncipe Hans partidario de la reina se entere de que lastimaré a su querida reina-susurró el Duque. Kristoff estaba pensando si decir lo que acababa de escuchar a alguien o no, seguramente la gente de Arendelle no le creería a él, por favor quien le creería a él en vez de a alguien de la realeza, mientras que él simplemente era un humilde plebeyo, y ni siquiera vivía en Arendelle como para tener palabra allí, sólo conocía a poca gente del pueblo, a las personas que tenían otros negocios de los cuales necesitaban conservar sus productos, como la pescadería. Y tras esto se durmió.
-Fin de Flashback-
Elsa sólo meditaba en silencio las palabras de Kristoff, no podía creer que el Duque la quisiera usar a ella como arma, quería secuestrarla, borrar su memoria, y usarla como arma para conquistar toda Europa, tenía que tomar una nota mental de no recibir nada de comer ni beber del Duque de Weselton, sin mencionar que había distorsionado su historia de la revelación de sus poderes, ese hombre no era de fiar para nada, lo primero que haría cuando arreglara todo el relajo de sus poderes, sería cortar las relaciones comerciales con el Duque.
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
Los caballos avanzaban rápidamente ante la imposición de sus dueños que los hacían ir cada vez más rápido, con cada segundo que pasaba la duda de que la reina se encontraba o estaba en camino hacia Arendelle incrementaba. El silencio del bosque sólo era roto por los quejidos de dolor del muñeco de nieve que era arrastrado brutalmente. Olaf solo se preguntaba qué era lo que había hecho mal para recibir tal castigo.
-Bueno, entonces ¿cuál es el plan ahora?-preguntó el pelirrojo-
-Ejecutaremos el plan que usted sugirió desde un comienzo-respondió el Duque-
-¿Incendiar el castillo?-preguntó dudoso Hans-
-¿Cuál más zopenco?-respondió groseramente el Duque-
-Es sólo que pensaba que si la reina Elsa está en Arendelle y nos estaría esperando deberíamos tener un plan de reserva-dijo encogiéndose de hombros y algo intimidado por la agresiva reacción del Duque-
-Tiene razón. ¿Y qué sugiere?-preguntó Beli-
-Si ella nos está esperando deberíamos ejecutar su plan anterior-dijo el ojiverde con una sonrisa maliciosa-
-Pero si ella no está allí la esperaremos y luego discutiremos con ella haremos que se enoje y que parezca que pierda el control de sus poderes entonces allí quemaremos el castillo y lo haremos parecer como si ella lo hubiese hecho, luego todos los ciudadanos de Arendelle la odiarán y pedirán a gritos que la envíen a la horca por bruja y así tendremos el poder sobre Arendelle JUAR JUAR JUAR-rió malévolamente el Duque-
-Se olvida de un pequeño detalle-dijo Hans con una sonrisa de autosuficiencia-
-¿Y ahora de cuál pequeño detalle me olvide?-dijo irritado el Duque-
-La princesa Anna-dijo el sonriente príncipe-
-Pero usted se iba a casar con ella si la reina muere ella subirá como la nueva reina de Arendelle, y claro si se casan usted sería el rey de Arendelle-dijo el Duque como si fuera algo tan obvio-
-Y luego para que no estorbe le inventaremos un accidente a ella también-dijo el pelirrojo sin mucha importancia-
-Pensé que en verdad la quería, príncipe Hans ha resultado usted ser un verdadero don Juan-dijo Weselton sonriendo-
-Y lo dice usted que ha tenido como 4 esposas-sonriendo pícaramente-
-Eso es diferente las 3 primeras sufrieron graves enfermedades raras y lastimosamente murieron-dijo fingiendo tristeza-
-Si claro cómo no, ellas se "enfermaron"-dijo acentuando las comillas con las manos enguantadas-
-Morirse, ser asesinadas da lo mismo, yo sabía que me eran infieles-dijo algo enojado-
-¿Y usted no lo era?-dijo enarcando una ceja-
-Qué más da si lo era, las mujeres no importan, sólo sirven para tener la descendencia y para servir en el hogar de allí no tienen nada útil-respondió enojado pensando como si las mujeres sirviesen para algo-
-Ya, está bien tranquilícese no es para tanto-dijo Hans algo harto del "buen" humor del Duque-
