ENAMORADA DEL ENEMIGO
Les pido disculpas de todo corazon por la tardansa de la actualizacion de los capitulos, pero e estado mas que ocupada con los examenes finales de la escuela y no e podido subir absolutamente nada. Este fin de semana me la pase estudiando como una loca y aunque ya tenia hechos este y el proximo capitulo no e tenido ni una pisca de segundo para entrar al ordenador. Nuevamente disculpas y espero que este y el proximo capitulo sean de su mayor agrado.
CAPITULO 6: "¿Quieres bailar?"
"El amor confunde todas las nosiones del tiempo, borra las ideas de principio a fin".
Cuando al fin nos dimos espacio y no separamos el uno del otro, muy, muy lentamente. Fue entonces cuando proferí verdaderamente las palabras que había dicho después de mi confesión. -Lo sé- ¿Lo sé? ¿Acaso lo sabía? ¿Quién se lo había dicho y qué demonios...?
-¿Como así que ya sabias que te quería, Scorpius? -Pregunte de pronto. Muerta de intriga. Mi duda tenía que responderse como fuera.
No respondió. Note una mueca en su boca. ¿Arrepentido?... Hmm! Seguro, metió la pata.
-No te hagas ahora el que mete la pata sin querer. -Lo amenace con el dedo índice señalándole el pecho. -Ya dime de una vez quien te dijo que yo te quería.
-Nadie me lo dijo, Rose. -Me dijo seriamente. Levante la vista para calcular el nivel de sinceridad que había en sus ojos. Era igual al de hacia unos momentos. No mentía. -Yo lo e averiguado por mi cuenta.
Me mordí la lengua. Lo había averiguado por si mismo. Seguro, es que yo era tan evidente que hasta un recién nacido lo fuese notado con solo darse cuenta como lo miraba. Me sentí demasiado frágil ante él. El sabía desde mucho antes que yo lo quería y yo no tenía ni idea de lo que el sentía por mí. Era injusto.
-No naci ayer, Rose. -Me aseguro divertido.
Suspire. Claro, el no había nacido ayer, yo tampoco, pero bueno eso era lo que yo misma aparentaba.
Scorpius rio bajito y me tomo de la barbilla con dos de sus dedos inclinando mi cabeza levemente para que nuestras miradas se conectaran.
-No puedes ni imaginarte lo adorable que te veías sonrojada. -Comento suavemente.
En esos momentos sentí el ardor de mis mejillas. El volvió a reír sin mucho esfuerzo.
-Y claro... para ti era la cosa mas graciosa del mundo ¿No? -Insinué al borde de estallar en otro ataque de histeria.
El sonrió de lado y me golpeo la nariz suavemente con la punta de su dedo índice.
-Sip. Sin duda. -Aseguro con una sonrisa satisfactoria.
-Te odio. -Mentí.
El soltó una carcajada natural y luego me envolvió con sus brazos.
-Yo a lo contrario, te amo.
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Me sentí repentinamente conmovida por la tristeza y desenlace final de la película que estábamos viendo en la clase de Giina Megernerg, la nueva profesora de loqueras, filosofía adolecente o como alguna vez quisieran llamarle a las clases de Trelawney de adivinación. Esta vez ni siquiera sabía por qué nos había puesto a ver una película de los años 70 muy parecida a la de Romeo y Julieta para tremenda materia.
La mayoría de las chicas de la clase tenían los ojos abarrotados de lagrimas, otras estaban perplejas y tan inmóviles como una estatua, y habían otras pocas como yo que simplemente no les hacia mucha gracia estar viendo este tipo de películas y lo hacían por el simple hecho de ganar la nota por ver y entender la película. Y los muchachos, bueno, ellos. Además de criticar a cada rato a la pobre cursi novela, también hacían ruidos realmente perturbadores, uno de ellos y el que más me estreso fue el de sus bostezos medio gritados contra el micrófono móvil haciendo que se le cortara la vos a los actores de la película cuando iban a decir una palabra de amor.
Mi pecho rugió de pronto:
-¡¿Podrían callarse?! -Les reclame volteándome hacia atrás. -¡Trato de prestar atención a la estúpida película para sacar buena nota en la estúpida materia de Megerneger. Y ustedes con su estúpida bullita no me dejan hacerlo!
