El discurso de siempre :P Nada me pertenece, los personajes son de Stephanie Meyer y la autora de la historia es MissWinkles, yo solo traduzco.
Muchas gracias a mi querida amiga y Beta Erica, por seguir acompañándome en este nuevo año que inicia.
Siete
Después de esa primera noche en casa de Rosie, me encontré ahí la mayoría de las noches de la semana y casi cada fin de semana. Justo en el centro de la ciudad, su pequeño departamento parecía ser el foco de su grupo de amigos, el punto medio donde todos parecían reunirse. Después de solo un mes en Clearwater, me sorprendí al sentirme bastante encariñada con la vida en la playa; cada día sintiéndome más y más contenta.
Nunca consideré hacer tan buenos amigos cuando dejé Forks. Al haber pasado toda mi vida en un pequeño pueblo, terminar la escuela con la misma gente, pensé que nunca haría amigos como esos de nuevo. Me refiero a que, no hay nada como la amistad que surge al conocer a alguien desde que solías correr desnuda por sus rociadores. Pero, las relaciones que desarrollas al crecer son menos sobre con quién debes hacer amistad—los chicos populares, los vecinos, tus primos—y más sobre con quién quieres hacer amistad. Tiene que ver con silencios y confort, con "oh Dios mío, ¿también te gusta eso?", y saber lo que el otro está sintiendo con solo una mirada.
No pensé que estar rodeada de un montón de olorosos, revoltosos, y malhablados chicos sería tan divertido, pero lo es. Quiero decir, sí, al principio fue un poco extraño tener a tantos chicos cerca. Pero después de un tiempo te das cuenta que no solo porque son chicos, quiere decir que todos quieren meterse en tus pantalones. De hecho, es agradable tener el tipo de amistades donde no tengo que preocuparme sobre lo que traigo puesto, o si está a la moda, si hablan de mí a mis espaldas, o si mi cabello está bien peinado. Joder, podría afeitarme la cabeza y decir que me llamo Barry para lo que les interesa.
Bueno, hay una excepción a la regla. Edward jodido Masen.
Mi relación con él es diferente de lo que lo es con otros chicos. No hay absolutamente nada platónico en la forma en la que él y yo somos cerca del otro. Cada vez que lo veo, ya sea en el trabajo, en la casa de Rosie, o en la playa, es lo mismo. Hay este zumbido lleno de estática a nuestro alrededor. Nunca antes lo había experimentado, para ser honesta, es un poco perturbador. En el momento que sube corriendo por la playa, con agua escurriendo de sus pantalones cortos y una sonrisa pintada en su rostro, mi corazón golpetea contra mi pecho, saltando a mi garganta como si estuviera tratando de salir y correr por la arena hacia él.
Pero está la voz en mi cabeza que sigue recordándome que acabo de dejar un novio en Forks. Me recuerda felizmente que rompí el corazón de Jake y lo dejé recogiendo los pedazos mientras yo hacía una nueva vida en alguna otra parte; que mi razón para romper con él fue que me sentía asfixiada, como si hubiese sido pintada en una vida que no era lo que quería. Así que, la realidad es que hasta que no descubra exactamente qué quiero en la vida, no estoy lista para empezar algo nuevo. No voy a rendirme a los encantos de Edward, aun si de verdad, realmente quiero hacerlo.
Con mis rodillas frente a mí y mis pies descansando en la orilla de la silla, lo veo cruzar el patio, tratando de cargar cuatro cervezas y un vaso de coca para mí. Como lo hemos hecho las últimas noches, todos estamos sentados en el patio de Rose y Jasper, lucecitas de colores enredadas entre las ramas de un árbol encima de nosotros, ofreciendo solo la suficiente luz para vernos, pero no tanta que atenúe el resplandor de la luna llena y brillante arriba.
Edward me da mi bebida primero, una botella de cerveza metida debajo de su barbilla y tres más en su otra mano. Sin embargo, todavía se las arregla para sonreírme, y yo acepto la bebida con una sonrisa. Para ser un surfista, es un muy buen barman. Hay solo una pizca de ron en mi bebida, es más coca que nada, pero él sabe que así es como me gusta.
"Estamos jugando verdad o reto," dice Rose, tendida sobre su estómago en una tumbona como si estuviera en la playa.
Edward gime. "No voy a jugar."
"¿Por qué?" Replico. "¿Por gallina?"
Riles le cacarea como una gallina, aleteando sus brazos como si fueran alas. Riley – o Riles – es muy posible que sea el tipo más alto que haya visto en mi vida. Debe pasar los dos metros con diez, y sobrepasa a todos los otros chicos – incluyendo a Edward que mide más de un metro ochenta y tres. No va a ninguna parte sin su patineta, y puede eructar todo el alfabeto. Lo sé, lo vi hacerlo y casi vomité.