-Ok, ok, bueno regresando al plan-se escucha un alarido de dolor de Olaf-¡Cállate cosa!-gritó el Duque-oh te estás quejando por eso, en Arendelle conocerás lo que es el dolor en serio-dijo con una mueca maliciosa-bueno el plan…yo ya tengo un poco de la hierba para dejar inconsciente a la bruja de las nieves, y si el plan falla lo podemos usar de reserva-dijo en un tono misterioso-
-¿Con quién?-preguntó extrañado Hans-
-Con cualquiera que quede de testigo sobre quemar el castillo-dijo fríamente-
-Me parece bien-concluyó el almirante-
Mientras, Olaf estaba planeando cómo librarse del castigo que le esperaba con el Duque. Estaba pensando en sacarse el brazo (N.A: no se preocupen recuerden que Olaf se puede desarmar) para poder librarse de la esposa que lo tenía atado al caballo del Duque. Rápidamente con un brazo se sacó el otro y el muñeco cayó de bruces en la suave nieve, se incorporó y se colocó su brazo. Enseguida pensó que debía de advertir a su amiga Elsa sobre el peligro que corría y emprendió el camino a Arendelle deslizándose sobre su pancita y un poco a la derecha para no toparse otra vez con el Duque y recibir tantos maltratos de su parte. Tenía que apurarse sí quería llegar pronto, y por lo que escuchó hacia un rato, sabía que Elsa estaba o se dirigía a Arendelle. Él no entendía por qué la mayoría odiaba a su amiga, que él supiera ella no le había hecho nada malo a nadie para que la traten así. Recordó cuando ella lo creó. Ella estaba cantando algo y de repente movió su mano y, con su magia creó un muñeco de nieve. Olaf luego de eso se quedó mirando a Elsa cantar y crear un puente de hielo, luego con asombro vio como creaba un gigantesco castillo de hielo, cuando ella cerró la puerta de su balcón, él caminó hacia lo que parecía un bosque congelado atraído por la belleza del paisaje luego simplemente recordaba haberse topado con un grupo de personas que preguntaban por la reina Elsa y él simplemente los guió hasta allá. Pero misteriosamente cuando llegaron hasta dónde había estado el castillo, ya no había nada. Decepcionado se iba a ir pero entonces el Duque lo apuntó con una antorcha. Él sólo se quedó contemplando la belleza del fuego ya que nunca había visto nada igual. De repente sintió que todo el cuerpo le ardía, nunca había experimentado algo así, y tuvo miedo. Miedo de que nunca vuelva a ver ese majestuoso castillo. Miedo de ese dolor que sentía por todo el cuerpo continuara con más intensidad. Miedo de ese hombre que lo atacaba. Miedo de que nunca conociera el verano. Por suerte esa sensación se detuvo, no aguantaba el dolor, podía sentir como algunas partes de su cuerpo de nieve se habían derretido levemente. Sólo el recuerdo de eso le hizo estremecerse, sólo esperaba llegar a tiempo con Elsa.
Mientras tanto con el príncipe Westergard y el Duque Belizario de Weselton:
-Oiga, y ¿Cómo está tan seguro de que la reina Elsa se encontrará o irá a Arendelle?-preguntó el pelirrojo-
-Un pajarito me lo dijo, literalmente-respondió sonriente el Duque-
-¿Literalmente?-preguntó confundido Hans-
-Ajá-dijo el Duque sacándose un pajarito celeste que estaba atado impidiéndole escapar-
-No entiendo que tiene que ver el pájaro con esto-dijo el cada vez más confundido príncipe-
-Recuerda el descanso que tuvimos hace un rato-
-Sí-respondió extrañado el príncipe-
-Bueno, mientras estábamos en el descanso, vi un pájaro volando muy bajo como buscando a alguien y tenía una carta atada a la pata, entonces eso de por si me pareció sospechoso, así que lo atrape con mi gran agilidad-presumió el Duque-
-¿y luego?-preguntó interesado Hans-
-¿qué?... Ah sí yo te estaba contando…entonces lo até para que no escapara y le retiré la carta para leerla y decía lo siguiente-dijo sacando la carta para leerlo- Querida Elsa:
Qué bueno saber que estés bien, y claro que te ayudaré, cualquier cosa con tal de detener este invierno eterno, no te preocupes ya inventaré algo para ausentarme, e irte a recibir, al anochecer, en los límites de la ciudad con el bosque, espero que no te importe que nuestra prima Rapunzel, y su novio Eugene, me acompañen, mientras más mejor, te estaré esperando esta noche.
Tú hermana,
Anna.
