Ocaso
Entre el Amor y el Odio.
Marinette acomodo a la pequeña niña entre sus piernas, a pesar de que ya estaban muy cerca de su destino, no podía exigirle mucho a la niña.
Y cargarla entorpecería sus propios pasos. Desplazarse por los techos de la ciudad sería muy difícil con alguien en su espalda. Sin contar que de esa manera serían vistas más rápido.
Ella igual que Manon estaba muy cansada, sus manos sostenían una pistola eléctrica y sus ojos estaban fijos en las escaleras. Sus pestañas revoloteaban cada vez más lento, hasta que en algún punto de la madrugada se cerraron sin poder contenerse.
OoOoOoOoO
Adrien despertó ya pasado el medio día, su cicatriz aun dolía, pero parecía que la mujer que lo había atendido ya había pasado a revisarla y asearla.
Su cuerpo protesto cuando sus pies comenzaron a caminar fuera de la cama, sin importarle su desnudes. Mordió su lengua ahogando unas cuantas maldiciones al sentir como el dolor de su abdomen lo hizo apoyarse de una pared.
-En este estado era un estorbo_ Dijo recordando las palabras de Tally.
-Deberías esperar un poco más para salir de aquí Romeo_ Tally miraba su arma algo sonrojada- ¡Ah! y ponte algo antes de que la señora Mendeleiev te vea y se enoje_ Una leve tos salió de su garganta tratando de ignorar al rubio frente a ella.
-¿Eh?_ Adrien se miro algo incomodo- Lo siento, no sé en qué momento pasó_ Tomó su ropa que estaba ya limpia y tirada en un sofá.
-Fue Kim que te quito la ropa por ordenes de Selene, para lavarla, no creí que te despertarías en mi guardia, y mucho menos que te pasearías frente a mi descaradamente.
-No fue mi intensión_ Soltó un suspiro cayendo al piso ya vestido- Es solo… Ellas están allá desprotegidas, las personas fuera de estos muros no están muy bien de la cabeza, no sé que es peor lo zombies o ellos, no les importa hacerles daño ni que sean una mujer y una niña. ¿Si no las puedo proteger yo quien lo hará?
Tally lo miro por primera vez a los ojos algo molesta, con esa actitud no las ayudaría para nada. Con la frente en alto y el ceño fruncido se acerco a él sentándose a su lado.
-Ellas deben aprender a protegerse solas, si sigues sobreprotegiéndolas solo les harás daño, ya que cuando tu no estés no sabrán qué hacer_ La chica apoyo su barbilla en sus brazos- Las personas mueren todos los días, algunas reviven como esos bichos, y otros se quedan muertas. Con tu actitud de héroe protegiéndolas de todos podrías morir y en el momento que eso pase ellas simplemente de bloquearan, desearan dejar de caminar y entregarse a la muerte, solo porque tú no estás. Nadie más allá afuera está dispuesto a proteger a una mujer y a una niña, en esté nuevo mundo cada quien se protege solo.
-Lo sé_ Dejo escapar con pesadez- Pero, igual debo irlas a buscar, se los prometí, le di mi palabra que nos encontraríamos. Tomaré en cuenta lo que me dijiste cuando las tenga conmigo.
-Te tengo una solución, yo iré por ellas y las traeré hasta aquí, ya nuestro Direc… líder dio el permiso para que te quedarás, por lo que una mujer y una niña no será problema de dejar quedar, y más si decimos que es tu familia.
-¿Harías eso por mi?_ Pregunto con el rostro iluminado.
-Claro, ahora somos compañeros, y si no lo hago me sentiré mal por no ayudar a una pobre niña. Hoy salgo, le diré a Alix que me acompañe. Confía en mí las traeré de vuelta, ahora regresa a la cama antes de que Bustier venga a revisarte, o se enojará mucho.
-Ellas esperan en la catedral de Notre Dame, diles que disculpen a este humilde caballero pero las cosas se salieron de control, y no pude ir a buscar a mis princess, ¡Ah! Y cuando te refieras a mi hazlo como Chat Noir, no les digas que me llamo Adrien, desde que empezó toda esta locura ya no tengo nada que ver con Gabriel. Lo que tengo lo eh conseguido por mí mismo y en esta situación no vale quiénes son tus padres ni cuanto poder tuvieron.