Dejándose caer en una silla playera junto a Jacko, Edward me da una sonrisa engreída. "Quisieras, Swan. No juego porque los conozco a todos ustedes, cabrones," dice apuntando a todos excepto a mí. "Y no tienen secretos que yo no sepa."
Hay un murmullo de aceptación de parte de todos. Le sonrío por encima del borde de mi vaso, antes de tomar un sorbo. "Yo sí."
Suspirando, se recarga en su silla, su cerveza entre sus manos frente a él.
"Entonces, solo escoge reto, imbécil," dice Jacko, rompiendo el silencio y arrojándole un gumnut (1) a la cabeza de Edward.
"Cierra la boca." Edward le arroja uno de vuelta, y eso resulta en una guerra de gumnut entre los chicos hasta que Riles se cae hacia atrás accidentalmente en su silla, haciéndonos reír al resto de nosotros. Algunas veces se creen que son demasiado geniales; con su cabello de playa y cuerpos musculosos. Pero ponlos juntos, solos, por unos cinco minutos y hay bromas de pedos y luchas como con cualquier otros chicos.
"¿Vas a jugar o no?" Le insiste Jasper.
Edward sacude su cabeza. "No."
Todos lo abucheamos, arrojándole gumnuts, ramitas y sandalias, lo que esté más cerca.
Durante el juego, Riley corre una vuelta por el patio con sus pantalones abajo, cantando Old MacDonald (2). Por supuesto, los chicos se lo hacen más difícil al arrojarle botellas de cerveza vacías mientras corre, las que esquiva riéndose cuando pasan zumbando.
Jasper admite haber follado con el dedo a una chica llamada Kath detrás del club de surf. Ni siquiera pregunto; no quiero saber quién es ella, o por qué Rose y los chicos se ríen tanto de él.
Escojo verdad, y Rosie me hace explicar mi experiencia sexual más incómoda, lo que involucra la parte trasera de un Ford Meteor 1986y un ojo morado. Los chicos creen que es muy gracioso. Sobre todo cuando se me sale decir que el ojo morado fue el mío, no el del chico.
Rosie también se acobarda y escoge verdad. Todos los chicos gimen y se toman demasiado tiempo para pensar en una buena pregunta, así que me meto.
"Umm, ¿quién fue tu primer beso?"
Hace una pausa, rodando los ojos. "Edward."
Por supuesto yo soy la única que parece sorprendida. "¿Qué?"
Edward se ríe bajito entre dientes. "Teníamos catorce."
"¿Ella fue tu primer beso?"
Él se mece hacia atrás en su silla playera de plástico. "Pfft – claro que no."
"Puto," espeta Rose, pateando la pata de su silla con su pie.
"No, ese es tu hermano."
Todos nos reímos, incluso Jasper. Al menos él lo reconoce.
"¿Quién fue tu primer beso?" Pregunta Edward, dejando que su silla caiga hacia el frente otra vez y el movimiento envía su cabello hacia frente de su cabeza. Mis dedos cosquillean por alcanzarlo y empujarlo hacia atrás.
En vez de eso, tomo de mi bebida, manteniendo mis manos ocupadas. "Su nombre era Peter. Todo el tiempo mantuvo sus ojos abiertos, y creo que accidentalmente lo mordí. Fue… desconcertante por así decirlo."
"Bueno, Edward prácticamente me atragantó con su lengua, así que ningún primer beso es perfecto, ¿verdad?"
"¡Oye!" Objeta Edward, sus ojos muy abiertos. "No es cierto. Soy un buen besador."
No puedo ocultar mi sonrisa cuando pretende verse sorprendido y hace un puchero.
"Ajá. Claro."
"Oye, si quieres una demostración estaré más que dispuesto a dártela." Llega al grado de inclinarse a través del pequeño círculo que habíamos hecho, haciéndome fuertes ruidos de besuqueo.
"¡No!" Chillo, empujándolo hacia atrás con mi pie descalzo contra su pecho.
Riéndose, retrocede, volviéndose a hundir en su silla, una sonrisa aún pintada en su rostro. Él no es estúpido; sabe tanto como yo, que a decir verdad me gustaría besarlo, pero que no lo haré. Somos como dos magnetos de la misma polaridad, siempre danzando en círculos; él empuja, yo me retiro, y viceversa. Es agotador y complicado, y por alguna razón los dos parecemos alimentarnos de ello.
