Extra Random
Y ella piensa que él es su propiedad
Desde que el ser humano es consciente de sus emociones este es capaz de proteger y defender las cosas que más le importan sin preocuparse por las consecuencias de sus acciones, esto puede ser debido a su sentido de pertenencia dirigido hacia un objeto, una persona o su nación. Sí, la nación de la que se es parte.
En mi caso siempre he asociado esa definición al sentido que las personas le damos a los objetos que son de nuestra posesión, ya sea por el valor sentimental que se le destina a estos o porque son indispensables para la vida de uno mismo y por la forma en que estos pueden resolver nuestros problemas. (Algo similar a mi relación con Vita-chan).
Gracias a este sentido de pertenencia, se establece un orden social desde un punto de vista ético y moral, por lo cual los demás deberían respetar el hecho de que es un bien ajeno. Y sí, lo sé, estamos en una sociedad materialista en la cual le ponemos valor a los objetos de forma equivocada, pero eso no me importa.
Si no le diera un valor a las cosas que he obtenido todo el esfuerzo que he hecho con tal de conseguirlo habría sido en vano… Sería mucho esfuerzo desperdiciado y yo no soy de las personas que les gusta hacer las cosas sin obtener una recompensa a cambio.
Pero en estos momentos creo que soy capaz de entender mejor la definición de sentido de pertenencia, ya que se podría decir que me encuentro en una situación donde mi persona se consideraría un objeto al que tratan de proteger con tal de evitar su robo o desaparición. O algo así, no estoy muy seguro de ello.
¿Por qué digo esto?
Porque esta mañana al igual que muchas otras he despertado y me encuentro siendo abrazado por mi novia, como si de un oso de peluche se tratara.
Así es.
Yumiko demuestra su… ¿cariño?... de esta manera.
Tengo la sensación que en su interior me considera como algo valioso que debe proteger a toda costa, quizás ella lo vea como una labor un poco tierna, pero considero que esto podría traer sus pros y contras.
Por el momento solo ha traído beneficios, ya que de esta manera somos capaces de sentir la calidez de nuestros cuerpos durante las frías noches, puedo percibir la fragancia de su cabello después de su baño nocturno, así como observar su lindo rostro mientras duerme, mientras ella me da abrazos prolongados, en ocasiones juega con la absurda antena de mi cabello y me molesta conociendo que mis oídos son sensibles…
Sin contar que ella tiene alguien a quien aferrarse cuando sufre de pesadillas, alguien en quien volcar su dolor y llanto, alguien que la escucha cuando los demás no lo hacen y le dice las cosas que necesita escuchar, no las que quiere oír.
Así como ella fue mi soporte cuando más lo necesitaba.
Cada noche, antes de ir a dormir hablamos de las cosas que nos preocupan, bien, por lo general ella habla, yo solo me limito a escuchar e interrumpir cuando es necesario.
En otras ocasiones bromeamos un poco con las situaciones del día, vemos alguna película o drama por televisión, o simplemente vamos directamente a la cama después de nuestros días tan ajetreados. (Y solo en ocasiones especiales las cosas aumentan de tono, pero eso es personal, no esperen que revele nada sobre eso, piérdanse).
Son cosas simples que atravesamos como pareja a pesar de nuestras personalidades tan contrastantes.
Bien, el punto aquí es que aun cuando nuestra relación tiene sus momentos felices, tristes y memorables, y ella sea una chica demasiado cariñosa que me protege de todo y nada a la vez, suceden cosas bastante irritables en torno a nosotros, un ejemplo importante sería la reacción que surge al provocar a una Miura Yumiko siendo despertada por las mañanas.
Y créanme, es aterradora cuando interrumpen su descanso.
Cuando comenzamos a vivir juntos cometí tantas veces ese error que aún conservo varias secuelas de ello… y no es muy linda cuando se enoja en verdad.
La última vez que sucedió eso tomo mi despertador y lo aventó contra una pared… cabe decir que aún mantengo visible el desperfecto en el muro para no olvidar eso.
Pero supongo que era necesario experimentar eso.
Por cierto, antes de que lo olvide me gustaría grabar esto para la posteridad…
Una vez vives junto a tu novia o esposa comienzas a conocerla realmente. Y te das cuenta de que muchas cosas no solo lo que parece.