-Así que la princesa está metida en todo esto-susurró Hans molesto-esa mocosa se atrevió a mentirme, yo le pregunté si ella sabía todo esto sobre la hechicería de la reina Elsa y me dijo que no-
-Ajá y al parecer la princesa de Corona y su novio están metidos en esto también, al parecer tenemos muchos traidores entre nosotros-suspiró el Duque actuando como si estuviera algo decepcionado-
-Hasta ahora parece que tendremos no sólo que enjuiciar a la reina Elsa, sino a todos esos traidores-sonriendo maliciosamente-
-Creo que con todo este revoltijo en nuestros planes será mejor que lo primero que haga al llegar a Arendelle sea contactar a ese chamán para que nos traiga la pócima para borrar la memoria cuánto antes, debemos tener algo de respaldo por si nuestros planes se arruinan-recordó el Duque-
-Bueno, pero no es suficiente ya con la planta para dormir-
-Créame, majestad, es mejor estar preparados, esa bruja puede tener un as bajo la manga y nosotros también-aseguró Weselton-no podemos permitirnos perder esta gran oportunidad de gobernar Arendelle-
-Si usted lo dice-dijo Hans encogiéndose de hombros, realmente quería llegar a ser rey para demostrarles a sus doce hermanos mayores que él sí valía la pena, quería echarles en cara que al ser el decimotercer príncipe de las Islas del Sur no significaría que nunca llegase a sentarse en el trono real, pero le parecía ligeramente que el Duque estaba yendo demasiado lejos, sólo esperaba no hacer algo de lo que se arrepienta toda su vida, sabía que quemar el castillo ya era de por sí arriesgado y que muy posiblemente se perdieran vidas inocentes en el acto, pero sus deseos de ser rey superaban ese arrepentimiento. ¿Qué le sucedía? Al llegar a Arendelle estaba totalmente decidido a ser rey cueste lo que cueste y ahora estaba dudando de quemar un castillo así mueran inocentes. Acaso estaba cambiando. No. Tenía que ser firme en su voluntad de ser rey y no dejar que nada ni nadie se interponga en su camino-
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
Mientras en Arendelle el pequeño trío de amigos estaba poniendo en marcha su plan para ayudar a Elsa, aunque ninguno de los tres la conocía muy a fondo, sabían que ella necesitaba su ayuda para deshacer el invierno eterno. Saldrían al atardecer puesto que por el frío clima no muchas personas salían del calor de sus hogares y peor en la noche puesto que la temperatura era aún más baja a esas horas, así que sí no los pillaban no necesitarían poner ninguna excusa a nadie.
En las calles de Arendelle se podía ver 3 figuras encapuchadas con largas capas que protegían sus identidades de los curiosos del pueblo.
-Bueno, entonces todos ya saben el plan ¿verdad?-preguntó una de las figuras encapuchadas en un susurro-
-Uhm, me pueden repetir el plan-dijo otra figura olvidándose de moderar la voz-
-Ssssshhht habla más bajo, Rapunzel-dijo la otra figura encapuchada-
-Lo siento-susurró Rapunzel-
-¡Rapunzel!-susurró exaltada la primera figura-
-¿Qué hice ahora?-susurra la princesa algo asustada por el repentino comportamiento de su compañera-
-¿Cómo pudiste olvidar el plan que tú misma hiciste?-pregunta la figura-
-Lo siento, Anna, sólo es que ah me pongo nerviosa y se me olvida ¿sí?-respondió algo exasperada la princesa de Corona-
-Aishhh está bien sólo porque eres mi prima favorita-
-Segura que es prima tuya no pareciera-dijo la otra figura-
-Ja, ja, ja, no molestes sí, Eugene, recuerda que mis padres me metieron a un curso de defensa personal luego de que Gothel me secuestrará por todos esos años, y te puedo dar una paliza-dijo Rapunzel-
-Apenas eres cinta blanca en karate-dijo Eugene cruzando los brazos y sonriendo-
-Amarilla, me subieron la semana antes de partir a Arendelle JA-le dijo sacándole la lengua graciosamente-
-¡Chicos! Dejen de pelear tenemos que practicar el plan-dijo Anna harta de sus peleas-y tú Rapunzel recuerda que andas con vestido y no puedes hacer karate así-
-Rayossssss-dijo Rapunzel-
-Ja-le dijo Eugene-
-¡Chicos! Ya basta me van a volver loca, ¿se van a comportar?-
-Sí Anna-dijeron al unísono la pareja monótonamente ya que era la séptima vez que la princesa se los hacía repetir en lo que va del día-
-Muy bien, entonces, Rapunzel el plan es el siguiente: Yo espero a Elsa en los límites del bosque, mientras Eugene está en el pueblo asegurándose de que no haya guardias cerca, y tú nos esperarás en la entrada del castillo, y juntos iremos a mi habitación, y para que ningún guardia, sirviente o miembro de la realeza esté por allí le diremos a algún sirviente que la entrada principal se bloqueó de nieve y que alguien está atrapado allí por la nieve posiblemente algún príncipe o algo así, y listo el camino estará despejado, Elsa estará segura en mi habitación escondida detrás de un armario o algo así y juntos resolveremos la manera de deshacer este invierno eterno-dijo con mucho entusiasmo Anna-