La chica parpadeo un par de veces, la primera parte la había hecho morderse el labio para no reír. Pero cuando le dijo lo de su nombre su rostro adquirió sorpresa, era la primera vez que veía a alguien rico querer ocultar sus raíces con una pequeña sonrisa asintió a su petición.
-Sólo te diré una cosa Romeo, recuerda que las mentiras tienen paras cortas_ Tally salió del lugar soltando un suspiro, en los líos que se metía por querer ayudar.
Adrien miro a la chica marcharse, mientras una ligera sensación de que algo iba mal lo golpeaba, sabía que podía confiar en Tally, pero por alguna extraña razón algo dentro de él le decía que tenía que ir por sus princesas, suspiro mintiéndose en la cama, esperaba que solo fuera una simple superstición.
La chica miro el campamento buscando esa cabellera rosa tan conocida. Encontrarla no fue muy difícil, se encontraba con Kim, seguramente luego le agradecería por sacarla de otra absurda competencia.
-Alix_ La llamo con una sonrisa captando la atención de ambos- Voy en una misión especial afuera a buscar a unas personas perdidas, ¿Quieres venir conmigo?
Estaba claro que aquella chica de rosas cabellos iba a aceptar, la mayoría que estaba en el refugio conocía muy bien la historia de Alix, y como el líder Damocles le había prohibido salir sola del recinto por sus anteriores salidas, en pocos días que tenían allí se había escapado en las noches para buscar a su hermano desaparecido. Eso estaría bien, si no fuera que por cada salida se aventuraba de más y ponía su vida en peligro.
La idea de salir con un compañero surgió de la ahora enfermera Bustier, dándole una alternativa para que pudiera salir y buscar a su familia de manera más segura, Damocles acepto la idea siempre y cuando volvieran el mismo día al refugio.
Por lo que primero buscarían a el familiar de Alix y luego se dirigirían a la catedral. Si tenían suerte antes del anochecer volverían al refugio, sanos y salvos, con las personas que estaban buscando.
OoOoOoOoO
Marinette abrió los ojos, algo asustada al escuchar voces acercándose, parecían venir de las escaleras. El sueño la había vencido y por esa razón ahora tenía que lidiar con algunas personas vivas, sin saber en quien confiar.
Con cuidado despertó a Manon, intentando que no hiciera mucho ruido, tenían que escapar de ahí lo más rápido posible. Se acercó a las escaleras de emergencia verificando el peligro, para su suerte aquel callejón estaba despejado. Solo tendrían que bajar sin hacer mucho ruido por aquellas escaleras.
-Vamos Manon_ tomo la mano de la niña llevándola a la ventana abierta.
El estruendo las hizo agacharse con rapidez, la pequeña barrera que Marinette se había asegurado de poner estaba siendo removida por varios golpes.
Manon se aferro al brazo de su protectora con algo de miedo, había visto ya lo escalofriantes que podían ser los humanos a causa de la reciente crisis que azotaba la supervivencia.
Marinette fue la primera en bajar por aquellas escaleras, asegurándose que no hubiera caminantes, que las pusieran en peligro. Una vez el perímetro asegurado, le hizo una seña a la pequeña para que bajara con cuidado.
Marinette caminaba con algo de temor, las calles estaban aparentemente despejadas algo muy raro siempre se podría ver uno que otro caminante cuando iban por los tejados, pero ahora parecía como si nada estuviera pasando, como si todo volviera a la normalidad. Pero ahora sabía que nada de eso iba a pasar, nada estaría como antes. El hecho de que aquellas calles estuvieran libres de Zombies no significaba que todo volvería a estar como antes.
-Marinette mira con eso llegaremos antes_ La pequeña niña sonrió al ver un autobús con algunas rejas, que tenía las llaves pegadas.
-Bien hecho Manon_ Acaricio el castaño cabello de ella tomándola por la mano para comenzar a correr a él, la puerta estaba cerrada, pero no era nada que un martillo no arreglará, luego de romper el vidrio metió su mano para quitar aquella cadena que les impedía el paso.