"Entonces, ¿también fueron la primera vez del otro?" Digo en broma, haciendo un gesto entre Rose y Edward. No estoy segura por qué lo pregunto, o cómo me sentiré al saber que han dormido juntos. Por un lado, es obvio que no hay nada entre ellos, pero por otro lado – bueno – habrían tenido sexo. Torpes jugueteos de adolescentes o no, me hace sentir solo un pelín celosa.
"¡Dios, no!"
"¡Joder, no!"
Los dos hacen una cara de disgusto, y Rose pretende vomitar.
Después de un rato, el juego se vuelve menos verdad o reto, y más verdad o verdad, ya que nadie está dispuesto a hacer ningún reto. Aprendo cosas sobre los chicos que desearían no haber sabido, y al final no estoy segura de poder ver a Jacko de la misma forma.
El juego pierde su diversión, y es pasada la medianoche antes de que intente irme a casa. La mayoría de los chicos ya se fueron, y Jasper está dormido en la tumbona. Quedamos Paul, Edward y yo sentados en un disque círculo, tratando de ignorar los ronquidos de Jasper que sacuden las ventanas.
"Será mejor que me vaya."
Con mis pies en el suelo, levanto mis brazos por encima de mi cabeza, gimiendo al estirarme de forma lánguida y prolongada.
"Voy a acompañarte," dice Edward, poniéndose de pie.
Subo el cierre de mi rompevientos, subiendo la capucha sobre mi cabeza. "No seas tonto. Estaré bien."
"Está oscuro, y es tarde. Te acompañaré," responde Edward, tirando de los cordones de mi capucha.
Mariposas brotan en el fondo de mi vientre al mismo tiempo que entierro mis manos en los bolsillos de mi rompevientos, poniéndome de nuevo mis sandalias. "Bien."
Me sonríe, echándole un vistazo a mis piernas, desnudas en mis siempre presentes pantalones cortos de mezclilla.
"Yo voy." Paul se levanta de su silla, arrojando a un lado su botella de cerveza vacía. "Mi casa está de camino de todos modos."
Las manos de Edward encuentran su cabello al mirar por un momento de un lado al otro entre Paul y yo. Obviamente Paul no se da cuenta que hace mal tercio, aun cuando Edward y yo no somos… bueno, no somos nada. Aun así, algo de tiempo a solas con él hubiera sido agradable y Paul está completamente ajeno a ello.
Me encojo de hombros, y resignado, Edward suspira. "Como quieras."
La caminata no resulta ser tan incómoda como había esperado. Las calles están silenciosas, como siempre están a la una de la mañana, y la Luna está tan brillante arriba que la luz de los faroles parece tenue en comparación. Caminamos despacio en medio de la calle, el sonido de nuestros zapatos raspando el asfalto haciendo eco a nuestro alrededor.
Jugamos 'Adivina la Canción', fallando miserablemente ya que Paul no puede cantar y está demasiado borracho para recordar la mitad de la letra.
"¡Ya saben, esa canción!"
"¿Qué canción?" Me rio.
"Esa," insiste, gesticulando incontrolablemente. Edward y yo nos carcajeamos.
"Espera un segundo, ¿no pasamos ya tu casa?" Pregunta Edward.
Paul se para en seco y mira alrededor. "Mierda."
Casi espero que Edward haga algún comentario sarcástico sobre que estamos solos, pero no dice una palabra y continuamos en silencio. Estamos tan cerca que puedo sentir el calor irradiando de su piel junto a mí, la calidez de su brazo al rozar con el mío.
Nos quedamos callados todo el camino a mi casa, pero por alguna razón no es incómodo, solo intenso.
Al acercarnos a mi casa, mi corazón se acelera. Me pregunto si va a besarme, y si mi besa, si voy a responderle el beso.
El principal problema con mi terquedad es que solo existe cuando Edward no está cerca. Paso una gran cantidad de tiempo convenciéndome a mí misma de no aspirar a algo con él, y no permitir que él aspire a algo conmigo. Sé que debería mantener mi distancia, pero cuando está de pie justo frente a mí, es como si todo volara de mi cabeza y todo lo que quiero hacer es besarlo.
Le da golpecitos al poste junto a la puerta principal. "Esta es tu parada."
"Sip."
"Tienes una linda vista," dice, haciendo un gesto hacia la playa al otro lado de la calle, la luna iluminando el mar como un reflector.
"¿No puedes ver la playa desde tu casa?"
Sacude su cabeza. "No, estamos a unas calles al fondo."
"Oh. Bueno, gracias por acompañarme a casa."
