Renuncia: los personajes son míos...Son propiedad de Kishimoto.
Gracias a LuFFy por comentar el drabble que me dejo mal sabor en la boca, incluso siendo to la autora (¡Ala! Una rima (?) ).
Amor
.Detalles.
Aunque habia comenzado como detalles que él quería dejarle solo con ver sus mejillas enrojecer, se había convertido en una rutina de vida para el chico que, orgullosamente, podía exclamar que dentro de poco tiempo seria el Hokage.
Primero fueron las flores, a veces las dejaba en la entrada del hospital, otras veces en la puerta de su oficina. Naruto se encargaba siempre de ver si aquellos pequeños regalos anónimos que él le dejaba iluminaban su rostro. Y la sonrisa de alegría y timidez de nuevos amores, le confirmaba que comenzar aquella extraña rutina no había sido mala idea.
Si ella sonreía, el también (incluso estando solo comiendo ramen instantáneo).
Después fueron las cartas. Y esas fueron el problema. Porque a pesar de que pidiera ayuda al idiota de Sasuke, o al frío de Kakashi, las palabras románticas no podían ser lo suyo. Y la ortografía, claro. Fueron las cartas de palabras cursis sacadas de libros de la biblioteca principal de la aldea las que lo evidenciaron.
Porque en la mañana del viernes en la que el había decidido regresar con las flores, dejándolas disimuladamente en la puerta de la oficina de la jefa del hospital, Sakura salió con su eterno ceño fruncido y una mano mostrándole una de las cartas escritas por su mano inexperta.
Y si ella sonreía, el también. Incluso cuando ella rompió en carcajadas y lo invitó a una cita, recogiendo las flores que él pensaba dejar de manera secreta.
Y los pequeños detalles se convirtieron en algo más grande.
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