Por suerte su padre le había enseñado a manejar cuando tenía dieciocho, se cercioró que el combustible era suficiente como para llegar a su destino para su suerte así era, incluso podrían llegar un poco más lejos de su principal objetivo. Tal vez podría convencer a Adrien de salir de Paris, so tenían suerte aquella infección aun no se propagaba por las otras ciudades, o países, tenían que buscar un lugar seguro alejado de todos esos bichos raros, aunque como iban las cosas estaba segura que los Zombies se habían extendido por todo el mundo. Aunque aún no estaba segura como había llegado aquella plaga, una cosa era segura, en ningún lugar estaba a salvo.
Los Zombies que anteriormente se encontraban escondidos en algunos edificios, con el sonido del auto comenzaron a moverse, Marinette mordió su labio poniendo en marcha al vehículo, con una sonrisa victoriosa arrollo a algunos caminantes que se encontraban en su camino, pronto volverían a ver a ese minino que tanto extrañaba. Aunque no lo admitiera en voz alta.
Asombrosamente la catedral estaba intacta, parecía ser el único lugar libre de aquellos molestos caminantes. Las grandes puertas se encontraban cerradas, luego de estacionar el auto en la entrada principal tomo las llaves y algunas armas para estar preparadas por si toda esa calma era simple fachada.
Las puertas que aparentemente estaban cerradas, se abrieron solo con un leve empujón, tal vez Chat ya se encontraba allí, esperándolas, con aquella dulce sonrisa.
Manon fue la primera en entrar corriendo la idea de ver de nuevo a su protector la emocionaba mucho. Sus ojos color miel se agradaron aun más al ver a una silueta parecida a la de Chat justo en la primera fila, su cuerpo les estaba dando la espalda y cargaba una rara capucha de color negro. La niña corrió con gran entusiasmo mientras Marinette veía algo nerviosa el lugar algo estaba muy mal, trato de detener a la pequeña pero está solo se encontraba a pocos pasos del muchacho.
Marinette dio un paso algo nerviosa mientras las puertas que se encontraban detrás de ella se cerraban con gran fuerza, al tiempo que el grito de Manon la hacía correr hacía la pequeña.
El cuerpo de la niña estaba pegado al de aquel hombre, que la apuntaba con un arma en la cabeza. Un escalofrió recorrió desde la columna hasta los brazos de la mujer, al ver aquel castaño cabello que caía ligeramente junto a la capucha. Estaban en problemas, muy serios.
-Te extrañe mi querida muñeca, al parecer encontraste a alguien que proteger_ Theo sonrió acariciando con una sonrisa la mejilla de la niña en sus brazos, Marinette intento acercarse dando un lento paso- Yo que tu no me movería, a menos que quieras ver como la mato_ Un llanto escapo de los labios de la niña mientras Marinette se quedo inmóvil, sabía lo que era capaz de hacer ese hombre sin que le dieran motivos.
-Desde cuando nos sigues_ Pregunto intentando pensar en algún plan mientras lo distraía de su principal objetivo.
-Acaso creíste que todo fue por casualidad, por supuesto que no, yo libere esos zombies en ese lugar, obligándolos a huir_ Acaricio el cabello de la niña enrollando las puntas de esté en su dedo índice- Quería que ese mocoso fuera mordido y deshacerme de él, pero algo no tan bueno pero muy conveniente paso, se dividieron. Desde entonces eh esperado el momento perfecto para verte, eh de admitir, que este lugar es el más indicado. Dime querida, ¿Qué estas dispuesta a darme para que suelte y no mate a esta mocosa? Eh de decir que nunca eh tenido un Zombie tan joven en mis manos, por lo que debe ser una oferta realmente buena_ Sonrió con arrogancia, tenía todas las de ganar, él lo sabía, ella lo sabía, de nada serviría que luchará, en un ademán de movimiento una bala atravesaría el cuerpo de la pequeña sin ningún ademan de arrepentimiento.
-Y… Yo_ Titubeo por un momento mientras sus ojos se enfocaban en los llorosos de la niña- Haré lo que me pidas solo déjala ir.