Desde que vivo con Yumi perdí mi sentido de identidad y propiedad.
Al momento de vivir con ella me di cuenta que ya nada era mío, todo paso a ser de su propiedad, desde el closet donde más del 80% de su volumen paso a ser de ella, hasta mi tiempo libre.
Asimismo te das cuenta de bastantes cosas que te comienzan a molestar, las cuales uno cree que son normales, por ejemplo: Yumiko tiene la manía de pasear por todo el departamento tan solo en ropa interior, para ella no será nada importante pero para mí es bastante difícil sobrellevar eso (Sé que más de uno me entenderá).
Pero dejando de lado eso, es increíble que después de tanto tiempo nuestra relación se mantenga "estable" en cierta manera.
¿Cuánto tiempo hemos estado viviendo juntos?
¿Medio año?
¿Nueve meses?
Vaya, nunca creí que estaríamos tanto tiempo juntos.
No pensé que soportaríamos el vivir juntos y tolerar nuestros caracteres tan dispares, (Esto puede ser una prueba irrefutable de que incluso entre las personas los opuestos se atraen) y ahora es tan normal en nuestra relación, aprendimos a vivir el uno con el otro.
Al inicio me pareció algo irresponsable de su parte el decidirse por vivir conmigo ya que muchas personas no verían esto con buenos ojos.
Muchas veces lo pensé, no estaba seguro sobre si hacíamos lo correcto y al final simplemente me deje llevar por el momento… decidí dar una oportunidad a esto.
Basta decir que de no ser por la buena impresión que cause ante su familia quizás no lo habrían permitido ni en un millón de años.
Conocí a sus padres un par de meses después de haber comenzado a salir y hasta ahora mi relación con ellos va mejor de lo que esperaba; al parecer su padre y yo compartimos algunos puntos de vista muy similares y a su madre le divierte el hecho de que mi aspiración para el futuro sea convertirme en amo de casa, incluso aprovecha de mi gran desinterés y buena voluntad cuando me pide ayuda en la cocina, y no es por presumir pero ha estado encantada con mis conocimientos del arte culinario.
Aun recuerdo esa noche, todo fue un rotundo éxito y aprobaron nuestra relación de una manera realmente inesperada. Nunca pensé que sería capaz de hablar con los padres de mi novia sobre nuestra relación, declarar mis verdaderas intenciones con ella y sobretodo agradarles a mis ¿suegros?...
Bien, al parecer no deje una mala primera impresión y me gane el visto bueno para salir formalmente con su hija.
Se convirtió en un nuevo logro desbloqueado. Bien hecho Hachiman.
Pero fue diferente aquella ocasión en que pedimos autorización para vivir juntos (En realidad yo hice toda la petición debido a que pensé que Yumiko no sería capaz de hacerlo, ya fuera por la emoción o nerviosismo) y todo resulto en algo completamente diferente a lo que esperaba.
Después de la cena y una charla amena tome la iniciativa y expuse mi solicitud.
Prácticamente explique las condiciones bajo las cuales planeábamos vivir. Las razones por las cuales era conveniente comenzar a vivir juntos, la manera en como compartiríamos responsabilidades y lo más importante; les tuve que asegurar que la cuidaría más que a mi vida…
Demasiado romántico, embarazoso e irresponsable para un ex solitario como yo, pero había decidido hacer la apuesta de mi vida.
Tal vez era algo bastante apresurado, pero estaba seguro de mi decisión, estaba seguro de que en nuestro común acuerdo eso era lo que más deseábamos. Estar juntos de ahora en adelante.
Lo importante vendría después de haber declarado todo eso…
Y al final nada de eso era necesario.
Cuando termine de explicarme solo se limitaron a observarnos atentamente por los siguientes 30 segundos. Su padre con un ceño fruncido bastante visible y su madre una mirada serena, el nerviosismo no me dejaba pensar claramente y Yumiko a mi lado se veía igual o peor que yo.
Al parecer la Reina de Fuego podía ser fácilmente doblegada por sus padres…
Y ahora reflexionando, me pongo a pensar en la situación que la estaba involucrando.
