. Five becomes four .


La puerta en frente de mi parecía temblar. ¿O será que yo estoy temblando? No lo sé, pero lo que habría en esa puerta haría que mí recién conocida familia me aceptara o repudiara para toda la eternidad: Edward Cullen, mi padre. Si él estaba ahí no dudaría un segundo en apretarle el cuello hasta que sus huesos crujieran y lo demás sería fácil. Descuartizarlo no era una tarea demasiado difícil, lo que sería difícil sería quemarlo...Quizá una fogata pequeña en la piscina llena de gasolina sería una muy buena idea.

El abuelo Carlisle caminó delante mío, mientras la abuela Esme estaba a un lado de mi tomándome de la mano. El rubio abrió la puerta de estancia con varios muebles de estilo clásico pero elegante en demasía, ahí había un grandote lleno de músculos y una chica, rubia y completamente hermosa que bien podía ser una supermodelo que cobra millones al año.
Ambos se voltearon hacia mí, al principio sonriendo pero después se quedaron petrificados.

- "Es idéntico…" – escuché decir a la chica rubia.

- Ejem, niños – tosió el abuelo Carlisle – Este es Elliot…

- M…mucho gusto – tartamudeé – espero no causar ningún inconveniente, yo…no esperaba…

El grande se puso de pie y se acercó peligrosamente a mí.

Me quedé inmóvil presa del pánico, mientras sus músculos se acercaban más y más a mi, con intención de apretarme. Y así lo hizo, pero me sorprendí cuando me enrolló los brazos y luego me dio un abrazo…o mejor dicho¡Me apretó!

- ¡Dale un abrazo al tío Emmett! – rió divertido – Oh, tenemos que trabajar esa musculatura Elli, jeje.

- Basta Emmett, hazte a un lado… - una voz de soprano suave, seductora habló detrás de la anatomía de oso del tio Emmett.

No chistó en hacerse un lado tal y como esa joven ordenó. Aún estaba a una distancia saludable de mí, sonriendo. Un largo mechón de su rubio cabello caía en cascada a un lado de su rostro. Su belleza era arrebatadora.

- Yo soy Rosalie – dijo inmóvil, pero aún sonriendo – tu tía, supongo.

Ladeé la cabeza sin idea de que hacer.

- Mucho gusto – extendí la mano para saludarla formalmente. Creí que eso era lo más apropiado y tal vez ella estaba de acuerdo con ello.

- No seas ridículo – puso los ojos en blanco.

Le dio un ligero golpecito a mi brazo y luego lo bajé. Ella rió por lo bajo, moviendo la cabeza y se acercó a mi. Me abrazó por unos segundos y volvió junto al tío Emmett.

Pasé unos minutos en el mismo lugar sin saber muy bien que hacer. Me jugaba los dedos nerviosamente, y por segunda vez en el día, creí comenzar a hiperventilar. Demonios…esta horrible sensación es un asco.

- ¿Estas bien? – preguntó el tio Emmett.

- ¿Qué sucede? – El abuelo Carlisle se acercó – Estas muy agitado.

- Es que…yo – traté de decir – no sé que…

- Elli!!!!! – salté al escuchar una voz chillona.

Me di la vuelta, tratando de esconderme o al menos ver quien chilló como niña afónica después de un concierto de los Backstreet Boys. En un pestañeo estaba a centímetros de mi cara, pero tuve que bajar la cara ya que por lo que veía era un poco…enanita.

- ¡Oh, pero mira como has crecido! – chilló, estremeciéndose eufórica – ¡La ultima vez que tuve visiones de ti estabas así de chiquito! – se agachó y volvió a para haciendo que volviera a asustarme – Mírate¡Qué buen gusto tienes! Tía Alice saldrá de compras contigo…ya verás, no te decepcionaré Elli- Elli!

Volvió a chillar y saltó a mí alrededor como si tuviera cinco años.

- Jazzy!! – chilló la tía Alice que parecía haber consumido mucha cafeína.

- Ya Alice cariño, te puedo escuchar aun si susurras…-escuché quedamente en algún lugar.

El tío Emmett se tiró al suelo riéndose, mientras la tía Rosalie reía por lo bajo.

- Jaja! – rió el tío Emmett – pobre Jazzy, no se la va a acabar.

- ¿A quien le dices Jazzy, pedazo de…-

La maldición quedó al aire, y no terminó de salir de la boca de un rubio leonio que apareció por la puerta principal. Sus ojos dorados relucieron mientras se abrían como platos. Abrió la boca aún más. Tiró el aparato de traía en manos, haciendo que se desprendieran los audífonos, pasaron unos segundos y escuché el tono muy conocido.

Digo, si compuse esa canción y mi voz es la que suena es por algo¿No?

Remember the lie
Never said I
You were the reason I survived
Where did you go?
I need to know
I waited here, you never showed
It´s gonna be
Harder for me
I can´t forget so many things
When you were down
I was around
Why would you try and hurt me now?
Just tell me why
Just tell me why

- Hola – dije .

- Tu…tu…tu – repitió tartamudeando.

- Este…me llamo Elliot – dije con confianza. Por una vez desde que llegué me pareció buena idea demostrarla.

Sentí excitación, euforia, nerviosismo, alegría, sorpresa…grité al sentir toda la mezcla de emociones y con urgencia le estreché la mano. Pero el rubio me abrazó y siguió haciéndolo por minutos.

- Em, Jazzy…- la tia Alice dijo, tratando de zafarme de Jazzy – creo que no lo dejas respirar.

Fue extraño, pero minutos después de que el tío Emmett se recuperar de su risa y que el tío Jasper –Jazzy - se "normalizara" la tía Alice me contó que es un gran fan de Red Code. Y claro, al principio el rubio estuvo tranquilo pero después se alteró de tal forma que cantó una canción a todo pulmón. Eso solo hizo que el tío Emmett se riera aún mas y yo quisiera esconder la cara en el suelo, como una avestruz.

Ya imagino la reacción de mamá cuando se entere.


Gracias por todos sus reviews! Espero que el capitulo les agrade. Para este Capitulo utilicé la canción Five becomes four de Yellowcard.
Pronto llegará el reencuentro...espero que sepan de cual hablo.

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