-Así me gustan las chicas, aprendes rápido muñeca, tomo unas esposas y tiro del hombro de la niña hasta una banca del lado contrario de Marinette, fue en ese momento que los ojos de ella se abrieron sorprendidos, Theo no era el único allí, justo en una distancia prudente de la niña recién esposada, se encontraba un zombie, sujeto a una columna, anteriormente se encontraba arrodillado, pero ahora, detectando el olor a sangre fresca tan cerca aquella criatura, se había puesto de pie, eh intentaba moverse a pesar de estar con ambas manos en su espalda.
Los gritos de la niña al notar como aquel monstruo intentaba acercarse no se hicieron esperar, más Theo simplemente la ignoro aproximándose a su real objetivo, paso sus dedos por la mejillas de Marinette para luego bajarlo a su barbilla y levantársela, su cachete se pego al de ella haciéndola ver junto a él a la pequeña niña gritando por ayuda.
-Mírala bien muñeca, si intentas hacer algo estúpido el brazo de mi querido amigo será amputado, lo que significa que nada lo atara a esa columna, será pan comido el llegar hasta tu protegida y comerla sin que ella o tú puedan hacer algo.
-Solo dime qué quieres_ Marinette jadeo angustiada, ese sujeto era un demente, si no hacía lo que él pidiera, una víctima inocente pagaría las consecuencias.
-Deberás casarte conmigo en este mismo lugar, mis disculpas para no ofrecértelo como te mereces_ Acaricio el cuello de ella haciéndola pegar leve brinco- Pero debido a las circunstancias será de esta manera, sabes que no soy muy romántico, y después de tu bello regalo quería hacer lo mismo por ti_ Señalo su ojo izquierdo ahora con parcho- Pero eso será después de la boda cariño, estuve pensando en marcar ese bello rostro que posees, tal vez algo que se pueda ver aunque mueras, pero aun no me decido.
-Yo… E… Está bien solo déjala ir_ Marinette concentro su mirada en los ojos llorosos de Manon la niña no había dejado de llorar en ningún momento, y al parecer el ruido había atraído a los zombies, que intentaban abrir las tres puertas del lugar, Theo miraba con una gran sonrisa como aquella niña le reunía sus nuevos soldados. Las cosas iban a salir muy bien después de todo.
-Señor Nicolás_ Theo sonrió llamando al cura del lugar, que se encontraba detrás de la entrada principal oculto entre las sombras, ambos tenían un trato, el los casaba, mientras que Theo le proporcionaba carne fresca, hace unos días se habían conocido, y su amistad había surgido de inmediato, al parecer el excéntrico cura tenía un hermano mordido por aquellas criaturas, y al igual que él hacía con los suyos, Nicolás mataba a cualquiera que merodeará la Catedral, y usaba la carne para alimentar a su hermano.
El hombre era algo gordo, y le faltaba cabello en la parte superior de su cabeza, el cabello era algo canoso, mientras sus ojos eran un azul muy sombrío, incluso podía decir que le generaba más escalofríos que el propio Theo. A pesar de que sus objetivos eran diferentes.
El padre se acerco asiéndole caso omiso a aquellas puertas que eran golpeadas con gran insistencia, la ceremonia tenía que ser rápida, no quería verse rodeado de esas cosas apenas terminará está unión regresaría a sus aposentos donde lo estaba esperando su hermano. Tal vez si hacía buen trabajo Theo le regalaría la carne de aquella niña que no había hecho más que atraer zombie.
Los labios de Theo dibujaron una gran sonrisa acercándose junto a su amada y a la vez odiada muñeca nueva, jamás se cansaría de ver aquella aterrorizada mirada, disfrutaba sus gestos y expresiones, era casi perfecta, aun tenía mucho que mejorar pero él se encargaría de enseñarle su lugar, y lo que tenía que hacer para ganarse nuevamente su agrado.
Manon lloro aun más fuerte al ver como su tutora aceptaba las consecuencias de casarse con aquel hombre, solo por salvarla, si Chat estuviera aquí nada de esto estuviera pasando, todo lo que necesitaban era que su caballero llegará y rescatará a la princesa.
Pero no estaban en un cuento de hadas, por más que llorara Chat no vendría a salvarlas, no podía detener a Marinette por cometer esa locura, lo único que podía hacer era intentar liberarse y gritar para que las ayudarán, las puertas del lugar fueron tiradas a bajo mientras una horda no tan grande como la otra vez, pero si lo suficientemente peligrosa se aproximaba, Manon luchaba para liberarse de las esposas.