Ya que…
¿Cómo conseguirías la aprobación de tus padres para permitirte vivir en el mismo departamento que tu novio?
Veamos las opciones que llegan a mi mente en 5 segundos:
¿Análisis financiero?
Sus padres deben de estar pendientes de los excesivos costes en cuanto a la educación de su hija por lo que aprovechan la propuesta, de esa manera se genera un ahorro en los gastos escolares y se puede destinar esa cantidad monetaria a otras necesidades.
¿Desinterés familiar?
No les importa realmente, su hija es mayor, saben que es capaz de tomar decisiones coherentes. Además ellos están ocupados en otras cosas más importantes y saben que dentro de poco ya no deberán encargarse de ella.
¿Confianza?
Ellos han decidido poner los anhelos, sueños, alegría y el cuidado de su hija en las manos de un chico maduro que entiende los conceptos crueles y difíciles de la vida en esta sociedad.
Supongo que en nuestro caso la última opción siempre será la correcta.
Al parecer sus padres confían en mí más de lo que ha llegado a hacerlo mi familia.
Ya que a diferencia de la familia Miura, cuando lo conté a mis padres y hermana fue una cosa bastante molesta.
Mi madre y Komachi le preguntaron durante toda la noche si estaba segura de querer vivir conmigo y me dirigían miradas reprobatorias. Sentía que sus ojos perforaban mi cuerpo, he incluso Komachi pregunto abiertamente si no estaba amenazando a Yumiko para aceptar algo así.
Mientras mi padre me veía con tristeza, como si estuviera viendo a alguien desahuciado al cual le quedan pocos meses de vida.
Y creo que ahora entiendo un poco el por qué de esa expresión en su rostro.
Sin embargo con la familia de Yumiko fue distinto a lo que esperaba, aceptaron rápidamente mi propuesta, he incluso tuvieron tiempo para burlarse al haber notado el nerviosismo en nosotros.
Y aun después de todo no me he arrepentido de esto.
Hemos estado viviendo durante un largo tiempo, juntos, y debo admitirlo, su compañía ha hecho más amena mi vida.
Incluso, gracias a ella soy capaz de soportar los odiosos inicios de semana, los odiosos lunes.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Odio los lunes desde que tengo memoria. Nunca he encontrado nada bueno de despertar temprano por la mañana para tener que acudir a un centro de educación que otorga "las herramientas básicas para el desarrollo" de jóvenes que serán enviados a la sociedad para cumplir con ciertos roles que serán elegido por ellos mismos para mantener una sociedad estable y con el tiempo estos jóvenes se convertirán en padres de familia que en cierto tiempo enviaran a sus hijos a centros de educación para continuar con este molesto dialelo…
Abro lentamente los ojos y observo las cortinas de nuestra habitación corridas, las cuales no permiten la entrada de ninguna luz, me mantengo recostado unos minutos pensando en los innumerables errores de la sociedad como siempre lo hago, dirijo mi vista a mi nuevo despertador y reviso la hora 6:57 A.M., me gustaría dormir un poco más, pero es hora de iniciar mi lunes y su calvario.
Trato de incorporarme lentamente pero una sensación cálida a si como suave recorre toda mi espalda, como de costumbre Yumiko me abraza mientras duerme.
Quisiera permanecer en la cama todo el día, descansar y relajarme al lado de esta belleza, pero las responsabilidades deben cumplirse a como dé lugar, así que poco a poco trato de alejar sus delicados brazos de mi torso teniendo el máximo cuidado para evitar despertarla.
Una vez liberado de su agarre me siento un momento en la cama, estiro mi cuerpo un poco y decido ponerme de pie para comenzar con mi día.
Vuelvo mi vista al despertador, 7:02 A.M.
"Aun tengo tiempo para desayunar." Murmullo por lo bajo, mientras dirijo mi vista hacia la chica que duerme plácidamente.
Me tomo unos segundo para verla detenidamente; veo las increíbles curvas de su cuerpo siendo cubiertas por una pijama y un par de sabanas, veo su rostro sereno y ese cabello rubio enmarañado, veo en ella a una dócil y linda reina en uno de sus momentos más vulnerables, veo a la mujer de la cual estoy completamente enamorado.