-Ah ya…-dijo Rapunzel-
-No entendiste nada verdad-dijo Anna-
-No-respondió Rapunzel-
-¡Rapunzel!-gritó Anna-
-Ssssshhht, era una broma si entendí, no soy Eugene-dijo la pelinegra sonriendo mirando a su novio-
-Ella es la que comienza-dijo Eugene señalándola-
-No me importa quién lo comienza, sólo dejen de molestarse el uno al otro, por favor esto tiene que salir bien, no pueden descubrir a Elsa, ella confía en nosotros, y yo en ella, somos la única salvación para Arendelle de este invierno eterno y ustedes están peleando como si nada pasara, y…y…y yo sólo quiero deshacer este invierno y así tal vez Elsa deje de ignorarme, y…y…y así tal vez vuelva a sentir que tengo una familia que me ama-dijo la princesa con los ojos humedecidos y la voz entrecortada, mientras su prima y su novio la miraban tristes y algo culpables-
-No Anna, no digas eso, lo siento y estoy segura de que Eugene también lo siente por andar molestando en vez de practicar el plan, sé lo importante que es esto para ti y si quieres que nos callemos y te hagamos caso, pues entonces lo haremos, sólo no pienses que no tienes una familia que te ama-dijo Rapunzel-
-Exacto, incluso si Elsa no vuelve nosotros seremos tú familia y te queremos Anna y estoy seguro de que no somos los únicos, también el personal del castillo y los del pueblo te han de tener estima, hasta tus padres han de estar muy orgullosos de ti desde allá arriba-dijo Eugene señalando con el índice el cielo-
-Lo siento chicos, no debí decir eso, sé que son mi familia, pero no puedo evitar sentirme sola, Elsa me ha rechazado todos estos años, y he tenido que vivir con que tu hermana te rechace de golpe un día juegan tranquilamente y luego BAM te rechaza al siguiente, luego la muerte de mis padres, que eran los únicos con los que hablaba y compartía mis sentimientos, claro aparte de la puerta del dormitorio de Elsa, pero no puedo evitar pensar que si todo esto sale mal yo volveré a quedar sola hablándole a los retratos y cantando y bailando para desahogarme-dijo la princesa suspirando tristemente-¿Han escuchado esa frase de que porque una persona sonría todo el tiempo no significa que su vida sea perfecta?, pues no, no lo es sólo trato de ser optimista ante la situación, trato de sacarle lo bueno a la vida pero siento que a nadie le importa-
-Claro que no Anna, a todos nos agrada tu buen humor, siempre nos sacas una sonrisa aún en los momentos más tristes, y nunca sientas que estás sola, porque nunca lo estás, así que seca esas lágrimas y vamos a practicar ese plan-dijo abrazando a su prima-
-Gracias-susurró Anna-
-Gracias a ti-
-¿Por qué?-preguntó extrañada la pelirroja-
-Por escuchar-dijo la pelinegra con una sonrisa-bueno hay que continuar con el plan solo falta una hora para que atardezca-
-¿Qué?-preguntó Anna-
-Bueno en realidad nos quedan 52 minutos-dijo Eugene mirando un reloj de bolsillo-
-No ayudas Eugene-lo reprochó su novia-
-No era mi intención-dijo Eugene sonriendo-bueno, bueno, no peleemos ¿sí?-dijo cortando a su novia que estaba a punto de responderle-bueno será mejor que vayamos todos a nuestras posiciones-dijo Eugene mientras las chicas se iban a sus respectivas posiciones-
Mientras Anna esperaba a Elsa en los límites del bosque, se comenzó a escuchar un ruido de cómo si algo se arrastrara y viniera rápidamente hacia dónde estaba Anna, ella sólo estaba preocupada pues no sabía si se tratara de un animal salvaje o de su hermana, una sombra que cruzó rápidamente ante los ojos de la princesa interrumpió sus pensamientos, y de repente escuchó una voz:
-Bueno ya llegamos-dijo un joven al que ella no conocía que estaba montado en un trineo atado a un reno y al lado de él estaba alguien encapuchado-
-¿Anna?-dijo una voz familiar-¡Anna!-gritó fuertemente la voz, no tuvo tiempo ni de reaccionar por que se vio envuelta en un cariñoso abrazo al que con gusto respondió-Oh Anna lamento tanto lo del invierno, yo…-
-No importa Elsa, lo importante es que estemos juntas otra vez-dijo Anna cariñosamente-
-Ajá, así las quería encontrar-dijo un pelirrojo a sus espaldas…-
Bueno supongo que me querrán matar por dejarlo allí pero ya que se puede hacer, de seguro pensaron que el te atrapé se acabaría cuando Kristoff atrapó a Elsa pues no les quería dar una sorpresita, e informarles de que no podré actualizar tan seguido porque estoy en exámenes pero después ya estaré en vagaciones y podré actualizar más rápido además publiqué en mi perfil mis ideas para otras historias, si quieren me pueden decir cuál les gusta más para empezarla a escribir primero. Espero que les haya gustado este capítulo, hasta el próximo…