El lado derecho de su boca es el primero en elevarse, el resto le sigue lentamente. "No hay problema."
"Ajá… buenas noches, entonces."
Comienzo a caminar hacia la puerta pero su mano se extiende, agarrando la manga de mi rompevientos.
"Espera un segundo."
Pasando saliva, me vuelvo para quedar frente a él, y tira suavemente de mi manga, forzándome a caminar un poco hacia adelante. Exhala un prolongado y lento suspiro mientras levanta su otra mano y me quita la capucha de la cabeza, dejándola caer hacia atrás.
"Eres un misterio, Bella Swan."
No se acerca más, pero puedo sentir sus dedos todavía sujetando la tela en mi muñeca, rozando ligeramente el dorso de mi mano.
"¿Eso es malo?"
Niega, y mi estómago se retuerce cuando se inclina despacio hacia mí, muy, muy despacio. Incluso con mis ojos cerrados puedo sentirlo, el calor de su mano contra la mía, el aroma a agua salada, cerveza y aire fresco. Está tan cerca que puede sentir el cosquilleo de su cabello en mi frente cuando mueve la cabeza, y siento que todo mi cuerpo tiembla de adentro hacia afuera.
"Nop," dice bajito. "Me gustan los misterios."
"¿Sí?"
"Ajá."
Mi lengua se desliza hacia afuera para humedecer mi labio inferior, y puedo sentir el calor de su aliento en mis labios, cuando una súbita ráfaga de viento frío hace que abra los ojos.
Cuando los abro, Edward ya está retrocediendo, con una sonrisa traviesa en su rostro.
"Buenas noches, Bella."
Sus dedos sueltan mi manga y me quedo, con mis rodillas tambaleando y temblando a un costado del camino.
Tomando una respiración profunda y liberadora, lo veo desaparecer sobre el camino y hacia la playa donde empieza su caminata a casa.
Ese cabrón.
Que. Empiece. El. Puto. Juego.
(1) El fruto duro y leñoso de los árboles del género Eucalipto.
(2) Old MacDonald Had a Farm (El viejo MacDonald tenía una granja, en castellano) es una popular canción infantil perteneciente al folklore musical estadounidense, de autor anónimo.
Ese Edward es todo un coqueto, dejo ganosa a la pobre de Bella jajaja. Pero obviamente ella no va a dejar que las cosas se queden así, ¿qué planeará hacer? Ya lo veremos :) Bella está luchando por resistirse a esa atracción que siente por Edward, y él no está ayudando. Espero que hayan disfrutado del capítulo, y por supuesto, me encantaría que me dijeran qué les gustó. Y si no saben qué decir, un simple gracias, hola o una carita feliz para saber que leyeron es suficiente. Como siempre les he dicho, disfruto de hacer esto, pero lo disfruto aún más cuando ustedes muestran agradecimiento por el tiempo que dedico y también mi beta a divertirlas. Un gracias no cuesta nada, dejen de ser lectoras silenciosas y pasen a decir hola :)
Gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: vall, freedom2604, JeiRaawr, Antonia, Carolina Sebastian, Adriu, Albaa yassmin, soledadcullen, Hanna D.L, Brenda Cullenn, Vanina Cantamutto, EmDreams Hunter, YessyVL13, Gabriela Cullen, Sully YM, aliceforever85, LOQUIBELL (Si alguna vez no puse tu nombre no es porque lo pasé por alto nena, a veces FF se come algunos comentarios, disculpa) Srher Evans, glow0718, Yoliki, paosierra, patymdn, Chayley Costa, kata0012, Paola Lightwood, carolaaproboste.v, Ali-Lu Kuran Halen, angelabarmtz, EmmaBe, Wawis Cullen, lagie, Merce, Da, lizdayanna, Amara, freckles03, Tata XOXO, Roxy Sanchez, becky grandchester, Anastacia T. Crawford, bbluelilas, Manligrez, tulgarita, DenniChavez, Ericastelo, Mafer, y algunos anónimos. Nos leemos en el próximo.
PD. vall me preguntó cuántos capítulos son, son 36 con un epílogo :) y JeiRaawr quería saber los días de actualización, hasta ahora son dos, jueves y domingo, hoy publiqué lunes porque ayer actualicé otras de mis traducciones, pero esos son los días que tengo destinados para esta traducción y depende de ustedes que sigamos así.
PD 2. Para las nuevas lectoras, tengo un grupo en Facebook llamado 'The World of AlePattz' si quieren saber de está traducción, fotos relacionadas con ella, actualizaciones y saber de mis otras traducciones y las futuras, pueden solicitar entrar. En mi perfil está el link directo.