Marinette ahogo un grito mientras Theo apresuraba el aburrido sermón del cura, no tenían tiempo para toda esa estupidez.
Estaba casi rodeada, los zombie se movían desde tres ángulos diferentes hasta ellos, su aventura había comenzado en una iglesia, y al parecer en una iglesia iba a terminar. Pero siendo sincera jamás había imaginado que el día de su boda estaría rodeada de zombies, y menos que un lunático con el cual mantenía una "relación" amor-odio sería su futuro esposo.
Todo estaba en su contra, incluyendo la recién aparecida horda, si en algún momento esperaba ser salvada por alguien, esté era el momento. Cerró los ojos, necesitaba escapar con Manon sana y salva. Las palabras del padre la hicieron regresar a la realidad, ¿acaso aquel hombre tenía el cinismo de preguntarle si aceptaba esta unión? Era claro que no pero no era como si tenía muchas opciones, entre Theo y los Zombies prefería a los segundos, pero Manon estaba también allí, y a su pesar muy cerca de uno de ellos. Mientras los demás se acercaban a paso lento.
Continuara…
Hola, después de ¿dos meses?, eh vuelto lo siento por la demora, más les traje un capítulo más largo de lo normal, ahora intentaré hacer capítulos más largos, para compensarlas por no poder actualizar una semana si y otra no, los estudios me tienen muy ocupada, a penas y puedo leer uno que otro fin de semana, pero intentaré manejar mejor mi tiempo. Para traerles todos los capítulos de esta primera saga antes de que se termine este año.
Creo que lo deje en un mal momento, pero algo de suspenso no le hace mal a nadie, traeré el capítulo ocho lo más pronto que pueda y aprovecharé lo que me queda de día para empezarlo.
Un Spoiler ya cumplido, ¿Será la muerte la única que separara está aun no totalizada unión, o habrá algo más? Espero sus comentarios.
Respondiendo Reviews:
01KAT camacho: gracias por tu comentario, me alegra que te encante y disculpa los meses de no actualizar.
Katsa Graceling: Gracias por tu apoyo, no te preocupes, hasta a mí en algún momento se me ha ido alguna actualización de una historia, pero luego las leo a pesar de que sin que me enteré hayan subido varios capítulos.
SakuraLi-Taisho: No, no las alcanzó antes de llegar, creo que ellas fueron las que lo alcanzaron a él. Disculpa por no actualizar pronto a veces los estudios me consumen.
Azaak Damian: Suele pasar con algunos lugares, pero no se me permite adelantar acontecimientos, tendrás que esperar un capítulo más para saber si alguien llega a tiempo, si a ti se te va como agua, a mi a veces me cuesta horrores el comienzo, más al agarrarle el hilo se me hace más sencillo todo, gracias por tu comentario.
Marlu Collins: Las fuertes, son mis emociones favoritas, y más cuando se trata de terror, pobre Adrien lo eh hecho sufrir mucho, a pesar que es uno de mis personajes favoritos, Manon tiene que ser valiente, todo lo que enfrenta a su edad es duro pero sus protectores están allí para ella.
Gabriely: Yo estoy impaciente por comenzar el capítulo ocho, son tantas cosas que tengo que plasmar, que mi mente está revuelta de alguna manera, ya no sé por dónde empezar.
Rose of Dark: Sí es Theo, vengarse es una palabra muy fea, yo diría arreglar cuentas, pendientes, y poner en una balanza el amor y odio que siente por ella, hasta ahora van parejos, Manon en este capítulo esta como Marinette, en un gran problema, más Mari la está intentando salvar, a pesar de que el lunático quiera no solo casarse con ella con ayuda de un extraño cura, si no también devolverle el "favor" que ella le hizo al puyarle su ojo izquierdo. La explicación está preparada desde el primer capítulo, pero claro, aun no es momento de que salga a flote, ya sabes cosas de la trama, sería aburrido si en el primer capítulo la fuera metido de golpe, pero aun así saben, que todos están infectados sean mordidos o no, que a los animales no les afecta y que la infección se propaga a varios lados del mundo.
Nos leemos luego.
Sovereignty-Perfection-Doll.