Mientras más la observo mi corazón late más y más rápido, siento como si estuviera viendo algo prohibido, es una sensación inexplicable, es como si mi corazón fuera a estallar de solo estar en su presencia y me gusta.
Al verla tan indefensa se me ocurre algo tonto que podría poner en peligro mi vida, pero estoy dispuesto a arriesgarme.
Cuidadosamente coloco mi rodilla derecha en el filo de la cama y mi mano sobre una almohada con tal de que sirvan como apoyo, con mi mano izquierda acomodo varios mechones de su cabello sobre una de sus orejas y lentamente me acerco a ella para dar un beso en su frente.
Una vez hecho esto espero una reacción de su parte pero simplemente se mantiene serena, su pecho sube y baja al ritmo de su respiración, se ve tan tranquila.
Decido alejarme de ella y encargarme de mis actividades matutinas ya que mí tiempo es contado.
Me deshago de la playera XL que uso para dormir aventándola sobre la cama, así como de mis pantalones cortos los cuales coloco sobre la tapadera del cesto de ropa sucia.
Abro nuestro closet y en la parte inferior izquierda observo un pequeño espacio el cual contiene mis prendas. Camisas, pantalones, ropa interior, todo en un diminuto espacio. Me decido a tomar una playera, jeans, una chamarra y me introduzco en el cuarto de baño de nuestra habitación.
Hoy tiene que ser un buen día…
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Y al final nada salió de acuerdo a lo que esperaba.
7:30 A.M.
Sentado a la mesa con una taza de café en manos y un par de tostadas francesas en un plato dirijo mi vista hacia la puerta de mi habitación, donde una figura bastante conocida me observa detenidamente como si me estuviera analizando.
"Buenos días Hikio."
Yumiko se encuentra apoyada en el marco de la puerta de nuestro dormitorio, vistiendo una gran playera blanca como si de un vestido se tratara, dejando entrever sus bragas color negro.
Demonios.
Esta chica desvergonzada, debería ser consciente de que esta frente a un hombre…
Ok, lo sé, no es como si fuera la primera vez que sucede algo así.
Además es normal que suceda esto, somos una pareja y nos conocemos bien, no es necesario avergonzarse por…
Es bellísima.
Contrólate Hachiman, no es como que sea la primera vez que la ves así.
Con cierta tranquilidad trato de responder a su saludo matutino, notando que se forma en mi rostro una sonrisa.
"Buenos días Yumiko. ¿Dormiste bien?" Pregunto, dando a notar el interés por su persona.
Ah. Debo de estar haciendo una cara ridícula.
"Sí, muy bien. Hacía mucho que no descansaba de esa manera." Me restriega en la cara su fortuna, mientras cambio mi expresión y finjo bostezar desinteresadamente mientras la observo disimuladamente.
"Y con esa afirmación, supongo que estas agradecida de tener un novio tan considerado que te deja dormir hasta tarde y te prepara el desayuno por la mañana. Acéptalo, eres afortunada de tenerme en tu vida." Digo con gran seguridad.
"Tal vez, un poco creo. Pero no te creas la gran cosa, después de lo que me hiciste pasar ayer al menos esto lo compensa."
Creí que olvidaría lo de los profilácticos.
"Sí. Lo sé. Te hice pasar un momento incomodo." Rio entre dientes y observo cierta molestia en su rostro.
"Fue bastante vergonzoso. No vuelvas a hacer algo así, por favor."
"Claro. Lo que tu digas."
"Espero que eso no haya sido sarcástico. ¡Bruto!"
"Está bien. La próxima vez no te hare pasar por lo mismo…Lo siento"
"Muy bien. Por cierto, ¿Qué hay de desayunar?" Pregunta interesada.
"Tostadas y café. No quiero complicarme la vida desde tan temprano. Solo tengo media hora para desayunar e ir a clases." Respondo serenamente, esperando alguna reacción de su parte.
Al notar poco interés por su parte trato de iniciar una conversación en base a lo que intuyo con solo observarla.
"Y por lo que veo tendrás el día libre… Yumiko."
Pasan unos segundos hasta que obtengo una respuesta de su parte.