De repente el grupito de chicos liderado por Call Debronhel paro de hacer escándalos y se quedaron perplejos mirándome con miedo.
Claro, sabían que no podían meterse con una Weasley, mucho menos con Rose Weasley. Mi carácter y respuestas casi siempre les atemorizaban.
Me sonrieron como disculpa y no volvieron a hablar hasta que se acabo la película.
Salí hecha un lio de la clase, caminaba rápidamente por los pasillos maldiciendo una y otra vez a los estúpidos de el grupo de Debronhel, por que por culpa de ellos no preste atención a la parte que Megerneger me pregunto y por no responder me gane un hermoso "1". Iba enfurruscada casi corriendo en medio de los pasillos y de la emboscada de gente que entraba y salía de sus clases justo a mi habitación a dormirme un rato y quitarme la imagen de aquel numero sentenciando mi perfecto seguimiento académico en la planilla de Megerneger.
Cuando de repente sentí que algo me apretó el brazo y me giro hacia la derecha.
-¿Para dónde vas con tanta prisa, pequeña? -Y escuche su vos y de repente toda la furia que llevaba adentro se desvaneció.
Y ahí estaba delante de mí, con una sonrisa encantadora en los labios y mirándome con intriga. Su cabello rubio destellando a la luz del día y aquellos ojos azules mas azules que nunca. De repente olvide la respuesta.
-Y...? ¿Adonde ibas con tanta prisa? -Volvió a preguntarme.
-A-a mi... a mi habitación. -Conseguí responder, segada por tanta belleza.
-¿Y que ibas a hacer a tu habitación?
-A dormir. -Le dije.
-¿A qué?
-A dormir. -Repetí.
-¿A dormir? -Su cara denotaba un gesto de incredulidad. -¿Y... ahora no es la práctica de el baile de navidad?
De repente todo volvió a su punto normal. Y recordé. Hoy era la práctica para el baile de navidad. Debía ir a ver a Emi y a Maddy practicar el vals, se los había prometido, no podía quedar mal. Solté un sonido sordo y después me tape la boca con las dos manos.
-Todavía queda tiempo. -Me dijo. -Solo deberías apurarte. O para mí que llegaremos tarde y tus amigas te mataran cuando llegue la noche.
-Claro. -Resumí sonriéndole aterradoramente.
Corrí hasta mi habitación y tire todos mis libros en la cama rápidamente, salí afuera y Scorpius me esperaba, nos tomamos de la mano y rompimos a correr entre los pasillos y la gente que deambulaba de un lado a otro, empuje a algunos y a otros hasta los hice caer, mas tarde me arrepentí pero mientras tanto nada de lo que hiciera me haría cambiar de idea ante la perspectiva de incumplirle a mis mejores amigas.
Al fin llegamos. "Salón de práctica de eventos" decía en una tablilla verde que se encontraba sobre la madera de la puerta. La empuje con brusquedad y me quede paralizada cuando me encontré con que aquel gran salón se encontraba desierto. Mire a Scorpius confundida y el también lo estaba. Seguramente hoy no era eso, o... no era la hora, o peor ya habían terminado.
De repente se escucho que se abrió la puerta a nuestras espaldas.
-Eh, Rose, has llegado antes de tiempo. -Me comento Maddy mientras pasaba delante de mí con una sonrisa en los labios. Cogida de la mano de Lorcan, su parejo de baile y mi antiguo enamorado. Aunque ya sabía que él no sentía nada por mí, me intrigue mucho porque desde que llego no me quito los ojos de enzima.
Poco a poco fueron llegando todas las parejas. Emi y Richard Blanco. Mi prima Lily y Ferrewin Black. Victorie y Tedi Lupin. Roxanne y Henry Alanville. Albus y Samie Yi. James y Carlie Petter. Hugo y Valentine Gheren. Entre otras muchas, prácticamente estaba todo 4, 5, y 6 año.
Me senté en una banca junto a Emi a hablar un poco sobre su repentino cambio de humor y que pasaba entre ella y Richard, efectivamente se habían convertido en novios hacia unas semanas, pero prefirieron dejarlo en secreto hasta que en verdad su noviazgo llegara a alguna parte.