"No realmente. Solo tengo una clase de 11:00 a 1:00 así que si quisiera podría faltar."
"Ya veo… Espero no lo hagas. No me gustaría tener que ayudarte a estudiar para tus exámenes solo porque decidiste faltar a una clase."
"¡Solo paso una vez, además a ti se te dan mejor las materias de literatura y esas cosas!." Arremete desaforada haciendo pucheros mientras camina lentamente en mi dirección y se mantiene de pie frente a mí al otro extremo de la mesa.
"¿Qué?" Pregunto irritado, mientras me pongo de pie con intenciones de dirigirme a nuestra pequeña cocina.
"No lo has dicho aun." Sus hermosos ojos verdes me miran en tono suplicante.
¿En serio?
¿Por qué me haces esto Yumiko?
"Buenos días Yumi. Espero que hayas amanecido tan radiante como siempre, te quiero y agradezco el poder estar a tu lado día con día." Trato de que mi voz suene los más neutral posible y esbozo una falsa y molesta sonrisa.
Esto es tan vergonzoso…
Maldita tradición de apostar… y perder.
Nunca fui muy afectivo con las personas.
Muchas veces me pareció innecesario tratar cariñosamente a las personas cuando se encontraban vulnerables, como agradecimiento por una acción o para felicitarlos por un logro… (A excepción de Komachi, ella se merece eso, todo y más).
Siempre pensé que era ilógico ese tipo de acciones dado que nunca las experimente de otras personas que no fueran mis padres, Komachi y mis compañe… mis amigas del club de servicio.
Pero ahora me es bastante común el tratar y ser tratado con afecto.
Yumiko es de las personas que no teme demostrar su cariño cuando lo siente, a ella no le importa la situación. Puede ser brusca, mandona, fácil de irritar y demasiado agresiva, pero nunca guarda sus emociones, ella está dispuesta a dar todo de ella por la persona que quiere.
Es por eso que aprecio demasiado el que esté a mi lado.
"Buenos días amor. Espero que poco a poco comiences a cambiar esa horrenda visión que tienes de las personas y seas un poco más cariñoso. Y te falto mi beso de los buenos días. Te falta mejorar pero estoy conforme con ello."
Corre hacia mí y me abraza con bastante fuerza, como si no fuera suficiente estrujarme durante la noche ahora renueva su sentido de pertenencia sobre mí de esta manera.
Parece una niña pequeña que teme que le arrebaten su oso de peluche…
Esto se está volviendo bastante repetitivo.
Demasiado cerca, demasiada cerca. Estas siendo muy pegajosa desde tan temprano Yumi.
Espera, esta agradable sensación en mi torso, ella aun no está llevando sostén…
Y está usando mí…
"¡Oye! Esa es mi ropa para dormir."
"¿Ja? ¿Te molesta? Hmmm. Creí que sería una buena manera de sorprenderte y alegrarte la mañana, pero sigues siendo igual de bruto." Contesta de mala manera y aparta su vista indignada, separando nuestros cuerpos y cruzando sus brazos bajo sus pechos, lo cual hace que resalte su busto.
Mujer. Esa es una táctica sucia.
"En realidad no me sorprende. Eso es tan común verlo en películas, series e incluso en las novelas ligeras, por lo cual me resulta una actividad bastante cliché. Tal vez te esforzaste en tratar de llamar mi atención (Y funciono) y eso lo aprecio (Realmente), pero lo siento Yumiko, quizás debas intentar con algo mejor (Algún rol en la cama o algo así)." Decido jugar con mi "suerte" y lanzo ese comentario como si de una granada se tratara.
"¿Hmmm? Tienes razón. Supongo que esto no es nada para los tontos pesimistas como tú."
No esperaba ese tipo de reacción, por lo general es más agresiva pero al parecer tuvo una excelente noche.
"Si, si, lo que digas. Ahora a desayunar, que se viene un largo y molesto día."
"Muy bien."
Se aleja, toma el respaldo de una silla, la arrastra un poco y se sienta en esta esperando ser servida.
Al ver esto me dirijo a la barra de la cocina, tomo un montón de tostadas y las llevo a la mesa.
De nueva cuenta regreso a la barra y tomo una taza, vierto agua caliente en ella, una cucharada de café, dos de azúcar y la llevo a la mesa para entregarla a Yumiko, con un pequeño y delicado contacto de nuestros dedos, lo cual hace sonreír a ambos.
Se genera un momento de calma y serenidad, algo reconfortante mientras observo a Yumi dar gracias por la comida y comenzar a disfrutar de su desayuno.
Han pasado varios minutos, ella degusta su comida, yo hago lo mismo, compartimos uno de esos momentos que tanto nos agradan, disfrutando del silencio, el cual decido interrumpir ya que hay algo que llama mi curiosidad.
"Creí que volverías a la cama."
Comento naturalmente, mientras la observo beber su café y yo comienzo a devorar una tostada.
"He perdido el sueño." Dice una vez termina de beber, colocando la taza de cerámica frente a sus labios.
"Ya veo."
"…además, es agradable tomar el desayuno con la persona que amo." Murmulla desinteresadamente.
Una vez escucho eso me atraganto con la tostada que estoy masticando y comienzo a toser de manera descontrolada.
"¡HIKIO! ¿Estás bien?" Pregunta Yumiko dejando su taza sobre la mesa, mientras se levanta y corre a mi lado para dar ligeras palmadas en mi espalda.
"Estoy bien. Estoy bien." Trato de tranquilizarla pero fracaso rotundamente, ya que de un momento a otro va hacia las repisas de la cocina, toma un vaso y lo rellena de agua para dármelo a beber.
"Tonto, deberías de tener más cuidado con la comida." Me riñe mientras tiende el vaso con agua.
¡Oye! No es como si fuera mi culpa.
Bebo un sorbo del líquido e inmediatamente me disculpo por preocuparla de esa manera.
"Lo siento. Es solo que no esperaba algo así."
"¿Algo así? ¿A qué te refieres?"
"Me sorprendió lo que has dicho."
"¿Eh?"
Observo cómo sus mejillas se encienden con una roja tonalidad.
"¿Escuchaste eso?"
Forma una extraña expresión en su rostro, lo cual llama mi atención de sobremanera.
Quizás lo dijo sin pensar.
Y de un momento a otro comienza a insultarme sin justificación.
"¡Bruto! ¡Idiota! ¡Molesto! ¡Hachiman!"
Deja vu de un deja vu en un deja vu…
"Oye, Hachiman no es un insulto. Además no es muy bueno decirle esas cosas a la persona que amas." Trato de cambiar los ánimos con esa pequeña broma pero inesperadamente arremete con un comentario bastante venenoso.
"¡Muérete!"
Se aleja rápidamente de mi con dirección a nuestra habitación mientras me levanto y voy tras de ella, tomándola del brazo, evitando que se adentre en el dormitorio y lo cierre de un portazo.
Y antes de que intente algo la abrazo por detrás, sujetándola por la cintura con mis brazos, deteniéndola por completo.
Una vez en esta posición y preparado para lo peor la mantengo aprisionada por unos segundos, tratando que con esto disminuya su molestia sin sentido, pero extrañamente no siento ninguna tensión en su cuerpo, algo bastante curioso en alguien tan temperamental como ella, ya que no es de las personas que se tranquilizan fácilmente.
A menos que…
"Creí que tendría que pedirlo. Idiota." Susurra con una voz bastante melosa y sugerente.
Al darme cuenta de su plan la libero de mi agarre y se aparta poco a poco, gira su cuerpo hacia mí y me regala una de sus sonrisas burlonas.
"¿Todo fue una treta?" Pregunto estupefacto.
"Algo así. Eso fue por lo de ayer. Además me gustan tus abrazos, me hacen sentir segura."
Se acerca hacia mí, se posiciona a unos cuantos pasos que nos separan el uno del otro, toma mis manos y me observa a los ojos, lo cual hace a mi corazón palpitar cada vez más rápido. Me obliga a ver esos hermosos orbes verdes oliva, su sonrisa atrevida y poco a poco acerca su rostro al mío, hasta que nuestros labios se conectan en un tierno beso.
Pasados unos segundos nos separamos y me vuelve a atacar con una sonrisa.