Suspire cuando comenzó a sonar la música de vals y Richard llamo a Emi para que practicaran, su entrada fue hermosa, casi perfecta y me les quede admirando un buen rato hasta que de repente Scorpius se paro enfrente de mí y me borro la vista. Parpadee varias veces confusa.
-¿Quieres bailar? -Me tendió la mano. La mire fijamente tan perfecta y gentil como siempre.
Pero en esos momentos no me apetecía bailar, nunca me apeteció. Y nunca fue mi mejor habilidad.
-Oh, no Scorpius. -Le dije mientras negaba una y otra vez con la cabeza. -No sé bailar.
-¿Y eso que importa? -Soltó de pronto y antes de que pudiera reaccionar me cogió de la muñeca y tiro de ella tan fuerte que me paro y me atrajo hacia él. -El que no sabe aprende ¿No?
En esos momentos detestaba los estúpidos dichos.
-Pero los únicos que están bailando son las parejas para el baile. -Me defendí. -Y no creo que sea apropiado que nosotros...
-Nosotros también somos pareja para el baile. -Me interrumpió mientras acomodaba una de mis manos en su hombro y con la otra me entrelazaba sus dedos.
-¿Qué?
-Sí. Somos pareja para el baile. Ya esta decidido. -Me hablo confiado.
-Pe-pero...
Y de repente antes de que pudiera volver a reaccionar ya estábamos dando vueltas en el extenso salón igual que los demás.
-¿Ya ves que es fácil? -Insinuó sonriéndome de una manera encantadora.
Sin embargo lo fulmine con la mirada.
Ni siquiera sabía cómo lo estaba haciendo, pero efectivamente estaba bailando y aun no le había pisado los zapatos a Scorpius, o era que estaba bailando bien o que mi novio estaba haciendo hasta lo imposible por evadir mis pies.
Me recline a su lado con un suspiro de resignación y deje que el ritmo me guiara los pies. Era un vals, y se veía tan bonito. El baile y el chico con el que estaba bailando, tan sonriente y bello como siempre y me desgarro el corazón parar cuando lo hiso la canción, entonces decidí seguir también la siguiente.
No me imaginaba lo que la gente estaría diciendo, pensando y opinando de nuestro comportamiento (Weasley y Malfoy bailando). Hasta a mi me parecía ridículo y extremadamente exagerado. Si no lo estuviera haciendo en esos momentos nunca me lo fuera creído. Sin embargo en esos momentos poco me importara lo que dijeran e hicieran los demás, solo me importaba la persona que se encontraba delante de mí.
-¿Y por qué no te gusta bailar si lo haces tan bien? -Me pregunto de pronto sacándome de mis pensamientos más absurdos.
Me sorprendió de repente la pregunta, pero respondí rápidamente:
-Es que... creo que herede eso de mi padre, al no le gusta mucho bailar. -Le conteste recordando las innumerables ocasiones en las que mama trato de que el bailara en vano.
Y sin querer sostenerla más, solté una carcajada tan grande que hasta me hirió los oídos.
-Yo que sepa en el baile de sexto año se movió como un gusarapo. -Se burlo Scorpius.
-¿Y tu como sabes eso? -Le pregunte intrigada.
-Mi padre me lo ha dicho.
-Pensé que tu padre en vez de pasar hablando de nosotros, prefería ignorarnos. -Le confesé. -No sabía que era sola una máscara y habla mucho de nosotros por detrás.
-No lo hace. -Me rectifico Scorpius.
-¿Y entonces?
-Bueno, se puede decir que... algunas veces se ríe al recordarlo, solo a veces. -Me conto.
-¿Cómo se ríe de eso? -Quise saber. No creo que nadie se riera por que alguna otra persona bailara. Solo si se tratara de mi claro, que daba asco en la pista de baile. Aunque ahora no se notara mucho. O eso pensaba yo.