Esta mujer…
Algún día me matara.
"Por cierto Hikio… Tienes 5 minutos para tomar el transporte." Interrumpe mis profundos pensamientos.
"¿Eh?" Pregunto extrañado, mientras observo la sonrisa de Yumiko y esta dirige su vista en dirección al despertador. Se lee 7:50 A.M.
Eso debe estar mal.
Sustraigo mi Smartphone de mis pantalones comprobando la hora. 7:51 A.M.
"¡Maldición!"
Regreso al comedor, bebo mi café lo más rápido que puedo y me dirijo a la entrada, y justo antes de colocarme mis zapatillas deportivas escucho a Yumiko llamándome…
"¡OYE! Olvidas tus cosas." Regreso mi vista, la observo tendiéndome un bolso con mi material escolar el cual tomo agradecidamente y antes de salir disparado por la puerta, Yumiko me sorprende con un beso en la frente.
Atónito por este gesto lo único que soy capaz de pronunciar es un simple…
"Nos vemos más tarde."
Mientras ella se despide de mí con otra sonrisa encantadora.
"Hasta luego. Que te vaya bien."
Esta parece una clásica escena de pareja recién casada.
El hombre apresurado por salir a la calle a ganarse el pan de cada día para su familia, mientras su esposa lo despide con un beso y deseándole un buen día.
Algo que nunca habría sucedido de no ser por Yumi.
Creo que si pudiera experimentar esto el resto de mi vida no me importaría pasar a ser propiedad de esta chica…
NA.
AGRADEZCO LA ESPERA… Y QUIZÁS ESTE SEA UN HASTA LUEGO O UN PUNTO FINAL.
Hace tiempo decidí comenzar con este pequeño "proyecto", influenciado por otros autores de este sitio, los cuales comenzaron a publicar sus historias sobre este increíble ship el cual me agrado de sobremanera; historias las cuales motivaron mi deseo por ver a esta "pareja" en diferentes situaciones, razón por la cual decidí comenzar con esta historia y de esa manera poder alimentar la imaginación de los demás así como me paso a mi…
Comencé con gran entrega, tratando de llegar a más personas que compartieran el gusto por esta pareja tan dispareja, tratando de ofrecer una buena historia, un poco dramática, con situaciones melosas y cliché, pero sobretodo que dejara al público esperando ansiosamente por un nuevo capítulo…
Y al final deje a varias personas esperando por bastante tiempo.
Mi plan era publicar un capitulo o dos por mes, pero debido a deberes escolares, mis prácticas profesionales y una depresión la cual he estado enfrentando estos últimos meses todo se arruino, perdí el interés por muchas cosas y deje de lado muchos proyectos, pero ahora que estoy mejor vine a traer dos capítulos los cuales había guardado durante mucho tiempo.
Se suponía que estos dos capítulos formarían parte del arco "noviazgo", por lo cual habría de publicarlos más adelante, tenía la intención de que fuera una historia cronológica, mas nunca paso por mi cabeza que todas las ideas que había desarrollado para continuar esta historia y darle un orden pertinente se perderían debido a cierto reseteo de mi dispositivo móvil, lo cual hizo que perdiera aun más la motivación por escribir (nótese en la baja calidad de este capítulo y el anterior), y decidí alejarme de la comunidad por un tiempo.
Pero no pensaba dejar esto así, por lo que decidí compartirlos con ustedes, evitando que se pierdan en el disco duro de mi pc y de esa manera alimentar un poco su imaginación.
Ahora lo importante…
En la introducción de estas notas hago ver el drástico abandono de este proyecto, así como los otros dos que se encuentran en mi perfil, ya que he comenzado a centrarme en mi vida laboral y profesional, así como en otras actividades y proyectos, por lo cual mi tiempo se ha reducido drásticamente y no podría asegurar mi regreso a este fantástico sitio.
También pensaba en la idea de regresar con algún one-shot sobre esta pareja de vez en cuando pero francamente lo veo complicado, así que sin más, agradezco mucho el haber seguido esta historia y realmente me apena esto pero espero lo comprendan y disculpen esto.
Sin más que decir se despide de ustedes un escritor amateur e incomprendido.