-Bueno, decía algo así como... -Imito de repente la vos grabe de su padre. -"Y quien veía a Ronald Weasley, el que nunca se movía en las fiestas y solo se sentaba a ver a todos bailar junto a Potter, y quien lo vio en el baile de Sexto año se quedo con la geta bien abierta. Si el pelirrojo se las hecho bailando como un gusarapo".
Me reí nuevamente a carcajadas por el tono utilizado y porque me daba muy gracioso ver la imagen de mi padre bailando como un gusarapo. Me preguntaba si alguna vez tendría la dicha de verlo en esas. Creo que en ese momento me desconcentre y sentí que pise algo duro.
-Autch! -Chillo mi pareja.
-Lo siento. En serio, Scorpius, no quise... -Me disculpe más de la cuenta y me callo arrebatándome un suave beso en los labios. Desee que nadie se fuera dado cuenta de ello, pero cada uno estaba metido en su propio asunto y sucedió tan rápido que nadie se percato.
-No es nada, Rose. -Me calmo, haciendo que el rubor que tenía esparcido por toda la cara se disminuyera de a poco. -Es normal si es la primera vez que bailas.
-A claro. ¿Y el beso porque fue entonces? -Quise saber.
-Bueno, herbeces hablas demasiado. -Contesto en tono hocoso y con una ironía que se podía detectar a leguas, sin embargo lo mire haciéndome la ofendida.
-¿Quien yo?
-No, yo. -Me siguió el juego.
-Me parece que el que está hablando de más aquí es otro. -Dije tratando de seguir la corriente.
-¿A si?
-Sí. -Asentí.
De pronto, Scorpius rompió a reírse. Pero su risa era tan hermosa y melodiosa que fuera deseado que durara por siempre.
Le golpee el pecho con la mano derecha y el simplemente me estrecho mas contra su pecho para seguir bailando. Esta vez en silencio.
Scorpius y yo ya teníamos casi dos semanas de noviazgo y por el bien de nosotros mismos y de que nadie ni nuestros padres se enteraran decidimos salir en silencio aunque para muchos se les hiso muy raro vernos juntos en algunas materias, salir de descansos juntos y ahora estar juntos en el baile como pareja, pero no opinaron nada al respecto ya que la mayoría pensaron que estábamos tratando de conocernos como amigos para no tener los mismos problemas que nuestros padres tuvieron a nuestra edad y también para concretar bien el proyecto tal y como nos había pedido Mc. y por eso no hablaron mucho de el tema. Las únicas que lo sabían eran Maddy y Emi y confiaba en que ninguna de ellas rebelara nuestro secreto.
Cuando al fin termino la practica me senté a descansar, pero luego Scorpius me urgió para la clase de Pociones y salimos casi otra vez corriendo por los pasillos, cuando llegamos al salón aun el profesor no había llegado, nos sentamos juntos y Scorpius me tomo de la mano y me dijo algo al oído:
-Gracias por aceptar ser mi pareja en el baile. -Murmuro suavemente.
Sonreí con suficiencia.
-¿Y enserio no tuviste mas pretendientes?
El rio despacito en mi oído y sentí cosquillas en las costillas.
-Uff... no te puedes haber imaginado. -Note una leve desesperación en su vos. -Estos últimos días he estado aturdido de tanto decir "no" a tantas chicas.
Entonces yo compeze a reír.
-Que chistoso. A mí el único chico que me ha invitado has sido tú. - Le dije.
-Pero no creas, seguro que los chicos apenas vean lo fabuloso que bailas andarán atrás de ti sin fundamento. . -Me aliento, pero pude notar algo de sarcasmo en su comentario.
Puse los ojos en blanco y suspire.
-No te hagas. Dime de una vez. Se sincero. ¿Bailo bien o no?
Se volvió a verme el rostro nuevamente como calculando la expresión de mi rostro, luego se volvió nuevamente a mi oído.
-¿Quieres que sea sincero?
Asentí medio dudosa.
-Creo que tengo que darte clases de baile por qué sinceramente apestas bailando, Rose. Pero así te ves aun mas tierna, sin mentir eh.
Continuara...
Agradeceria de todo corazon sus comentario. ¡Reviews! Sugerencias, Comentarios. Acepto cada una de las cosas que decen escribir mientras sea de la historia. Gracias y hasta luegito.
